miércoles, 4 de abril de 2018

Aura de Alfa





Una idea-fuerza clave del blog es MGTOW = ALFA. Nosotros somos Neo-Alfas, porque nos hemos sacudido el betismo-omeguismo, sea éste biológico o aprendido. Algunos Neos tienen tendencia genética al betismo-omeguismo, pero la han vencido conquistándose a sí mismos mediante su esfuerzo concentrado de varones libres. Otros Neos son Alfas natos pero no lo sabían, porque fueron adoctrinados en una ideología blue-pill totalmente desfasada respecto de nuestra época, que es la época del regreso de la Ginarquía primigenia, y pensaban y sentían y veían y vivían a través de ese obsoleto filtro azul. 

Nuestra filosofía de vida tiene por tanto dos vertientes. Libera al varón, y le ayuda a conocerse mejor a sí mismo, reconocer su propia naturaleza, su verdadera esencia. Todos podemos ser Alfas, en la medida de nuestras posibilidades. Los Alfas en las demás especies sociales están rígidamente estratificados, porque sus comunidades son asimismo rígidas desde un punto de vista estamental o relacional. Pero el rasgo crucial de nuestra especie es el de la autodeterminación personal. Aunque no seamos físicamente libres, o socialmente libres, nuestra conciencia puede ser libre. Nuestra actitud puede ser libre. Como dice el maestro Frankl, no podemos elegir casi nunca nuestras circunstancias, pero sí nuestra actitud a la hora de afrontarlas. Tenemos lenguaje para dirigirnos a nosotros mismos. Tenemos inteligencia para razonar y planificar. 

El modelo idóneo de sociedad para que los humanos brillemos y prosperemos es el liberal, según el cual cada uno de nosotros es impelido moralmente a perseguir sus objetivos y cumplir sus sueños permitiendo a los demás hacer lo mismo, generando durante el proceso una prosperidad y unas oportunidades que retroalimenten ese proceso. Así, cada uno de nosotros, en la medida que las circunstancias lo permitan, puede conseguir lo que quiere, siempre y cuando no pise a los demás, lo que significa que su destino no está marcado desde la cuna. Hace milenios, si nacías en una familia de cesteros o de alfareros, serías cestero o alfarero. Ahora no es así. El mundo está abierto para nosotros. 

Asimismo, no estás predeterminado al betismo-omeguismo. El mundo está abierto para que te conviertas en un Neo-Alfa.

El mundo abierto está marcado por la indeterminación, por la incertidumbre. Algunas mentalidades sufren ante esa perspectiva, la de no tener certezas externas a las que aferrarse. Necesitan una validación externa para no hundirse en la entropía espiritual, como el pueblo hebreo pidiendo dioses manufacturados a Aarón en Éxodo 32: 23. Otras mentalidades, harto frágiles, buscan excusas para evitarse la responsabilidad de actuar en este mundo abierto. Últimamente la excusa es "la genética". Hay varones que se consideran fatalmente condenados a no ser Alfas en función de su genética. La genética es un obstáculo, sí. Pero esos varones no se dan cuenta de que la vida está hecha de obstáculos. Ellos se imaginan que la vida es un sendero plácido y delicadamente alicatado, con hermosas vistas a los lados, mientras que los obstáculos son como grandes piedras que estorban nuestro paso por ese sendero, amenazando con hacernos tropezar o con descalabrarnos. En realidad no hay sendero plácido. La vida son los obstáculos. No hay camino: el Alfa va avanzando saltando sobre los obstáculos, superándolos. De obstáculo en obstáculo hasta el triunfo. El camino sólo se conoce cuando se ha recorrido. Por eso nuestras vidas tienen sentido retrospectivo, aunque parezcan no tenerlo en este preciso momento.

El obstáculo es esa gran piedra que aparece ante ti y desde la que saltarás con más impulso hacia adelante.

El gran obstáculo de nuestra civilización es biológico. Es la crisis cronificada de masculinidad. Nuestra sociedad, más opulenta que nunca, está también más emasculada que nunca. Debemos vencer ese obstáculo para avanzar. Por tanto, los europeos debemos recuperar la masculinidad perdida. Y esa masculinidad irradia en forma de aura.



Justo antes del hundimiento de los niveles de testosterona en Occidecadente, los niños y jóvenes tenían todavía referentes masculinos. En España al menos, Félix Rodríguez de la Fuente, Miguel de la Quadra-Salcedo o incluso Paco Martínez Soria en otro registro, expresaban un alfismo lamentablemente perdido en el panorama mediático de hoy, con alfas de laboratorio al estilo Bruce Wayne o Christian Grey.

Esa aura se aprecia, no sabemos muy bien cómo pero notamos que esa aura existe, que está ahí. Lo que define al varón es su aura. Como ya comentamos, el cerebro humano procesa la figura masculina como una totalidad, y la femenina la procesa por partes. Ese dato es suficiente para validar que la diferenciación sexual en nuestra especie tiene una base biológica necesaria, no es un constructo cultural. Por tanto, masculinidad y feminidad tienen sus características, sus rasgos y sus peculiaridades, algo que no sólo tiene sentido reproductivo sino también social, dado que la especie Sapiens tiene un dimorfismo sexual acusadísimo y un carácter grupal innegable. El aura masculina es uno de esos "intangibles" cruciales para que nuestra especie sobreviva primero y prospere después. Por ello, puede percibirse y debe cultivarse.

Eso ya lo notó la diva Beyoncé Knowles, quien le dedicó una de sus más célebres baladas -"Halo"- al aura masculina. Para no enfadar en demasía al consorcio mediático planetario que parece complacido en promover a los soy-boys como la única forma permisible de ser varón hoy en día, esa excelente canción que contiene una gran verdad biológica fue acompañada con un vídeo-clip estrogénico y relamido: el varón era blandito y el halo consistía en una luz lechosa bañando los planos. Pero está claro que esa necesidad de aura masculina flota en el ambiente, y que el cuerpo social la reclama. Lo vemos todos los días. Incluso en estos momentos de hundimiento absoluto de la masculinidad occidental, el pueblo-masa sabe que necesita Alfas y los busca.

En mi opinión, el distinto modo con que el cerebro humano procesa las figuras masculina y femenina está directamente relacionado con la fertilidad. El varón masculinizado puede fecundar a mujeres durante prácticamente toda su vida adulta, de manera que su valor biológico está marcado por el vigor, la seguridad y el dominio del espacio, cualidades genéricas y sin especializar. La mujer tiene una ventana de fecundidad relativamente angosta para engendrar la prole más sana posible, y esa ventana de fecundidad se manifiesta con determinados rasgos concretos de su físico caracterizados por la atracción, haciendo la función de reclamos para la atención del varón y que el aura de vigor, seguridad y espacio de éste se ponga a servir a la especie. Esos reclamos femeninos tienen una fecha de caducidad mucho más restrictiva que el aura masculina. Decaen antes. A menudo decaen de manera llamativamente rápida, lo que en la manosfera llamamos Muro. Mientras la ventana de fecundidad óptima está abierta, los reclamos femeninos muestran su plenitud y la mujer tiene un enorme poder de influencia sobre la biología masculina, que perderá rápido para no recuperarlo jamás. Como la ventana de fecundidad masculina abarca casi una vida, el aura masculina es muy duradera.

Eso ayuda a entender las diferencias de edad en las relaciones varón-mujer. Un varón de 50 con una mujer de 30 no parece nada raro. Si fuese al revés resultaría muy extraño. A los varones nos gustan las veinteañeras siempre. Es normal y esperable, dado que nuestra biología nos enfoca a la ventana de fecundidad óptima de las mujeres. Mientras, muchas mujeres prefieren a varones mayores que ellas -"quiero un hombre, no un niño", dicen siempre-, porque el aura masculina puede reforzarse con el tiempo, haciendo que ganemos atractivo, sobre todo si nos esforzamos en mejorarla, en hacerla más recia y densa. Yo ya estoy en mis cuarentaitantos, y en los últimos dos años y medio he tenido muchas relaciones sólo con chicas que se movían en la horquilla de 24-32 años. Mi pareja actual tiene 26. Pero claro, yo me lo he currado, y tengo una mentalidad distinta de la que tenía hace no mucho, antes de hacerme Neo. Ahora creo que merezco ser feliz, y que merezco conquistar a una chica jovencita y biológicamente plena. Y tengo claro que si no lo consigo, no me voy a ir a la tumba sin intentarlo, porque me lo debo como varón y como humano consciente.

Me costó mucho doblegar la mentalidad que tenía, que en buena medida me vino de cuna y se reforzó por mis peculiaridades psicológicas -soy toquiano-, pero que también derivaba del mensaje social que empuja al varón a ser Beta, desde la reglamentación escolar hasta las terminales mediáticas y sus fantasiosas historietas románticas que valdrían para una sociedad patriarcal pero que ya no sirven en la sociedad actual, que es absolutamente ginárquica. Sé un buen chico, espera un beso de despedida, manda flores y bombones, toda esa basura radicalmente obsoleta para nuestros tiempos ginárquicos, nos rodea y nos bombardea, hasta terminar calando en varones que por naturaleza están predispuestos a la bondad. Van a comer mucha mierda, como me pasó a mí.

Todo varón ha de tener el imperativo moral categórico de convertirse en Alfa. No hay excusa que valga. No hay excusas para evitar vivir a nuestro máximo potencial. Es nuestro deber. Ya nos lo dijo nuestro gran Amigo con la parábola de los talentos. Tú, como varón, has sido bendecido por el Creador con un talento que te pertenece a ti, tu aura masculina. Es tu deber cultivarla y potenciarla, porque te lo debes a ti mismo y porque se lo debes a los demás, porque el aura masculina no es sólo tuya sino que es también de los tuyos, de tu familia, de tu barrio, de tu patria, de la especie. Sólo serás feliz cuando seas plenamente consciente de que los demás existen, que tus actos les afectan, que tu escasa masculinidad repercute en sus vidas, que cada vez que te rindes a la mínima, cada vez que renuncias fácilmente a tus objetivos, estás empobreciéndoles a ellos, haciendo que sus vidas sean peores. Tu aura masculina es una responsabilidad, es el peso de la púrpura que el varón debe cargar desde que toma la decisión de ser el emperador de su vida. Los antiguos griegos imaginaron esa aura masculina como la piel del León de Nemea con la que su vencedor, Hércules, se hizo un manto.


Crédito: Maria Daniels, cortesía del museo de la Universidad de Pennsylvania, visto en la web www.perseus.tufts.edu.

Alfa vence a Alfa, concretamente Hércules, mi héroe mitológico favorito -un día hablaremos largo y tendido de él-, somete al León de Nemea con una llave de grappling, en viril enfrentamiento directo. Los héroes griegos irradiaban aura masculina, bien ejemplificada en su arte. Curiosamente, las representaciones helénicas de varones muy varones no suelen mostrarles con penes grandes, presumiblemente porque los artistas no querían potenciar un rasgo concreto de masculinidad, sino un todo. Además, durante la lucha y los momentos de estrés los genitales masculinos se retraen.

Aquellos Betas y Omegas que quieran cambiar su situación pueden hacerlo. Está en sus manos. Pero tienen que comprometerse. Tienen que ser sinceros consigo mismos, tener el valor de ser quienes son realmente, porque uno es aquello que quiere conquistar y si no quieres conquistar nada, ni siquiera a ti mismo, no mereces estar en el Universo con nosotros. Tienen que admitir que su vida no les gusta y que aspiran a cambiarla. Tienen que dar un paso al frente y tener el coraje de reconquistar su aura masculina. Tienen que matar y desollar al gran León. Nadie va a matar por ti a tu particular León de Nemea, hermano. Y cuando te invistas con su piel, te verás a ti mismo de otra manera, y te amarás, quizá por primera vez en tu vida. Y te amarás porque mereces ser amado. Y entonces estarás en condiciones de amar de verdad a los demás, al prójimo.

Los demás te verán de otra manera. El pueblo, la comunidad, necesita Alfas. Y los detecta. Si colocas a Santiago Abascal entre Pablo Iglesias y Albert Rivera, el espectador notará que has intercalado alfismo. Forbes eligió varias veces a Putin por encima de Obama como el hombre más poderoso del mundo, cuando es obvio que Rusia no es tan poderosa como USA. Pero Putin irradia alfismo, como ahora Trump, mientras que Obama no -un año quedó tercero, con Merkel segunda, que manda narices-. Estamos evolutivamente adaptados a la detección de Alfas, por la sencilla razón de que los Alfas son cruciales. Si no tienes Alfas, no tienes pueblo. De ahí el extremo cuidado de la mercadotecnia electoral a la hora de confeccionar aura de éxito en los candidatos. Somos una especie altamente visual, y eso repercute en cómo detectamos el aura. Un ejemplo mítico es el del debate Kennedy-Nixon de 1960. Quien lo siguió por la radio, salió bastante convencido con Nixon. Pero quien lo vio por televisión dio a Kennedy como vencedor inapelable. Tenía más aura, y la había trabajado más.


Crédito: AP, visto en la web www.mydailynews.com. Nixon parece estar pidiendo perdón a Kennedy por ocupar algo de espacio.

La intención de esta entrada no es la de servir como "manual de instrucciones" del alfismo. En cuanto a la potenciación de la masculinidad, ya comenté lo sustancial en el Manifiesto Neo, al que poca cosa podría añadir ahora, como por ejemplo el consumo de adaptógenos. Quiero razonar qué emanaciones desprende el aura masculina, y cómo es imprescindible potenciarla para vivir mejor, para vivir como hombres, que ésa es nuestra naturaleza y ése ha de ser nuestro destino. Repito: ALFA = MGTOW. Todo varón debe seguir su camino, arropado por la indestructible piel del León que ha sabido someter con sus propias fuerzas. Quien esclaviza sus debilidades se libera a sí mismo.

Digamos por último que todo Neo es un Alfa, pero no todo Alfa es un Neo. Hay Alfas tóxicos, y los Neos no somos nada de eso. Queremos que nuestras cualidades hablen por nosotros, porque a menudo se habla demasiado y se va la fuerza por la boca. No basta con presentarse como Alfa para serlo. Hay que serlo, sin necesidad de decirlo. Pero ¿cómo es un Neo?


-El Neo es valiente. Eso no quiere decir que no tenga miedo. Sí puede tener miedo. Lo contrario sería un temerario o un descerebrado. El valiente experimenta el miedo, pero sigue adelante. El valiente vive su vida. No vive sus miedos, sino sus sueños. El cobarde vive sus miedos, los vive intensamente, y como el subconsciente humano es tan poderoso como obtuso, trabaja para conseguir que esos miedos se cumplan. No suelen cumplirse, porque el 99% de lo que tememos ni ha ocurrido ni ocurrirá, pero lo que sí se cumple es la frustración de los sueños. El cobarde no vive sus sueños porque su energía psíquica está enfocada en vivir sus miedos, por lo que su fracaso vital se autocumplirá sin duda, y llegará al final de su vida sin haber vivido de verdad, sin haber conquistado nada de valor y sin que ninguno de sus miedos se haya verificado. No te permitas vivir así, hermano.


-Por ende, el Neo es osado. El Neo sabe lo que quiere y va a por ello. Tiene ideas claras y distintas. Tiene muy claro lo que quiere, y no se engaña a sí mismo. Acepta la vida como es, y se mueve en ella sin ofuscarse porque la vida sea como es y no como debería ser. Deja la arrogancia para el académico y el perfeccionismo para el místico mortificado. Si la vida le ofrece algo, lo toma. Y lo hace básicamente porque cree merecerlo. Sabe que al final Dios le pedirá cuentas por aquello que pudo disfrutar y hacer florecer en su vida pero no lo hizo por un motivo injustificado.

Por eso, el Neo no puede permitirse ser tímido. La timidez es un rasgo personal común en muchos varones, pero tradicionalmente se consideraba un rasgo femenino. Lo masculino era la osadía. A las mujeres no les interesan los varones tímidos, por lo general. Hay excepciones, sin duda, pero la tónica general es que las mujeres sienten interés por los osados y poco aprecio por los tímidos. Ello por tres motivos que se pueden argumentar así:

-Primero, porque un tímido sugiere poco arranque para ejercer la función de varón protector en la Ginarquía primigenia. No tiene por qué ser así, pero habitualmente se espera que el varón protector sea proactivo.

-Segundo, porque la timidez social sugiere la posibilidad de timidez sexual, lo que implica bajo desempeño en la función de varón empotrador en la Ginarquía primigenia.

-Tercero, porque la timidez sugiere escaso éxito en la seducción, y las mujeres no sienten interés por varones que sean incapaces de seducir a otras. Un varón tímido es tenido por necesitado, y las mujeres se sienten atraídas por varones que van sobrados, y no dan validación femenina a los que tienen déficit de validación femenina -iniciando así el círculo vicioso del Omega-.


-Por ende, el Neo es productivo. Si sabe lo que quiere, y va a lo que quiere, conseguirá lo que quiere, moviendo el mundo, la sociedad, el mercado, el dinero, la energía y las hormonas por el camino. Al ser productivo, hace con ello productivos a los demás. Por eso los Neos suelen crear puestos de trabajo. Por eso, también, suelen ser emprendedores y buscar el autoempleo para ser sus propios jefes, dueños de su tiempo. No es raro que en los canales MGTOW se anime a los varones al autoempleo.

Nassim Taleb dice que las tres cosas más adictivas que hay son la heroína, los carbohidratos y un sueldo mensual. Muchos no se animan a dar el salto y autoemplearse porque siempre está esa nómina puntual el día uno dejando dinerito en la cuenta. No se atreven a desvelar lo desconocido, quedándose con lo sobradamente conocido y previsible. Temen dar el paso y que éste sea un paso cambiado. Temen afrontar su propio éxodo para arrepentirse a medio camino y añorar "las ollas de Egipto", como los judíos guiados por Moisés. Es comprensible. Lo único que te digo es que te lo pienses, hermano, que sopeses pros y contras, y decidas.


-El Neo valora su tiempo, sabe que es oro. Si se siente atrapado en un trabajo donde su tiempo no le renta lo que cree que debería o que merece, dará pasos para encontrar una alternativa. Se moverá. Y ello porque se respeta y respeta su tiempo.

Al estar tan centrado, tan enfocado, pierde menos el tiempo con pequeñas decisiones, con dudas, con vacilaciones, con marchas y contramarchas. Se levanta, se ducha y se enfoca en su vida. No sólo pierde menos el tiempo sino que el que aprovecha le cunde más, como si ese tiempo se expandiese. Velocidad y tiempo están inversamente relacionados. Mientras el Beta va a toda prisa picoteando por aquí y allá, moviéndose estresado de un lado a otro, sin profundizar en nada, el Neo trabaja lento, se concentra, y su tiempo comienza a dilatarse y a dejar sitio a más cosas, a más logros, a más proyectos, a más profundización.

Esto tiene dos corolarios. Uno, que el Neo no espera al momento idóneo. Sabe que ese momento idóneo no existe. Por eso, no puede esperar. No deja para mañana. Si durante la primera cita el Beta espera el beso de la chica al final cuando se despiden, sudando frío y temblando por si hay una cobra, porque lo ha visto en alguna mierda de Hollywood con Jennifer Aniston de prota, el Neo busca el beso dentro de las primeras horas de encuentro si nota receptividad en ella. Quiere "cerrar la venta" porque el tiempo de ambos es oro. Si hay cobra, no pasa nada, tan amigos.

El otro corolario: el Neo no permite que abusen de su tiempo. Sabe que el tiempo es la medida de la vida y de las cosas, y que es sagrado. El hombre más rico del mundo, en el momento de morir, no podrá comprar con todo su dinero ni un mísero minuto extra. No permitas que vampiricen tu tiempo, hermano.


-Por tanto, el Neo sabe decir NO. No quiere ser manipulado. Dice NO varias veces al día. Es una palabra extraordinaria, de las mejores de nuestro idioma. También sabe decírselo a sí mismo. Se controla, controla sus emociones, no permite que éstas decidan por él ni que tomen un papel preponderante en su vida mental.


-Por tanto, el Neo detesta la pereza. No permite que sus debilidades ni la desidia se conviertan en un amo exigente. No permite que su carne se derrumbe tan sólo porque le apetece derrumbarse. No se permite malas posturas. No se guía por la ley del mínimo esfuerzo. En el trabajo se entrega. Lo hace también en el trabajo por cuenta ajena, da por encima de lo que cobra. Y la vida suele recompensar a ese tipo de trabajadores.

La pereza es una forma de postergación, de dejar para mañana, y él quiere vivir sus sueños hoy. Aunque no los cumpla hoy, si pelea por ellos comenzará a saborear pequeños anticipos de lo que vendrá después. Quien lucha por su futuro comienza a hacer de él presente. Quien se entrega por conseguir sus sueños ya ha conseguido una porción de lo soñado.


-El Neo no teme las cobras porque tiene una mentalidad de abundancia. Si una chica no le quiere, hay varios miles de millones más en el mundo. El Beta piensa totalmente distinto, tiene que ser esa chica porque es perfecta y no hay otra mejor, pero en realidad bajo ese pensamiento subyace el convencimiento íntimo de que no es perfecta pero es la que hay y si se larga va a tener muy complicado eso de encontrarle recambio. El Beta tiene una mentalidad de escasez, y reacciona en función de ella, pues todos reaccionamos según nuestra mentalidad, la mente manda y en el caso del betismo-omeguismo funciona como una prisión muy angosta e incómoda.

Si un negocio sale mal, habrá más dinero por ahí para el Neo. Si se pierde una oportunidad, ya aparecerá otra, porque el mundo es muy rico en oportunidades. Ésa es la mentalidad adecuada, básicamente porque es la más ajustada a la realidad.


-Por ello, el Neo va a donde está la acción. Va a donde rebosan las oportunidades. Si en su ciudad no ve esa abundancia, no regresa al pueblo a languidecer, sino que se muda a otra ciudad más dinámica, más próspera y más pujante. Las ciudades funcionan como grandes cerebros y la interacción de las inteligencias de números mayores de personas genera asimismo sinergias mayores. El Neo entiende que la vida es como el tiempo, su flecha es siempre hacia delante, nunca hacia atrás.


-En virtud de su mentalidad de abundancia, el Neo se enamora de verdad. No está con su chica porque es su única alternativa, porque no se ve con recursos para conquistar a otra y la ruptura le llevaría a recurrir al porno y al alterne como mecanismos compensatorios, sino porque apuesta por esa relación. Él sabe que vivimos en un entorno de abundancia, por lo que no se desespera, prefiere enfocarse en su relación actual, dejar las cosas ocurrir y confiar en que saldrá bien y, si no sale bien, hay más peces en el mar.

Eso tiene un corolario importante: el Neo es naturalmente fiel. Si apuesta por una relación, no le duele dejar pasar oportunidades de sexo o romance con otras. Su mentalidad de abundancia le hace generoso. El Beta, en cambio, es mezquino. Su mentalidad de escasez le lleva a traicionar a su pareja. Si tiene la suerte de que una mujer le hace caso, y se da la oportunidad de serle infiel con otra que pasaba por ahí, el Beta será infiel, porque su mentalidad de escasez le ha convencido de que "otra oportunidad así no se dará en la vida".


-El Neo no teme al dolor emocional. Es osado y tiene mentalidad de abundancia. Por eso tiene arrestos para cortar por lo sano, tomar decisiones drásticas y seguir avanzando, manteniendo el control de sus emociones. Él sabe que el dolor y la pena forman parte de la vida, parte imprescindible. Un Neo es capaz de terminar una relación porque algo en ella no es conforme a sus sueños y objetivos, a pesar de que sabe que le espera un gran dolor. Los varones sufrimos muchísimo por amor, nos duele hasta la raíz del cabello por amor, nos creemos morir por amor. Somos capaces de todo por amor.

El Neo lo sabe. El Neo es consciente de que en nuestra especie rige el privilegio del útero, y que a los varones les toca sufrir, quedando la mayoría de ellos apartados de la preservación del linaje. Y, a pesar de todo, es capaz de aceptar el dolor emocional y terminar con una relación.

Va a atravesar un páramo de dolor y tristeza. Pero esta vez ya no temerá al dolor. La mentalidad de abundancia le hará decir voy a cumplir mi sueño. Eso o la muerte. En realidad tienes tres alternativas, hermano: cumplir tus sueños, morir intentándolo, o vivir sin cumplirlos. Entre lo segundo y lo tercero, es preferible lo segundo, pues le sigue la placidez y no la amargura del arrepentimiento por no haber aprovechado los talentos que el Creador te ha entregado.


-El Neo siente genuina gratitud. El Neo agradece. Da las gracias en su fuero interno por lo que tiene. Él sabe que ha tenido mucha suerte. También agradece aquello que tendrá, porque su mentalidad de abundancia prefigura para él lo que la vida ha dispuesto entregarle.

Cultiva esa noble virtud, hermano. Agradece todo lo que tienes. Dedícale unos minutos al día a la gratitud. Eso te hará generoso, ensanchará tu mentalidad de la escasez  a la abundancia.


-El Neo diseña su propio aprendizaje. Tiene claro que la educación académica que ha recibido ha sido en buena medida una pérdida de tiempo. Las escuelas siguen el patrón de las fábricas de la Revolución Industrial, sólo que con pupitres en vez de telares. La Revolución Industrial fue uno de los momentos más gloriosos de la creatividad humana, pero ya pasó, ahora estamos en otra revolución que no se va a detener. El aprendizaje va a ser necesariamente distinto.

Los niños deben aprender los rudimentos de las matemáticas. Deben aprender nutrición, deporte y valores humanistas. Lo demás habitualmente se olvida, y es lógico. El 99% de lo que se le inculcó en la escuela a cualquier profesional de la actualidad ha resultado totalmente prescindible. Lo que tiene que hacer la escuela es enseñar a pensar por uno mismo, ejercer la reflexión, razonar profundamente, emplear el sentido común, controlar los pensamientos, postergar las gratificaciones, planificar el futuro y aplicar el método científico a la vida.

El Neo aplica el método científico a su mundo personal. Propone, enuncia, experimenta y aprueba o desecha. El Neo ha aprendido, gracias al método científico aplicado, que si haces siempre lo mismo te pasará siempre lo mismo. No es que lo haya leído en algún sobre de azúcar: es que lo ha experimentado y ha enunciado esa ley para sí. Ha aprendido que no hay nada que temer, porque nada de lo que había temido ocurrió. Ha aprendido que los Neos hacen que las cosas ocurran, porque de lo contrario no ocurren. Eso le hace independiente. No espera a que el Súper-Beta Estado-providencia haga que las cosas ocurran con el dinero del Neo: el Neo las hace ocurrir, a menudo ganando dinero con ello.

La escuela no debe hacer que los niños sean iguales. Debe sacar de cada niño lo mejor de él, encontrar su potencial desequilibrante y ayudarle a que ese potencial florezca y fructifique. Eso hará del niño un adulto dichoso, y la sociedad será más próspera. El aprendizaje debe estar dirigido a la prosperidad en todas sus facetas. Un mundo habitado por la creatividad es un mundo próspero, y un mundo próspero es habitado por Dios. Cuando Elohim creó el mundo en Génesis 1, no fue un cutre. Creatividad y prosperidad van de la mano. Por eso cuando Elohim les dio a los humanos el mandato de creced y multiplicaos, no se refería sólo en número.


-El Neo tiene su brújula interior. Su centro de control es interno, no externo. El Neo se centra en aquellas cosas sobre las que tiene control, no preocupándose de las ajenas a su voluntad. Esta actitud vital emana del principio de Pareto: de lo que te rodea y ocurre, sólo un 20% tiene que ver con tus decisiones y tu voluntad, siendo el 80% restante fruto de circunstancias exteriores. El Neo se enfoca obsesivamente en ese 20% de aquello que puede controlar. Eso le ayuda a seguir adelante.

De ahí que el Neo tenga poco tiempo para escuchar a sus críticos. Él ve algo que ellos no ven. No les culpa, forma parte de la vida que sea así, y aunque ellos no puedan verlo él va a conseguirlo por sí mismo y por ellos, para que finalmente lo vean. Tampoco pierde mucho tiempo con los fans y halagadores. El incienso emocional es debilitante. El Neo se aparta de quienes vierten miel en sus oídos. Si son parte de su grupo, es hora de cambiar de grupo. Si vienen de fuera, algo están buscando.

Por otra parte, no desoye a sus haters. No se ofusca con lo que dicen, pero les presta algo de atención. Un hater va a soltar mucha mierda contra el Neo, a menudo por envidia, pero paretianamente junto con un 80% de mierda también va a largar un 20% de verdades incómodas que nadie más le va a decir al Neo, y menos todavía su coro de fans.


-El Neo no se autocompadece. Sabe que es un sentimiento inútil. Es una forma de gratificación personal útil solamente para seguir como se está. Es una justificación para no moverse. Su raíz profunda es el miedo, pues éste deriva a menudo en actitudes de parálisis. Quien se autocompadece se paraliza. Y el Neo no puede hacer eso, porque domina su miedo y porque le consta que el mundo gira y se mueve aunque él se quede quieto reinventando mentalmente sus miserias una y otra vez.

Además el Neo está redpilleado. Es varón y, por tanto, nadie le va a compadecer -salvo tal vez si pertenece a alguna minoría-. Es biológicamente prescindible. Si se jode, que se joda. La autocompasión funciona como un sucedáneo de la compasión ajena. Mejor es olvidarse de ese sucedáneo, levantarse y ser un hombre.


-El Neo lucha hasta el final. Él sabe que la vida es dialéctica, fricción de opuestos, conflicto de fuerzas, alternativa de posibilidades, y fluye en esa realidad universal. El Neo no se rinde. Pero no por pose heroica ni romántica de titán atormentado, sino por puro sentido práctico. Él sabe que si algo caracteriza a los vencedores es que no se han rendido. Siempre hay una rendija abierta. Siempre hay una posibilidad. Si buscas algo que has extraviado, siempre está en el último bolsillo, siempre.

Aplicando el método científico a mi vida, he constatado que las cosas tienden a ocurrir justo en esos momentos en que te entran ganas de tirar la toalla. Intentas abrir una puerta a tu porvenir, porfías y peleas para conseguirlo, y cuando estás a punto de darlo por imposible la puerta se abre.

¿Cuántas puertas no se han abierto porque hemos abandonado antes de tiempo? Aprendí que justo cuando más desanimado estás es cuando más hay que trabajar y más cabezón hay que ser, porque muy probablemente estás más cerca que nunca de conseguir el objetivo que ansías.


"Si sangra, podemos matarlo". Un artefacto hollywoodiense supuestamente embrutecedor enseña más sobre la vida que mil películas progres juntas.

-El Neo piensa por sí mismo. La masa tiende a sentirse masa y a actuar como masa. Asimismo elige como masa. El Neo está abstraído de esa corriente. Nuestra especie es gregaria, tiende a arrimarse a la dirección de moda y a subirse al carro de los pioneros cuando el tiempo les da la razón. El genio es ridiculizado y perseguido, hasta que mucho tiempo después, ya muerto, es reivindicado con fervor y se hacen películas sobre él a las que acude la masa a darse un baño de convencionalismo colectivo.

Muchos que leéis esto sois muy jóvenes y no lo entendéis. Pero yo ya tengo años. A mediados de los noventa alguien dio el pitido, se lanzó la orden y todo el país comenzó a bailar la Macarena. Nadie se planteó nada, simplemente había que bailar la Macarena y punto, o eras un mustio y las chicas no te querrían. Años después las bocinas sonaron de nuevo y la masa se puso a bailar el Aserejé con auténtico furor, porque era lo que tocaba. Si no movías espasmódicamente los bracitos con el Aserejé en algún antro, eras la mierda.

De los humanos cuando se comportan como masa no esperes nada significativo, hermano. Tampoco busques su aprobación. Si la consigues, no te lo creas mucho, porque la masa brinda su aprobación a cualquier cosa a corto plazo.


-El Neo disfruta de la incomodidad. Sabe que la incomodidad forma parte de la vida, de manera que la acepta con naturalidad, y la disfruta.

Eso no quiere decir que la goce, porque la incomodidad no es gozosa. No confundamos gozar con disfrutar. El disfrute es obtener frutos de algo, etimológica y jurídicamente. El Neo deja entrar la incomodidad en su vida -cuando no la busca: romper con un trabajo o una relación, entrenar, ayunar, leer algo muy árido, etc- y la aprovecha, haciendo que rinda sus frutos. Como no se dedica a autocompadecerse, emplea ese tiempo y esa energía para sacarle partido a las circunstancias incómodas. Ésa es la impronta del varón dichoso: no sólo perderle el miedo a los factores desfavorables, sino además convertirlos en aliados.


-El Neo sabe que no es tan difícil. Como dice el gran David Goggins, cuando tanta gente se conforma con ser promedio, con un poco de esfuerzo se puede destacar por encima de ese nivel. Es la nuestra una generación blanda y débil. No resulta sorprendente, para quien conozca los deplorables niveles de testosterona de la población masculina occidental. Es lo esperado. Es una generación que abandona rápido. El curso tecnológico de los tiempos refuerza esa tendencia a conseguir las cosas ya o dejarlas por imposibles a las primeras de cambio.

Ante este panorama, no hace falta gran cosa para marcar la diferencia. Si los varones occidentales son cada vez más gordos y más proclives a una nefasta emotividad, si no se atreven a soñar y no dan la cara por sus sueños, el Neo brilla entre ellos casi sin despeinarse. Al no rendirse, piensa a largo plazo con lo que cada día va consiguiendo algo, no necesita conseguirlo todo de golpe o de lo contrario se deprime. Conoce su camino.






6 comentarios:

  1. Excelente post, un gran resumen de lo que es ser un verdadero Neo Alfa MGTOW en estos tiempos.

    Sin embargo, hace un tiempo que tengo ciertas dudas respecto a los alfas,betas, omegas.

    Por ejemplo, muchos hombres desconocen que la inmensa mayoría de la población mundial desciende o descendemos de alfas.

    Hay que tener en cuenta que hasta el 10.000 AC nuestra especie se encontraba dominada por las implacables leyes de la selección natural y después de eso casi que ya no hubo más evolución.

    Hasta el Neolítico todos los niños que nacían eran hijos de hombres alfas, lo cual no garantizaba para nada la supervivencia y la reproducción en el futuro.

    Por lo cual me parece que la debilidad y el betismo tiene un origen más femenino, ya que sobre ellas no se aplicaba una selección tan rigurosa y pese a sus imperfecciones y taras genéticas muchas mujeres podían legar una descendencia debil. De hecho hasta en la actualidad lo siguen haciendo.

    Y a todo esto te pregunto que opinas de aplicarle a nuestra especie un modelo reproductivo similar a la de los lobos? Sólo un macho y una hembra alfa? Piensas que alguna subraza puede tener este origen?
    La perfección de los Nordicos Blancos sólo podría explicarse con una dura selección masculina pero también femenina.No olvidemos el arquetipo clásico de la Hembra Alfa.

    Sería mayormente beneficioso para la especie en cuanto a calidad y no cantidad.

    Saludos

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    1. En primer lugar, coincido con que es un gran articulo.
      Ahora solo queria comentar un detalle, cuando dices que "la inmensa mayoría de la población mundial desciende o descendemos de alfas."

      Creo que no es completamente cierto, porque desde la revolución industrial, muchos betas se reproducían. Es decir, la sociedad y la economía se apoyaba en los betas para su mantenimiento. Esa era la base del matrimonio tradicional, donde lo que importaba es que el hombre pudiese proveer, aunque fuese un beta. Creo que durante ese tiempo hasta hace relativamente poco, fue cuando surgio el topico de mujer controladora y marido calzonazos. La clave de la supervivencia ya no dependia de la alfatud del hombre, sino de su capacidad para adaptarse a una jerarquía empresarial y traer comida a casa. Cuando la mujer se incorporó al trabajo de oficina, el beta tradicional era innecesario y las mujeres se sintieron libres de buscar su alfa y pasar de los betas. Estamos hablando de hace unos 60 a;os quizá.

      El caso es que para cuando esto ocurrió, una gran parte de la población era beta y descendía de betas y eran criados por betas.

      Por otro lado, también está la cosa de entender el binomio alfa/beta como una escala basada en la biología y como una escala social. Un jefe en una oficina es el alfa, socialmente hablando, pero puede ser, de forma natural, más beta que muchos de sus empleados.

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    2. Ciertamente que el inicio de la agricultura y el sedentarismo contribuyo en gran medida con el auge de los llamados betas y el equilibrio de poder. Aún cuando significo una gran degeneración física para la especie.

      Pero aclaro que yo solo hablo de alfas y betas desde el punto de vista biológico, entendiendo al Alfa como el macho con las mejores capacidades físicas y mentales para la caza y el liderazgo de la tribu.

      Y recuerda que la especie se rigió durante millones de años bajo las duras condiciones de la naturaleza y la selección, período donde verdaderamente ocurrió la evolución. Los últimos 12.000 años es poco tiempo para que haya un significativo cambio en la composición genética de las mayorías.

      No veo ningún error en mi apreciación, si hace 20.000 años solo se reproducían los Alfas, es lógico pensar que la mayoría de los niños que nacían eran hijos/as de alfas.

      Además, tampoco te pones a pensar que el comienzo del neolítico no acabó con las guerras, ni con el el hambre y las enfermedades.

      Si hace una similitud entre cazar e ir a la guerra, los alfas seguían estando mejor dotados para dichas actividades que los betas.

      Solo con el fin de las guerras en los últimos 70 años ha permitido el auge reproductivo de ciertas escorias sociales, pero también una cierta ventaja para una importante minoría de "betas" que de ser por su físico corporal no hubieran sobrevido a ninguna guerra o enfermedad en la era pre-industrial.

      De hecho en este mismo blog se afirma que existen "alfas" en nuestra sociedad, y que la mayoría de los hombres son betas y que no pueden aspirar a ser un verdadero alfa solo imitarlo. Aunque pienso que actualmente se le da demasiado valor a lo superficial y a lo atractivo, tal vez mucho más que en el paleolítico.

      Hoy en día hay muchos supuestos alfas carilindos que no podrían cazar ni una gallina, pero hombres horribles que domarían a un uro euroasiático.

      En todo lo demás estoy de acuerdo, sólo una pequeña apreciación; pienso que si una mujer puede hacer el trabajo de un hombre beta, el problema es el del hombre por no poder conseguirse un mejor trabajo.

      Lo mismo pasa actualmente con la relocalización de grandes industrias en el tercer mundo, piensa que si un chino puede hacer el mismo trabajo que un europeo pero por menos dinero, el problema es del europeo.

      El problema no estuvo en la inserción laboral de las mujeres, sino en el Estado que le garantiza todos los beneficios posibles.

      Saludos

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    3. Anónimo, dices muchas chorradas: para empezar, el ser Alfa no es sólo algo físico y mucho menos reflejo de belleza, el ser alfa es, sobre todo, una actitud y aptitud.
      Ser un Alfa no es medir 2 metros , ser guapo y ser rubio, de hecho puedes ser así y ser un aúténtico betazo mental o un simple alfa aparente y superficial con un betazo en su interior, además que medir 2 metros no garantiza ser ni fuerte y mucho menos agil( Aquiles contra el Broagius)

      Si ha habido una deslocalización productiva a países como CHina o el tercer mundo, no e sporque los europeos o yankees seamos flojos y tontos frente a los chinos, sino porque ante unos medios de transporte bien optimizados y el interés del gran capital financiero , sale más rentable fabricar en países con salarios y condiciones mucho más bajos y laxas respectivamente porque dentro de unos márgenes, al capital le interesa máximo beneficio a menor costo, así de simple.
      Si las mujeres trabajan masivamente no es sino consecuencia lógica de la feminización social , el consumismo-que requiere de mayores ingresos- el impulso del estado providencia e incluso por algo tan simple como que proporcionalmente y debido al aumento de mano d eobra ofertada, el salario medio desciende no pudiendo hacer con un sueldo proporcionalmente lo que se hacía hace 40 años. Este e sun tema muy complejo. El propio sistema retroalimenta todo esto ya que es "la gran rueda".

      Generalizas con el término neolítico y paleolítico cuando eso sólo es extrapolable a Europa.
      Hace 100 años-e incluso menos- en África aún se vivía casi en el paleolítico en algunas zonas y en el primer neolítico en la mayoría, no digamos hace 500.

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    4. VIC, muy agudas tus observaciones.
      Este tema no e stan simple como soy jefe tengo dinero= alfa o mido 2 metros y soy fuerte = alfa
      Como ya he dicho, ser alfa es un conjunto de actitudes y aptitudes que no tienen que estar determinadas por la apariencia física, aunque hay una realidad: lo interno transciende a lo externo.

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    5. Muchas veces en páginas de la Manosfera ponen para ilustrar el concepto de Alfa fotos de modelos masculinos marcando six-pack, con barbita de cuatro días, ojos claros, posando para la cámara. Eso no es un Alfa. La clave está en lo dicho por A.J, el núcleo de control del Alfa es interior, y se proyecta a sus actos y finalmente a su apariencia, como un círculo concéntrico que va impregnando a otros círculos exteriores a él.

      En la Manosfera se pretende a veces, con la mejor intención del mundo, hacer un retrato-robot del Alfa. Pero un retrato-robot es siempre una agregación de rasgos aislados a la que le falta sensación de conjunto, siendo el Alfa todo lo contrario.

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