domingo, 28 de febrero de 2016

Judíos en el porno, entre el mito y la realidad




Uno de los "placeres culpables" de mi formación como cinéfilo es, lo he comentado alguna vez, el film "Holocausto caníbal" (1980, Ruggero Deodato). El personaje civilizado que se adentra en la jungla amazónica en busca del grupo de Alan Yates, perdidos desde hace meses, el doctor Monroe, está interpretado por el judío neoyorquino Robert Kerman, quien -lo supe hace no mucho- tenía ya a la altura de la filmación del "clásico" de Deodato un centenar largo de actuaciones en el cine porno californiano (¡!) bajo el pseudónimo de Richard Bolla. Me sorprendió mucho al saberlo, porque Kerman no era un hombre apolíneo ni demasiado "dotado" sino más bien el típico vecino, un tío normal y corriente físicamente hablando. El caso es que Kerman-Bolla aparece en una surtida lista de Jewish male performers de la llamada "Edad de Oro del Porno", que iría de finales de los sesenta hasta mediados de los ochenta, lista aportada por el escritor católico useño E. Michael Jones en su sonado The jewish revolutionary spirit and its impact on world history (2008), pero que ya estaba circulando antes por la Red (en 2007 leí un artículo procedente de una web identitaria en la que esa lista ya figuraba). Es complicado saber si la lista de pornógrafos judíos -directores, productores, intérpretes y otra gente del mundillo- se corresponde mayoritariamente con la realidad -en algunos casos la inclusión de determinados nombres es espuria, como el de la muy célebre Traci Lords, que no es judía sino mitad eslava mitad irlandesa-. 

Ahora bien, aceptémosla como postulado. Aceptemos que, al igual que en otros órdenes de la vida social occidental, los judíos están muy sobrerrepresentados. No lo niego. Me parece bastante posible, y daré razones más adelante de por qué me lo parece. De entrada, la productora quizá más potente hoy en día del porno californiano, Vivid Entertainment, fue fundada en 1984 por un judío, Steven Hirsch. El productor por excelencia del porno guarro alemán durante la última década y media, John Thompson, es un judío llamado Raymond Louis Bacharach. Y podría poner muchos más ejemplos pero casi mejor prefiero ahorrárnoslos. También algunas de las estrellas porno más reconocibles de la "era clásica" son judías, entre ellas gente de aspecto más bien próximo-oriental o "sirio", como por ejemplo Ron Jeremy, u otras con una complexión física más anglosajona, como Randy West o Nina Hartley.


Nina Hartley (en realidad Hartman), judía californiana, dándoselas de MILF en la actualidad.


Aceptemos que la lista de Jones y otros es cierta en un, digamos, 80%. Seguiría siendo mucho, una gran sobrerrepresentación. Bien, lo dicho y aceptado de momento permitiría apuntalar un discurso que diría más o menos así: "los judíos quieren corromper el mundo gentil mediante el porno, fomentando la inmoralidad, la homosexualidad, la interracialidad e incluso parafilias varias". Según esa tesis -que, faltaría más, es hegemónica en círculos antisemitas-, la pornografía sería una palanca de cambios mentales con el objetivo de degradarnos espiritualmente, de echar a perder nuestro mundo y nuestra juventud, nuestro futuro en suma, una palanca cuya orden de accionamiento proviene de alguna apartada sinagoga o algo parecido.

  • Dos puntos, pues. El primero: la proporción de judíos en el porno Usa es mayor que la proporción de judíos en la población Usa. Yo acepto ese postulado
  • El segundo: que "los judíos" pretenden envenenar la mente occidental y que el porno forma parte de su plan magistral para conseguirlo. Dedicaremos el resto de este miniensayo a explicar por qué creo que esa lectura es errónea y que las cosas son mucho más complejas.

Antes de nada, debo aclarar que este miniensayo no pretende centrarse en la naturaleza de la pornografía ni en su condición de instrumento de manipulación social. Daremos buena cuenta de ello en una de las próximas entregas de la saga dedicada al californismo. Aquí iremos por otro camino, el camino en el cual nos preguntaremos cómo ha llegado a estar la pornografía tan omnipresente. Porque esas cosas, claro está, antes no ocurrían. 

¿O sí? 

De entrada, cualquier lector reflexivo y con algo de cultura podría pensar que, de haber algún pueblo reacio a la pornografía en el mundo, ése debería ser el judío. Y ello no se debería al rigorismo moral del Antiguo Testamento, dado que ese conjunto de libros está trufado de historias marcadamente escabrosas que dan mucho juego. Sólo el episodio de Sodoma y Gomorra da para una película (que de hecho se ha rodado). Se debe a otro factor: el arte hebreo es tradicionalmente anicónico.

Al no cultivarse la representación artística de la figura humana entre las tribus de Israel, algo que parte de la prohibición yahvista de no hacer imágenes de otros dioses, se hace imposible de raíz que los antiguos hebreos tuvieran pornografía. Eso les reforzó como rara avis entre los demás pueblos de la Antigüedad, que sí cultivaron el porno, y con devoción. Conservamos toda clase de frescos, bajorrelieves, estatuas, tallas, olisbos, glifos y ejemplos varios de lo dicho. Así hicieron las sacrosantificadas Grecia y Roma, por supuesto.


Trío bisexual en un mural pompeyano, un ejemplo como miles que se podrían poner. Visto en Wikimedia Commons, usuario Marcus Cyron. Porno gentil, sin influencia judía alguna.
Otro ejemplo, una miniatura india de finales del siglo XVIII. La pornografía gentil sigue un mismo patrón: gente joven, impresión de salud, el varón más pigmentado que la mujer (algo típico de casi todo arte, como por ejemplo el del antiguo Egipto), y grafismo obvio, sin sutilezas. Visto igualmente en Wikimedia Commons. La inclusión de estas imágenes tiene únicamente interés didáctico y discursivo.

En el Museo de Jaén se conserva parte de una estatua, perteneciente al arte ibero, que muestra a un varón masturbándose, sujetando un falo algo desproporcionado. Como vemos, el mundo no-judío tenía al porno como algo ubicuo y natural, siendo esas ubicuidad y naturalidad una derivación lógica del culto a la fertilidad.  Los pueblos antiguos sentían verdadero horror a la esterilidad, un horror que intentaban combatir con alusiones mágicas a signos de sexo, excitación y gravidez, signos habitualmente asociados a la salud y al poder seductor de la mujer. 

El rigorismo moral del cristianismo -religión de raíz judía- dio carpetazo, en un 99%, a ese mundo. No es propósito de este artículo extenderse en la revolución ética cristiana, sino más bien centrarse en el mundo de hoy, el mundo surgido tras 1945. Aunque, como es conocido, hasta entonces se cultivó la pornografía en los países cristianos, ese cultivo fue clandestino o disimulado. Se sabe, por ejemplo, de la afición de Alfonso XIII tanto por los fiestorros disipados como por el porno. El entorno del desastroso monarca le encargó a dos reconocidos pioneros cinematográficos, los catalanes Ramón y Ricardo de Baños, la filmación de tres mediometrajes porno, "El confesor", "Consultorio de señoras" y "El ministro", antieróticos  e involuntariamente hilarantes como ellos solos. Esa clandestinidad era la norma en un mundo espiritual regido por la fe en Cristo.

Sin embargo, a partir de 1945 los países occidentales se van descristianizando. Hay varias razones para ello (obnubilación generalizada por las nuevas comodidades que provienen de la Edad de Oro del Capitalismo -patrón oro-dólar, crudo baratísimo, pacto social, legislación obrerista para evitar la tentación del comunismo, tecnofilia como reparadora de todos los males para cuando llegue el año 2000-, promoción del deporte-espectáculo y de la juerga etílica nocturna como sustitutivos de ir a misa, ofensiva satánica contra Cristo por parte de masones, marxistas y primeros californistas) en las que ahora no voy a entrar. Sólo diré que la descristianización no sustituida por otro culto abrahánico riguroso -como sería la sustitución por el islam- deja campo libre al cultivo de la pornografía, algo que simplemente es cuestión de tiempo.

Curiosamente, en el Hollywood useño post-1945, controlado por judíos, no hay interés alguno en pornografizar la sociedad. El erotismo está dirigido al mercado pulp. Los caciques hollywoodienses habían llegado a una especie de "pacto de no agresión" con los sectores más conservadores de la sociedad Usa, pacto concretado en el Código Hays, que lo prohibía casi todo, consiguiendo que el cine hollywoodiense de la Edad de Oro del Capitalismo fuese tan pacato como edificante. Los useños veían, en contraste, que los europeos del "mundo libre" se estaban soltando la melena mucho más que ellos.

Las suecas hacían furor y venían acompañadas con una aureola de escándalo. Una de las estrellas hollywoodienses más rutilantes, la sueca Ingrid Bergman, dejó a su esposo de un día para otro porque se había enamorado de Roberto Rossellini, uno de los grandes del cine de la época. Rossellini, que aún en 1943 seguía haciendo películas fascistas, se pasó al antifascismo sin inmutarse un pelo con "Roma, ciudad abierta" (1945), uno de los films más influyentes de la historia. Esta obra, junto con otras posteriores como la imprescindible "Alemania, año cero" (1948), apasionaron a la Bergman de tal manera que hizo todo lo posible por rodar con él. Del rodaje al romance y al escándalo en Usa, un escándalo que llegó hasta el Senado. Era otra época.

Así, las suecas comenzaron a tener ese brillo de mujer-pecado en la mentalidad occidental. Hitchcock le contaba a Truffaut que quería como protagonista femenina de "Yo confieso" (1953) a Anita Björk, pero el hecho de que viviera "en pecado" con un hombre sin casarse y tuviera ya un hijo con él hizo que los productores se lo impidieran para evitar un nuevo caso Bergman (su papel fue finalmente interpretado por la dulce Anne Baxter). Actrices como Harriet Andersson, May Britt y, especialmente, Anita Ekberg fueron en los años cincuenta sinónimo de pecado en un panorama cinematográfico tan moralizante como acartonado. La Ekberg, un pibón de escándalo para la época, venía a ser una alegoría del mundo tecnocapitalista progretizado del momento: atrayente, estrepitosa, de rápida caducidad, de expresión vulgar y con una faceta espiritual totalmente ausente o quizás inexistente. Fellini, agudo analista social además de genio fílmico, ya caló muy pronto a ese tipo social en "La dolce vita" (1959), con una Anita que cautiva por su físico pero que no puede sino evidenciar un vacío difícil de definir. 

Que las "suecas" empezasen a hacer turismo en los países europeos mediterráneos, a tomar sangría y a adquirir un bronceado color bombona-butano reforzó esa impresión de erotismo. Curiosamente, uno de los films pioneros en mostrar lesbianismo en pantalla se llamó "La isla de las suecas" (1969, Silvio Amadio). Pero con el andar del tiempo aparece incluso el porno hardcore en escena. Así fue con uno de los films clave en la historia del cine sueco, no por bueno sino por influyente, "Thriller, en grym film" (1973, Bo Arne Vibenius bajo pseudónimo), que en algunos países incluyó insertos de porno explícito metidos para solaz del pajillerío de entonces y para el escándalo de no pocos.


La actriz Christina Lindberg, protagonista de "Thriller", convertida en icono pop homenajeado por Tarantino en su díptico posmoderno "Kill Bill" (2003-2004). También intervino en un film nipón "pinku eiga", género que consiste en meter desnudos venga a cuento o no, llamado "Sex & fury" (1973, Norifumi Suzuki), igualmente citado o copiado por Tarantino en la primera de sus dos películas sobre la venganza de la Novia.

Aquí tenemos dos claves para entender la proliferación del erotismo en la cultura descristianizada de Occidecadente: la clave "doble versión" y la clave "mujer nórdica". El fetichismo, el lesbianismo y otras actividades lejanas del Código Hays comienzan a sentar sus reales en Europa. Y habitualmente recurriendo a las mujeres de aspecto notablemente nórdico, suecas pero también alemanas e inglesas. Un caso muy interesante es el de la española "Las vampiras" (1971), film rodado por Jess Franco en Turquía (país bastante más abierto entonces que hoy, según ha crecido en su seno el valor de la islamización como distintivo nacional) y que fue estrenado allende Pirineos con el título alternativo de "Vampyros lesbos", que deja poco margen a la sorpresa argumental. En el film de marras -más malo que la tos- una nórdica impresionante, la actriz Ewa Strömberg, es seducida por una vampiresa sáfica, interpretada por la ibera Soledad Miranda, no menos bella:



El contraste de pigmentación, que como hemos visto es consustancial a la pornografía gentil antigua, va reapareciendo. En el caso de Strömberg y Miranda no se nota tanto, pues al fin y al cabo ambas son consideradas "caucásicas", pero poco a poco se va incluyendo la interracialidad en los films de temática lésbica, que en ese punto de explicitud se convierten en pioneros. El gran Paco Rabal contaba en una entrevista que en los años setenta le propusieron rodar mucha bazofia, incluido un film erótico con dos mujeres bisexuales, una de ellas negra. Rabal declinó la propuesta, porque aquello no le convencía. El caso es que en los años setenta ese tipo de films se hicieron muy recurrentes y muy populares. Incluso en el cine de terror, que guarda ciertos lazos con el erótico (producción de guerrilla, explotación fácil y populachera, guiones habitualmente prescindibles, "carnaza"), la inclusión de una innecesaria escena lésbica se convierte en un tópico. 

También en el Reino Unido se apuntan a la tendencia. El Free Cinema toca temas escabrosos, entre los que se cuentan los sexuales y sus consecuencias sociales; ahora bien, los de mayor impacto popular fueron los films de la productora Hammer. Esta productora (curiosamente creada por un hijo de catalanes, Michael Carreras) había apostado por la renovación del cine de terror de la Universal añadiéndole más densidad y romanticismo trágico, gracias sobre todo al genial Terence Fisher, un cineasta muy autoexigente y puritano; sin embargo, Fisher quedó bastante arrinconado en la productora -la que él había contribuido a engrandecer- porque sus jefes querían más comercialidad. Querían más sangre, más brutalidades, más perversión, más lesbianismo y más tías buenas, a ser posible nórdicas. La Hammer comenzó a rastrear escandinavas y mujeres de ese estilo para añadirle más tirón comercial a sus nuevas propuestas. Por ejemplo, parece ser que la tremenda noruega Julie Ege intervino en un film Hammer sin saber una palabra de inglés -no la recuerdo bien, pero creo que en "Criaturas olvidadas del mundo" no habla en ningún momento-.

La danesa Yutte Stensgaard formó parte del lote nórdico de la Hammer, haciendo de vampiresa lesbiana Carmilla en "Lust for a vampire" (1971, Jimmy Sangster).

Otro plano del mismo film, dando al espectador varón blanco occidental lo que "le daba morbo ver".

Pero los países que más destacaron en esta deriva fueron Italia y Francia, que tenían -y tienen- en común un peso desproporcionado del sector progresista en la intelectualidad, hasta extremos grotescos. La tradición católica de ambas naciones al parecer "no valía" y "se había quedado anticuada", por lo cual incidieron en una nueva clave a añadir a las anteriores: el exotismo. A ser posible, el exotismo oriental.

Es comprensible. Al 90% de los varones occidentales les gustan las mujeres exóticas, incluso más que las europeas, aunque esas mujeres exóticas sean menos atractivas que una europea media. Como comprenderéis, no voy a meterme ahora en el berenjenal de decir cómo ni por qué. Simplemente aceptémoslo como postulado. Los productores europeos sabían que al varón blanco medio le atraen las nórdicas pero no sólo las nórdicas: también las mulatas grandotas y exuberantes, las orientales pizpiretas como muñequitas, las moras de grandes ojos negros, las hindúes de siluetas cimbreantes, etcétera. Vamos, la ejecutoria sexual del varón blanco colonizador (cuando no ha sido embridada por un cristianismo riguroso) no necesita presentación allá donde hemos ido. No estoy descubriendo nada. Pero entonces italianos y frances sí pensaban que estaban descubriendo algo. Vamos allá.

En 1962 el documentalista Gualtiero Jacopetti, tío oportunista donde los haya, rodó con ayuda de Franco Prosperi y Paolo Cavara un clásico, "Mondo cane", que era como una ventana abierta a las costumbres más raras y abyectas que se podían ver en el mundo. El cine era eso, una ventana virtual expuesta sobre un gran lienzo, a la que los espectadores occidentales se asomaban para "ver cosas", para satisfacer su curiosidad. Surgió un subgénero documental, llamado Mondo, generalmente sensacionalista y trucado, que daba carnaza al espectador blanco regocijándole con las barbaridades que gentes de otras culturas hacían a lo largo del mundo. Y todo ello para dar gusto a esa curiosidad malsana, a ese morbo.

Todo el mundo cinéfilo conoce "Mondo cane". Pero pocos conocen otro film de 1962 también fundamental en esa evolución: "Sexy al neón", dirigido por Ettore Fecchi. Va simplemente de actuaciones cabareteras en distintos clubes nocturnos de ciudades del mundo. Una temática similar es la de "Universo di notte" (Alessandro Jacovini, también de 1962). Variedades, canciones, platós y starlettes con poca ropa, a lo que hay que sumarle una complacencia morbosa en el exotismo de otras latitudes. Al igual que nace una ola de mondos, también se hacen decenas de films estilo Sexy y Notte. De ahí a mostrar las típicas imágenes de asiáticas haciendo cosas con su sexo y pelotas de ping-pong iba un paso, que se dio. Otro oportunista de aúpa, Joe d'Amato, lo hizo con "Emanuelle negra se va a Oriente" (1976). Emanuelle (con una sola eme, por problemas de derechos con la saga francesa Emmanuelle) es una reportera dicharachera que pasea su palmito por escenarios exóticos teniendo mucho sexo y viendo muchas cosas morbosas que, cómo no, el espectador europeo se come con los ojos. Además la chica es, teóricamente, "negra". Ese papel fue interpretado en repetidas ocasiones por una joven indonesia con pasaporte holandés, dueña de una gran elegancia natural, por encima del cine-basura en que intervenía, Laura Gemser.


En realidad la Gemser no era "negra" en el sentido habitual de mujer subsahariana, siendo más bien una mongólida australizada y armenizada, con muy leves aportes extra. Laura Gemser se paseó por un panorama cinematográfico muy degradado y sensacionalista, ávido de curiosidades y de pisotear tabúes demolidos. En sus films, cómo no, la temática lésbica sigue siendo recurrente, a ser posible con mujeres marcadamente nórdicas:

En un fotograma de "Emanuelle negra" (1975, Adalberto Albertini), junto a la nórdica Karin Schubert, también habitual de aquel infracine.


El cine italiano de autor no era insensible a esta tendencia aperturista (dejo al arbitrio del lector la calidad e idoneidad o no de tal aperturismo). La interracialidad, por ejemplo, ya había sido tratada en films como "Sin piedad" (1948, Alberto Lattuada) o "Milagro en Milán" (1951, Vittorio de Sica), con propósito humanista, atendiendo a casos aislados de romances entre gentes de distinto origen étnico, sin pretender un totum revolutum. Conforme los años avanzan, se van añadiendo otros matices. Como ya comenté en otra entrada, me gusta mucho el "Satiricón" (1969) de Fellini, me parece puro cine .... en el que nuestro cineasta parece estar hablando de nuestro mundo dirigiéndose a otro mundo que al menos en principio nos resulta muy distante, exótico. Tras un montón de locura y desvarío, se le da un respiro al espectador: los protagonistas Encolpio y Ascilto pasan una grata noche de amor con una bella esclava abisinia (interpretada por una tal Hylette Adolphe, de la que nada sé)  Otro ejemplo de aperturismo interracial en el cine de autor lo encontramos en la última película de Pasolini, "Saló o los 120 días de Sodoma" (1975): Ezio, uno de los guardianes de la mansión donde los burgueses se entregan a las aberraciones sexuales más bestias, se enamora de una sirvienta negra, lo que les cuesta la vida a ambos pues son sorprendidos en pleno coito y tiroteados por los burgueses. Frente a la sexualidad enferma y tanática de los crueles dueños de la mansión, Pasolini muestra un acto sexual sencillo, sano y dador de vida -recordemos que Pasolini era un comunista muy peculiar, como lo demuestra su antiabortismo-, entre dos jóvenes de aspecto agradable. Ezio muere puño izquierdo en alto, desafiando a sus verdugos. La chica negra que interviene en el film, Inés Pellegrini, ya había trabajado con Pasolini en su versión de Las mil y una noches. He preferido no poner los vídeos.


Inés Pellegrini, italiana de origen eritreo, comenzó desde entonces una pequeña carrera en el cine erótico transalpino, engrosando la nómina de actrices no-blancas para complacer la curiosidad de los espectadores masculinos. Fotograma de "Una bella governanta di colore" (1976, Luigi Russo), visto en Wikimedia Commons -los distribuidores españoles, fieles a su exquisito libro de estilo, la tradujeron aquí como "Polvo negro".

A tal extremo se llegó en el cine-bis, o cine-z europeo, a la hora de incluir a mujeres "exóticas" en sus tramas que incluso llegó a intervenir en varias de ellas una musa de la cinefilia trash como Ajita Wilson. Fallecida prematuramente, según su necrológica había nacido en Usa con el nombre de George Wilson, un muchacho negro de Michigan que había trabajado de bombero. Tras haberse hecho el cambio de sexo, George pasó a ser Ajita y se dedicó al porno, tanto el duro como el soft. Llegó a rodar en España a las órdenes de Mariano Ozores en el bodrio "Los energéticos". Ozores quería una mujer negra grandota y de hermosura agresiva, y sus amigos italianos le recomendaron a Ajita. Al parecer todo el personal de filmación se quedó pasmado por el fachón de la transexual, que tenía una escena de morreo con Andrés Pajares que él declinó rodar porque alguien le sopló que Ajita no había nacido mujer.


Ajita Wilson hacia 1981.


Se ha citado la saga Emmanuelle. Es, sin duda, el santo y seña del erotismo francés. En esta saga, nacida como serie de novelas y seguida como serie de películas, la protagonista homónima goza del sexo de manera natural y simple, como si fuera un acto higiénico, sin darle relevancia moral. Es más, parece querer configurar una nueva moralidad según la cual darse a los demás como objeto sexual es una forma delicada y elevada de altruismo. Las novelas están firmadas por una tal Emmanuelle Arsan, pseudónimo bajo el que se oculta la identidad de Louis-Jacques Rollet-Andriane. Diplomático, fue enviado a Bangkok en misión de la Unesco, conociendo allí la disipada sexualidad comunal de la burguesía local así como de otros europeos afincados en la ciudad. El contenido de la primera novela, Emmanuelle (1967), sería parcialmente autobiográfico de las andanzas de Rollet-Andriane y de su esposa, la thai Marayat Bididh, perteneciente ésta a una de las mejores familias del país, con hilo directo con la familia real de Siam. Su continuación, Emmanuelle 2 (en España llevó el añadido de La antivirgen al título), es ya explícitamente pornográfica, si bien con un tono petulante, relamido y edulcorado, distinto de -por ejemplo- la prosa pornográfica de Henry Miller, más brusca y cínica. Pero lo más interesante de la saga no es sólo eso.

El exotismo orientalizante, reforzado por la secular -y ya concluida- presencia colonial francesa en Indochina, implica también la adopción de un punto de vista necesariamente alejado del cristiano tradicional, esta vez no sólo por rupturismo ideológico sino también porque la saga adopta la cosmovisión oriental del fatalismo y la languidez. Emmanuelle es, como ella misma se ve, una flor que crece en un río y que cualquiera puede coger para aspirar su perfume, y después alejarse de ella. Aunque la saga versa teóricamente sobre la liberación sexual de una mujer, es difícil encontrar algo tan cosificador, tan indiferentista y, cómo no, tan carente de compromiso personal y social.


La auténtica Emmanuelle en la vida real.

La adaptación fílmica, a cargo de Just Jaeckin y estrenada en 1974, contiene bastante de esa pasividad fatalista añadiéndole otros elementos. Entre ellos está, por descontado, el tono apastelado y esteticista del cine francés más pretencioso, que la hace envejecer mucho. También se apuesta por un determinado tipo de mujer, algo más cercano a los gustos de nuestros vecinos. Siguiendo la estela de la mujer-niña popularizada sobre todo por Brigitte Bardot, se apostó para el papel por la igualmente aniñada Sylvia Kristel, holandesa dueña por entonces de una belleza prodigiosa que se marchitó pronto. La acompañaba la aún más aniñada Christine Boisson, haciendo de nínfula-lollipop y que aparentaba tener por entonces no más de quince años.

La filosofía emmanuellesca es fatalista, cosificadora y postrada (curiosamente, según el esposo de Emmanuelle es la mujer que mejor hace el amor del mundo, mientras que las imágenes muestran que es una amante lánguida y sin pasión). Pero también muy elitista. Emmanuelle abomina de la fea realidad de las calles de Bangkok y de las gentes que las pisan. El realizador Jaeckin presenta al humilde pueblo tailandés como chusma que la asusta e incomoda. Para ella Tailandia son las mansiones y los resorts en los que se mueve. En ningún momento hay un cuestionamiento de las diferencias sociales. Es más, para mostrar la relación sexual entre dos asiáticos, mayordomo y doncella de la mansión donde vive Emmanuelle, el director emplea una planificación feísta y desaliñada, presentando su acto sexual casi como una violación, abandonando así el esteticismo pasteloso del que hace gala en el resto del metraje. Erotismo y clasismo.

Just Jaeckin continuó cultivando el cine erótico a la francesa con su adaptación de la novela Historia de O (1954), firmada por Pauline Réage, pseudónimo de Anne Cécile Desclos. Presumiblemente inspirada en la obra de Sade, la novela muestra el proceso de sumisión absoluta de una mujer a los deseos de una élite secreta masculina con la que su amante está relacionado. La filosofía viene desembocando en lo mismo que en las andanzas de Emmanuelle: la conformación de una mujer-objeto total para solaz de los varones de la ficción, a través de los cuales gozan vicariamente los varones reales que miran la pantalla. La adaptación de Jaeckin -que incluye en el reparto, cómo no, una sirvienta negra sexy- es tan almibarada y pastelera como se podría esperar, y está interpretada por otra actriz algo aniñada, Corinne Clery, francesa de padres italianos.

El erotismo francés abría "nuevos territorios" no sólo con autores propios sino atrayendo a los de otros países, como los del Este. En la Europa comunista esas alegrías no estaban permitidas. Eso tenía su lado malo, como el exceso de pacatería y la ausencia de libertades, pero también tenía la contrapartida de que las mujeres no eran vistas como burdos objetos sexuales. Y como Francia lleva mucho tiempo siendo una especie de imán intelectual, se juntaron el hambre y las ganas de comer. Ése fue el caso del polaco Walerian Borowczyk, quien además de ciscarse en lo más sagrado con "Interior de un convento" (1977) preparó a las audiencias europeas para la zoofilia con "La bestia" (1975), que glosaba las fantasías de una joven que se imaginaba perseguida por una especie de gran oso que eyaculaba permanentemente: al final el oso la atrapaba y la poseía, hasta que el gran bicho moría de pura extenuación. También tenía un par de pinceladas interraciales con la presencia de un cochero negro apolíneo. El caso es que Borowczyk sí parecía contener cierto talento, que echó a perder por el camino fácil del morbo para complacer al pequeñoburgués aburrido.

Otro del Este seducido por los cantos de sirena francófonos fue el serbio Dusan Makavejev. Su inenarrable "Sweet movie" (1974) tiene dos líneas argumentales: una chica que va en un barco -adornado en la proa con el careto de Karl Marx (¡!)- recoge a un muchacho que la saluda lanzándole su propia orina, y una Miss Canadá que es humillada por su guardaespaldas negro y termina medio catatónica en medio de una comuna donde la gente practica un explícito culto a la orina y las heces humanas. El grupo de intervinientes pertenecía a una especie de extraña secta formada por Otto Muehl, antiguo veterano de guerra (tuvo su bautismo de fuego en la Batalla de las Ardenas) que con el tiempo se hizo artista raruno, militando en el movimiento llamado Accionismo Vienés y fundando esa secta suya, disuelta en 1990, siendo Muehl condenado a prisión por abuso de menores y otros delitos (antes de morir, refundaría la secta en suelo portugués). El Accionismo Vienés -al que se asoció otro movimiento de vanguardia, el Fluxus del lituano George Maciunas- pretendía escupir al rostro de la civilización cristiana con grotescas performances donde había sacrificios de animales, simulaciones de castraciones y crucifixiones, arte chungo con predominancia de la chatarra como elemento material básico, y afición a los desechos que expulsa el cuerpo humano. Uno de los valores fundamentales en aquel pseudoarte infecto era la destrucción, pura y dura. Una nueva frontera para el mundo de lo pornográfico se venía abajo.

Ese deseo de destrucción cruzó discretamente el Atlántico. Otro lituano, el cineasta experimental Jonas Mekas (afincado en Usa), aspiraba a un arte destructor, que fuese lo bastante "fuerte", que fuese obsceno, deforme, obeso y repulsivo. Recogió ese testigo el singular John Waters, cineasta de Baltimore que desde entonces ha quedado asociado al infracine de epatar-al-burgués. Presencia habitual en sus películas fue la del travesti Divine.



"Pink flamingos" (1971) es lo peor. Autopresentada como "un ejercicio de mal gusto", nos cuenta las andanzas de una familia más bien disfuncional (la "madre" es Divine) en su pulso con otra familia vecina por ver cuál de ellas es más rastrera y asquerosa. Son célebres dos escenas: en una Divine y su hijo entran en casa de la familia rival y comienzan a lamer cada rincón de esa casa (¿?, como se ve, Miley Cyrus no ha inventado nada), y ya como "tomando carrerilla" Divine se lanza y le come el nardo a su propio hijo; en la otra, al final, un perro caga en la calle y Divine, en tiempo real y sin corte de montaje, coge el ñordo y se lo mete en la boca para degustarlo.

Hemos llegado a Usa, pues. El gran país, que todavía hoy sigue presumiendo orgulloso de sus raíces cristianas, no era una plaza fácil de tomar. Con todo, comenzó a aparecer algo de erotismo en su cine. Lejos, eso sí, de los circuitos hollywoodienses principales. Quizá el pionero, por decir alguno, fue Russ Meyer con "The immoral Mr. Teas" (1959). Meyer, californiano de sangre germana famoso posteriormente por el film de culto "Faster, Pussycat! Kill!! Kill!", por su aporte al subgénero Sexy con "Mondo topless" y por sus mujeres tetonas, las Vixens, entre las que combinaba nórdicas con otras de origen asiático (como Tura Satana o Haji), nos cuenta el día a día de un reprimido viajante de productos dentales que bajo los efectos de un anestésico se vuelve salidorro y encima adquiere visión de rayos X con la que observar los encantos femeninos bajo la ropa. La película es una subnormalidad, pero su taquilla multiplicó por cincuenta su presupuesto, así que no había más que hablar.

Nace pues el subgénero nudie, continuado con otras "joyas" del arte fílmico mundial. Considero importante "The naked witch" (1961, Larry Buchanan), no por buena -es flojísima y está viejísima, con esas musiquillas exóticas con organillos y aparatejos propios de la época- sino porque marida erotismo y terror, dos géneros que tienden a hermanarse como dije antes, y porque el minuto escaso de desnudez del film, una chica de buen ver nadando, fue bastante para asegurarle el éxito comercial. Con eso bastaba, al parecer, para abrir brecha entre la juventud de la sociedad biempensante. Insisten en esa combinación de terror y fantasía la presuntamente cómica "House on bare mountain" (1962, Lee Frost), con una especie de travesti-narrador y la aparición de los monstruos de la Universal, la alienígena "Kiss me quick" (1964, Peter Perry) y la colorista "Orgy of the dead" (1965, del búlgaro Stephen C. Apostolof y producción de Ed Wood) entre otras muchas que, la verdad, me da bastante pereza teclear.

Bueno ....

A estas alturas de texto el lector impaciente puede preguntarse "¿pero la entrada no se titula "Judíos en el porno"?, ¿para cuándo los judíos?, ¿para cuándo el porno?"

En realidad, amigos, hemos estado hablando de porno todo el tiempo. Me explico: cine erótico y cine pornográfico son lo mismo. O, por decirlo de otra manera, son dos caras de una misma moneda. Se podrá argumentar que el cine erótico no llega, casi nunca, a la presentación de penes erectos y sus evoluciones y se queda, como muchísimo, en bajadas a pilones mujer-mujer como en el cine S español de la Santísima Transición. Se podrá argumentar asimismo que el cine erótico busca la sugerencia antes que la explicitud. Correcto, sí. Pero el porno es la continuación del erótico yendo un par de pasos más allá; o si se prefiere el erótico es el porno de cuando no había porno. Son cine de la representación sexual llegando uno hasta donde el otro no llega porque no puede.

Prueba de ello fue que en la primera mitad de los años noventa, cuando Canal + programaba una peli porno codificada (con rayones y ruido blanco), a la que muy pocos accedían al ser un servicio de pago contentándose los demás con entornar los ojillos para ver si discernían algo, Telecinco y luego alguna otra comenzaron a programar cine erótico, básicamente cine S ibérico, a la misma hora para atraer a aquella gente. ¿Alguien recuerda "Erotíssimo"?

Prueba de ello también es que el cine erótico como tal ha dejado de existir. A santo de qué, teniendo como se tiene plena disponibilidad de porno non-stop gratis en Internet tan inabarcable que no se ve todo en mil vidas. Es más, el cine comercial estándar ha dejado de incluir "escenas de cama", que hace décadas eran imprescindibles (hasta una peli de acción y sci-fi como "Terminator" (1984, James Cameron) tenía una escena de cama en plan años setenta con filtros y primeros planos de manos entrelazándose) y ahora totalmente innecesarias de tan saciado que va el personal de ver porno y más porno.

Prueba de ello, igualmente, es que en los años de la Edad Dorada del porno éste compartía con el erótico casi todo en común. Tenía hilo argumental. Estúpido, pero lo tenía. Tenía musiquilla sonando de fondo. Tenía ambientaciones. Tenía incluso ínfulas pseudoartísticas en muchos casos. Eso ha desaparecido ahora, sobre todo tras la aparición del gonzo, que ha convertido al porno californiano (y con él a casi todo el mundial) en una especie de ejercicio gimnástico o una prueba de resistencia. Pero antes no era así.

El erótico y el porno son géneros cinematográficos totalitarios, en el sentido de que están dirigidos en su totalidad a la plasmación de sexo. Cada escena de una peli de ésas o es una escena prescindible de transición o es una escena de sexo. Es como si en el western todas las escenas fuesen de duelos en la calle mayor del pueblo, y no hubiera escenas de amor ni de póker ni de marcar ganado ni de cantar ante la hoguera. Todo tiroteos. Bien, pues de eso van el erótico y el porno: todo el rato lo mismo.

Y eso es debido a que el fin último de ambos es, salvo algunas excepciones (como el erótico exageradamente artístico o el porno feminista, como el que ha patrocinado la administración pública sueca, financiando cinco pornos feministas, uno de ellos grabado con la cámara de un móvil: lo de Suecia y su locura progre se estudiará en los colegios como ejemplo de delirio colectivo), conseguir la masturbación masculina. Es por ello que no existe verdadera hilazón entre escenas en esas películas. No hay progresión. Son casi siempre escenas autoconclusivas.

Ahora centrémonos en el porno como convencionalmente lo entendemos. El análisis de la función social de la pornografía, al estar tan íntimamente relacionada con el californismo, será objeto de nuestra atención en otra entrada. Fijémonos ahora en su aparición, que tiene fecha: el 13 de junio de 1969. Mes y pico antes de uno de los mayores logros de la Humanidad, la llegada a la Luna, nos encontramos con uno de los más bajos, en términos de integridad artística al menos. Ese día 13 se estrena la primera película porno en pantallas normalizadas, como cualquier otra película. Y el responsable es un señor del que habíamos hablado en otras entradas, el ínclito Andy Warhol. La película es la neoyorquina "Blue movie". Desde entonces al porno en la cultura Usa se le llama así también, blue movies.


Warhol y la actriz Viva, en un afiche de la peli.

Ya habíamos hablado de Warhol, eslovaco étnico y gurú posmoderniqui, así como de su peculiar concepción del cine. "Blue movie" se corresponde más o menos con su ideario. Es tonta e improvisada, amén de aburridísima. Tiene ese nombre (en principio iba a llamarse simplemente "Fuck") porque parte de lo rodado quedó involuntariamente virado en un tono azul, ya que el muy chapucero empleó en escenas con luz solar un celuloide Eastman apropiado para luz artificial convencional de tungsteno. Se comenta que el italiano Antonioni, mientras hacía las Américas con Mónica Vitti, vio en primicia la peli en The Factory y le explicó a Warhol su metedura de pata, que podría haberse evitado con un sencillo filtro.

La película contiene sexo pero también diálogos inaguantables, con la intervención en Vietnam de fondo. Su valor no es ése, ni su correlación con el cine erótico (algo que Warhol no pretendía en absoluto), sino el ser pistoletazo de salida en la aceptación social del porno. Gurús californistas como Timothy Leary la hicieron suya. Obviamente, ya circulaba el porno por Nueva York así como por California, pero en cortometrajes, sobre todo en los llamados peep shows, donde se veía de todo, incluso zoofilia. Era cine subterráneo. La película de Warhol abrió de veras la compuerta. Después vendrían otras no menos cruciales. "Garganta profunda" (1972, Gerard Damiano) nos cuenta el curioso capricho anatómico que una mujer frígida descubre: su clítoris está en su garganta. El resto de la trama ya os lo podéis imaginar. Planteada como una especie de comedia, elevó al estrellato a Linda Lovelace (Boreman en la realidad), quien antes de sus andanzas pornográficas había recibido una educación católica muy severa, al igual que el director Damiano, italouseño (y que Viva, la actriz de "Blue movie"). El otro gran clásico que abre la edad dorada del porno fue "Tras la puerta verde" (1972, Jim & Artie Mitchell), que expone la típica fantasía de la chica pija raptada por una especie de logia en suelo californiano e involucrada en la práctica de sexo, primero con un grupo de mujeres, luego con un varón negro (algo así como tres cuartos de hora) y luego colgada de un trapecio en medio de una orgía psicotrónica salida de olla. La chica era Marilyn Chambers (Briggs en la realidad), una anglosajona muy agraciada que había comenzado una carrera de modelo fotográfica con pequeños papeles en el cine estándar pero que no perdió la "oportunidad" que le ofrecieron los californianos hermanos Mitchell, igualmente anglosajones étnicos.

Por descontado, la aceptación social de los contenidos pornográficos no se debe únicamente a la influencia del cine. También estaban los editores de revistas. Así, Larry Flint (anglosajón étnico) con Hustler, Hugh Hefner (mitad germano mitad escandinavo) con Playboy, o Bob Guccione (italouseño) con Penthouse. De este último provino un intento de maridar cine convencional espectacular con porno explícito para grandes audiencias, con la producción "Calígula" (1979). El proyecto sobre el demente césar tenía de entrada buen apoyo: guión de Gore Vidal, diseño de producción de Danilo Donati, un reparto con estrellas .... Pero el resultado fue infame. En 1976, una vez concluido el rodaje, Guccione y los suyos despidieron al director Tinto Brass, cuyo trabajo no entendían. Brass había trufado el film de brevísimos insertos hardcore tan fugaces que "no daban para paja", por decirlo así, y la narración parecía un caos. Así que ellos continuaron la postproducción y la tarea de montaje bajo el nombre kafkiano de La Productora, pero al no tener experiencia profesional editando films les quedó un auténtico desastre, un film tan mal montado como cualquier peli de kung-fú de Hong Kong. Y como seguían sin estar convencidos, a finales de 1977 insertaron dos escenas porno lo bastante duraderas como para complacer a los espectadores: una lésbica entre unas maravillosas Lori Wagner y Anneka di Lorenzo como dos gotas de agua, y una especie de orgía en una naumaquia simulada. El film tardó cuatro años en exhibirse, y fue un batacazo bastante previsible: en 1979 la hora del porno-chic ya había pasado.


Lori & Anneka: toda una generación de pajilleros os saluda.


 A las alturas de este relato, se pueden extraer unas cuantas conclusiones. La principal  de ellas es que, conforme avanza la secularización en cada una de las sociedades cristianas, conforme se descristianizan, la pornografía gentil vuelve a resurgir como en la Antigüedad precristiana. Resurge con unas posibilidades tecnológicas (creadas por el impulso cristiano a la ciencia y al trabajo personal intenso) y una capacidad de difusión, hoy instantánea, que los antiguos gentiles ni habían soñado, pero con un espíritu similar.

Según esa globalpornización, valores como el pudor y la fidelidad son residuos del pasado cristiano, ese pasado al que debemos todo pero que parece haber quedado algo anticuadillo, pues qué mejor cosa que gozar la vida sin inhibiciones, incluida la sexual. El fantasma de la libertad se ha cobrado esa pieza. El porno planetario ha ganado la partida y vuelve a invadirlo todo, como antes. Explicaremos próximamente la entraña profunda de lo que esto significa, el sentido trascendente de la impudicia y la masturbación, en la saga Californismo.

Pero no nos desviemos ahora del tema. La pornización de las sociedades occidentales ha sido un fenómeno generalizado. No ha surgido de un diseño de algún Kalergi de pacotilla sino que se trata de una tendencia de los pueblos al regreso a la media. El cristianismo como cosmovisión exige una reciedumbre moral que está por encima de la naturaleza humana del mortal medio. Todo un pueblo puede adherirse a esa exigencia moral cristiana durante mucho tiempo, siglos incluso, si es impelido coercitivamente a ello. Pero si ese dogal se afloja, el pueblo regresa a su media en moralidad. Eso es lo que ha pasado. Los europeos, la mayoría de ellos, han regresado a su moralidad precristiana.

Y ello en nombre de la libertad. Pero no de una libertad seria y valiosa, sino en nombre de libertades idiotas. Esas libertades idiotas no existían en los países comunistas (como tampoco existían las libertades importantes), de modo que esos países se libraron de la marea porno. Tras la caída del Muro, se han adherido a ella de mil amores.

Y queda clara y meridiana una cosa: el mundo gentil ha recuperado su cultura porno sin necesidad alguna de judíos. Lo hemos visto en la argumentación de esta entrada. La pornización ha surgido en Francia, Italia, Suecia, Alemania y Usa, pero también surgió en Japón, con o sin una cantidad significativa de judíos en la población, y siempre con gentiles en la toma de decisiones, a la hora de dar luz verde a películas y libros pornográficos. Releamos el relato: no hay ni un judío aportando cosa alguna a la pornización de Occidecadente.

Qué ironía. Los nazis acusaban a los judíos de pornógrafos consumados (sólo porque en el campo de la sexología como disciplina científica había pioneros judíos) cuando, como hemos visto, no sólo no hubo judíos étnicos pornizando la sociedad occidental durante el período crucial de la Edad de Oro del Capitalismo sino que lo que abundan son germanos étnicos, desde Henry Miller hasta Hugh Hefner pasando por Russ Meyer y el infame Otto Muehl. ¿Tendrán los germanófilos antisemitas algo que comentar al respecto?


Es muy fácil sacar a pasear el estereotipo caricaturesco y malintencionado del napias, como si con eso se explicase así todo. Lo que ya no es tan fácil es argumentar, citar y reseñar, como bien o mal yo he hecho. La pornografía no proviene de ninguna sinagoga, donde jamás hubo imágenes porno, sino del corazón mismo del mundo gentil, de los pueblos gentiles. Sería honrado por nuestra parte admitirlo así, admitir nuestras culpas, no proyectarlas en chivos expiatorios.


Erotismo y pornografía son la distracción autista de una sociedad pequeñoburguesa que se aburre, de una mentalidad antiheroica, el mero acto higiénico de autosatisfacción, un acto higiénico muy peculiar porque deja una mancha: manu stuprare, masturbarse, mancharse mediante la mano. Es el varón occidental indigno de sus antepasados, solazándose con un subproducto cultural centrado obsesivamente en la mujer, a la que endiosa y humilla a la vez, en asombroso oxímoron. Los occidentales, juampalomeramente, nos lo hemos guisado y nos lo hemos comido.

Ahora bien ....

Si al principio de la entrada acepté como postulado que los judíos están sobrerrepresentados en el porno, al menos en el porno Usa californiano, ¿cómo se explicaría eso? ¿No es contradictorio con la conclusión precedente de que los judíos no han intervenido -significativamente al menos- en la pornización de nuestra sociedad? A esa explicación, que tiene varias causas, dedicaremos la parte final de este miniensayo. Tenemos, pues, mito y realidad. El mito ha sido refutado; atendamos ahora a la realidad, la realidad que nos dice que, en efecto, hay una notoria presencia de gente de la minoría judía en el porno Usa.


Autor: Danny Hellman para Screw. Su inclusión tiene únicamente propósito didáctico y discursivo.


En paralelo a los esfuerzos de los gentiles por asentar las blue movies en el seno de esa sociedad, a finales de los sesenta aparece el primer magazine dedicado al mercado sexual, en el que se publicaban reseñas de películas, shows, productos, libros y fetiches relacionados con el sexo explícito, Screw, cuyo editor era el judío Al Goldstein. Fue fundado por Goldstein y su socio, el gentil Jim Buckley, por una cantidad irrisoria en 1968 en Nueva York (California no se había abierto aún al mercado por motivos judiciales que poco tiempo después se resolverían), y le seguirían varias publicaciones más, igualmente tabloideas e igualmente sobre sexo explícito, que hicieron de Goldstein una especie de Larry Flint en pequeñito, un hombre hecho-a-sí-mismo según la mitología useña y que no adornaba en absoluto el mundillo al que estaba dirigido, presentándolo como innegablemente cínico y sórdido, amoral. Con todo, sus publicaciones no tuvieron nunca el impacto de las de Flint, Hefner y Guccione. El micro-imperio de Goldstein terminó por hundirse, hasta el punto de que poco antes de morir vivió una temporada en las calles neoyorquinas como un sintecho.

Es más interesante su punto de vista sobre el tema judío. En una sonada entrevista con otro pornógrafo, Luke Ford (otro tío realmente raro: hijo de anabaptistas, se convirtió al judaísmo para observar sus ritos externos a pesar de ser ateo), que le preguntaba por qué había tantos judíos en el porno, Goldstein respondió que se debía a que Cristo y el catolicismo son un asco (¡!) y que representaban cierta forma de autoritarismo. No obstante, también afirmó que para él ser judío no significaba nada. Lo único relevante para él de ser judío es que otros gentiles le faltaban al respeto sólo por ello, por ser judío. La visión del mundo de Goldstein, atea y cínica, no implicaba un enfrentamiento de cosmovisiones en el que la pornografía es empleada como arma sino una especie de psicodrama para exorcizar frustraciones personales ganando dinero por el camino. Goldstein no quería sustituir una ideología por otra sino simplemente ayudar a dinamitar la ideología cristiana europea, que detestaba por su "autoritarismo" -es decir, por su insistencia en el esfuerzo de autocontención: en la lucha contra el pecado- y por el rencor que le había hecho acumular.

Otro pionero judío fue Reuben Sturman. Radicado en Cleveland, fue investigado por el FBI a mediados de los sesenta a raíz de una revistilla porno, lo que supuso para él su primer encontronazo con la ley, al que le siguieron más -estuvo relacionado incluso con la mafia italouseña, concretamente con el clan Gambino-. Durante los años setenta y ochenta Sturman llegó a controlar más de 200 puntos de venta de publicaciones X. Su final fue igual de chungo que el de Goldstein: poco amigo de pagar impuestos, dio con sus huesos en la cárcel, a la que regresó por intentar sobornar al jurado que estudiaba otros cargos contra él. Murió en prisión en 1997. Sturman es, de la misma manera que Goldstein, un "emprendedor" avispado que explota un nicho de mercado, si bien en su caso no parece que hubiera un intento de resarcirse del antisemitismo que había sufrido. Simplemente follow the money trail.



OK, ¿es sólo dinero o hay algo más? Veamos.

-No es descabellado pensar que la comunidad judía en la diáspora ha asumido como objetivo controlar la mayor cuota posible de medios masivos de comunicación.

Esto que he escrito es la tesis no de algún antisemita sino nada menos que del historiador y maestro Ricardo de la Cierva, que expone in fine en su libro El tercer Templo (1992). De la Cierva, muy favorable al sionismo y a la causa judía en general, no se corta al afirmar que los judíos estaban poco menos que tomando al asalto un buen pedazo de la tarta audiovisual occidental. Eso es un hecho innegable. No hay más que rastrear el origen étnico de numerosos CEO y demás cargos directivos de productoras, editoras, redes y demás medios, tanto neoyorquinos como californianos y otros, para comprobar que es así, que la comunidad hebrea está más que sobrerrepresentada. No se discute aquí que a lo mejor lo merezcan (por ejemplo, sin duda Katzenberg reflotó la Disney, y tanto Page como Brin dieron en el clavo con Google). Se constata una realidad.

Según De la Cierva, el propósito de ese asalto a los medios es conseguir una opinión pública favorable a los judíos con dos ideas en mente: ganar adeptos a la causa de Israel (recordemos que la progresía mundial, infectada de sovietismo, trotskismo y una visión edulcorada de los dictadores pan-árabes, tenía al pequeño Estado en el punto de mira de sus odios) y evitar que regrese el antisemitismo a las sociedades cristianas. Esa estrategia comunal sería, pues, una estrategia defensiva de los judíos como etnia y no necesariamente  destructora del anfitrión gentil.

El control de jugosas cuotas de poner en el sector X vendría a ser una extensión de esa estrategia de autodefensa identitaria, como ha sido así en otros sectores audiovisuales.


-El porno era en sus inicios un nicho empresarial vacío. Los pornógrafos judíos radicados en California no han hecho más que repetir el éxodo que los productores de cine, asimismo judíos,  habían recorrido desde la Costa Este hasta las colinas de Hollywood buscando dónde expandirse dado que de donde venían el mercado estaba copado, con mejores o peores artes, por Edison y los suyos.

En su ensayo Jews in the American porn industry (2005), el autor Nathan Abrams -judío- cita a un performer de su misma minoría, Adam Glasser -más conocido en el mundillo como Seymour Butts-, según el cual los judíos han tenido muchas puertas cerradas en la sociedad cristiana Usa por lo que han buscado campos de actividad empresarial donde establecerse mediante fuertes lazos de comunidad. Ése podría ser el caso del porno, pienso yo, dado que es un nicho empresarial líquido, movedizo, poco corporativo, quizá el único donde lo normal es que los millonarios sean de primera generación y no hereditarios, por pura razón de edad. Sólo el sector del software se le podría comparar en ello. ¿Tiene algo de raro que porno y software estén tan íntimamente ligados, tengan muchos judíos y hundan sus raíces en California, un Estado "nicho vacío" hasta 1945?


-Puede apuntarse que la minoría judía tiene un enfoque distinto de la moralidad social. La respetabilidad, el qué dirán, la imagen de cara a la sociedad WASP sin duda ha frenado a muchos gentiles que no han querido verse "salpicados" en una industria tan pringosa como el porno. Sin embargo, muchos judíos no han tenido problema en internarse en un mercado tan turbio por su autoasumida condición de apestados, de minoría maldita y mal vista, de que no tienen nada que perder a ojos de la sociedad gentil.

A ese arrojo desvergonzado de algunos judíos los useños lo llaman "chutzpah", préstamo del yiddish con una connotación negativa de "insolencia" que poco a poco ha perdido esa negatividad dado que nuestra sociedad occidental se ha vuelto cada vez más insolente, así como con otra connotación de autocrítica -a veces sangrante- como minoría, algo que a mi entender se nota mucho en los humoristas judíos de stand-up comedy.


-Asimismo, debe tenerse en cuenta el factor ideológico de rebeldía. Esa rebeldía hace del porno un ariete contra una sociedad conservadora que se tiene por hipócrita, injusta, meapilas y represora de posibles alternativas a la vida libre y a la felicidad personal. Recordemos las palabras de Al Goldstein. El pornógrafo de origen étnico hebreo podría tener, desde ese prisma, tres enemigos a abatir:

  • La moralidad WASP tradicional, basada en la fidelidad conyugal, el autodominio sobre los propios deseos y la preponderancia del esfuerzo sobre el placer. En ese punto al pornógrafo le salen aliados en el mundo gentil: es innumerable la cantidad de gente, incluidos actores y muchísimas actrices, que proviene de familias de fuerte tradición cristiana, sobre todo católica, baptista y mormona.
  • La moralidad judía tradicional, fundamentada en la Torá y que a muchos miembros de la minoría hebrea les parece superada, rígida, inadecuada para el día de hoy e incluso cruel y traumatizante. Su inmersión en el porno significaría "matar al padre" dando la espalda a su celosa y recta educación religiosa.
  • La misma idea de Dios. El porno es necesariamente antidivino, fundamentalmente porque no se pueden compatibilizar los actos de masturbación y de oración. O el uno o el otro. Así, el porno serviría para erradicar la necesidad de lo divino en la mente de los jóvenes. Aquí juega la condición atea de numerosos judíos. En esa minoría el ateísmo llega a un porcentaje muy elevado. Buena parte de los ateos más célebres desde 1945 han sido y son judíos. En ese sentido, el porno sería una arma empleada por el sedicente humanismo secular en su pugna con el trascendentalismo.


-Por último, digamos que en buena medida el mundo cultural judío sigue siendo un mundo medieval. Los hebreos de la Diáspora fundamentan su identidad en la Torá pero desde que su sistema expiatorio quedó aniquilado en el año 70 tras la destrucción del Templo de Jerusalén se han procurado otro sistema salvífico que reside en el Talmud, colección de doctrinas, respuestas e interpretaciones que tiene origen, codificación y espíritu medieval.

En el Medievo se le llamaba al pan, pan y al vino, vino. La relación con los actos naturales era sana y directa, sin moralismos tartufos. No se giraba la cabeza con aire escandalizado ante algo tan normal como el sexo. Obviamente, las sociedades medievales eran sociedades cristianas. Pero no eran cursis ni mojigatas. En cambio, con la Reforma y posterior Contrarreforma un gran velo de pudor ursulinesco cayó sobre las manifestaciones culturales europeas de tal manera que, en comparación, las sociedades cristianas del siglo XIX no podían tocar determinados temas sexuales que sí eran cultivados, y festivamente, por los escritores de la Baja Edad Media.

Los judíos no experimentaron la imposición de ese velo de pudor. Sus textos seguían siendo tan naturales y casuísticos como siempre. Es interesante ver la relación que tiene la identidad judía con el pene, parte del cuerpo varonil sin la cual lisa y llanamente no habría porno. Si en el mundo gentil nunca se le alude por pudor, en el mundo judío el pene es absolutamente central hasta el punto de que la judeidad se manifiesta en la mutilación del prepucio o brit milá (en casos extremos, como en la metzitza b'peh, el tejido mutilado es retirado por el oficiante con la boca). Ese medievalismo cultural pudiera haber allanado el camino a gentes educadas en esa mentalidad para ver el sexo y el porno como un acto más, sin exagerada relevancia ética, como alimentarse, defecar o dormir, al estilo de los campesinos y artesanos medievales que vivían la vida antes de Lutero (curiosamente un gran antisemita).



Ante todo lo argumentado, no debe olvidarse que lo que mueve al porno es más que nada una codicia tan antigua como la misma Humanidad. Los hombres de cine españoles que en los años cincuenta hacían pelis nacionalcatólicas se pasaron al destape en los setenta sin que se les cayera la cara de vergüenza, y todo porque la pela es la pela. Pasa con judíos, pasa con gentiles y seguirá pasando. Sic vidi res.





48 comentarios:

  1. ¡Qué buena recopilación! Definitivamente lo bueno se hace esperar, supongo que temas que quedaron pendientes(como el papel de los judíos en el porno, del que a pesar del título del post aquí solo se dan algunas pinceladas) los tratarás en las próximas entradas, ¿no? Muy interesante lo de la historia del lesbianismo en el cine europeo, de todos modos.

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    1. Gracias por tu interés, Carlos. En principio iba a ser un artículo breve, como el de Lili Elbe, en que me limitaría a explicar por qué los judíos están sobrerrepresentados en el porno, pero de alguna manera "el cuerpo me pedía" aportar esta introducción al cine erótico, y según iba escribiendo también iba entendiendo por qué. Creo que al concluir el texto se verá mejor. Es normal que los lectores piensen que estoy jugando al despiste :-P lo que no es así ;-)

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  2. Supongo que en el mundo del porno interracial, el hecho de que mas del 95% de ese material es negro-blanca, debe ser por el hecho de que genera mucho morbo y posiblemente por el hecho de ver a un negro humillando a una mujer blanca con el fin de "provocar" al opresor hombre blanco.

    ¿Me equivoco?, ¿los judios tienen metida mucho su cuchara en ese segmento del porno?

    Juan

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    1. En buena medida es así, estoy de acuerdo contigo. El factor humillación más otros como el "daddy issues" y los puramente estéticos como por ejemplo el mayor contraste de tonos de piel son un "pack" de estímulos que convierten el interracial negro-blanca en algo muy consumido por el espectador blanco que ve porno. Números cantan, es uno de los tags más abultados en los buscadores, y casi siempre va de lo mismo.

      Eso me recuerda un "estudio" que lanzaron los medios hará cosa de un año según el cual el tamaño del pene y el origen étnico no tienen nada que ver. En fin, benditas retinas vírgenes que nunca han visto porno nipón ni porno IR californiano.

      ¡Salud!

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  3. ¿Es usted conservador/tradicionalista en el aspecto sexual.

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    1. Es una pregunta extremadamente peliaguda de responder. Según qué punto de vista, lo tradicional bien puede ser la poligamia, o el repudio. ¿La pregunta es para mí como particular, o lo que yo quisiera para mi sociedad?

      Personalmente adopto un punto de vista crístico. Sólo sexo con amor. Ya tomé esa decisión hace tiempo, lo que me ha hecho perder muchas "oportunidades". La masturbación me parece algo repulsivo, y ya me lo parecía cuando era ateo.

      Como liberal no tengo nada que decir a nadie sobre cómo debe vivir su vida ni con quién ni en qué postura acostarse, mientras se trate de adultos. Ya sé que eso complica mucho las relaciones sociales, introduciendo inseguridad, pero no tengo derecho a encorsetar a otros en mi moral. Mejor es llegar a acuerdos.

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    2. La masturbación te parece repulsiva pero eres un experto en porno. Será por las enormes cualidades artísticas de este cine.

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    3. También el bolchevismo me parece repulsivo pero sé de él porque estoy informado. Me parecen repulsivos el narco y el Daesh pero estoy informado sobre ellos. Detesto el progresismo pero lo conozco. Detesto la diabetes y no por ello soy diabético ni quiero serlo.

      El porno carece de cualidades artísticas pero su influencia mental es ENORME y quien se niegue a aceptarlo y a entender por qué allá él.

      Es muy fácil extasiarse con John Ford, Dreyer y Mizoguchi. Pero hay "otro cine" que dice sobre el alma occidental otras cosas que no nos gusta oír.

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  4. Hola Leptón; te quería desde hace tiempo preguntar sobre un tema. Es algo off topic para con este artículo así que si no quieres no me respondes o me respondes en otro. ¿Qué opinas del tan cacareado asunto del "imperio paneuropeo"? Aquello de lo que hablan Guillaume Faye y cada vez más identitarios, la idea de unificar en una federación o similar a Europa, Rusia y otros como forma de regeneración mastodóntica de Occidente; idea que veo que también apoya el bloguero Europa Soberana. ¿Crees que será posible? ¿como ves ese futuro? Me interesa tu opinión porque siempre la encuentro interesante, das impresión de tener mucha cultura pero sin ser pedante, de tener una escritura bella pero sin caer en el expresar lenguaje bonito pero hueco; te llevo leyendo desde hace un montón de tiempo y me has cambiado mucho el parecer que tenía respecto al liberalismo, igual que al cristianismo y a la forma de ver el asunto judío. Saludos, y gracias por las respuestas!

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  5. 2) El tabú del europeísmo

    Desde Ortega, se ha asumido que “España es el problema, y Europa es la solución“. Europa, un término geográfico que ha sido siempre hegemonizado por Alemania como “espacio vital” para construir su imperio depredador, bien sea por vía bismarckiana, bien por vía hitleriana, es la excusa ideológica para imponer esta hegemonía germánica sobre otros pueblos, siendo la Unión Europea su última expresión. Pero no nos engañemos. La idea de Europa no puede asociarse jamás a ninguna idea de progreso social o de “izquierdas”, por más que Lenin y Trotsky reclamaran unos “Estados Unidos de Europa” de corte socialista-comunista que jamás existieron, y que la propia dialéctica de Estados refutó históricamente, durante la Revolución Rusa, la Guerra Civil posterior, la invasión extranjera del nuevo Estado soviético, la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría. Stalin se dio cuenta siempre de que Europa era el enemigo de la URSS, y de ahí su geopolítica expansiva y contención del enemigo europeísta antisoviético.

    Europa nunca ha estado unida políticamente. Tampoco durante el Imperio Romano, Estado que no fue continental-europeo realmente, sino talasocrático organizado alrededor del Mediterráneo (Mare Nostrum) teniendo tierras en el norte de África y en Mesopotamia. Europeizar el Imperio Romano es algo que hizo el fascismo, y que hacen ahora, todavía, los burócratas de Bruselas, Estrasburgo y Berlín. ¿De qué se trata para ellos? De buscar antecedentes históricos, manipulándolos, para mostrar que Europa estuvo unida en el pasado. Otro ejemplo sería el Imperio Carolingio, el cual fue eminentemente “francés” y no “europeo” (como lo fue el Imperio Napoleónico) o el Sacro Imperio Romano Germánico, el cual nunca existió positivamente hablando, salvo como formalidad, siendo más bien una amalgama de Estados pequeños dominados por pequeños monarcas y señores feudales durante siglos, sin poder efectivo político real.

    Europa siempre ha sido una biocenosis, una suerte de conjunto de organismos (los Estados europeos) que coexisten en un biotopo (el continente geográfico europeo, influido por la dialéctica de Estados extraeuropeos -China, Rusia, Estados Unidos de Norteamérica, etc.-) en clave de “selección natural”, esto es, supervivencia de los mejores adaptados al entorno tratando de imponerse sobre el resto de Estados. Así ha sido Europa siempre, y siempre será así. Solo el Tercer Reich, que entendió que la raza aria tenía su espacio vital más allá de Alemania, pues era “Europa” su lugar propio (entendieron Europa los nazis como concepto biológico ampliando su término a todos los lugares del Mundo donde hubiesen blancos arios), y los Estados Unidos, que entendieron que unificar comercialmente Europa expandiendo el Estado de bienestar generado gracias a la URSS a todas las naciones europeas podía contener el avance comunista soviético, pudieron “unificar” algo Europa.

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  6. Pero, tras el hundimiento de la URSS, la biocenosis resucitó. La guerra de Yugoslavia impulsada por la OTAN y, sobre todo, Alemania; la partición de Checoslovaquia, la expansión de la OTAN-UE (bases del futuro TTIP) hacia el Este, la firma del Tratado de Maastricht hasta el Tratado de Lisboa (y todos los que hay entre medias), evidencian que la “unidad de Europa” ha estado siempre dirigida por los enemigos de las clases obreras de cada nación europea. Pero siendo además imposible unificar a estas clases obreras europeas en una unidad política única, porque hay elementos históricos, antropológicos, culturales y políticos que lo hacen inviables (la lengua, la religión, los intereses geoestratégicos, etc.). Las unificaciones políticas efectivas solo pueden hacerse cuando estos elementos antropológicos, culturales y políticos son prácticamente los mismos entre Estados distintos. Es más fácil que se unifiquen las dos Coreas antes que lo haga Europa.

    La cuestión es por qué las izquierdas españolas son europeístas todas. Más allá del internacionalismo proletario, lo que está claro es que son en el fondo orteguianas. Todos los partidos políticos españoles, de derechas y de izquierdas, españolistas y separatistas, son europeístas, siendo éste el tabú que más consenso tiene entre todos ellos. Sin dejar de defender el internacionalismo proletario y apoyando cualquier lucha justa en cualquier nación del Mundo, también en Europa, los trabajadores españoles no pueden esperar a que su soberanía y su unidad puedan defenderse en una histórica biocenosis. Y esto dicho sin perjuicio de apoyarse en China y Rusia para acometer retos geopolíticos importantes en este siglo. Ahora bien, ¿merece la pena que España pase de ser un territorio hegemonizado por Estados Unidos y Alemania a que lo sea por China y Rusia? Si Francia y Alemania han sido desde la Segunda Guerra Mundial unos peleles del Imperio Estadounidense, que puedan serlo de Moscú o Pekín no hace sino cambiar el hegemón que unifica “Europa” de Oeste a Este. Unificación que también sería precaria y bajo supervisión alemana. A este callejón sin salida nos lleva el patriotismo europeísta (con concesiones al separatismo al estilo Podemos o al estilo Jorge Verstrynge, muy cercano a Pablo Iglesias) de Manuel Monereo Pérez en su obra “Por Europa y contra el sistema euro” (2014), dándose cuenta Monereo de que hay un problema, pero aplicando viejas soluciones por inercia.

    "Los 7 grandes tabúes de las izquierdas españolas"

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  7. Por falta de tiempo dejo pendiente comentar algo al respecto. Muchas gracias, anónimo del 7 de marzo, por tus exageradas alabanzas. Estoy de acuerdo con el texto del segundo anónimo de que Europa como tal no puede unificarse, e incluso que no ganaríamos nada si así se hiciera. Seguramente entre los cenáculos masónicos de la UE se ha barajado llegar a la unidad europea plena recurriendo a la homogeneización étnica empleando para ello el factor refugiado, a vista de un par de generaciones, pero esas directrices todavía no han salido a la luz pública.

    Determinado paneuropeísmo, como el que defiende Nordic Thunder, más que de unificar Europa versaría sobre cómo articularla, vía rutas terrestres y geobloqueando parte de las marítimas. Paneuropeizarlo todo es una tarea ciclópea contra la que juegan determinados factores, como el descenso poblacional y la futura menor disponibilidad de energía, conforme pasemos el segundo peak-oil. Creo que iremos a mercados locales y uniones comerciales de proximidad, y que el Estado-nación pudiera tener una nueva oportunidad.

    Es el caso de Iberia. Es un subcontinente y está "condenada" a llevar política de subcontinente. Europa seguirá siendo amalgama de naciones, cada una con su particular voltaje cultural e identitario. Tal vez sea mejor así.

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    1. Crees que es viable un panhispanismo que sea capas de forjar un neo imperio Español que valla del mediterráneo al mar de la china?
      Es decir, suponiendo que en el mundo hispano surjan lideres capases con vocación a la unidad del mundo hispanohablante, que en digamos medio siglo sea viable una "federación" que valla de España a Filipinas, incluyendo obviamente a iberoamericana... suponiendo claro que el factor masonería y WASP no aborte la posibilidad...

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    2. Eso no lo veremos. Creo que lo que le corresponde a España es renacer desde su condición iberista. Tenemos lazos culturales, pero con eso no basta. El panhispanismo me parece ahora más improbable que el panturanismo, que por lo menos tiene continuidad en tierra firme. Las talasocracias anglo nos llevan demasida ventaja y controlan demasiados puntos estratégicos.

      Creo más en una unión latina entre países europeos de base católica. Y aun así me sigue pareciendo demasiado lejana. No tenemos estadistas, ni aquí ni allá, nada digno de ese nombre. Estamos finalizando un ciclo histórico y no se puede ver el futuro con claridad.

      Según la masonería continental, la función de España es ser vasalla de Francia. Harán lo posible y lo imposible para que no volemos libres.

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  8. El anticristianismo es una ideología claramente moderna, surgida de la Ilustración, cuya culminación fue la Revolución Francesa, que pretendió destruirlo; así como el europeísmo (Saint-Simon, Mazzini, Victor Hugo, Trotsky, Lenin, Kalergi). Al respecto recomiendo el artículo de Juan Manuel de Prada "Treinta años de esclavitud". En cambio fue el carlismo una verdadera revuelta contra la modernidad.

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    1. Para ser anticristiano solo basta mirar la historia. El cristianismo es una religión universalista que borra las particulares identidades de los pueblos y busca uniformar a todos en una especie de masa gris e informe.

      Ademas eso de ser borrego no va conmigo (curioso que al cura se le llame "pastor", ¿no lo crees?).

      Augusto

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    2. Según eso, tras milenio y medio de cristianismo en Europa no habría ningún tipo de identidad nacional. Y vaya si las hay. Digo yo que milenio y medio habría sido tiempo suficiente para borrar unas identidades que, cosa curiosa, en la mayoría de los casos antes del cristianismo no existían.

      Más aún, el catolicismo alentó la sobrevaloración de identidades locales o regionales, como la vasca y la catalana, para contrapesar el liberalismo irradiado desde Madrid.

      Pensar que el cristianismo uniforma porque se empleen las palabras "pastor" y "grey" es pura superficialidad, no un razonamiento profundo.

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    3. Los amerindios no dicen lo mismo, de hecho mucha de su cultura ha sido destruida y/o alterada por los cristianos en los últimos 500 años.

      Augusto.

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    4. Si por cultura ha de entenderse el conjunto de monstruosas prácticas que los pueblos precolombinos realizaban (infanticidio, canibalismo -incluso cebados en jaula como reses-, torturas generalizadas y toda suerte de locuras para aplacar a sus infames ídolos), no seré yo quien lo lamente. La inhumanidad era parte sistémica del mundo precolombino, como dejaron patente no sólo Díaz del Castillo, Cortés, Bernardino de Sahagún, el Conquistador Anónimo y muchos otros cronistas sino también las propias fuentes precolombinas y el hecho palmario de que sectores enteros de población amerindia se unieron en masa a los españoles, contra sus presuntos "hermanos" que los desollaban, los evisceraban y se los comían.

      Pero tranquilos, que en Iberoamérica hay quien está regresando a esas costumbres. El culto a la Santa Muerte o a los Santos Malandros es sólo el principio de la descristianización. Mal pago van a recibir.

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    5. Wow felicidades, me hablas de falta de profundidad, mientras tu reduces las culturas precolombinas a los sacrificios humanos....pues, claro, las culturas indígenas eran solo y únicamente eso, sacrificios humanos XD.

      Es increíble que habiendo toneladas de información sobre civilizaciones amerindias, no te dignes a investigar. Para tu información, en el área andina central (Perú), hace mas de 5000 años ya se hacían ciudades, pirámides, habían estructuras sociales complejas, sistemas agrícolas complejos, etc...¿que había entonces en Europa?, pues, solo vivían en cuevas.

      Los europeos no vinieron a civilizar, vinieron a destruir que es diferente, solo miremos al miserable padre Valverde mandando matar a Atahualpa el ultimo Inca solo por tirar la biblia al suelo (en su ignorancia por supuesto).

      Mira, te dejo esto dicho por un español "conquistador":

      http://elultimoconquistador.blogspot.pe/2009/11/el-ultimo-conquistador-mancio-serra-de.html

      Si me vas a hablar de sacrificios humanos, mejor hablemos de la muy cristiana "santa" inquisición, con una exquisita variedad de métodos de torturas que ni al mas sádico amerindio se le hubiera ocurrido.

      Mira, yo no quiero tu cristianismo, quiero los cultos de mis antepasados basados en el respeto y amor a la naturaleza (a diferencia del cristianismo que habla de someter y poseer a los animales y las plantas). Es por culpa de ustedes los europeos que se están depredando de manera salvaje todos los recursos de la tierra...todo por culpa de su capitalismo y su mentalidad bíblica de someter a la tierra.

      Augusto.

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    6. ¿Descristianizacion dices?, pues me alegro que así sea.

      Todas las grandes civilizaciones han sido no cristianas.

      ¿Necesito China (la civilización mas larga y duradera de la historia), del cristianismo para ser grande?

      ¿Necesitaron los aztecas del cristianismo para construir una ciudad en medio del lago?

      ¿Necesitaron los egipcios del cristianismo para acumular tanta sabiduría en medicina?

      ¿Necesitaron los Incas del cristianismo para tener una sociedad sumamente organizada, eficientes sistemas de cultivo en áreas sumamente agrestes (en el Tahuantinsuyo no había hambre, a diferencia de en la CRISTIANA Europa) o arquitectura antisismica?

      ¿Necesitaron del cristianismo los indios (de la India), para ser cuna de grandes filósofos y místicos?

      Augusto

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    7. Augusto: Dices que ser cristiano es ser borrego porque al cura se le llama "pastor". En cambio los anticristianos no tienen problema en seguir el culto a la personalidad del gurú, Conducator, Querido Líder, Führer, Padre de los pueblos o Gran Timonel de turno.

      Por tus comentarios sobre el cristianismo no sé si eres anarquista, marxista, podemita, tercerposicionista, ateísta, indigenista, nuevaerista, progre, humanista secular, o neoliberal pues todas estas ideologías llenas de maldad surgidas tras la Revolución Francesa tienen en común su anticristianismo.

      El mundialismo (culminación de las ideas progresistas de la Revolución Francesa) promueve abiertamente propaganda anticristiana como el documental "Zeitgeist", basado en las ideas de un mundialista californista de manual como Jacque Fresco, el "mito de Jesús" que niega su historicidad, partidos políticos progres que odian al cristianismo al mismo tiempo que subvencionan sin tapujos a otras religiones. Además el globalismo también busca sustituir al cristianismo por un mejunje californista nuevaerista con toques budistas e hinduístas, ambas religiones caracterizadas por preconizar la resignación, algo que les conviene ya que elimina la resistencia popular a sus malignas intenciones. Los anticristianos argumentan en este sentido que el cristianismo promueve "poner la otra mejilla". Te recomiendo el artículo de Juan Manuel de Prada "Santa ira", que aclara el concepto.

      Francia renegó del cristianismo tras la Revolución Francesa y pretendió destuirlo y sustituirlo por un Culto de la Razón y del Ser Supremo y ahora va camino de convertirse en una república islámica. Otros países que renegaron de sus principios cristianos como los estados comunistas europeos no han durado ni cien años mientras que Suecia (el mayor exponente de renegar del cristianismo en Occidente) va camino de su desaparición, uniforminada como dices tú en una masa multicultural.

      La identidad española se configuró en base al cristianismo, sin el cual sería imposible la Reconquista. De esta época tenemos algunos de nuestros mayores héroes nacionales como Pelayo el Cid o Fernando III EL SANTO. Ahí se sentaron las bases para que España fuera la mayor superpotencia de la época durante dos siglos a partir de los mayores estadistas de nuestra historia como los Reyes CATÓLICOS, Carlos V y Felipe II. Ésta época nos dio también a héroes como Cortés, Pizarro, el Gran Capitán, el Gran Duque de Alba... y en época más tardía Blas de Lezo. Floreció como nunca nuestra cultura durante el Siglo de Oro con escritores como Quevedo, Góngora, Cervantes, Calderón de la Barca, SANTA Teresa de Jesús... Todos ellos cristianos.

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    8. España quedó relegada a ser una potencia de segunda fila a partir del siglo XIX, sumida en guerras civiles, al mismo que la descristianización era promovida por vendepatrias liberales anglófilos como Mendizábal y Espartero, quienes masacraron al genuino pueblo español alzado en armas en el carlismo, en una verdadera insurrección de carácter popular. Otros personajes como Castelar, Salmerón, Sagasta, Largo Caballero, Indalecio Prieto prosiguieron el proceso y sus herederos son los actuales Felipe González, Aznar, Zapatero (quien definió a Zerolo como "santo laico") o Rajoy. Y es que como dijo Chesterton quien deja de creer en Dios enseguida cree en cualquier cosa.

      Te guste o no España se configuró y alcanzó su mayor esplendor con el cristianismo y su decadencia al ritmo de su descristianización.

      En cambio la resistencia al mundialismo viene de gobiernos de Europa del Este, como Hungría o Polonia que defienden los principios cristianos. Es completamente absurdo defender una identidad europea y ser anticristiano, ya que el concepto de Europa surge con la Cristiandad.

      Nietzsche, el mayor filósofo anticristiano (retratato magistralmente por Juan Manuel de Prada en su artículo "Superhombre") influyó decisivamente en la Escuela de Frankfurt, al ser el padre del relativismo moral (en su obra "La genealogía de la moral" y muchas otras viene a decir que lo bueno es malo y lo malo bueno, la inversión de valores típíca de los progres). Esto demuestra que de tradicionalista no tenía absolutamente nada como algunos identitarios despistados defienden (de hecho es considerado junto con Marx y Freud como los "maestros de la sospecha" que demolieron el Occidente tradicional). No es casualidad que por ejemplo la eugenesia fuera defendida con entusiasmo por los progres de la Sociedad Fabiana.

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    9. Augusto, yo no digo que la conquista española de América fuera algo maravilloso. Pero eres tú el que desciende de esos conquistadores. Lo catastrófico fue traer la civilización, el trabajo esclavo o asalariado a pueblos que vivían aislados, autosuficientes. Pero todo esto ya existía en las civilizaciones precolombinas como aztecas o incas. Por eso sus enemigos a quienes tenían sometidos se unieron en la conquista a los españoles.

      Todas las religiones y civilizaciones se impusieron a sangre y fuego. Todas las civilizaciones que has mencionado practicaban la esclavitud, sólo en el cristianismo fue abolida. De hecho actualmente es tolerada en países islámicos como Mauritania, en las zonas controladas por el ISIS y las condiciones laborales de los regímenes del Golfo Pérsico y el Sudeste Asiático son prácticamente de semiesclavitud.

      Sobre Roma, en este mismo blog hay un magnífico artículo sobre cómo los romanos destruyeron el mundo antiguo. Los cristianos odiaban a Roma porque era algo odioso, la Babilonia del Apocalipsis, que esclavizaba y homogeneizaba a pueblos enteros.

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    10. Claro, solo cuenta el cristianismo y para nada cuenta la herencia grecorromana jajajajaja...

      ¿Maldad?, maldad la de los cristianos y su "santa inquisicion", maldad la de los cristianos destruyendo civilizaciones milenarias, maldad la de los cristianos quemando la biblioteca de Alejandria, maldad la de Carlomagno (CRISTIANO) torturando paganos, etc.

      Europa cayo en una oscuridad de 1000 años por culpa de la iglesia, una Europa sucia, pestilente, masas deformes de gente sucia y sin dientes (pero eso si, bien CRISTIANOS), quema de brujas y de libros, etc.

      En contraste, tenemos la gran civilización musulmana depositaria del saber de los persas, griegos, romanos, etc.

      ¿Globalismo?, el cristianismo es globalista por si no te has dado cuenta.

      Augusto

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    11. Sobre la eugenesia, pues, estoy de acuerdo con ella.

      Debe ser de gran disgusto tener que pasar tu vida con alguna horrible tara física o mental, ¿no lo crees?

      Augusto

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    12. Sobre el imperio español, ¿por que no usaron ese oro de América para fomentar la industria y la ciencia?

      Que sepa, ese oro se uso solo para guerras y catedrales.

      Augusto

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    13. Augusto, te veo muy resentido con Europa y, por ende, con el cristianismo. ¿Por qué no usa México las decenas de toneladas de oro que extrae anualmente para mejorar sus infraestructuras y su pueblo? No sé de qué país eres, pero donde digo México digo cualquier otro país de Sudamérica, que seguramente tendrá importantísimos recursos naturales.

      Hace más de 200 años de la emancipación de las colonias españolas. Observemos la situación de otros países, como Alemania, que es de las primeras potencias a pesar de haber pasado en el último siglo dos Guerras Mundiales más devastadoras que cualquier conquista de antaño. Si vas a culpar a alguien, culpa a TUS antepasados, porque los nuestros se quedaron aquí en España, lógicamente.

      A pesar de todo, no te equivoques, la culpa de que tu país esté como esté es de quienes hoy día habitan en él. La riqueza de un pueblo no se mide por el oro sino por el trabajo.


      P.D.: Me apena realmente leer esta clase de comentarios. Por nuestro pasado común, deberíamos tener excelentes relaciones con Sudamérica y, sin embargo, aun tenemos que lidiar con este victimismo hispanofóbico y leyendanegrista.

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    14. Señor Augusto, solo la civilizacion cristiana ha producido CIENCIA y PROGRESO (yo no defiendo especialmente la ciencia y el progreso pero creo que tu si)

      Copernico, Galileo, Kepler, Newton eran todos CREYENTES CRISTIANOS. Que facil os olvidais de esas cosas algunos ateos.

      Ademas de cristianos, tambien eran esoteristas, pero esoteristas CRISTIANOS.

      En 50000 años de paganismo(o 100000 o los que fueran) no hubo nadie como Newton.No produjeron ciencia. ¿POR QUEEEEE? Solo la civilizacion cristiana ha producido la ciencia actual mal que os pese.

      Leed:

      http://diccionariodesimbolos.com/ciencia.htm#diccionario

      http://diccionariodesimbolos.com/ciencia_subterranea.htm#diccionario



      Y la cultura actual, la politica, la moral e incluso la economia tambien TIENEN RAICES CRISTIANAS.

      El humanismo,gracias al cual pensamos como pensamos, nacio del renacimiento. En el renacimiento,si bien se estudiaba a los filosofos griegos, los sabios que promocionaron el movimiento eran cristianos. Incluso hubo un obispo que defendio a Lorenzo de Medici ante el Papa, ya que lo habian acusado de herejia.
      Gracias a ese obispo, Lorenzo no fue condenado.

      Marsilio Ficino, el mas grande sabio y promotor del renacimiento, creia en Cristo y en Dios. Tambien era esoterista y neoplatonico.


      Y respecto a la revolucion francesa, el lema igualdad, libertad, fraternidad era un lema MASONICO. Y los tres colores de la bandera, rojo blanco azul, eran los de las tres obediencias masonicas que habia en Francia.

      La revolucion francesa y la independencia de EEUU fueron organizadas por masones.

      Y los masones tienen raices cristianas. Es un cristianismo esoterico. Ahora, en la actualidad ya no, ya la masoneria esta podrida casi entera,la inmensa mayoria de las logias se dedican a la politica o a no hacer nada,solo rituales vacios.Incluso muchas de ellas pertenecen a la contra-iniciacion.(sobre todo en EEUU)

      Asi que ,VUESTRA forma de pensar,vuestra moral, vuestra cultura, ateitos, y la mia, vienen del renacimiento y de la masoneria. Ambos de raices cristianas.No el cristianismo de la ICAR, pero si cristianismo, al fin y al cabo.

      No esta mal recordar las raices.

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    15. Por otra parte la edad media no es lo que la gente piensa, o esa gilipoyez de los dientes podridos(acaso a los griegos no se les caían los dientes??)

      Dicen que las civilizaciones felices no dejan historia. Y de la Edad media generalmente se sabe muy poco, comparado con otras epocas.

      Lo importante es mas el espiritu de una epoca que la apariencia exterior(material).Claro que eso es algo bien dificil de entender para muchos. Y las catedrales goticas son un buen ejemplo del Espiritu de la edad media.

      El gugenheim de bilbao es una mierda de perro al lado de la catedral de Chartres. Y ya no te digo Corbusier.
      La iglesia de corbusier comparada con una catedral de la Edad Media, es como comparar a la mas fea del pueblo con Petra Nemcova, por ejemplo(una modelo).


      Pero si, alabemos a los griegos, a los espartanos, por ejemplo, que nada mas nacer a los bebes los metian en agua helada y a los que eran "debiles" los tiraban por un precipicio.

      Magnificas costumbres que duda cabe.

      Tambien las costumbres de los vikingos de violar y raptar mujeres, saquear, matar, eran magnificas, no se por que se han perdido esas buenas maneras. Es una lastima.

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    16. Hola Augusto
      También estoy en desacuerdo con reducir a las culturas indígenas a sólo sacrificios humanos, aunque en cualquier caso me parece que decir que hace cinco mil años había ciudades en los Andes es una exageración. En cualquier caso si nos ponemos a hablar de rebaños mansos guiados por pastores oportunistas, no hay que olvidar el culto semidivino que se le daba a los Inca, ellos también eficientes conquistadores y subyugadores de cuanta tribu cayera en sus manos. A mí la arquitectura precolombina me parece excelsa, al igual que la gótica, y la clásica griega, pero más excelsa y eficiente que todas ellas es la arquitectura moderna,que surgió principalmente en el seno de países cristianos. Las estructuras sociales de las civilizaciones precolombinas, a saber, la incaica, la maya, la chibcha (ésta poco mentada y propia de los Andes colombianos) y la azteca eran fuertemente estamentales, teocráticas y la libertad de opinión no estaba legalmente protegida, lo mismo va para el medioevo europeo, la civilización islámica, la milenaria civilización china, la asimismo milenaria civilización indogangética y casi todas las civilizaciones previas(e incluso posteriores como se puede comprobar en el medio Oriente) a la civilización moderna de origen euroamericano, donde primaba el cristianismo. Aclaro que yo no soy cristiano, pero no aborrezco la civilización europea simplemente por eso, aunque la conexión entre Europa y el cristianismo es cada vez más difusa, y quizás se deba a que muchas libertades modernas de origen europeo que yo celebro surgieron de movimientos si no anticristianos al menos si laicistas. Y claro, yo también me pregunto por qué España no fomentó la industria ni la ciencia teniendo tantos recursos como tenía ( de hecho varios han intentado dar respuesta a eso) , pero supongo que tienes que conceder que el desarrollo industial, científico y médico que vemos hoy en día surgió de la civilización euroamericana. Hasta el concepto mismo de ciencia tiene ese origen. Espero que mi concepción eurocentrista no te moleste, en todo caso si quieres refutar algo de lo que he dicho bien puedes hacerlo. Estoy abierto a tus opiniones.

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    17. Augusto, estás en blog ajeno, de modo que procura no abusar de la hospitalidad de quien lo rige, que no puede dedicar los pocos minutos que sus obligaciones diarias le permiten a tener que leer majaderías dignas de párvulos educados en el victimismo antiespañol.

      Cuando tenga tiempo responderé a lo que merezca ser respondido. Las tonterías, por favor, coméntense en foros de ni-nis, donde tienen mejor cabida.

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    18. Lo primero de todo, como ya he dicho más de una vez éste no es un blog de apologética. Que algunos artículos den pie a la discusión sobre el cristianismo me parece bien porque de hecho es casi inevitable, pero enredarse en debates broncos sobre el tema encima en un hilo como éste no tiene sentido, es más apropiado en otros blogs y otras webs.

      Personalmente me estoy hartando de tantísima alusión cutre y fácil a la Inquisición, que en tres siglos mató a mucha menos gente en España que los ateos republicanos, tan progresistas y avanzados ellos, en el bienio 1936-1937, incluidas toda suerte de sádicas torturas, inspiradas en la igualmente atea NKVD. La Inquisición jamás mató como mataron los ateos en las chekás y los gulags, o en el S-21 camboyano. Por tanto, no consiento que venga ningún ateo a darme lecciones de nada.

      Por otra parte, la Inquisición no es en absoluto parte integrante ni necesaria del mensaje cristiano, sino absolutamente criticable y prescindible. Sin embargo, y ya tocando la temática precolombina, las torturas y sacrificios que se hacían a las divinidades sí eran parte integrante crucial de su cosmovisión. Cualquiera que conozca mínimamente los textos históricos sabe de la brutalidad de aquellas "civilizaciones" que, en efecto, no pasaban hambre porque eran antropófagas. Tenían proteína superabundante que incluso criaban y cebaban en jaulas, como los españoles encontraron en Cholula. Sacrificaban niños y adultos a sus repulsivos ídolos para aplacarles con vísceras, sangre y humo sacrificial. Eso no era anecdótico en su cosmovisión, sino absolutamente crucial.

      Por tanto, que hace mil años tuvieran unas pirámides me trae completamente sin cuidado. Andar buscando pirámides y cosas curiosas de ver es pura mirada de turista (una mirada occidental, por cierto), no de ideólogo ni de razonador. De un modo u otro eso apuntala la tesis de quienes creemos que el cristianismo fundó Europa y la hizo despegar: si los paganos europeos estaban por detrás de paganos de otras latitudes, pero los cristianos europeos vencen y someten a los paganos de otras latitudes, blanco y en botella.

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    19. China fue puesta de rodillas en el siglo XIX por una potencia anglicana. Del mismo modo que potencias cristianas se hicieron con Indochina, abrieron el mercado japonés a hostias y se enseñorearon de la costa oriental (Vladivostok tiene ahora más proporción de rubios que Malmoe).

      La biblioteca de Alejandría fue destruida dos veces. Primero por Julio César, se supone que sin querer, y después por los musulmanes, quienes calentaban sus baños (ésos que alucinan tanto a los anticristianos) a base de quemar papiros.

      Los egipcios, tan sabios en medicina, sí que estaban desdentados. Aquélla fue la civilización del dolor de muelas. Incluso faraones "divinos" cascaban veinteañeros con la boca hecha un cristo. Mientras, sólo a finales del siglo XX los ingleses llegaron a igualar la altura media de los ingleses del "desdentado" siglo X.

      El Medievo europeo fue una aventura maravillosa, de la que somos herederos. Como decía Ortega, las libertades modernas son franquías medievales y nada más. Y nuestras identidades nacionales vienen del Medievo. De la española a la rusa.

      Otros, como se ve, están algo más desorientados. Carecen de mitos fundacionales, por lo que recurren a exaltar lo precolombino. Es como si a mí me diera por buscar mi identidad en los antiguos iberos. Mi blog se llama Iberia FUTURA. FUTURA.

      ¡Salud!

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  9. Sólo sabes decir topicazos. Lee el artículo "La oscura Edad Media" de Juan Manuel de Prada. Y mejora tu ortografía.

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    1. Creo más al autor del artículo presente sin ni siquiera leer el que recomiendas.

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    2. Ese comentario es una respuesta a Augusto, no al autor del blog.

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  10. Se llaman EL, Jamees, Al y Jotun. Luego hay judíos entre ellos, otros no, y mucho blanco también.

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  11. "Según De la Cierva, el propósito de ese asalto a los medios es conseguir una opinión pública favorable a los judíos con dos ideas en mente: ganar adeptos a la causa de Israel (recordemos que la progresía mundial, infectada de sovietismo, trotskismo y una visión edulcorada de los dictadores pan-árabes, tenía al pequeño Estado en el punto de mira de sus odios) y evitar que regrese el antisemitismo a las sociedades cristianas. Esa estrategia comunal sería, pues, una estrategia defensiva de los judíos como etnia y no necesariamente destructora del anfitrión gentil."

    ¿Entonces por que esos medios audiovisuales están tan llenos de basura (basura que seguro ni pasan en Israel), como el caso de MTV (cuyo dueño, hasta donde se, es judío).

    Martin

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    1. En efecto la MTV pertenece, a través de Viacom, a una familia judía de Massachusetts, los Redstone (Rothstein). La MTV es como un espejo deformante, como los del callejón del Gato de "Luces de bohemia", refleja de manera distorsionada y desparramada la imagen de nuestra misma sociedad, de igual manera que los políticos, los deportistas-gladiadores y demás creaciones mediáticas. La MTV da lo que su audiencia quiere ver. De hecho, tardaron bastante en dar con la tecla, que es el de la cuasidivinidad femenina y del supernenismo. En otros tiempos un tío de 20 años era un adulto, hoy con 20 años eres un adolescente prorrogado que busca un medio donde su indefinición, su tontería y su afán de novedades se vean reflejados (lo dicho, un reflejo distorsionado).

      Los medios están llenos de basura porque la sociedad también lo está. De hecho nuestra sociedad es la mayor productora de basura que jamás he existido en el planeta. Las mentes están llenas de basura, los tubos digestivos también y los valores sociales obviamente no se libran de su dosis de basura. La MTV sólo hace negocio de eso. No pretende destruir el sistema gentil, para nada. Vive de él y desea su perpetuación, la eternidad de esta falsa fiesta.

      No sé cómo está el tema en Israel. Ese país es difícil de encajar, es un país altamente laico y ateizado pero funciona como una teocracia en muchos aspectos.

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  12. ¿Habéis oído hablar de las películas de Sachsenwald? Era porno que rodaron los nazis, la mayoría porno suave pero algunas con partes hardcore, y rodadas casi todas en 1941, antes unas pocas entre 1936 y 1939, todas o casi todas localizadas en exteriores boscosos en las afueras de Hamburgo.

    El destino era comercializar esas cintas a cambio de hierro sueco y de suministros petroleros para el Afrika Korps, a través del bey de Túnez, según parece gran pornógrafo y que tenía una colección que ganaba por goleada a la de Alfonso XIII.

    Vaya por Dios, no sólo abundan los germanos étnicos en esto de la pornografía y de la inmoralidad en Occidecadente, sino que además los mismísimos nazis cultivaban porno, con bastante rollo BDSM, tías atadas a árboles y cosas así. El porno guarro alemán, pues, ese porno degradante, feo e industrial no vendría de la "desnazificación judaico-capitalista-soviética" sino que tendría sus raíces bien clavaditas en el humus nacional. Sujetos como John Thompson son meros continuadores, con mejores medios de grabación y distribución.

    De lo que se entera uno que se creía curado de espantos :-P

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  13. ¿Nazis rodando porno?, primera vez que me entero de eso. Me pregunto que dirán en stormfront al respecto :P

    En fin, averiguare mas sobre eso.

    Felipe

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  14. Tanto que dicen que hay que proteger a la mujer blanca y todo, pero esto de la pornografia no refleja eso.

    Felipe

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    1. Dado el nivel que se gastan en Stormfront (una vez colgaron mi artículo sobre el Asian Fetish, y la que me montaron por decir que una chica asiática me parecía guapa, pero ay si sugieres que tal o cual "cobriso" no es blanco, baneo al canto), espérate cualquier cosa ;-)

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    2. Por que razón has eliminado mi ultimo comentario?, no dije nada indebido que yo sepa.

      Felipe

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  15. Pues si os sorprende la relación de los nazis con el porno, esperad a conocer la relación del actual movimiento idiotitario con el porno. Algunos ejemplos -de los muchos que se podrían poner- sin dar nombres:

    - El fundador y dirigente de un partido y editorial trabajaba en un sex-shop y rodó, entre otras, una película porno en el Valle de los Caídos.
    - El fundador y antiguo dirigente de otro partido identitario, además de ser abogado de la asociación de alterne, tiene una red de páginas porno que cuelgan del mismo servidor que la web del partido.
    - Una cabecilla de un movimiento que dice mantenerse en pie frente un mundo en ruinas es actriz pornográfica; se la identifica fácilmente por el tatuaje del sol negro.
    - El propietario de un portal que llegó a tener mucha influencia, aunque ahora caído en olvido, tenía varias webs porno que rozaban la ilegalidad.
    - El dirigente de la sección madrileña de un partido era al mismo tiempo administrador del foro de un portal porno cuyo propietario fue detenido hace unos semanas por filmar porno con menores de edad valiéndose de violencia.
    - El dirigente de la sección valenciana del mismo partido, fue condenado por hacer chantaje sexual a un sacerdote.
    - Un ideólogo francés, pagano, fue actor porno y era partidario de la pederastia frente a la tenebrosa mentalidad judeocristiana. La corriente que encabezaba editaba una revista pedófila que fue cerrada por el Estado a finales de los 80 (¡malditos represores judíos!).

    En realidad, casi se podría decir que el porno está más relacionado con los idiotitarios que con los judíos. Porque es raro encontrar una organización idiotitaria que de alguna manera no esté relacionada con el porno o la prostitución. Estos personajillos amorales son los que se presentan como salvadores de Occidente.

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    1. Es obvio que hay mucha basura en el mundo identirario, la pregunta es, ¿como se podra limpiar esa basura?

      Sobre los judíos, ¿que impediría a los sionistas hacer pornografía con niños palestinos y/o muchachas palestinas ;-)

      Felipe

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    2. La primera medida contestando a la pregunta de tu primer párrafo está, por ejemplo, en evitar "dejar en el aire" cosas como la de tu segundo párrafo.

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