martes, 22 de agosto de 2017

"We Wuz Kangz", afrocentrismo y postverdad




Dicen que una imagen vale más que mil palabras, y es cierto. Durante los pocos segundos que aprecias algo con la vista tu cerebro recibe tal cantidad de información que un buen escritor necesitaría varias páginas para plasmar adecuadamente en palabras. Es por eso que hace ya años que he dejado de leer ficción, salvo ocasionalmente. Sólo leo no-ficción. Si me apetece desconectar, veo una película. Gracias a las imágenes de la peli, me llegan muchísimos datos en sólo un par de horas, mientras que una novela roba mucho más tiempo.

Es cierto, además, que una imagen vale más que mil palabras porque cuando esa imagen es tan evidente por sí misma, tan poco o nada necesitada de que alguien la explique, esas mil palabras que servirían para glosarla son puro relleno que sólo sirve para fastidiar. 

Pero estamos en tiempos de postverdad, señores. Lo evidente ha dejado de serlo. El sentimiento, cuanto más ofendido mejor, el solipsismo y el sesgo pretenden imponerse sobre el dato. Ya lo están consiguiendo en buena medida. En las sociedades occidentales hay datos que no puedes expresar por muy comprobados que estén, porque te arriesgas a sufrir aviesas formas de ostracismo. Tengo para mí que cuando una sociedad prima los sentimientos por encima de los ideales y los deberes, se encuentra en el estadio final de decadencia, esperando sólo el tajo del verdugo.

En la era de la postverdad, todo parece posible. Incluso las imágenes más palmarias, las que menos glosas requieren, pueden ser retorcidas a mayor gloria de las creencias e inseguridades de cada cual, o de sus objetivos políticos y económicos, que también. Lo vemos a menudo. Por eso, para empezar a hablar del tema We Wuz Kangz, antes de ponernos en antecedentes, quiero aportar una imagen que he visto googleando en la inmensa Red. Es ésta:



Es una meme publicada en algún muro de Facebook, me parece -no tengo Facebook-. Una meme consiste en la combinación ingeniosa entre imagen y comentario sobreimpreso. Teóricamente deben armonizar, la imagen debe sugerir algo que el comentario caza al vuelo y verbaliza con un slogan eficaz. Si no armonizan bien, la meme no alcanza popularidad, no se hace viral. Eso sí, es posible que se haga popular precisamente por no casar bien, por quedar chapucera, un epic fail. Algo así como un Cristo de Borja en versión feisbuquera.

En la imagen vemos a una chica negra contemplando la máscara funeraria de un varón blanco. La imagen es sugerente por el contraste. Un ser humano vivo frente a una obra artística inerte. Una joven de hoy frente a la semblanza de alguien que se fue a Ultratumba hace milenios. Femenina frente a masculino. Urbanita desconocida frente a faraón renombrado. La chica tiene, asimismo, unos marcados rangos cónguidos que la hacen de una raza muy distinta de la del faraón. Sin embargo, el comentario pretende hacer entender que la chica está recibiendo una chispa de iluminación según la cual ella se da cuenta, al ver la máscara funeraria, de que desciende de una raza de faraones.

¿Y cómo es eso? ¡Si no se parecen en nada! ¿Nos están haciendo entender que por mera intuición alguien puede conocer sus parentescos ocultos, encima de muchas generaciones atrás? Entonces ¿para qué las pruebas de ADN? ¿Es una trolleada? A juzgar por el perfil de Facebook que la ha publicado, parece que va en serio. Supongo que con esa meme se intenta elevar la autoestima de la comunidad negra de USA, como diciéndoles "aunque ahora estemos postrados, en su momento fuimos la más alta de las civilizaciones mientras los blancos vivían en cavernas", algo así. Teóricamente no debería funcionar, porque la diferencia de complexión facial entre la chica y el faraón es enorme, rechina demasiado, resulta ridículo; pero en tiempos de postverdad el dato objetivo y la observación desapasionada son algo fascista .... y, por lo visto, también racista. Habrá quien piense que si no ves que la chica negra y el faraón son como dos gotas de agua es porque eres la reencarnación de Hitler revolcándote en tu "privilegio blanco" como un gorrino en el lodo. Imagino que si digo que la expresión de la chica negra no me parece que refleje sentimiento de familia y de complicidad genética sino más bien una distante perplejidad, como diciendo sin palabras "qué variados somos los humanos", algún progre me visualizará tecleando con el capirote del KKK en la cabeza.


Cierto, una imagen vale más que mil palabras. Mis dies para el autor. En tiempos de idiocracia como los actuales, es necesario descender al nivel del tebeo para explicar las cosas.

La primera vez que supe de la dialéctica afrocentrista de los "kangz" fue viendo la peli "Malcolm X". El personaje de Baines consigue convertir a Malcolm a la Nación del Islam, dirigida entonces por Elijah Muhammad, durante su estancia en prisión y ejerce su proselitismo sobre otros presos negros, hablándoles de su pasado glorioso como pueblo, haciéndoles ver que son "una raza de reyes". Recuerdo mi descoloque cuando escuché eso. ¿En el África negra sólo había reyes? ¿No había carpinteros ni panaderos? Pues dada la poca inclinación de la realeza al trabajo manual, supongo que estarían saltando de hambruna en hambruna. Vaya usted a saber.

El afrocentrismo es una cosmovisión racial. Va más allá de la mera ideología, pues ha propuesto una serie de variaciones sobre mitología de los orígenes. Hay religiones que son afrocentristas, y como religiones necesitan un mito sobre los orígenes, de cómo surgió todo lo existente, cómo surgió el hombre, y más concretamente cómo surgieron el hombre negro y el hombre blanco. El mito sirve asimismo para interpretar el proceso histórico desde el origen hasta la actualidad, así como para proponer claves de cómo será un hipotético futuro. El origen sería glorioso, el de una raza en plena comunión con la naturaleza y con la divinidad. El proceso histórico ha sido de degradación, de caída desde el estatus primigenio de kangz al estatus de siervos y de oprimidos. El futuro será el restablecimiento de la perfección original, para lo que los adeptos de esa cosmovisión han sido llamados.

El futuro no se sabe, no ha llegado aún, por lo que no puede ser deformado y falseado. El presente es el que es, salta a nuestros ojos no importa lo que se diga para edulcorarlo. Queda el pasado como aquella parte de la cosmovisión que admite cierto grado de  falseamiento, de reescritura. Un espléndido pasado que sirva para varios objetivos: para mejorar la autestima, para procurar un referente fijo en el tiempo como si fuese un faro, y para relativizar los logros culturales de otros pueblos por comparación. De eso va We Wuz Kangz. El término en realidad es irónico: alude con sorna al propósito afrocentrista de inventar un pasado mítico fabuloso para la raza negra, y al de intentar apropiarse un pasado real e histórico como el Antiguo Egipto como un logro de la negritud. Está expresado en ebonics, un "inglés roto" característico de algunos barrios negros. Si el pasado mítico fabuloso ha quedado para consumo interno de las organizaciones afrocentristas, desde sectas frikis muy minoritarias hasta la influyente y asentada Nación del Islam, el intento de hacer del Egipto faraónico una nación negra tiende a desparramarse por la Red en forma de tuits, memes, shit posting en foros, webs y blogs extraños, y partículas de información varias que van y vienen sin detenerse nunca, ni siquiera cuando son rebatidas, basta con seguir repitiéndolas una y otra vez hasta que, como la lluvia fina, terminan por calar en una población poco leída y que se informa de Egipto viendo películas hollywoodienses sobre reyes escorpiones. Teniendo en cuenta la extraña manía de algunos productores de cine y TV de poner a actores afrodescendientes haciendo de personajes netamente europeos -no se ha salvado ni el caballero Lanzarote-, obviamente siempre y cuando sean personajes positivos, es normal que los occidentales tengan una empanada mental lo bastante indigesta como para admitir que bueno, que sí, que quizá sea cierto que los antiguos egipcios eran negros.

¿Por qué el Antiguo Egipto? Por una serie de razones:

-Egipto está geográficamente en África. Aunque se razone que quienes formulan el discurso de apropiación del Egipto faraónico para la raza negra descienden de esclavos capturados a miles de kilómetros del curso bajo del Nilo, lo cierto es que el hecho de que está en el continente africano sirve de argumento: si Egipto está en África y África es el continente negro, en Egipto tenía que haber negros.

-El Egipto faraónico fue una civilización muy apetecible para presumir de ella. Ahí están sus impresionantes pirámides, sus conocimientos, su vida refinada, lo sugerente de aquel mundo.

-Dado que para mucha gente, negros y blancos, la cima de la civilización en África se corresponde con el Egipto faraónico, y que en otras partes de África no se dio una cultura comparable a la griega, la persa o la china, entonces Egipto se convierte en un "clavo ardiendo" al que agarrarse para justificar un pasado brillante que tenga una mínima base histórica y no sea un delirio ufológico.

-En el arte egipcio aparece gente, básicamente varones, muy tostada de piel. En algunas tallas y relieves hay quien ha querido ver rasgos cónguidos. Y, por mucho que se razone con ellos, esa gente sigue viéndolo así, porque sus sentimientos pesan más que la objetividad en esta época de postverdad galopante. Más aún, si llegan a admitir que la negritud de los egipcios faraónicos no es lo bastante evidente eso se debe a que los europeos racistas se han puesto a "blanquearla", reescribiendo el pasado, para en último término justificar la opresión y la esclavitud.

-Una vez atribuido el Egipto faraónico a la negritud, se usa como arma dialéctica. Primero contra los blancos supremacistas -o que los afrocentristas consideran supremacistas porque no les dan la razón en todo: "white privilege"-, diciéndoles que los negros son tan capaces de crear altas civilizaciones como cualquier otro pueblo. Y después contra los blancos acomplejados, a quienes dicen que mientras los ascendientes de los negros a quienes miran por encima del hombro erigían pirámides, sus antepasados estaban viviendo en cavernas.

-El Egipto kangz es usado después por los afrocentristas más desquiciados como plataforma para reivindicar como negras otras civilizaciones, al menos en su origen, como la griega y la romana -porque han visto en algún fresco a un romano parduzco-, e incluso la china y las precolombinas. Y de ahí a reivindicar como negros a Shakespeare, Mozart y Lincoln -no es broma- sólo media un paso.


Visto en Wikimedia Commons.

Posiblemente la primera vez que se habló del Egipto negro en términos afrocentristas fue en las páginas de  The Crisis, longeva publicación -se edita desde 1910- enfocada en la minoría afrouseña. En ella se presentaba como portada a un presunto faraón negro, Ra-Maat-Neb, en el número de marzo de 1911. Apelativos similares corresponden a un enigmático faraón del que apenas se sabe nada, Nebmaatra, de posible origen hicso, y al nombre coloquial de Amenofis III, faraón fundamental cuya relación con la negritud parece reducirse a haber derrotado al reino nubio de Kush, en cuyo territorio hizo erigir varias infamantes estelas conmemorativas. La reivindicación afrocentrista de los antiguos egipcios comienza con una base débil y cero evidencias.

Sólo la egiptomanía y el afrocentrismo comienzan a tener calado popular cuando aparece un tercer vértice para el triángulo: el ufologismo. Entonces combinan en un cóctel irresistible para determinadas mentalidades. Las corrientes de pseudociencia, pseudohistoria y maguferío tenían ya la costumbre de cebarse en los antiguos egipcios. Un ejemplo recurrente, y que aún persiste, es la lectura esotérica e incluso extraterrestre de las dimensiones de las pirámides, algo que ha encandilado a muchos. Pretendían encontrar en las medidas de las pirámides las claves del pasado y del futuro. Más aún, ante esas ciclópeas estructuras ¿no es lícito preguntarse si tienen realmente origen terrestre en su diseño y edificación? ¿Cómo se pudieron construir semejantes monumentos con unas pobres rampas y una limitada tracción muscular? Quién sabe, tal vez unos extraterrestres hicieron levitar los bloques de piedra con su poder mental para ir después colocándolos uno tras otro en su sitio, consiguiendo así unos prodigios arquitectónicos que nadie ha podido repetir. ¿Fue la civilización del Antiguo Egipto  cosa de aliens? ¿No son mosqueantes los cráneos alargados de la realeza faraónica, similares a los de otras realezas de otras latitudes que también erigieron pirámides que hoy nos asombran? ¿No se tratará de extraterrestres hiperavanzados? La mezcolanza entre unos ingredientes y otros puede sonarnos disparatada hoy -de hecho es así como suena-, pero lo importante es que dejó su impacto, visual e incluso musical, lo que ha permitido desarrollar una estética We Wuz Kangz que dura hasta hoy.

Como era de esperar, ese disparatado cóctel lo habría tenido muy complicado para calar de no haber recurrido sus promotores a la Meca de los cócteles disparatados: el Estado de California. Un músico negro de Alabama llamado Herman Poole Blount (1914-1993) comenzó a hacerse un hueco en la poderosa escena de Chicago de los años 40. Su apuesta por la fusión en el jazz y por una cosmovisión ufológica-afrocentrista con especial hincapié en el fetiche faraónico le convirtieron en un pionero de lo que se suele llamar afrofuturismo. El alias artístico que adoptó resultaba muy coherente: Sun Ra. Así ha pasado a la historia como uno de los grandes del jazz-fusion, siempre acompañado de su fiel Arkestra. Él mismo se presentaba como un enviado en son de paz venido desde el planeta Saturno. Las ocurrencias de Sun Ra no eran muy entendidas por la mayoría de sus prójimos, así que tuvo la idea de desplazarse al lugar donde cualquier ocurrencia esperpéntica era recibida como si fuese maná caído del cielo: California. En la Universidad de Berkeley, en 1971, dio una serie de conferencias con el título genérico "The black man in the Cosmos", en las que intercalaba asimismo actuaciones musicales con su banda Arkestra y lecturas públicas de autores esotéricos, desde la Blavatsky hasta el Bardo Thodol pasando por la Biblia Oahspe. Fruto de esa época fueron el disco "Space is the place" (1972), un clásico absoluto de la fusión musical, y una película homónima de 1974 dirigida por John Coney, rodada entre San Francisco y Oakland.

La trama de la peli es afrofuturista a más no poder. Sun Ra, quien se interpreta a sí mismo, desaparece misteriosamente una buena temporada. No se sabe nada de él. En realidad lo que le ha pasado es que tanto él como su fiel ensemble Arkestra han sido teletransportados a un lejano planeta, un lugar maravilloso lleno de buenas vibraciones, buen rollo y naturaleza exuberante, con parajes nunca tocados por el pecado. Sun Ra piensa que sería un hábitat perfecto para la raza negra, por lo que se autoimpone como misión vital trasladar a todos los negros que pueda allí, mediante las vibraciones musicales como medio teletransportador, sin que los blancos pongan el pie allí nunca. Tras una serie de peripecias varias localizadas en la efervescente Oakland de la época -recordemos, la patria chica de los Black Panthers-, incluido el intento de asesinato de Sun Ra por parte de unos científicos blancos villanos de la NASA que encima son impotentes, el mesías afro consigue transportar a toda la gente negra de la ciudad. Hay un personaje negro que se resiste a ir allí, por lo que Sun Ra toma su "parte negra" y se la lleva, quedando la "parte blanca" en Oakland. Los negros se van al planeta armonioso todos felices, y la Tierra explota. Qué bonito.


¡¡Felices Carnavales!!

La película me parece una verdadera basura, no ya por su feísmo mezclado con estética relamida, por sus tercermundistas efectos especiales, por lo estúpido de la trama, sino además por su llamativo racismo, que no parece haberle quitado el sueño a nadie. Al contrario, uno lee aquí y allá a blogueros y gafapastas blancos que reivindican el truñaco. En cuanto a la reivindicación afro de lo faraónico, se evidencia por la personalidad de Sun Ra pero especialmente también por los disfraces egiptómanos de fantasía que se lucen, más apropiados para un fiestorro petardo que para un manifiesto de calado que quiera ser tomado mínimamente en serio. Incluso así se pueden tomar en cuenta algunos puntos importantes para una comprensión del afrocentrismo:

-Se presenta una polarización total entre blancos y negros. Da la sensación de que no existe nada más, de que en el planeta no hay chinos, ni indios, ni árabes, ni amerindios, ni polinesios ni nada que no sea o blancos o negros, de manera tajante. Esa polaridad absoluta entre los dos extremos del espectro cromático es indudablemente impropia de un visitante angélico venido de Saturno, como el propio Sun Ra pretendía de sí mismo, pero bastante comprensible en un señor negro criado en la Alabama de principios del siglo XX.

-Esa polarización afecta al plano cultural, puesto que Sun Ra hace notorio hincapié en el factor musical, algo igualmente comprensible porque él mismo era músico. La comunidad negra no cuenta con el poder de la NASA para hacer viajes espaciales por su cuenta -de hecho, fue en el seno de la comunidad negra donde creció una fuerte contestación contra el programa espacial Apolo, criticando que se gastase dinero en poner a blancos en la Luna antes que en mejorar las condiciones de los barrios negros, lo que incluso dejó un himno generacional, la canción de Gil-Scott Heron "Whitey on the Moon"-, pero sí puede teletransportarse, o al menos teletransportar su alma, mediante la música, que era un sector de actividad en el cual la comunidad afrouseña brillaba con notable luz. Si determinadas vibraciones eran idóneas para hacer viajar astralmente a negros pero no a blancos, se introduce un matiz racial en la cuestión musical. Eso era algo que otros músicos negros defendían por entonces, que hay un "algo", un duende, en la música hecha por negros que los blancos no pueden captar ni reproducir. Otro jazzista aficionado a la estética afrofuturista, Miles Davis, hizo algunas declaraciones polémicas sobre ese tema. Hay una idea de negritud, flotante en el ambiente. El político y escritor Léopold Sédar Senghor, quien llegó a presidente de Senegal, fue quizá el más destacado intelectual de la negritud, entendida como un desapego total de la cultura blanca colonial -la francesa en su caso, la WASP en el caso de los afrouseños- y una reinvención de una nueva visión cultural propia del pueblo negro basada en un conjunto de valores de raíz africana, una conexión profunda con los antepasados, con el mundo antiguo, con el arte ancestral y con los ritmos de siempre, al contrario que los pueblos blancos, que habrían perdido esa conexión en aras de la modernidad. Para Sédar, la intuición de un pueblo conectado con sus antepasados y con sus dioses, representados en máscaras, es el instrumento ideal para guiarse en la vida mientras que la razón sería el recurso ortopédico que los pueblos blancos tendrían para salir adelante tras haber cortado amarras con la sabiduría de su sangre.

-Esa polarización es igualmente racial, pero con una dimensión gnóstica. La población afrouseña tiene "partes negras" y "partes blancas". Las primeras son las dignas de ser arrebatadas a los cielos -según el patrón cultural religioso useño de rapture- para habitar un planeta perfecto, mientras que las segundas sólo merecen esperar un pronto fin en una Tierra prostituida, machacada y ensuciada. Se diría, porque el argumento se pone casi en bandeja, que los negros son los hijos de Dios que merecen quedarse en el Edén mientras que los blancos son obra de no se sabe qué extraviado Demiurgo que hace chapuzas. El Dios de las obras perfectas salva su Creación mientras que el Demiurgo chapucero ve cómo el planeta habitado por sus hijos blancuzcos se va a tomar por el saco. El negro sería, por tanto, el hombre auténtico, el verdadero Adán, creado por Dios a su imagen y semejanza, mientras que el blanco sería una anomalía, algo que salió raro, una facción albina que quizá por piedad los negros respetaron para luego arrepentirse de su imprevisión -tesis que se apunta en la novela feminista El color púrpura (1982) de Alice Walker, obra de gran valor sociológico que atiza tanto al racismo blanco como al patriarcado negro, y a la que el stablishment blanco entregó alegremente el Pulitzer-.

Durante los años sesenta y setenta del pasado siglo fue tomando impulso la idea de que el hombre negro es físicamente superior, gracias sobre todo a su gran desempeño en los deportes-espectáculo. Los afrocentristas solían comentar que el aspecto del negro promedio es mucho más fibroso y musculado que el del blanco promedio, amén de que respira cómodamente por la nariz mientras muchos blancos tienen que respirar por la boca. Posteriormente, el porno californiano siguió apuntalando esa idea cultivando el fetiche de la BBC, o sobredotación priápica de los negros, algo que los estudios objetivos no tienen tan claro al menos en USA -el Estado de la Unión que usa tallas más grandes de preservativo es Dakota del Norte, donde hay un 5% de negros, y el que menos es Mississippi, con un 37% de población negra-. Asimismo, la superioridad deportiva de los negros se da en determinadas disciplinas, siendo su presencia anecdótica en otras. Pero ese fetiche del macho negro orgulloso caló entre la gente. En comparación, los blancos serían una especie de mutaciones albinas débiles, y conscientes de su debilidad decidieron de alguna manera jugársela al pueblo negro para conseguir estar por encima de él y que no se dé cuenta de lo débiles que son los dominadores y lo poderosos que son los sojuzgados. Esa idea afrocentrista netamente racista ha sido defendida por vías laicas y espiritualistas.

La vía laica, apuntada por Alice Walker en su famosa novela, fue desarrollada a fondo por Frances Cress Welsing (1935-2016) en su conjunto de escritos The Isis Papers (1991) -reaparece la coartada egipcia We Wuz Kangz en el título-. Según Cress, la humanidad blanca es una mutación defectuosa de negros africanos albinos. De algún modo consiguieron escapar de África, porque eran conscientes de su inferioridad biológica, de modo que se buscaron otro hábitat para poder sobrevivir. Al ser sus rasgos recesivos, la mezcla con otras razas supondría la desaparición de esa humanidad blanca, de modo que ésta organizó una vasta estructura de preservación racial respecto de sí mismos así como de dominación y aculturación respecto de otras razas. El racismo blanco, el colonialismo, la violencia policial, incluso la aparición del SIDA y del crack en las comunidades negras, o la incidencia del aborto -Margaret Sanger es uno de los personajes más detestados por los afrocentristas- son exponentes de ese obsesivo propósito de los blancos por sobrevivir ante el empuje de razas más sanas. Incluso la homosexualidad entre los negros provendría, según Cress, de la conspiración blanca contra los pueblos de color.


El 4´6% de la población negra de USA se considera LGTB según Gallup, frente al 3'6% de la mayoría blanca del país. Según el afrocentrismo más delirante, esa incidencia levemente mayor de homosexuales negros -y de shemales negras, hiperabundantes en la Red- deriva de una conspiración supremacista blanca, en vez de molestarse en buscar otras explicaciones.

Otro influyente afrocentrista seguidor de la línea laica fue Bobby E. Wright (1934-1982), especialmente a raíz de su obra The Psychopathic Racial Personality (1974). Según Wright, tales han sido las maldades que el hombre blanco ha infligido al hombre negro, incluida la más abyecta depredación sexual, que sólo pueden explicarse como una forma de psicopatía. La raza blanca -Wright incluye coyunturalmente en ella a los árabes- sería una raza de psicópatas, caracterizada por la total ausencia de empatía hacia el dolor de otros pueblos, especialmente del pueblo negro, por el egoísmo, por el incumplimiento de la palabra dada, por la incapacidad de amar de verdad, por la tendencia al desvarío sexual -castrando o hipersexualizando a los negros-, por la falta de ética y, como buenos psicópatas, por una fachada de inofensiva simpatía. La solución para Wright estriba en la revolución, violenta si es necesario, siguiendo la estela de Shaka Zulú, Jean-Jacques Dessalines, Martin Delany, Marcus Garvey, Malcolm X y otros "black heroes".

La vía espiritual parte sobre todo de la cosmovisión defendida en sus inicios por la Nación Del Islam. Su fundador, Wallace Fard Muhammad, sentó las bases así: el hombre negro es el hombre original, el verdadero hijo de Dios, mientras que el hombre blanco es el resultado de un experimento de un ancestral científico llamado Yakub -posiblemente el Jacob bíblico-. Yakub comenzó a hacer prácticas de eugenesia en la isla de Patmos. Los bebés más claros que nacían en la élite dirigente isleña eran preservados, mientras que los bebés negros eran asesinados. Así, siempre seleccionando a los más claros, al cabo de 600 años el demiurgo consiguió gente rubia y de ojos azules. Acto seguido, les dirigió al continente europeo, donde mediante argucias y fechorías se impusieron a la población indígena. El sucesor de Fard en la presidencia de la Nación, Elijah Muhammad, ratificó esa cosmovisión racial, presentando a los blancos como "la hez de la Tierra". Todo esto ha sido aderezado con afirmaciones ufológicas y con un extraño acercamiento a la Cienciología, agrupación californista netamente UFO cuya doctrina sapiencial Dianética está siendo utilizada profusamente en las reuniones y actividades de la Nación, desde la llegada de Louis Farrakhan a la presidencia.

Un giro de tuerca más allá de esas afirmaciones se puede encontrar en la más radical Nuwaubian Nation, congregación que sigue un revoltijo de creencias marcadas por el ufologismo más desmelenado y por el kemetismo, una especie de neopaganismo a la egipcia. Fue fundada por Dwight D. York, un músico y escritor que presumía de biografía aristocrática -de padre príncipe nubio y madre egipcia, algo bastante improbable- y que lleva desde 2004 entre rejas por abuso sexual a niños. Las afirmaciones de este individuo en lo tocante a la aparición de los pueblos blancos recuerda en algo a las de Fard, porque también la sitúa en una isla griega, en este caso en las Islas del Egeo. Allí fueron a parar Adán y Eva, y allí tuvieron hijos. Uno de ellos, Caín, les salió albino, y de él descendemos los blancos. Según el tal York, los blancos descendientes de Caín tenemos marcadas tendencias asesinas, lo que la Naturaleza ha querido compensar dándonos bajos niveles de fertilidad y una pobre expectativa de vida. Otra teoría dice que los blancos fueron creados como una raza de esclavos guerreros al servicio de los señores negros, y para evitar el éxito reproductivo de esa raza servil se nos dotó con un pene pequeño, para que las mujeres blancas prefiriesen estar con negros y así concebir menos niños blancos. Con todo, los siervos blancos se rebelaron y lanzaron un maleficio mágico contra la raza negra, a la que tienen sojuzgada. A esta creencia le siguen tal cantidad de estupideces y chorradas que no merece la pena continuar. 

Amén de su racismo y de su falta de seriedad intelectual, estas vías espirituales afrocentristas tienen algunos rasgos comunes, como la tendencia a las reinvenciones biográficas con delirios de grandeza y la obvia disonancia cognitiva que producen sus líderes. No es sólo que se inventen sus andaduras vitales antes de ser conocidos, o que alguno sea un delincuente enchironado, sino que muchos de ellos no son, en puridad de conceptos, muy negros que digamos. Es una disonancia cognitiva similar a la del nazismo, por poner el ejemplo que se me viene ahora a la mente. Según el nazismo, la raza aria era digna de los dioses, la plenitud de la humanidad, pero por un lado estaba sojuzgada por otra raza inferior -los judíos- y por la otra necesitaba ser guiada por un puñado de dirigentes -Hitler, Himmler, Hess, Goebbels, etc- de aspecto muy poco ario. Eso produce una paradoja radical. La crítica al nazismo desde la disonancia cognitiva no alude a su perversidad como doctrina, sino a su honda contradicción interna, a mi entender irresoluble. Así pasa igualmente con el afrocentrismo. Wallace Fard Muhammad, parece ser según datos del FBI, era turco. Elijah Muhammad y Farrakhan son mulatos. E incluso Malcolm X tenía bastante sangre blanca -era pelirrojo-. No hay "negros puros" en absoluto en los puntos clave de la formación del afrocentrismo como doctrina racial, con la relativa excepción de Marcus Garvey, quien tampoco era "puro". El embajador número uno del rastafarismo, Bob Marley, era hijo de un blanco. Otro apóstol de la negritud, Muhammad Ali, tenía un abuelo blanco. Eso sigue ocurriendo en los últimos años, incluso en movimientos pro-negro no afrocentristas. El principal impulsor de Black Lives Matter, Shaun King, es un señor obviamente blanco con algún lejano rasgo cónguido. La presidenta de la sección de la NAACP en Washington durante dos años, Rachel Dolezal, es una señora blanca caracterizada de negra. A los casos de King y Dolezal se les ha sacado tanta punta ya que no merece la pena insistir en ellos. Pero son sintomáticos de algo.


Un caso elocuente de imposibilidad a la hora de inventarse una biografía. La afrocentrista Alice Walker, en su juventud, estuvo casada con un activista judío llamado Mel Leventhal, con quien tuvo una hija.

Se puede argumentar una segunda disonancia cognitiva. Muchos afrocentristas han defendido como primera regla el separatismo racial orientado al regreso a la "tierra madre", a África. Sin embargo, han sido relativamente pocos los que se han decidido a dar el paso. Es curioso, muchos afrocentristas prefieren quedarse en la Babilonia blanca, rodeados de demonios blancos, en vez de retornar al continente que teóricamente debería ser su hogar y el escenario de su emancipación y prosperidad como raza. Es el caso del jamaicano Marcus Garvey (1887-1940), el gran pionero del afrocentrismo. Según Garvey, la cosa era sencilla: África para los africanos, Europa para los europeos y Asia para los asiáticos. Sin embargo, no se fue a vivir a África. Conoció muchas ciudades europeas y americanas, donde llevó a cabo su apostolado -de hecho murió en Londres-, pero lo de mudarse a su tierra ancestral, en la que según él le correspondía vivir, fue algo que se diría que fue postergando sine die.

El afrocentrismo antiblanco se construye con un esquema mental muy similar al del antisemitismo. Para los antisemitas una raza noble de hijos de Dios -los gentiles, en este caso- es sojuzgada o, al menos, pastoreada y parasitada por otra raza -aquí los judíos-, de origen diabólico y biológicamente inferior pero cuya naturaleza psicópata y aviesa les ha permitido medrar y tener dominada a la raza gentil. No tiene nada de extraño que entre los nuwaubianos se haya recuperado el libelo de sangre: York ha afirmado que en cada reunión anual de las élites blancas mundialistas se sacrifica un niño negro.

Una vez dicho todo esto, uno se puede preguntar si tiene alguna importancia. Es decir, para qué dedicarle tiempo a rebatir una sarta de disparates que no van a ninguna parte. Más allá de la minoría negra de USA, ¿en qué puede influir el afrocentrismo egiptómano? Sí es cierto que la estética afrofuturista ha tenido impacto en la juventud occidental. Yo diría que una de cada tres camisetas que pueda lucir la chavalada blanca hoy en día son de estética afrofuturista. Pero su música se ha quedado recluida en cenáculos para entendidos, sin haber obtenido suficiente respaldo popular. La música negra popular de hoy tiene otras raíces, para nada "puras" ni "africanas".

Por ejemplo, "Planet Rock" de Afrika Bambaataa, el clásico fundacional del hip-hop y del electro-funk, estaba descaradamente inspirado -sampleos incluidos- en los alemanes Kraftwerk, así como en los japoneses Yellow Magic Orchestra. Sin la electrónica alemana de los años setenta, no existíría la música negra popular como la entendemos hoy, ni casi nada del sonido MTV de la actualidad. Pasa asimismo con el reggaetón, que lo toma casi todo del retro-funk noventero de gente como Daft Punk -incluido el filtrado de las voces-, quienes a su vez bebían de los productores alemanes setenteros. Desde el inicio la "música actual para negros" de USA y del Caribe tiene un origen mestizo innegable. 

Así se entiende mejor la repulsa de los afrocentristas nuwaubianos hacia la música disco, que maridaba a blancos y negros: electrónica kraut robótica de fondo y cantantes góspel derrochando voz y estrógeno -vgr. las colaboraciones entre Giorgio Moroder y Donna Summer-. Para tales alucinados ese estilo era una "traición"; actualmente se ha convertido en el discurso musical hegemónico en Occidecadente. La música que media docena de productores y tres multinacionales comercializan en 2017 para machacar los oídos de la juventud es básicamente música disco puesta al día, conservando incluso sus característicos mensajes de autoayuda.

El problema que yo veo es que hay exponentes afrocentristas que interesan al sistema, siendo la apropiación del Antiguo Egipto uno de los más importantes, y quién sabe si el que más. La izquierda, tras perder al proletariado, lleva décadas buscando nuevos proletariados bajo el prisma de la explotación colonial, la opresión que teóricamente sufren las minorías, toda clase de "liberaciones", el privilegio de los favorecidos y la reivindicación social, casi siempre en forma de política de subsidios. Sus titánicos esfuerzos por encontrar nuevos mercados de votos y apoyos han ido conformando la corrección política como vía paralela a la imposición de discriminaciones positivas. Así, en USA a la Affirmative Action le acompaña el discurso positivo y buenista en favor de los teóricamente oprimidos, algo que se nota especialmente en el cine hollywoodiense actual, donde rara vez hacen de villanos.

El discurso We Wuz Kangz es sistémico. Lo es al igual que el discurso Refugees Welcome, el discurso Fat Acceptance y el discurso anti-MGTOW, que han centrado la atención en las últimas entradas del blog. Y para muestra un botón:



La MTV y demás plataformas mundialistas de la homogeneización musical comenzaron a emitir desde enero de 1992 hasta hoy -más de 220 millones de visitas en YouTube- esta descarada apropiación del Egipto faraónico por parte de la minoría afrouseña, con el sello de aprobación de un Michael Jackson por entonces máxima estrella mundial del pop. El vídeo fue dirigido por John Singleton, un cineasta muy volcado por entonces en la causa de la negritud. Nuevamente nos encontramos con la disonancia cognitiva del afrocentrista que no es demasiado negro que digamos: Michael Jackson se estaba convirtiendo en no sé muy bien qué, pero eso sí: de piel blanca, pelo liso, nariz estrecha y labios delgados.

Ya metidos en el tema, diría que Jackson es el único del vídeo que podría parecerse en algo a un egipcio de la Antigüedad. Pero la influencia de las imágenes martilleando goebbelsianamente la psique del rebaño globalizado, año tras año, visita tras visita, acaba calando. Y cuando alguien con precarios conocimientos de historia, de arte o de genética tiene que opinar sobre el tema, es muy probable que su mente recurra al único argumentario que tiene a mano: las imágenes de un vídeo-clip de afrouseños bailando y poniendo poses en un palacio faraónico revisteril, incluyendo uno de los varios intentos de melanización de la caucásica Nefertiti, en esta ocasión con los rasgos de la modelo somalí Iman, todo lo guapa que se quiera pero que a todas luces difiere étnicamente de la Nefertiti original.

La reescritura de la Historia está a la orden del día, y esa reescritura se ve favorecida por nuestra sociedad líquida, en palabras de Bauman. Una de las enseñanzas del postmodernismo es que el trabajo sesudo de décadas por parte de una élite de especialistas no puede vencer a un vídeo-clip en la mente de los jóvenes. Unos minutos de "black power" almibarado influyen más que toda una biblioteca. Y como eso es así, como están así las cosas, es ahí, en la sociedad líquida, donde tenemos que plantar batalla intelectual quienes no estamos de acuerdo con los discursos sistémicos. Para eso tenemos memes, tenemos blogs, tenemos redes sociales, tenemos instrumentos líquidos para una confrontación líquida. Vayamos a ello.

La mejor manera de saber cómo eran y cómo no eran los antiguos egipcios consiste en analizar su arte a la hora de representar la figura humana, bien de manera bidimensional -básicamente los frescos- o tridimensional -esculturas, tallas y bajorrelieves-. El arte egipcio tiene una serie de características que lo hacen bastante reconocible con un golpe de vista, una especificidad reforzada por la escasa evolución que tuvo durante los milenios. Era un arte poco amigo de novedades, de manera que los artistas recurrían a una imaginería canónica. Seguían un canon a la hora de representar a humanos, lo que consigue un arte con gran coherencia interna a cambio de perder el toque individual, tanto del artista como de la persona representada. Todos los egipcios representados en imágenes parecen casi la misma persona, una y otra vez. Sólo a partir del revolucionario faraón Ajnatón -siglo XIV a.C.- aparece una corriente de naturalismo en el arte egipcio.

Sin duda el arte egipcio es uno de los más interesantes y distinguidos de la historia humana, y ha devenido patrimonio universal de todos, de alguna manera. Tiene características únicas. Es cierto que tiene un aire de familia con el arte mesopotámico y de otras regiones de población caucásica, así como que difiere enormemente del "black art" de máscaras e ídolos, pero la mejor manera de entenderlo no es a base de parecidos y diferencias con el arte de otros pueblos sino asumiendo sus rasgos más intrínsecos, más suyos, empezando por su canon de representación.

No voy a dedicar el resto de la entrada a argumentar sobre la raza de los antiguos egipcios. Me parece que es un tema ya sobradamente zanjado y además muy sobado a estas alturas. Prefiero argumentar en el terreno de la postmodernidad líquida atendiendo a las visiones afrocentristas sobre el tema, comprobar sus puntos débiles, y presentar una respuesta razonada.



-Primer punto: el sesgo del espectador.

El arte canónico egipcio, al ser reiterativo y más bien impreciso, permite cierta interpretación a la hora de imaginar los rasgos auténticos de la persona representada. Si un afrocentrista quiere argumentar para apropiarse de la gloria del Antiguo Egipto en favor de su comunidad racial, ha de aplicar su sesgo personal a la hora de interpretar rasgos. Eso puede hacerse de cuatro maneras:


  • Si de entre 100 representaciones de gente egipcia logra encontrar la de una persona cuyos rasgos podrían, más bien vagamente en la mayoría de los casos, considerarse negroides o con algo de influjo negroide, empleará la imagen de esa persona como argumento "olvidándose" de las otras 99 representaciones de gente egipcia caucasoide.
  • Si de entre 10 representaciones de un personaje egipcio concreto e importante logra encontrar una que pudiera sugerir algún rasgo negroide, recurrirá a esa imagen de manera privativa como semblanza auténtica del personaje histórico, ignorando piadosamente las otras 9 representaciones que lo muestran caucasoide.
  • Si el personaje egipcio interesante sólo tiene representación caucasoide, el afrocentrista alegará que se trata de una falsificación histórica, o una mera estilización artística, o el resultado de un white-washing por motivos de enfrentamientos entre dinastías, o que la efigie le salió defectuosa al artista, etc, argumentos que jamás utilizará con las imágenes que se pueden interpretar como más o menos negroides. En casos más radicales, el afrocentrista sustituirá la imagen caucasoide por otra negroide sin más, algo que se ha intentado más de una vez con la célebre Nefertiti.
  • Si en el arte egipcio aparecen humanos inequívocamente negros, el afrocentrista los ignorará absolutamente si esos humanos aparecen en una condición de inferioridad social respecto de los egipcios, que es lo que solía representarse, como veremos.

Por la Red circulan continuamente imágenes de antiguos egipcios que las páginas afrocentristas más desmelenadas quieren hacernos pasar por pruebas irrefutables de que aquella civilización fue una civilización de kangz. Se puede admitir, sin problema, que la población egipcia no era racialmente "pura". Sí podemos saber que hubo influjo de poblaciones subsaharianas, pero eso más bien ha sido desde los últimos 1500 años, básicamente por la trata de esclavos negros a manos de las élites árabo-islámicas, y que los antiguos egipcios se parecían genéticamente más a las gentes de Oriente Medio y el Creciente Fértil que a ningún otro grupo humano. Lo que la genética sugiere es más o menos lo mismo que sugiere la historia, que el pueblo egipcio antiguo no proviene del corazón del África negra sino del Oriente.

Pero aun así, aunque los antiguos egipcios tenían muy poca genética subsahariana, se puede admitir que hubo algo de mestizaje. Los afrocentristas más moderados, al menos, presentan a aquella sociedad como multirracial, no negra. Uno se imagina que, sobre todo en los núcleos urbanos, habría un totum revolutum de gentes de muchos lugares que terminaría por imprimir su huella genética en la población. Y como la imaginación es libre, quien quiera encontrar negritud en un fresco o una talla podrá apelar al cosmopolitismo urbano, o a lo que sea, para apoyar su tesis. 

Pero todos tenemos sesgo. Y lo voy a argumentar con un par de ejemplos nada rebuscados.


El faraón Keops. Visto en Wikimedia Commons, usuario Chipdawes.

Pongamos el caso del faraón Keops, ese peculiar megalómano a quien debemos la Gran Pirámide -sufragada de las maneras más variopintas: la leyenda negra posterior a su muerte afirmaba que llegó a prostituir a su propia hija en un lupanar para obtener algo de dinerillo con el que continuar la obra-. Algunos afrocentristas dicen que era negro, por su nariz algo ancha. Olvidan cuidadosamente colgar imágenes de perfil de la estatua, en las que se puede apreciar que es una nariz convexa, "semita". Pero es su sesgo. Pues bien, según mi sesgo este señor me parece del Lejano Oriente. Lo primero que me viene a la cabeza es que este señor es chino o algo parecido.


Visto en Pinterest. Hesy-Ra.

Otro egipcio sumamente célebre, Hesy-Ra, el primer dentista de la historia. Según mi sesgo personal, yo estoy viendo aquí a un guerrero sioux. Ponedle un par de plumas en el cabello y un carcaj en bandolera, y tendréis a un piel roja de toda la vida. Así es mi sesgo, que considero bastante neutral. No es totalmente neutral, desde luego, es altamente subjetivo, pero creo que es justo, estoy comentando como lo veo. Los afrocentristas tienen un sesgo afro, y todo lo interpretan como afro. En el otro extremo, los blancos nordicistas tienen un sesgo nordic, quieren convertir en rubias a todas las civilizaciones brillantes de la Antigüedad. Considero que es nuestro deber, si tenemos un poquito de honradez intelectual, admitir que muchas veces el sesgo nos ciega, que muy a menudo pensamos y decidimos más por inseguridades y urgencias que por ideas claras. Entiendo que muchos afrocentristas se sienten inseguros, porque en el fondo saben que sus ancestros estaban culturamente muy por debajo de las grandes civilizaciones antiguas, y que eso mismo le pasa a muchos blancos nórdicos, cuyos ancestros vivían a años-luz culturales de las sociedades mediterráneas clásicas. Y entiendo que esas apropiaciones raciales son fruto de la inseguridad, pretender un Egipto negro o un Egipto rubio -más allá de que, seguro, en el Egipto faraónico había negros y rubios- no nos dice nada sobre el Egipto auténtico pero lo dice todo sobre quienes afirman tales cosas.

-Segundo punto: pigmentación.

Otro argumento empleado por los afrocentristas es el tono de piel de los varones en los frescos egipcios. Según ellos, es evidente que la civilización egipcia era negra, o como mínimo mulata, porque los varones egipcios están bastante pigmentados. 

Eso es una solemne estupidez que se deshace por sí misma. Pero antes de nada, recordemos que el arte egipcio era muy rígidamente canónico, siendo uno de sus cánones que el varón se representaba más pigmentado que la mujer, con un tono rojizo de piel típico de un español que se pasa horas bajo el sol. Éste es un ejemplo archiconocido, e inmejorable, de decantación cromática por sexo en el arte egipcio:


Visto en Pinterest.

Aquí tenemos a Rahotep, hermano del "asiático" Keops, con su esposa Nofret. Los rasgos faciales de ambos -muy naturalistas para lo que era costumbre- son básicamente caucasoides, arménidos con aporte NR y algo de mongolización, poca cosa más. Sin duda son del mismo pueblo, de la misma etnia. Pero el varón está canónicamente más pigmentado que la mujer, más que nada porque ellos solían afanarse más que ellas en tareas que implicaban estar más tiempo bajo el impacto de los rayos solares: la guerra, la agricultura, el comercio, la construcción .... estar en la calle continuamente, en suma. 

Pero los afrocentristas más radicales olvidan algo tan evidente, de puro repetido, centrando obsesivamente su argumento en el tono de piel del hombre, olvidándose de sus rasgos faciales, lo que les hace contradecirse. Cuando hacen el típico "cherry picking" de escoger un rostro con rasgos negroides de entre otros 99 con rasgos caucasoides, ahí importa la morfología facial. Pero en el caso de Rahotep y los varones pigmentados, se olvidan de la morfología facial porque no les interesa y se centran en el tono de piel. Pues bien, es igualmente necio.

Supongamos por un momento que los afrocentristas tuvieran razón y que los varones pigmentados de los frescos egipcios eran kangz. Según eso, la civilización egipcia estaría compuesta por varones negros y mujeres blancas, lo que es una tontería -¿de dónde salen ellos?, ¿de dónde salen ellas?-. Pero además, suponiendo locamente que eso también fuese cierto, en la segunda generación de egipcios saldrían todos mezclados y ya no habría nunca más esa decantación de tonos de piel para unos y otras. Sin embargo, esa decantación atraviesa los milenios. Veamos otro ejemplo.


Sennefer con su esposa Merit y su hija pequeña.

El aristócrata Sennefer, alcalde de Tebas durante el reinado de Amenofis II, posa para la posteridad con su esposa y su hijita. Los dos esposos comparten rasgos faciales, en absoluto kangz. Pero si algún afrocentrista quisiera argumentar que Sennefer era negro por su tono rojizo de albañil murciano -propio de alguien que estaba siempre bronceado de tanto ir y venir bajo el sol atendiendo sus deberes públicos- tendrá que olvidarse de que la hija que engendró en Merit es de piel blanca. Simplemente, los cónyuges son caucásicos y la niña es representada según el canon artístico de blancura femenina. Así de simple.


Visto en Pinterest. Otra semblanza del "kang" Sennefer, sonriendo para la posteridad.


Lo antedicho daría pie a pensar que las mujeres que no llevaban vida hogareña de casadas serían representadas de otra manera. Es decir, si una mujer egipcia no asumía -por las razones que fuesen- el rol de madre de familia cuidando la casa -y manteniendo así la piel menos tostada- y la prole, si llevaba una vida ajena al modelo patriarcal, es de suponer que sería representada más pigmentada al estar más tiempo en la calle buscándose la vida. No estoy pensando necesariamente en las prostitutas, sino más bien en las mujeres bailarinas y tañedoras de instrumentos musicales que aparecen en el arte egipcio. Por su profesión, es dudoso que fuesen ñoñas amas de casa. Imagino que muchas serían mujeres libérrimas, "carruseleras" que a la llegada del Muro verían muy recortados sus horizontes profesionales. Al no estar recluidas en casa, el sol las bronceaba más, lo que terminó por trasladarse al arte egipcio. Veamos un ejemplo.


Detalle de un fresco de la tumba de Najt.

Como se ve, no estoy poniendo ejemplos requeterrebuscados, sino imágenes relativamente conocidas. Estas chicas artistas son representadas con una pigmentación similar a la de los varones, porque no hacían vida de amas de casa, sino vida pública. Si eran guapas -como es el caso- y hábiles cantando, tañendo y bailando, estarían muy solicitadas yendo y viniendo, poniéndose morenas por el camino. Apréciese que dos de las tres tienen los ojos azules, algo muy poco kang.

Pongamos otro ejemplo que es extraordinariamente ilustrativo del callejón dialéctico sin salida que puede suponer apostarlo todo a la pigmentación varonil:



Esta imagen es un owned total al "kangzismo" -de hecho se emplea profusamente en memes críticas con las estupideces afrocentristas-, porque si se quiere suponer que los varones oscuros del arte egipcio eran negros, los estratos sociales que ocupaban serían más bien poco halagüeños, no serían reyes sino sirvientes en tareas que nosotros vemos hoy como harto infamantes. Pero aun así, no creo que los varones más pigmentados que están circuncidando -o eso parece- a los varones más claros sean negros. El arte egipcio representaba a los negros de otra manera, como veremos.


-Punto tercero: la otra pigmentación.

Este punto completa al segundo, porque se refiere a la pigmentación que no interesa a los afrocentristas. Me refiero a la pigmentación del cabello y, especialmente, a la del iris. La presencia de ojos azules en el arte egipcio, desde tiempos predinásticos, no es nada inusual. Así, un ejemplo predinástico muy antiguo:


Fuente: British Museum.

La diosa tallada en hueso de Naqada I (4000-3500 a.C.), a pesar de su hieratismo, nos deja buenas pistas, porque es anatómicamente completa. El artista hizo hincapié en dos rasgos que le parecieron cruciales: el vello púbico invadiendo el abdomen, como exageración de la fertilidad, y los ojazos azules. La presencia de ojos azules, conseguidos con lapislázuli, es un rasgo que el arte egipcio compartía con otros, como el sumerio. 


Visto en Pinterest.

Otro ejemplo sobradamente conocido, el del Escriba Sentado de Saqqara. Es muy de agradecer su extraordinario naturalismo, en el que destacan también los ojos azules. 

No voy a poner una galería de imágenes de antiguos egipcios representados con ojos claros o con cabello rubio. Hay muchísimas y otra gente ya se ha encargado de eso. No quiero descubrir las sopas de ajo a estas alturas. Ya se ve que no estoy poniendo ejemplos muy enrevesados, sino imágenes sabidas de todos. Lo que quiero dejar patente es cómo los defensores del We Wuz Kangz ignoran deliberadamente las evidencias de que la población egipcia era de mayoría caucasoide. Utilizan imágenes dudosas apartándose como de la peste de imágenes mucho más diáfanas como la del Escriba Sentado, ante las que poca interpretación puede hacerse. Eso deja bien clara su falta de integridad intelectual.

-Punto cuarto: el cabello.

Algunos afrocentristas han argumentado que en algún que otro fresco se ve "sin lugar a dudas" que los egipcios tenían pelo rizado natural, el "wool hair" propio de las gentes negras.

Ese argumento es asimismo muy débil, porque se aferra a un rasgo que se puede modificar a voluntad, al menos durante un tiempo. Con franqueza, da la sensación de que los kangzistas no tienen en tan alta estima a la civilización faraónica como pretenden hacer entender, porque dan por hecho que los antiguos egipcios no tenían la tecnología suficiente para hacer pelucas y permanentes. Es también un caso claro de "cherry picking": si en el arte egipcio aparece un rubio, y los hay a paladas, el kangzista argumenta que se trata de un casco o de un tinte, o simplemente hace como que no lo ve; sin embargo, si aparece alguien con lo que parece pelo afro, nuestro querido kangzista corre raudo a copipastear la imagen en las redes sociales donde está activo para decirles a los brothas que aún soportan sus discursos-coñazo que "la realeza está en vuestro ADN".

No es sólo que se "olvide" de los rubios. Es que se "olvida" del 99'99% de egipcios antiguos de pelo liso. No quiere verlos. Y tampoco quiere ni oír hablar de pelucas o de permanentes que expliquen el pelo rizado. Veamos otro ejemplo.


Visto en Wikimedia Commons, crédito: Neithsabes.

El matrimonio Raherka y Meresankh fue inmortalizado en esta talla de c. 2500 antes de Cristo, que se conserva en el Museo del Louvre. Más que esposos, parecen hermanos pues sus rasgos -nada kangz en absoluto- resultan casi idénticos. Se diría que son dos paisanos que te podrías encontrar en cualquier pueblo marinero gallego. El cabello de ambos está muy elaborado, y en el caso del esposo casi parece un casco de cota de malla. Son tocados obviamente artificiales. Los egipcios estaban duchos no sólo en el gran arte, sino también en las artes pequeñas de la estética y la belleza del físico.

-Quinto punto: la sustitución directa.

Cuando la evidencia del origen caucásico de un personaje importante del Antiguo Egipto es total, hemos visto que la estrategia kangzista consiste en pasar olímpicamente de él. Pero otra estrategia más radical ha apostado por la sustitución étnica del personaje. Es decir, no olvidas que existe pero sí  te olvidas de su complexión racial, proponiendo otra en su lugar. Eso fue lo que hicieron los responsables del vídeo "Remember the time" de Michael Jackson insertado más arriba, concretamente con Nefertiti en los rasgos de Iman. Porque de otros personajes aún cabe cierto margen para la sorpresa, pero el busto de la bella que se conserva en Berlín ya no deja margen alguno a interpretar nada, su admirable naturalismo es casi tan perfecto como una fotografía.

¿Qué hacer con la blanca Nefertiti? Muy sencillo: inundar la Red de Nefertitis alternativas que no se parecen a la original, pretendiendo hacerlas pasar como "más próximas a la realidad histórica". 


Visto en Pinterest.

Hay cientos, por no decir miles, de Nefertitis alternativas. Es sencillo, se fotografía o se dibuja a una chica negra, a ser posible bien guapa, se le encasqueta el cono en la cabeza, se le pone maquillaje y pendientes y toda clase de adornos, y voilà, ya tenemos a "la Nefertiti verdadera", no la blanqueada por el patriarcado fascista machirulo heteruzo KKK.

Que haya tantas posibles Nefertitis cuyo único nexo es que tengan la piel oscura y que sean bonitiñas es indicio de la poca seriedad de ese intento de sustitución. Son mujeres disfrazadas de Nefertitis. Los único que los kangzistas hacen con eso es proyectar su baja autoestima. Además, el tipo concreto de mujer que representa Nefertiti aparece en más momentos de la historia del arte egipcio. Veamos otro ejemplo.


Imagen vista en Pinterest.

Esta bella dama de la corte de Tutmosis III recuerda poderosamente a Nefertiti en los rasgos. No parece, pues, de una tipología rara de ver en el Egipto faraónico. 

A Nefertiti le está pasando un poco lo que a Cleopatra, descendiente de macedonios y dotada de un proverbial narizón muy del Creciente Fértil, a la que algunos continuamente quieren hacer pasar por negra.

-Sexto punto: los negros invisibles.

En el arte egipcio sí hubo representaciones de gentes negras o "subsaharianas" -o "de color", como se decía hasta hace poco-. La gran pega que tienen es que son invisibles para el kangzista. Él no puede verlas, tan simple como eso.


Visto en la web de John de Nugent.

Cuando el arte egipcio representa a nubios, generalmente contingentes de varones esclavizados, o tributarios rindiendo pleitesía, su morfología facial es totalmente distinta de la de los egipcios, así como la forma de su cabello. Aquí no cabe duda de que son negros los presentados en imágenes.

Y sin embargo, cuando más evidente es el ejemplo, cuando se les puede dar a los afrocentristas la buena nueva de que finalmente hemos encontrado kangz en el arte egipcio, les entra ceguera selectiva. No es extraño, porque refuta sus dogmas. Los nubios son mostrados como un pueblo ajeno a Egipto, y  en el caso de que entren en su sociedad lo hacen en el estrato más bajo, como esclavos. Es la conclusión diametralmente opuesta a lo pretendido por los kangzistas. Los negros de la Antigüedad recibieron opresión, razzias y esclavitud por parte de los egipcios que otros negros desorientados y con baja autoestima reivindican como ancestros suyos.

En realidad la población negra americana donde más ha calado el mensaje afrocentrista -la afrouseña, jamaicana y haitiana principalmente- desciende de negros esclavizados en las costas del golfo de Guinea, por lo que el tema egipcios vs. nubios les pilla demasiado lejos. Los afrodescendientes americanos no descienden de los nubios. Ni, menos aún, de los egipcios. Los kangzistas deberían pensárselo dos veces antes de reivindicar como suyos a Tutankamón y compañía.


En este panel del ajuar funerario de Tutankamón, se puede ver al faraón departiendo amigablemente con unos "kangz". Algo me dice que imágenes como éstas no son las más empleadas por los afrocentristas para apuntalar sus disparatadas tesis.

-Séptimo punto: El Fayum.

Ese nombre alude a una cuenca con un oasis donde se han encontrado numerosos retratos funerarios, de un estilo naturalista muy logrado y divulgado genéricamente como "retratos de El Fayum", un estilo de influencia romana presente también en otros yacimientos y necrópolis de la geografía egipcia, que se cultivó desde el siglo I a.C. hasta mediados del siglo III. Cuando un cadáver era momificado, en la parte del rostro se le adhería un retrato de la persona fallecida. Esos retratos son altamente naturalistas, muy fidedignos, bellamente recreados y caracterizados sobre todo por unos ojos grandes, tristes y serenos. A mi entender, estos retratos -unos novecientos en total- son la ventana más creíble para conocer la complexión étnica de los egipcios de aquella época.

Eso sí, estamos hablando del cambio de era, casi milenio y medio después de la cumbre del poder egipcio, y dos milenios y medio desde las Pirámides de Giza. Es muchísimo tiempo y el país del Nilo no dejó en ningún momento de absorber genoma de otros lugares. Geopolíticamente hablando, Egipto es un gran embudo marcado por el curso fluvial nilótico, algo así como un punto de llegada donde sedimenta todo lo que la corriente arrastra hacia el mar, no sólo minerales sino también gente. De todas maneras, aunque lo que los retratos de El Fayum muestran es el panorama humano del Egipto bajo dominación romana y no más, sería bobo no valorarlos como merecen.

La complexión media de la gente retratada es caucásica en casi la totalidad de los casos. Hay algunos tipos que podríamos llamar "moros", y también hay algunos retratados, pocos pero los hay, con cierto grado de mulatización, o "cuarterones". No hay ningún negro en los retratos que yo he podido ver.


Imágenes vistas en Pinterest.

En general el tipo humano que se puede contemplar en los retratos de El Fayum es de este corte o similar, gente caucásica, más guapa o más fea, pero que cualquiera puede entender como europea étnica -salvo para un nordicista, claro, quien seguramente odiará estos retratos porque no se corresponden con su prisma blondizador del Egipto histórico-.

También hay algunos retratos que sugieren cierta influencia genética subsahariana, algo que no niego porque me parece cierto. Un ejemplo:


Visto en Pinterest.

Este apuesto joven amulatado es de lo más kang que el observador desapasionado va a encontrar en los retratos. Sólo un afrocentrista desnortado se enfocaría en una docena de retratos de egipcios algo conguizados -menos que él, seguramente- olvidando los centenares de retratos de caucásicos que juegan en contra de sus prejuicios porque no se ajustan al fantasioso patrón del Egipto Negro.

-Octavo punto: ¿dónde están los kangz egipcios hoy?

Para concluir, es de rigor plantearse que, si realmente el Egipto faraónico fue una nación negra, entonces es de suponer que el Egipto actual, que según sabemos por el estudio linkeado más arriba recibió notables aportes de genética subsahariana en los últimos 1500 años, sería una nación igualmente negra. Supongamos por un momento que los afrocentristas tienen razón y que si una civilización negra cae y permanece postrada se debe a la maldad congénita del demonio blanco. Esa visión conspirativa de la Historia explicaría por qué Egipto ha pasado de ser la más alta civilización planetaria hace cinco mil años a ser en 2017 un país en desarrollo más, muy lejos de los parámetros de los países más avanzados de hoy, porque los demonios blancos envidiaban a los egipcios negros y urdieron planes en su contra. Bueno, juguemos a creérnoslo.

Pero Egipto no es un país negro en absoluto. Hay cierta conguización en la población egipcia, pero recordemos que según los datos científicos que tenemos eso se debe al tráfico árabo-islámico de esclavos negros durante más de un milenio. Es decir, realmente Egipto es más kang ahora que en la Antigüedad. Y aún así no es un país negro, sino básicamente árabe o arabizado, "moro" si queréis.


Crédito: Reuters. Manifestantes egipcios. Puede que Egipto no sea hoy en día un país mayoritariamente caucásico, pero desde luego no es ni de broma un país negro. ¿Y los "kangz", qué? ¿Se esfumaron? 

De los colectivos sociales en que se divide el pueblo egipcio, es común considerar a los coptos, de fe cristiana, como los más "puros" descendientes de los egipcios del siglo I -algo similar a los martirizados cristianos sirios-, pues por motivos religiosos tendieron a no mezclarse con las oleadas árabo-islámicas. Y los coptos no son negros en absoluto. Hay casos de mestizaje, sin duda, cómo no va a haberlos en esa región y en todo ese tiempo, estamos hablando de milenios, pero de kangz nada de nada.


Visto en globoport.hu. Mujeres coptas.


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No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír. Los kangzistas son ciegos y sordos redomados, como nos han demostrado con su absurda defensa de un Egipto imposible históricamente.

Entiendo, desde la distancia cultural e histórica, la indignación que los primeros activistas en pro de que los negros de USA fuesen tratados con dignidad y respeto seguramente sintieron en sus carnes. Lo entiendo y, es más, lo defiendo y valoro. Me gusta la gente que lucha. Simpatizo con el que pelea. Me siento más en sintonía espiritual con un negro de la Nación Del Islam que con un blanco cuyo máximo sentido del compromiso político y social es derrumbarse en una terraza a beber birras, pinchar bravas y ver las moscas pasar. Entiendo que a la hora de defender la causa de su gente, los activistas negros incurrieron en injusticias y exageraciones, como todos los colectivos, como todos los pueblos. No hay pueblos santos y puros.

Pero insistir en esa estrategia del mito fundacional fabuloso es contraproducente. No ya para nosotros, sino también para ellos. Me interesa el tema de la población negra de USA. Le he dedicado entrada en el blog hace ya tiempo. He aprendido últimamente de los conservadores negros, de los MGTOW negros y de los calistos negros tanto o más que de los blancos. Estoy personalmente convencido de que un redescubrimiento de los valores cristianos por parte de la población afrouseña redundará en su prosperidad, en su paz social y en la mejora radical de sus barrios. Las alternativas ideológicas y cosmovisiones no-cristianas cumplieron ya su función, concienciar a los negros de que su destino depende fundamentalmente de ellos, de su capacidad de trabajo, de su compromiso, de su lealtad, de su apartamiento de los vicios, de su entrega a la causa de su gente. Ahora es el momento de abandonar la retórica We Wuz Kangz y similares, ignorando los cantos de sirena de los vendedores de humo.


Visto, para variar, en Pinterest.

Puede que algún Beta negro piense que la solución para los problemas de su gente estribe en sitiar la imagen de una mujer atractiva con tropecientas memes magufas y absurdas, amén de pagafánticas. Todo eso es puro wishful thinking. Ni los hombres negros son los "Guardianes del Universo", ni la mujer negra está protegida por ellos. Si así fuese, el 72% de los niños negros de USA no crecería en la ausencia de padre. ¿Dónde están los "Guardianes del Universo" que ni siquiera guardan a sus críos?

A un negro yo le diría lo mismo que a un blanco o a un oriental o a un maorí o a un araucano. Si quieres salir adelante honra el trabajo duro, honra tus compromisos, honra a los demás y, no lo olvides, honra la verdad. No la conviertas en tu enemiga.

¡Salud! Sic vidi res.





30 comentarios:

  1. Hola, ya que toca el tema de los negros, seria interesante conocer su opinión sobre la diferencia en la inteligencia de las razas. La Alt-right se guía por lo expuesto en este vídeo.
    https://www.youtube.com/watch?v=nQ8DcXQ8yRA
    Por lo que supongo que usted difiere dado el articulo sobre el CI que realizo.

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    1. Sigo pensando lo mismo, el CI es un medidor muy pobre de la inteligencia. No anticipa ni la genialidad ni el éxito en la vida.

      Mejor eso que nada, pero por fortuna la inteligencia humana es lo bastante multifacética como para dejarse aprisionar en la medición de determinada habilidad.

      La igualdad absoluta entre todos es un dogma como el de la infalibilidad papal. Aparece de repente y un día se caerá por su propio peso, supongo. Creo que cualquier persona mínimamente informada no se traga el dogma. Una vez más vivimos en el olvido de la biología.

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  2. Siempre hay tiempo para redescubrimientos y enderezar el camino, en los 50's del siglo pasado algunos afrouseños eran una clase media pujante hoy pues tienen que estar a la sombra de los ingresos cuadruplicados de los asiáticos y del ascenso de los hispanos como nueva primera minoría pujante en los Estados Unidos. Con los blancos pues han tenido una relación un tanto compleja aunque con los nativos norteños también, un ejemplo fue al actor Don Cheadle a quien su ancestro no sólo fue esclavizado por los Chicasaw sino que le negaron la nacionalidad de estos. Se acomplejan algunos por tener ancestros blancos y el mismo colectivo loe echa hacia atrás si quieren vivir o comportarse como ellos.

    Bastante ilustrativo el artículo desmontando las apropiaciones culturales teniendo algunos ejemplos como Benin, enlazo el video sobre Don Cheadle y su ancestro esclavizado por los Chicasaw, está en inglés no lo he encontrado con subs hasta el momento https://www.youtube.com/watch?v=vkZXY3dYzE0

    Saludos desde México, José.

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    1. No conocía el caso de Cheadle, gracias por compartirlo.

      La descomposición del modelo patriarcal en la comunidad afrouseña se adelantó un par de décadas por lo menos a su descomposición generalizada en las sociedades occidentales. Son nuestra Casandra particular, y como la Casandra mítica no le hemos hecho caso.

      Es curioso, si los extraterrestres chequeasen de lejos al país más poderoso del mundo y preguntasen por el político, la cantante y el deportista más populares de lo que va de siglo saldrían Obama, Beyoncé y Lebron. Pensarían que USA es un país negro o como mínimo con una población negra muy pujante, cuando lo cierto es que los hispanos les han sobrepasado. También, porcentualmente, los asiáticos en ingresos y expediente académico. El punto de mayor acercamiento de la minoría negra para con los estándares blancos fue en el año 2000. Y Obama, visto desde fuera, no ha sido buen negocio para ellos. Son rehenes del partido demócrata.

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  4. La parida más reciente del afrocentrismo es que fue gracias a un par de mujeres negras que despegó el Apolo 11 (como esa peli de hace poco que no recuerdo y ni voy a molestarme en buscar el nombre). Fue abrumadoramente el esfuerzo y genio blanco el que puso al hombre (blanco) en la luna, le pese a quien le pese.

    Todo esto es un proceso idéntico al que ha sufrido la Grecia antigua. Es irritante y aperplejante a partes iguales cómo se ha embebido en la gente la idea de que los griegos practicaban de forma socialmente sancionada la homosexualidad y la pedofilia, hasta el punto que es "cultura general". Como es inconcebible pintar a Sócrates con la nariz chata y tez oscura, pues resulta que le gustaba lamer falos y penetrar alcantarillas biológicas (nuevamente, le pese a quien le pese, la mayoría europea no se identifica, cuando no repugna, la homosexualidad y la pedofilia).
    No es más que otra forma de arrebatar nuestro legado y cortar de raíz cualquier atisbo de inspiración y deseo de trascendencia. Lo peor de todo es que son teorías que no resisten un minuto de investigación y pensamiento crítico

    Y así es como se reescribe la Historia, señores. Paguen al salir.

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  5. Magnífico post y muy trabajado. Enhorabuena por desentrañar los cuentos chinos (habría que decir africanos) que nos venden. Estupendo que se desmientan las mentiras que intenta contarnos el sistema. Ahora tiene que haber negros de cuota (y cualquier otra "minoría oprimida") en las películas, en las series, en la política y también en los momentos culminantes de historia. Egipto es el mejor candidato: africano, brillante y antiguo, más allá de una dinastía de origen nubio que reinó algún tiempo. Con ello no quiero excluir al África negra del devenir de la humanidad, con la historia real de las civilizaciones africanas y de las culturas no urbanas que se desarrollaron en este continente: con sus logros y sus sombras. Pero hay que hacer honor a la verdad y no contar milongas, como hacen los voceros del sistema, porque la gente sencilla se cree todo lo que ve en el cine, en los documentales y en los periódicos. Todo esto es un invento made in USA. Lo de la película FIGURAS OCULTAS que comenta 123. auténticamente de traca. Para el espectador normal, de no ser por estas tres chicas negras, el hombre jamás habría pisado la luna. NWO a tope y en vena.

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    2. Sé qué peli es, la típica pensada para los Oscars, esas pelis las evito como la peste, no me gusta que me suelten sermones, no pago una entrada para eso.

      Hay un sector de la población, las mujeres de la minoría negra de USA, que ese tipo de cine les gusta porque les resulta inspirador, va de mujeres como ellas que salieron adelante, que fueron a la vez profesionales, religiosas y madres amantísimas, es normal que vayan a ver esas películas, en cierto modo les recuerda una época en que por lo general la mujer negra se casaba.

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    3. "Master race" y "NWO" tienen en realidad un origen nazi, son respectivamente "Herrenrasse" y "Neuordnung Europas". No creo en nada de eso, tío. El racismo es una doctrina de Estado, y yo abomino de las doctrinas de Estado. Desconfío del Estado-providencia, es el gran corruptor y el que nos ha llevado a la presente situación. El racismo pro-ario del Tercer Reich y el racismo antiblanco de la Unión Soviética Europea son lo mismo en el fondo, comparten el mismo principio, el apuntalamiento de un Estado-pulpo + crony capitalism de coleguis, a costa del pueblo, por mucho que presuman del alto nivel de vida que le dan.

      ¿Alguien duda de que es el asistencialismo público el que ha corrompido Europa? ¿Alguien duda de su doctrina racista antiblanca? ¿En un sistema liberal de mercado pletórico se darían con tus impuestos infinidad de pagas + ayudas de alquiler a gente que te quiere destruir? ¿Dónde se ha visto tamaña irracionalidad? Pues en un mundo corrompido por lo público.

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    4. No creo que lo público sea malo "per se". El problema es la falta absoluta de ética que tienen muchos "agentes sociales", así como la compra de voluntades mediante pagas, ayudas y "solidaridad" por un Estado omnipresente y controlador, que cala a toda la sociedad. Esta falta de ética (si Dios no existe todo está permitido) se imita en buena parte de la sociedad y así va todo. Creo que el Estado es necesario como elemento organizador de la comunidad. A partir de un cierto tamaño de población la autoorganización no sirve, porque siempre habrá quien intente subirse a las barbas y aprovecharse de los demás y no todo el mundo tiene capacidad para resistirse a los abusos de los más fuertes si estos van avasallando. El problema es que ahora el abusón es el propio Estado (y especialmente los que dirigen la maquinaria y los que mueven los engranajes), porque el Estado en sí es una entelequía y son personas los que lo forman. Como Hombre-Lupa Gardner estoy en contra del Estado-Providencia porque es una herramienta de control y de adormecimiento de las capacidades humanas. Además, si este Estado mastodóntico cae en malas manos (como está pasando) se convierte en el vehículo de las políticas más inconfesables, aunque bien maquilladas por la propaganda. Pero, aunque rechacemos este Estado corrompido actual, algún tipo de Estado tiene que haber.

      Respecto a la peli FIGURAS OCULTAS, como dice Hombre-Lupa Gardner, me parece muy aguda su puntualización respecto al carácter evocador de la misma. Las mujeres negras actuales deben ver en las protagonistas a unas auténticas heroinas: profesionales, madres, esposas, creyentes y con agallas para enfrentarse a la vida de aquellos años. En el fondo muchas de ellas (y también las blancas) saben que con la ideología NWO les han tomado el pelo. Si es así, ¿por qué no se rebelan? Creo que una vez que salen del cine, los narcóticos del sistema siguen actuando y cuesta mucho abandonar la zona de confort (como nos pasa a muchos, yo incluido).

      Saludos.

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    5. Aunque soy consciente de que me estoy yendo un poco del tema del "post", solo un añadido sobre el Estado-Providencia. Estar en contra no significa defender que deben suprimirse todas las ayudas. En mi opinión, eso también sería nefasto, porque la sociedad iría al "sálvese quién pueda". Ayudas tiene que haber para que el ciudadano sienta que si las cosas vienen mal dadas va a tener el apoyo de la sociedad, no todo el mundo tiene una red familiar y de amigos que le pueda sostener en caso de un accidente, de un negocio mal calculado o de cualquier revés de la vida. No se puede dejar a las personas totalmente abandonadas a su suerte, porque así no verán ese Estado como algo suyo y al que hay que exigirle, sino como algo ajeno y un enemigo. Es como un padre ayudando a su hijo, tiene que apoyarlo cuando lo necesite, pero no mantenerlo de por vida. Por eso, soy de la opinión las ayudas no pueden ser vitalicias y darse por cosas por las que a los sufridos ciudadanos se nos queda la cara de g.l.p.llas. La única excepción deben ser en caso de incapacidad permanente para trabajar por motivos objetivos y contrastados. Siempre tienen que ser ayudas temporales, sino las personas se acostumbran a vivir del gasto social, a ir tirando, pero a levantarse tarde, ver la tele, bajar al bar, convirtiéndose en gente improductiva y que solo es una carga. Tampoco se puede dar ayudas a todo el que venga (legal o ilegal), porque el efecto llamada es tremendo. No sé si lo que tenemos ahora es efecto del buenismo (que creo que no porque los amos del calabozo no son tan tontos), de la intención de narcotizar a la sociedad, de crear clientelas políticas de ayuda social o por otros motivos más siniestros.

      Saludos.

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    6. Los Estados tienen que existir. Hay que ser realistas. Pero la función del Estado debe ser la de defender y hacer próspero -en todos los sentidos, no sólo en el material- al pueblo, y eso es algo que históricamente los Estados tienden a no hacer. No deberíamos engañarnos al respecto. El humano tiende al mal y al pecado, y el Estado son a fin de cuentas humanos, no una abstracción, no un cerebro electrónico que toma decisiones etéreas. Un Estado fuerte, con fronteras respetadas, con división de poderes, con separación tajante de la esfera privada, sería el que quisiera yo.

      Hay cosas que están bien, como la sanidad pública. Pero se tiende a abusar de ella, y ahora se está pagando con deuda soberana. Habría mucho que reformar, y lo que caracteriza al Estado-providencia es que no quiere autorreformarse. Se cree imprescindible.

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    7. Respecto de los free-riders, hay que imponer -por el Estado, ahora sí- que busquen trabajo activamente, no sólo "de lo suyo", si quieren prestación OK hay que acreditar que has estado buscando trabajo este mes, entrevista de trabajo, firmada por el entrevistador, te contrate o no, unas diez al mes. Si no, paguita congelada. Lo siento, pero los demás no tenemos por qué pagársela por la cara. Y ya verías cuánto se frenaría el "enriquecimiento cultural" si se hiciera así.

      Pero los Estados tienden a otras políticas, distintas de las que vendrían bien al pueblo. De la Corona promoviendo el tráfico de esclavos porque cobraba sustanciosas regalías de él, al asistencialismo público de hoy, lo último que parece importar es el español medio, quien encima paga la fiesta.

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    8. Resistencia Ibérica2 de septiembre de 2017, 3:17

      Muy de acuerdo con lo que plantea tanto "Hasta los h" como "Hombre Lupa Gardner". El Estado tiende a ser inevitablemente ese Leviathan contra el que nos advirtió Hobbes, no por abstracto, sino porque esta dirigido por élites no abstractas, sino por personas, que ineludiblemente tienden al mal (no voy a decir al pecado, porque lo entiendo como concepto religioso y soy no-creyente). Por "mal" entiendo su inclinación al orgullo, a la soberbia, a la acumulación de riqueza sin límite, a tener más poder, a conseguir cada vez más placer sexual, a la jactancia, a la máxima comodidad posible para ellos y sus descendientes, al ser el más chulo del barrio. Es lo que los antiguos griegos describieron muy bien: "la hybris". El ser humano es un primate competitivo y muy pocos pueden huir de esta programación de los genes. Solo una fuerte ética (o la creencia en algo trascendente) puede frenar esta tendencia. Por eso se plantea el gran dilema: el Estado es necesario, pero ¿cómo evitar que se convierte en un ente tiránico y manipulador? Por eso, Estado sí, pero limitado y controlado. No lo que tenemos ahora, un auténtico Leviathan sobre el que estabamos advertidos.

      El estado-providencia se cree imprescindible, como dice "Hombre-Lupa Gardner", y de momento parece irreformable a no ser que haya una hecatombe o un milagro (y como soy no-creyente) apuesto más por la hecatombe. A este Estado totalizador le importa un carajo el español medio. Así, a éste sufrido personaje solo le ofrecen pagar, soportar todas las leyes y chorradas que se le ocurren a estos señores que mandan, ser adoctrinado por los "media", mientras disfruta del multiculturalismo avasallador, de la negación de su propia identidad, de la degradación de su entorno urbano, rural y laboral, de los vagos, de los caraduras y de cosas peores, al tiempo que, como dice "Hasta los h", se te queda la cara de panoli. ¿Hasta cuándo? Difícil saberlo.

      Hay que tomar conciencia. Creo que Iberia Futura, junto con otros blogs y canales alternativos de información y opinión, así como la vista de la realidad que nos rodea, están moviendo las conciencias de mucha gente. Por eso hay que agradecer a "Hombre Lupa Gardner" su labor, al igual que otros que gastan su tiempo que mantener viva esta llama. Un venero de agua no hace un río, pero varios que confluyan ya forman un arroyo, que se juntará con otros (el Amazonas en su nacimiento no es más que una fuentecilla).

      Por ello, aunque el estado actual de cosas no invite al optimismo, no debemos amargarnos la vida y tenemos que afrontarla con buen ánimo y disposición, porque de lo contrario ya habrán ganado ellos (los que mandan). Solo buscan anularnos y tenernos con la cabeza baja. No hay que ponérselo fácil. ¿Cómo? Se admiten sugerencias.

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    9. Lo decía Séneca en una de sus cartas a Lucilio: espera lo mejor y prepárate para lo peor. Mente receptiva y despierta, optimista, unida a un trabajo de fondo serio, constante y realista, de pastilla roja. Dar la batalla en el campo de las ideas, de manera hábil, incisiva, sabiendo que no van a hacer concesiones. Enfocarse en lo próximo, lo propio, lo controlable, lo modificable. Centrarse en lo que uno tiene, no en lo que le falta, y en lo que viene bien. Si no puedes salvar al planeta, salva a tu ciudad. Si no puedes, salva a tu barrio. Y tender lazos, estrechar vínculos. Media docena de patriotas pueden salvar un barrio. Uno solo es un friki. Tres o cuatro son "los raros". Por encima de ese número el grupo equivale a un ejército, porque mejor pocos pero buenos y porque quienes estarán enfrente, salvo el cogollito de los "satisfechos del sistema" que pisan moquetas, son ciudadanos medios, es decir, propensos a ceder. Triste pero cierto. Y en las cosas tristes pero ciertas está la palanca que mueve fardos aparentemente imposibles de mover.

      Pensad en vosotros como argonautas de tres mil años atrás. Pensad que lleváis tres milenios muertos. Liberaos de los miedos. Y si hoy no podéis hacer algo grande, haced algo pequeño. Pero hacedlo, para ser dignos del Hacedor.

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    10. Resistencia Ibérica3 de septiembre de 2017, 10:54

      No puedo estar más de acuerdo. Quiero creer que no hay que ser muchos, sino que hay que ser los mejores y que la historia la hacen las minorías. Aunque suene elitista, concepto por desgracia muy desprestigiado hoy en Occidente y especialmente en España, salvo para aquellos que promocionan los medios.

      Salud y resistencia.

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  6. Resistencia Ibérica29 de agosto de 2017, 14:26

    Saludos Hombre Lupa Gadner:

    Llevo semanas leyendo tu blog y me ha surgido la necesidad de escribirte para decirte que estoy de acuerdo contigo en un 95%. Iberia Futura me parece un oasis de reflexión, de realismo y de buena educación. Veo como el mundo que hemos conocido se hunde a nuestro alrededor y lo que se anuncia no va a ser nada bueno. Nos han atontado con la televisión, con la tecnología “low-cost”, con las redes sociales. Los “media” expanden su mensaje sin que nadie se salga del guión. Vemos como el paisaje de nuestras ciudades va cambiando: más suciedad, más mala educación, más velos, más tercermundismo, más violencia larvada, más malestar. Percibimos claramente como el nivel de idiocracia es cada día mayor.

    Hasta ahora solo discrepo contigo en el tema MGTOW. Quizás sea porque he tenido suerte y tengo a mi lado a una mujer con una visión tradicional de las cosas, pero ello no le impide que ser una mujer de su tiempo. Por otro lado, totalmente de acuerdo en el cáncer que para nuestra sociedad ha supuesto el feminismo radical: un gigantesco negocio y una enorme industria de intoxicación de las mujeres occidentales.

    Sobre la Alt-Right española (y mucha de la europea) coincido contigo en que es un muestrario de “desecho de tienta”. Mientras que no se desprendan de su caspa de neofranquismo, neonazismo, imagen friki, estética ultra y episodios de violencia estúpida no tienen nada que hacer. Además su postura racista es inaceptable. Pienso que sería bueno aceptar a personas de otras etnias a las que podamos necesitar en un momento dado, siempre que se integren en nuestra cultura y sistema de pensamiento, pero como invitados, no regalando la nacionalidad. Nuestra superioridad tiene que ser cultural, tecnológica y de organización, actuar como verdaderos “señores”, de manera que estimule a estos extranjeros a construir algo similar en sus países. Por ello, me avergüenzo de la imagen que Occidente da muchas veces: decadencia, falta de espíritu, miedo, autoodio, desprecio de nuestras raíces, podredumbre...

    Por eso, los que rechazamos los partidos Régimen del 78, ya sea el PPSOE o los “nuevos” nos sentimos huérfanos políticamente. VOX tampoco me sirve. Me gustan algunas de sus propuestas, pero lo veo más como un grupo de cabreados del PP. Además su concepción de tendencia confesional católica no ocultada no me convence. Yo estoy educado en el catolicismo y conozco bastante bien su doctrina y ritual, pero soy no-creyente. No obstante, considero que nuestra cultura es netamente de raíz cristiana y que en Occidente somos así porque hemos sido moldeados por el cristianismo. Por ello intentar eliminar todo lo que huela a cristianismo mediante la ingeniería social se ha revelado como un verdadero desastre.

    Solo quiero animarte a que sigas escribiendo y manteniendo activa Iberia Futura. Aportas luz y reflexión, precisamente ahora que andamos muy perdidos y necesitamos meditar mucho. Hace falta un rearme ideológico para defendernos de lo que viene, respetando los principios que han hecho grande a Occidente, conociendo sus raíces, sus fortalezas y sus debilidades. No debemos perder el orgullo de identidad propia, pero tenemos que analizar fríamente la delicada situación en que vivimos. Muchas cosas son ya irreversibles, pero, para mí lo más importante es qué podemos hacer individual y colectivamente para intentar paliar el presente estado de cosas o, sencillamente, resistir.

    Salud y resistencia.

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    1. Muchísimas gracias, a todos en general. Me encanta la buena recepción del blog y de los últimos temas. Estoy rabioso por seguir escribiendo. ¡Salud!

      PS: en breve nueva entrada.

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  7. Seguramente para definir el NWO, Hombre Lupa Garner lo haría mucho mejor, pero voy a exponer de manera breve lo que yo entiendo.

    Pienso que el NWO se define por:

    - Mundo unipolar, centrado en el dominio mundial de la élite estadounidense, mediante la penetración cultural, económica y militar. Estas políticas han llegado a su culmen con Obama y tenían su continuidad en la Sra. Clinton. Trump todavía no está claro de que palo va. Lo que esta claro es que el mundo unipolar tiene varias “chinas” en el zapato: Rusia, Irán y la propia China. Venezuela, Cuba y Corea del Norte son anécdotas. Por ello, Estados Unidos implanta su política NWO en su área de influencia. No quiere aliados, quiere vasallos. Solo respeta al Reino Unido (veremos si sigue siendo así cuando la pakistanización de ese país sea predominante), los demás europeos OTAN somos sus súbditos, los árabes sus protegidos circunstanciales y otros muchos su patio trasero.
    - Neoliberalismo de amiguetes. El liberalismo químicamente puro no existe, ojalá no fuera así. Se trata más bien de un sistema económico de “hago lo que me da la gana” siempre que tenga mucha pasta y suficientes amigos untados en la toma de decisiones de ámbito político. En España lo sabemos esto muy bien. El objetivo: hacer que la plutocracia sea quien gobierne.
    - Multiculturalismo. Dividir a las sociedades occidentales en ghettos. Solo el mundo occidental puede plantar cara al NWO. Por eso nos temen y bajo la excusa del buenismo y otras milongas, meten millones de inmigrantes de otras culturas en los países occidentales. Con ello atomizan a la sociedad y la paralizan contra cualquier tipo de reacción. Se crean individuos sin cultura propia definida, cuya única identidad es la de la televisión).
    - Fomento de las ideas destructivas en las sociedades occidentales, como el homosexualismo y el feminismo radicales, la transexualidad, el hedonismo vacío, el relativismo, el anticristianismo, la buena cara del islam. No tengo nada en contra de los homosexuales ni de las mujeres, ni de los musulmanes. Me parece perfecto que unos y otros practiquen sus preferencias sexuales y su religión, dentro del respeto a la ley y a la convivencia, así como que las mujeres sean libres. Es lo normal en una sociedad democrática. Pero una cosa es el respeto y otra la propaganda machacona y constante, para convencernos de lo malos que somos los héteros, los cristianos y los blancos occidentales, culpables de todo el sufrimiento del mundo. El objetivo, una vez más, dividir a la sociedad, especialmente a los de abajo. Convertir a sociedades más o menos sanas en colectividades totalmente metidas en un marasmo psíquico, con una violencia de baja intensidad.
    - Infantilismo. Quieren una sociedad de niños eternos, que se conforman con “juguetitos” electrónicos, redes sociales para memeces constantes y televisión basura. Lo mismo con el porno on-line gratis y non-stop. Así estamos entretenidos y sedados. Como nos pongamos tontos, van y nos lo quitan.

    El objetivo: la superélite mundial sabe que los recursos del planeta están al límite y lo quieren todo para ellos. Sobra más de la mitad de la población mundial y el primer enemigo a batir por parte del NWO son las sociedades blancas occidentales homogéneas y étnicamente cohesionadas, a los que ven como enemigos si despiertan. De ahí el divide y vencerás. Después irán a por el resto.

    Saludos.

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  8. Igualmente (no me cabía en lo anterior). Otra característica del NWO es reescribir la historia, manipulándola. Los pueblos subdesarrollados lo son por el malvado hombre blanco occidental, el esclavismo y el robo de recursos y tal. Los árabes no eran esclavistas, eran monjas de la caridad y los jefes negros no capturaban esclavos para venderlos a unos y a otros, solo repartían flores. Los chinos no roban recursos, solo firman contratos económicos y ayudan al desarrollo. El tema es que en este mundo no hay nadie bueno, pero solo se publicita lo que los occidentales han hecho mal en la historia. Este post "we wuz kangz" lo muestra claramente, hay que reescribir la historia y vender que todo el mundo desciende de reyes. Orgullo negro. Pero si el blanco está orgulloso de su historia es un racista. Por eso, borran nuestras raíces o nos las cuentan "made in Hollywood".

    Con ello, no quiero que se malinterprete. Los pueblos de Africa negra y los que fueron transplantados a América tienen su propia historia, muy digna, con sus aportaciones al acervo cultural de la humanidad y han jugado un papel variado en la historia. Supieron crear sociedades adaptadas a un medio muy hostil como es la mayor parte de Africa, con unos límites de crecimiento muy estrechos, que implicaban una gestión de su medio ambiente muy especializada. Todo se fue al garete con la introducción de la medicina occidental y la economía en el dinero (quizás un proceso irreversible, como el Neolítico o el descubrimiento de América) y la población se disparó, convirtiendo Africa en un lodazal. Muchos pueblos de raza negra, es cierto que lo han pasado mal históricamente, especialmente los pertenecientes a las clases inferiores, mientras que los reyes de Benín, de Ghana, de Ife, de Songhai y de otros lugares vivían de p... madre. Como siguen viviendo hoy las élites que gobiernan estos paises: lujo ofensivo en medio de la miseria. En todos los sitios cuecen habas y las élites en todas partes siempre win-win hasta que son suplantadas por otras élites más poderosas o con más c.j.nes y mejor organización o bien el sistema colapsa.

    Podemos seguir porque el NWO es un mix, camaleónico y versatil, pero los objetivos siempre van buscando lo mismo.

    Saludos.

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    1. Arthur, la percepción que tienes de las entradas que he publicado desde el regreso del blog es diametralmente opuesta a la mía, y de este rumbo no me voy a mover. De todas maneras, agradezco tu fidelidad ;-)

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  11. El que los antiguos egipcios hablaran una lengua afroasiática (el origen de este grupo de lenguas está posiblemente en el cuerno de África o en la región costera del mar rojo), me hace dudar seriamente de si realmente fuesen blancos (no digo que fueran negros, pero igualmente tengo mis dudas). Podría ser que los forjadores de la civilización egipcia (procedentes del norte u oriente) hablaran alguna lengua desconocida y simplemente terminaron adoptando la lengua que hablaban los antiguos nativos del valle del Nilo (cultura Naqada, badariense, etc.); pero obviamente eso es absurdo, porque ningún pueblo invasor a adoptado la lengua del pueblo sometido en la historia, ¿o, si?

    Saludos,

    Ricardo.

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    1. Hola, a veces el pueblo conquistador tomaba rasgos culturales del pueblo vencido por una percepción de inferioridad. Los bárbaros del Norte durante la decadencia y caída de Roma se latinizaron, por ejemplo, y no sólo de idioma.

      Pero de todas maneras los datos genéticos enlazan a los antiguos egipcios con Oriente Medio, Anatolia y la Europa neolítica de la Hélade, Mar Negro y valle del Danubio. El antiguo pueblo egipcio era básicamente arménido con notable aporte nórdico-rojo, especialmente esto último en los estratos más "intelectuales", pienso en Hemiunu o Kaaper o el Escriba Sentado entre otros muchos, con una mandíbula más fuerte, un cráneo más redondeado y tendencia a engordar y a tener ginecomastia y/o papada. El influjo nórdico fue casi todo rojo. De hecho los ojos azules, tan habituales en aquel arte egipcio, son los típicos de los NR, pues los de los NB son más bien gris-hielo. Con todo, había rubios en Egipto así que algo de NB también hubo. ¡Salud!

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    2. Podría ser el caso, aunque no quita que algunos faraones egipcios tenían ya haplogrupos como el africano E3b (Ramsés III por ejemplo), supongo que algo sangre negra ya se había filtrado en las elites desde bastante temprano (hay ejemplos de arte egipcio de las primeras dinastías en los que muestran a egipcios de la elite con rasgos inequívocamente negros o parcialmente negros en todo caso).

      Volviendo a los afrocentristas, he visto varias veces que hacen referencias a que europeos restauradores de arte egipcio lo que hacen es "blanquear" el aspecto de los egipcios XD

      Y la imagen preferida de esos payasos XD:
      https://scontent.flim5-4.fna.fbcdn.net/v/t1.0-9/20228973_10154890354783174_7555024198348759412_n.jpg?oh=442fb88b5846b5f76c9994eb5db03f04&oe=5A48E133

      Saludos,

      Ricardo.

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    3. Realmente el haplo concreto de un faraón es tan definitivo como el R1b de muchos cameruneses.

      Por lo general, el arte egipcio que los kangzistas reivindican como prueba de negritud se caracteriza por ser de pésima calidad e inconcluyente, interpretable de cualquier manera, o por ser de la etapa tardía de los faraones nubios, cuando un decadente Egipto llevaba dos milenios sin poder repetir las Pirámides de Giza.

      No falla, los kangzistas se quedan selectivamente ciegos ante estatuas nítidamente caucásicas pero se enfrascan con otras que por su muy deficiente acabado se pueden entender como se le ocurra al sesgo de cada cual. Desde la Paleta de Narmer, donde salen egipcios que incluso tienen "perfil griego", y el Rey Escorpión, inequívocamente caucásico, ésa ha sido la tónica siempre que la representación es de calidad.

      ¡Salud!

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  12. Dos links interesantes a noticias del Antiguo Egipto y sus gentes. Una, la reconstrucción del rostro de una mujer a partir de una cabeza momificada, posiblemente del período lágida:

    https://www.realmofhistory.com/2016/08/23/ancient-egyptian-woman-reconstructed/

    Es un rostro nada raro entre coptos.

    Otra, ya más antigua, una talla de madera que quizá sea de la faraona consorte Ankhsenpepi:

    http://www.newsweek.com/ancient-egypt-4000-year-old-statue-pharaoh-queen-uncovered-near-great-pyramid-688307

    Caucásica pero parece tener cierta mongolización.

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  13. WE
    WUZ
    KAAANGZZZZ
    ...
    and sheeeeittt

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