domingo, 13 de septiembre de 2015

Visto en la prensa californista ibera: el final del trabajo como lo conocemos (I)




Hace dos años, cuando me di cuenta de la existencia de la cosmovisión californista y comencé a delimitarla a mi diletante modo, ya contaba ella con sus portaaviones mediáticos en España. La 2 de TVE disponía de dos altavoces del californismo, con la particularidad de que como sabemos se trata de una cadena sostenida con el esfuerzo económico del pueblo trabajador. Uno era el programa "Redes", a mayor gloria de Eduard "oye" Punset, profeta de la sociedad abierta y radicalmente más globalizada (lo que no le impidió incluir entre los colaboradores del espacio a su propia hija Elsa, en una decisión que parece más bien "tradicional"; su otra hija Carolina está en Ciudadanos, partido-esponja que podría californizarse con el andar del tiempo), y admirador de Ray Kurzweil. El otro era "Buenas ideas TED", nacido en los años ochenta para expandir el magma de ideas que se estaba cociendo en Silicon Valley. A pesar de su proyección a lo largo de todo Usa y actualmente también Canadá, y del apoyo de élites neoyorquinas, su orientación californista es evidente (TED comenzó a recibir fondos y apoyos a partir de las conferencias anuales celebradas siempre en territorio californiano, primero en Monterrey y después en Long Beach, y su actual director -ellos nunca usan esa palabra, que les parece vieja- es Chris Anderson, íntimamente ligado a la élite californiana). 

Quién sabe si alguien de entre los asesores del PP avisó a sus jefes de que esa cosmovisión es muy poco católica, y si eso tiene alguna relación con que esos programas ya no se emitan. El caso es que el californismo catódico en España ha sufrido con ello un cierto parón, sólo aliviado gracias a las series de Neox, cadena TDT perteneciente al grupo Atresmedia, el mismo que rivalizó con Mediaset a la hora de sacar a todas horas a la gente de Podemos en la pantalla estos últimos dos años. Neox emite, o emitía hasta hace poco porque llevo meses sin encender la tele, una larga lista de series más o menos humorísticas ("Los Simpson", "Big Bang Theory", "Dos hombres y medio", "Modern family") que se caracterizan por su ambientación californiana -aunque hay también alguna que otra localizada en Nueva York para no dar demasiado el cante: "Cómo conocí a vuestra madre" y la particularmente odiosa "Dos chicas sin blanca"-, sus dosis de cinismo y de falta de compromiso, la pretensión de modernidad de costumbres y la presencia muy abundante de judíos asquenacíes en los créditos, sobre todo guionistas y productores, así como algunos intérpretes:

La portentosa Kat Dennings (en realidad apellidada Litwack), Jason Segel y Simon Helberg. Un malicioso diría que los créditos de las series en que participan parecen el censo de un kibutz.


En la prensa escrita, indudablemente el santo y seña del californismo es hoy por hoy la revista mensual de divulgación científica Muy Interesante, editada por G + J España (sociedad que también edita y/o distribuye en nuestro país otras publicaciones de fuerte contenido globalista y femenino como Marie Claire, Mía -incluidos especiales sobre horóscopos y esas cosas-, Geo y sobre todo Cosmopolitan). Fue a mediados de los noventa, en las páginas de esa publicación, donde se presentó a la sociedad española a los extropianos -colectivo transhumanista íntimamente conectado con los departamentos universitarios californianos- como si fueran el futuro de la ciencia. Me acuerdo bien de aquello, fue la primera vez que me topé en mi vida con californismo puro y duro. Desde entonces Muy Interesante ha seguido incidiendo en la temática de los transhumanos, la exobiología, las aplicaciones cyborg y todo ese amplio abanico de temas, haciendo mucho hincapié últimamente en una categoría comercial californiana que no termina de arrancar, los wearables o "tecnología vestible".

Sin embargo, hay que apuntar otra publicación que le está haciendo la competencia en este sentido. Se trata de  XL Semanal, un suplemento de fin de semana que edita Vocento y que acompaña a sus diarios así como a regionales de fuertes ventas, como aquí La Voz De Galicia. Es muy leído, al parecer el que más en su género en España, y tiene firmas de peso como Pérez-Reverte, J. M. de Prada y otros (durante un tiempo publicó también Paulo Coelho en sus páginas). Como me coincide a menudo tenerla delante me he dado cuenta de que dedica artículos centrales, una semana sí y otra también o casi, a temas californistas y en especial al transhumanismo: la superación de la humanidad actual mediante la tecnología o, al menos, la superación de sus limitaciones siendo la mortalidad una más de ellas. ¿Sabéis quién tiene también columna en esa publicación? Sí, Eduard Punset. A todo esto, no sé si hay algún otro medio español con la difusión suficiente para que la gente sepa aunque sea por encima -y luego que mire más por su cuenta- lo que se está cociendo allí. ¿Cuánta gente sabe en España lo que los californistas están tramando en Vicarious, por ejemplo? Gente de la élite de allí como Mark Zuckerberg, Elon Musk (el de Tesla) y Ashton Kutcher (actor muy relacionado con los californistas, que salió precisamente en "Dos hombres y medio", interpretó al gurú Steve Jobs en un biopic y forma pareja con la judía ucraniana Mila Kunis: ojo con Ucrania, que me temo que más de uno ha propuesto como la futura California eslava) han dejado pasta en ella mientras en España de lo que nos enteramos es de la pasta que se iba a poner con David de Gea, que de eso tan "importante" sí que nos han informado a saco.

Hace unos días pude leer un artículo en la revista de Vocento en el que el autor, Derek Thompson, se hacía eco de una serie de voces que anuncian la progresiva desaparición del trabajo remunerado tal y como lo conocemos. Alude primeramente a las acerías Youngstown Sheet & Tube de Youngstown (Ohio) como símbolo de una forma de hacer economía y un tipo concreto de trabajador asalariado. Las acerías de la ciudad fueron emblema del desarrollo industrial del país y de la llamada edad de oro del capitalismo, pero todo lo que tiene un principio tiene un final: en 1977 la industria cerró, miles de operarios se quedaron en la calle y toda la región se deprimió. Era, según el autor, una premonición del fin del trabajo blue collar. Las cosas, en un mundo más globalizado y fecundado por las nuevas tecnologías de la información, tendrían que ser muy diferentes de como fueron durante el industrialismo.

Alude Thompson igualmente a una cita de Keynes, en plenos años treinta del siglo pasado, según la cual el célebre economista tan citado por Pablo Iglesias preveía que para el año 2030 la jornada laboral sería de sólo 15 horas semanales. También cita a personajes más actuales, como Sam Altman:


Imagen vista en la web mexicana Dinero Joven.

Considerado hace poco por Forbes el empresario menor de 30 años con más pujanza, y según parece objeto de un próximo artículo por XL Semanal, Altman se ha convertido en uno de los gurús de moda. Hebreo étnico y homosexual, se graduó por Stanford estrechando lazos con la élite californista puntocom, con Paul Graham sobre todo. Altman, firme defensor de la necesidad de deshacernos de los combustibles fósiles (propósito común entre los californistas, que desean capitanear el cambio de modelo energético, apoyados por estrellas mundiales ideológicamente próximas como por ejemplo Arnold Schwarzenegger y Leonardo di Caprio) para sustituirlos por energía de fusión, y presidente de la matriz de start-ups Y Combinator, cree que el futuro será el de los autoempleados. Si el trabajo por cuenta ajena tal y como lo entendemos se aproxima a su decadencia y desaparición, los humanos del futuro próximo serán empresarios de su propio tiempo. Cada uno de nosotros tendrá su start-up, una como mínimo.

Esa filosofía sintoniza con el ideario de la autoayuda. Como sabemos, ésta consiste básicamente en aplicar a todos los órdenes de la vida las mecánicas y los hábitos empleados en el mundillo de las ventas a domicilio. Uno de los banderines de enganche psicológico del llamado márketing multinivel es el de presentar la oportunidad dada a cada uno de nosotros de ser empresario de sí mismo y de su tiempo, que cuando trabajas lo haces para ti y no para otro. Tengamos en cuenta también que para la programación neurolingüística (una de las aportaciones más populares de la élite californiana al tema de la autoayuda) uno de los hábitos característicos de la gente eficiente es la mentalidad de autoempleo.

Pero ¿por qué razón tal cosa habría de ocurrir? ¿Por qué el operario medio de nuestra sociedad, el que la sostiene con su labor y con sus impuestos, tendría que convertirse en residual? Los téoricos del postlaborismo lo argumentan de esta manera:

-La automatización y el maquinismo expulsan continuamente mano de obra, bien al paro bien a otra actividad. En el siglo I el emperador Vespasiano vetó la aplicación de la eolípila de Herón porque eso supondría convertir en desempleados a muchos romanos que podrían conformar una minoría revoltosa y revolucionaria. Desde el siglo XVIII lo que el emperador detuvo no lo pudieron detener los ludistas de la época. Entonces lo más que podían hacer era entrar en las naves industriales y destruir los telares. Hoy en día ni eso. Es el caso de Unabomber, un ludista contemporáneo: emite manifiestos, envía bombas caseras y arma ruido pero no puede detener el curso de los acontecimientos. ¿Y quién puede detener la cada vez mayor concentración de avances informáticos y de telecomunicaciones que han ayudado a globalizar sociedades y mentes?

-Esos avances en nuevas tecnologías han generado un sector creativo que absorbe poca mano de obra -cualificada, eso sí- en comparación con otros sectores de la economía. También esas nuevas tecnologías precisan menos trabajadores que las que fueron "nuevas" décadas atrás. En el artículo Thompson pone el ejemplo de Google, que facturaría en proporción más que AT&T hace medio siglo necesitando muchos menos asalariados. El ensayista John Ralston Saul ya aludía en su imprescindible Los bastardos de Voltaire (1992) a esa dinámica de recursos humanos, que falsaba la burda pretensión de que las nuevas tecnologías solucionarían el problema del paro: ese sector necesita mucha inversión pero pocos trabajadores.

El destino último de la progresiva complejización de las tecnologías punteras de tratamiento de la información (no por casualidad muy relacionadas con otros sectores punteros como la robótica y la neurociencia) sería la implementación de inteligencias artificiales fuertes que tomaran todas las decisiones y prescindieran por completo del factor humano. Según los californistas eso solucionaría el gran problema, endémico en toda sociedad humana, de decidir racionalmente cuál sería la mejor opción de un abanico de varias posibilidades.


Crédito: Orion Pictures. En el primer film de la saga "Terminator" los californistas de Cyberdyne trabajan para el Norad para solucionar el problema de la toma eficaz de decisiones rápidas. El resultado será Skynet, inteligencia artificial para la que la eliminación de los humanos no pasa de ser una decisión eficaz más. En el futuro próximo de nuestra realidad la tortilla dará la vuelta y el complejo industrial-militar de la Costa Este estará a las órdenes de los californistas, algo que ya ha comenzado a ocurrir.

Otro dato del artículo reza que desde 1993 hasta 2013 los nuevos sectores punteros sólo aportaron el 5% de la oferta de trabajo total.

-Buena parte de los trabajos aún existentes son susceptibles de ser automatizados. Aún hay margen para más expulsión de mano de obra. Eso es algo que pienso cada vez que veo una de esas máquinas de vending que expenden y calientan una hamburguesa en medio minuto. Además, esos trabajos con margen para más automatización (construcción, hostelería, atención al público y un considerable etcétera que en el caso de España es el grueso de nuestra fuerza de trabajo) son considerados aburridos, repetitivos, poco o nada propicios a la iniciativa personal: en una palabra, obsoletos. Su aporte de valor añadido mengua con el tiempo. Otro dato: los jóvenes occidentales están peor pagados que en el 2000. Pero ¿no se trataba de la generación mejor preparada?

-Según los californistas el primer objetivo del trabajo, que sería asegurar la continuidad de nuestra existencia, carecerá de sentido dentro de no mucho porque la tecnología solucionará el problema de la alimentación y del hambre. Ray Kurzweil aventuró hace poco que las impresoras 3D estarían en condiciones, tras introducirles un algoritmo, de imprimir comida a coste bajísimo, en grandes cantidades y que cubrirá las necesidades de los humanos del futuro. Algo así como las gachas de proteína unicelular de "Matrix". El puñetero milagro de los panes y los peces en versión gafapasta. ¿Alguien puede dudar de la pretensión californista de sustituir al cristianismo como nueva religión popular, por lo menos en América?

¿Para qué trabajar y afanarse, pues, si la tecnología californiana nos proveerá del maná? Se daría por abolido así el castigo de Yahvé contra Adán y Eva por su transgresión. Se cerraría el círculo. Llegaría el ansiado Mesías esperado por numerosas generaciones de judíos en forma de tecnología perfecta, impoluta e infalible: una nueva divinidad. Los californistas escribirían, por fin, el último libro de la Biblia. Por ello que a nadie le extrañe percibir en la atmósfera californista una fuerte dosis de espiritualidad hebrea, en sintonía con los muchos apellidos asquenacíes que uno encuentra al pararse a meditar sobre California y su embrujo globalizador. Recordemos asimismo la insistencia bíblica en la abolición de los pesares de este mundo, valle de lágrimas, por intercesión divina: la luz eterna de Isaías, la abolición de la muerte en I Corintios, el fin de toda tribulación y dolor en Apocalipsis .... que vendrían a ser respectivamente la energía renovable infinita, el transhumanismo y la sociedad urbana perfecta y sostenible que prometen nuestros gurús.

En el artículo de Thompson se alude a la aparición de una nueva clase de ensayistas que defienden las bondades o, al menos, la apertura de posibilidades que la abolición del trabajo industrial como lo entendemos supondrá para la Humanidad. Sería el caso de gente como Peter Frase y su ensayo Four futures, que parte de la idea de que estamos mucho más cerca de la utopía de lo que creemos, y que esa utopía estará caracterizada por la abundancia para todos. Según Frase lo que hace falta para llegar a esa nueva sociedad opulenta pero sostenible es la voluntad política: según sus palabras el futuro ya está aquí pero está mal repartido: un doble esfuerzo de la clase política para cambiar las cosas y de la casta intelectual para hacer atractivo ese cambio a la población doblaría la mano de la élite rica que está actuando como freno para ese futuro de abundancia. De los cuatro futuros posibles que Frase prefigura, el de reparto social (que el propio autor llama "comunismo" sin cortarse un pelo) sería sin duda el preferible. Pero para eso harían falta gobernantes clarividentes. Los extropianos llamaban a Bill Clinton "entrópico", porque a pesar de su populismo no pasaba de ser un político convencional, sin visión ecologista ni postcapitalista. Al Gore prometía mucho más, pero ya sabemos lo que ocurrió (lo que no ha impedido a Gore ser un creador de opinión globalista, un presidente virtual). Tras Bush Jr. los californistas depositaron sus esperanzas en Obama, pero hoy por hoy resulta algo pronto para extraer conclusiones. Muchos de ellos están decepcionados porque parece que también les ha salido algo "entrópico", un presidente al estilo de siempre, que no ha roto amarras con la Costa Este. Pero el tiempo lo dirá.

Si Peter Frase es un optimista que podría considerarse podemista ortodoxo (de hecho rechaza la idea del cataclismo económico-energético y del escenario madmaxista), otros como Gregory Ferenstein prescinden del intervencionismo político, pues según ellos esa característica tan particular de los emporios tecnológicos californianos y que podríamos llamar "caos creativo" es precisamente lo que le otorga su pujanza, su capacidad de innovación y su espíritu para superar obstáculos. La postura de Ferenstein -quien critica con dureza la figura de los sindicatos por su carácter distorsionador de la actividad económica y laboral- estaría más próxima al objetivismo. Pero tanto unos como otros pueden enmarcarse en una línea de pensamiento que es el postlaborismo. El mundo de las relaciones laborales tal como lo hemos vivido en los dos últimos siglos desaparecerá, simplemente, y debemos pensar en cómo realizar la transición hacia el panorama postlaboral. Esa transición será capitaneada por élites políticas según Frase o empresariales según Ferenstein, pero alguien tendrá que capitanearla porque a ella nos dirigiremos. ¿Quién será el Moisés de este particular éxodo?

No es nuevo esto. Un californista español bastante conocido, Luis Racionero (doctorado en urbanismo por Berkeley, CA, tal vez la mejor universidad pública del mundo), propuso en el ya lejano Del paro al ocio (1983) una transición hacia un futuro caracterizado por el tiempo libre de los humanos, tiempo libre que dedicarían a actividades creativas. Los problemas de la ausencia de crecimiento y del dilema inflación-paro, ya presentes en los años ochenta, podrían solucionarse mediante un cambio de paradigma. Hoy vivimos en la idea del trabajo absorbente, del stajanovismo, de las ciudades gigantes y del consumo masificado. La transición a un escenario postlaborista debería pasar necesariamente por un reparto del trabajo existente (trabajar menos horas cada empleado para así poder trabajar todos). La sociedad futura se haría sostenible con pocas horas de trabajo, un empleo intensivo de la maquinaria para realizar las tareas que nosotros nos ahorraríamos, ciudades pequeñas planificadas a escala humana y mucho tiempo libre que aprovechar creativamente. En su crítica al stajanovismo coincide con otro californista catalán, el arriba citado Punset, para quien el trabajo industrial consiste en "trocear" la actividad productiva en tramos cada vez más sencillos (hasta que el trabajo de un operario consista sencillamente en pulsar botones o apretar tuercas) hasta el punto de que lo puede realizar cualquiera, sin preparación alguna y por un salario de risa, e inevitablemente tarde o temprano lo hará una máquina.

¿Suena familiar todo esto? Es la promesa del paraíso: llegar a una situación de feliz anarquismo en que la gente pasa el rato a través de un cambio social algo menos feliz, a veces traumático y marcado por un comunismo coyuntural. El fin de la historia.

Pero el hombre es un animal histórico. El hombre crea historia y vive en la historia. Si ésta se detiene, si no evoluciona, el hombre se hace prescindible como lo será para Skynet. ¿Qué hacer, qué pensar?



El bracero manual como obsoleto símbolo de un tiempo pasado, sin lugar en el tiempo futuro de la abundancia. Imagen de un swagman australiano vista en Wikimedia Commons.


Siguiendo el hilo de Thompson, tres son las posibilidades para el humano postlaboral. Una es la de autoemplearse, crear su propia start-up, hacer algo que otros necesitan y constituirse en empresario de sí mismo. Si otro no te da trabajo porque ya no hay, autoempléate tú. Ésa es la tesis de Altman. Otra es el rentismo, armonizable con la tesis de Frase: la creación de una renta básica universal -la famosa RBU: otro factor que hace pensar en el podemismo- sufragada por los que más tienen y repartida entre todos: si el pueblo no tiene trabajo, que tenga al menos un mínimo nivel de ingresos para vivir. La tercera es lo que el autor Guy Standing ha definido en su célebre The Precariat (2011) como una nueva clase social, el precariado. Éste sería una reedición actual del proletariado. Si éste recibía su nombre de la clase romana de desposeídos que sólo tenían como riqueza su prole, los precarios se caracterizan por ir saltando de trabajo en trabajo, todos ellos eventuales y casi siempre mal pagados, haciendo de su inseguridad laboral una forma de vida y de estar en el mundo, incluso con orgullo.

La existencia del precariado dejaría bien claro que hay algo en el sistema que no funciona, porque no puede absorber esa mano de obra para darle trabajo en condiciones. Serían la versión 4.0 de los braceros transhumantes que iban de un punto al otro del mapamundi para desempeñar su fuerza de trabajo, casi siempre por necesidad y también a veces porque algunos eran "culos de mal asiento". Se hicieron emblemáticos en Australia y Nueva Zelanda los llamados swagmen, trabajadores-vagabundos que recorrían el país buscando chapucillas, picando en las minas, apretando bulones en una obra, colocando traviesas en un tendido ferroviario, etc, llevando sus casi inexistentes pertenencias en una bolsa. Su estilo de vida fue bautizado en jerga como waltzing Matilda, traducible como "deambulando con el petate a cuestas". Tanto caló en el paisaje humano de las antípodas que una vieja canción escocesa rebautizada así, "Waltzing Matilda", se ha convertido en el himno oficioso australiano, sonando en infinidad de ocasiones (por ejemplo, fue la sintonía de una horrible serie infantil llamada "El valle secreto", con participación de RTVE).


En "Small change" (1976) el californiano Tom Waits, joven pero ya muy escarallado, bordó con "Tom Traubert's blues" una maravillosa variación sobre "Waltzing Matilda" a raíz de un romance con la danesa Mathilde Bondo. Música para perdedores de la Historia, como los swagmen.


(continuará)

34 comentarios:

  1. Sobre tecnología y empleo he escrito una entrada que muestra datos sobre la creación de empleo neta gracias a la tenología: http://manuelalvarezlopez.blogspot.pe/2015/09/la-tecnologia-crea-empleo.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues precisamente estos días ha salido el estudio realizado por la universidad de Oxford y Deloitte según el cual el 35% de los puestos de trabajo actuales podrían desaparecer, gracias a la robotización, en las próximas dos décadas. Eso es destrucción de empleo, pura y dura. El sistema en que hemos estado viviendo, el Creciente Fósil, permitía que la mano de obra sobrante (muy numerosa) pudiera emplearse en trabajos de nuevo cuño que en realidad son preindustriales en su mayoría (ya había abogados hace milenios, por ejemplo), trabajos que han sido posibles gracias a la emisión desordenada de dinero y al potencial energético del crudo ligero. Eso se acabó. Lo estamos viviendo, y el descenso natalicio no deja de ser una "mano invisible" que ajusta población a recursos.

      Los trabajos remunerados con menos de 30000 libras anuales serán cinco veces más susceptibles de ser sustituidos que los de más de 100000. ¿Y dónde se emplearán en una sociedad con menos demanda de energía año tras año -energía peor y menos población-? Hemos llegado al límite.

      Según la BBC, a partir del estudio de Oxford y Deloitte, entre las diez profesiones que más serán sustituidas por máquinas curiosamente abundan las "de oficina": operadores telefónicos, secretariado, gestoría .... Y eso que el españolito medio quiere trabajo de ésos.

      Eliminar
  2. Creo que nunca dejará de soprenderme el desprecio con el que la ideología post-68 mira al obrero manual de toda la vida (y que conste que yo soy profesor, por tanto, white collar). Es como si cada paso adelante de su idea de progreso deseara aplastarlo un poco más, siendo la inmigración masiva una de esas botas (Informe Verstrynge), y la otra la que comenta el artículo.

    Lo de que cada cual sea su empresario me suena mucho a la glorificación de la santa espontaneidad, y de la creatividad a cualquier precio (cuando es evidente que todos no pueden ser "creadores" y que a muchisímas personas se les da mucho mejor hacer esos trabajos "aburridos" que tener que "innovar" porque sí). Como estoy en el ámbito de la educación, "Innovar" es otra palabra de la que estoy hasta los coj.... porque siempre se traduce en aumentar el uso de las nuevas tecnologías y en fomentar unas tediosas tareas de grupo para repetir siempre lo mismo (por lo general consignas progres) como papagayos; tareas en las que muy pocos alumnos se sienten a gusto. Otro significado de "innovar" en ese contexto es el de diluir los contenidos de asignaturas de humanidades (Lengua, Historia y Filosofía sobre todo) pero reforzar y aumentar la presencia de las asignaturas de ciencias, que me parece que cada año se vuelven más duras.


    Creo que te dejaste la, en mi opinión, serie más californista: Modern Family. Casi cada capítulo es una apología de todas las características que se describen en tu blog como californismo.

    Juan

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De La casa de la pradera a Modern Family. La brecha entre una y otra refleja muy bien los efectos de una revolución cultural, propia de países occidentales ricos, que se vendió como "liberadora", pero que ha resultado nefasta. Los que ahora gatean por la alfombra de su casa verán, a lo largo de su vida, una de dos:

      - Los estertores de la civilización occidental.
      - El regreso a la tradición.

      Eliminar
    2. Sobre lo de innovar, también estoy podrido de esa palabra, prefiero por lejos el siglo-veintesco inventar.

      Eliminar
  3. Hablando del tema...

    http://insidescoopsf.sfgate.com/blog/2015/08/31/fast-food-reinvented-eatsa-a-fully-automated-restaurant-opens-today/

    A no ser que el cambio sea muy gradual, un mundo automatizado, que creará un excedente de personas paradas, hambrientas y cabreadas, es el caldo de cultivo perfecto para un descenso al salvajismo por la supervivencia. Ya se sabe que un puñado de muertos cada tanto sirve para reajustar la gente al "sistema" (y no el sistema a la gente). ¿Qué opinas'

    ResponderEliminar
  4. @Juan
    "Creo que te dejaste la, en mi opinión, serie más californista: Modern Family. Casi cada capítulo es una apología de todas las características que se describen en tu blog como californismo."

    De las pocas veces que he visto la serie, no la tildaría de californismo. Veamos sus personajes principales:

    - Carcamal de la vieja escuela derrotado ahora casado con una inmigrante con un niño que no es suyo y al que dan ganas de inflarle a collejas cada vez que abre la boca.
    - Pareja de homos con una niña adoptiva asiática.
    - Padre huevón pasivo casado con una supernena, con tres hijos arquetípicos: el friki, LA empollona inteligente (recalco el "la") y la furcia.

    En fin, sólo podría ser más aberrante si practicaran la coprofagia grupal. Sí, muy progre, muy "modern" y tal, pero no acabo de ser capaz de identificar otros elementos propios del californismo tales como el transhumanismo y demás. Tal vez progresismo y californismo tienen puntos comunes, pero no todo progresismo es californismo y viceversa. Hombre-Lupa podrá respondernos mejor.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muy acertada la matización sobre Modern Family, sobre todo el último párrafo, que suscribo al 100%

      La figura del padre es arrastrada por los suelos en esa serie: el que está casado con la inmigrante siempre tiene que ceder y darles la razón a aquélla y a su hijo, y los demás son padres "guais" y "colegas" (esta palabra se repite también constantemente).

      Juan

      Eliminar
    2. Con tan poco tiempo como siempre, digamos que "Modern family" propone varias cosas:

      -Un input mental asociado a lo californiano: clima soleado, sonrisas, ausencia de dialéctica social (sustituida por la sentimental), trabajo "white collar", nivel de vida, presencia más bien "decorativa" de las minorías hispana y asiática, y progresismo de costumbres.

      -Una ideología, opuesta a la de series familiares de otrora como, no sé, "Con ocho basta" (ambientada en California pero de fondo conservador, de familia tradicional: pagaba la ABC de cuando era neoyorquista, no como ahora que pertenece a la Disney: ahora la harían distinta: es más, ahora la ABC californizada hace "Modern family") pero tan casposa en el fondo como ella.

      -Y es así porque no se trata de un manifiesto por la tolerancia hacia las familias alternativas sino la sustitución de las tradicionales por ellas. No se pone una "modern" junto a varias tradicionales pidiendo respeto y tal, sino que la "modern" es la correcta y por eso es la que debe chupar cámara.

      -La pareja interracial puede leerse tanto a lo progre como en su contrario. Todos hemos visto parejas en que el varón blanco sesentón y poco atractivo quiere "reverdecer laureles" con una chica latina (generalmente de poco parecido con Sofía Vergara) o caribeña que no se sabe muy bien qué ha visto en él (o sí, en fin ....): más bien parece una ventanita hacia una realidad familiar creciente, en la que por descontado el varón asume el rol de personaje ridículo. Había otra serie medio por el estilo, "Devious maids", en que las hispanas arrasaban entre los varones de Beverly Hills.

      -La pareja homosexual ha inspirado incluso spots de una famosa marca de refrescos y tal.

      -Los conflictos son muy gilichorras, idóneos para una cosmovisión que pretende darle fin a la Historia y a su inherente dialéctica. Ok, es una comedia pero también es un mockumentary por lo que se supone que debería incluir conflictos con algo de chicha.

      No recuerdo haber visto ni un capítulo entero. De haberlo hecho le sacaría más cosas. De "Los Simpsons" podría escribir un libro :-P

      Eliminar
  5. Creo que hay dos tipos de californismo: el blando y el duro.

    El blando tiene como "hashtags" el feminismo de tercera ola, la igualdad de resultados, el creer que la superpoblación es un grave problema (Tumblr), el anticientificismo, el antineoliberalismo, la fe en la tecnología, el sentimentalismo, la felicidad constante (Instagram), la pseudohistoria y la pseudociencia como cultura y mitología para el siglo XXI, tienen como fuentes de información a BuzzFeed, RT, Upsocl y demás basura. Sus principales ídolos son Steve Jobs y Mark Zuckerberg, no reverencian a "dead white men", y un representante iberoamericano en el periodismo es el lamentable Andrés Oppenheimer.

    Por otro lado, el californismo duro se caracteriza por el racionalismo, el cientificismo, la fe en la tecnología, y en la energía infinita de las fuentes renovables, en la colonización del mar, el espacio y otros planetas, el libertarismo y ancapismo, la igualdad ante la ley. Reverencian a escritores de ciencia ficción, directores de cine y filósofos racionalistas como Bertrand Russell y René Descartes. Tienen como representantes principales a Bill Gates (recomiendo su blog thegatesnotes.com ), Larry Page y Sergey Brin, y Elon Musk.

    Espero que esta distinción te sirva para discernir mejor entre la niebla de la desinformación.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajaja, me acabo de de dar cuenta que dije que los californistas, especialmente los blandos, idolatran a Steve Jobs, y seguidamente dije que estos no reverencian a hombres blancos muertos. Me excuso con que este comentario fue rápidamente reescrito luego de haberlo borrado accidentalmente.

      Sobra decir que los californistas duros tienen planes de dominación de espectro completo, a diferencia del complejo industrial militar, que da mucha importancia a la política y en general a cualquier tipo de acción aplicada desde arriba.

      Otra idea que me había olvidado de mencionar es el apoyo a Vladimir Putin, muy notable entre californistas blandos de tipo conspiranoico. Por otro lado y aparentemente, los californistas duros detestan a Putin.

      Eliminar
    2. Efectivamente.
      El primer grupo que citas es el californista-progresista digamos "Hippie", y el segundo sería más bien un californista tecnocrático , gafapástico y Aynrandiano(de inspiración en la filosofía de Ayn Rand)

      Estos gafapastas y frikis son un peligro biológico para la especie y han pasado de ser despreciados a ser incluso un ejemplo a seguir y una moda.

      Todas las utopías están condenadas a fracasar por su onirismo intrínseco y su negación de la naturaleza humana. El comunismo fracasó y el tan anhelado hace décadas "El fin del trabajo" también.
      Ese mundo ideal que preconizan quizás podría ser viable dentro de 80, 100 o 200 años pero para llevarlo a cabo necesitan energía de fusión y eliminar a gran parte de la población mundial. En lo primero hace mucho que están ,y en lo segundo van poco a poco ahogando a las clases medias, promoviendo el hedonismo, el abortismo, la irresponsabilidad, el infantilismo etc, supongo que si este plan no reduce la población lo suficiente quizás recurran a métodos más directos(guerras, virus de laboratorio, desastres nucleares o quien sabe)

      Estamos gobernados por auténticos dementes(los políticos a los que vota la gente son sólo sus títeres y representantes) que saben que la mayoría de la gente mientras tenga un techo por indigno que sea, algo de comida y un poco de ocio y vicio, no se rebelará. Esta gente conoce perfectamente la psicología de las masas que no es ni más ni menos que la estupidez, cobardía e irreflexividad.

      Eliminar
    3. La exagerada y descarada promoción del homosexualismo y la ideología de género tampoco creo que sea nada casual y va en la línea de "formas blandas" de control poblacional.
      En política nada es casual, y menos cuando estados y grandes corporaciones proselitizan y legislan en pro de la ingeniería social.

      Eliminar
    4. Bueno, si eso se traduce en reducción de población, bienvenido sea....espero comience a aplicarse en el mundo musulmán, África y sudeste asiático.

      Pato

      Eliminar
  6. ¿Red Hot Chili Peppers es un grupo californista? ¿La canción "Californication" es una apología del californismo o una crítica hacia el mismo?

    ¿El pentecostalimo (que tanto auge está teniendo en los barrios obreros) tiene relación con el californismo?

    Me resulta muy curiosa lo que planteas acerca de la síntesis que parece estar cuajando entre podemismo y objetivismo, ideologías aparentemente antitéticas, pero con rasgos comunes californistas. ¿En qué más aspectos están confluyendo? Quizá el objetivismo sea demasiado "duro" y "derechista" para lo "blando" que es el californismo.

    ¡Qué paradoja que Juan Manuel de Prada, el autor más tradicionalista y anti libre comercio dentro de la prensa mainstream escriba en una revista cada vez más californista! En esa revista también escribía el mencionado Punset, ex funcionario del FMI que apoyó el 15-M y durante su etapa de eurodiputado por CDS promovió las privatizaciones en los países ex comunistas del Este. Lo cual no le ha impedido ser idolatrado por progres-izquierdistas.

    Si bien apenas la he mirado por encima, parece que además de Muy Interesante la revista Quo (el nombre recuerda a Equo, partido bastante californista) también trata temas como el transhumanismo. Además hay un más revistas que tratan temas esotéricos, ufológicos y de civilizaciones perdidas como Más Allá y similares. Parece que son temas que interesan a parte de la población teniendo en cuenta el declive de la prensa escrita. Últimamente el periódico El Mundo se está "californizando", es prácticamente indistinguible de El País, marcando un divorcio evidente con la derecha sociológica española, que de momento no parece estar por la labor de ello. ¿Crees que ha tenido que ver esta deriva con la salida de Pedro J.? En El Mundo escribe Sánchez Dragó. Si bien es demasiado políticamente incorrecto para el californismo, creo que tiene elementos del mismo. ¿Qué opinas?

    ¿Crees que VOX se ha convertido en el Podemos identitario? Por lo que he leído del blog parece que encaja con tu ideología, así como Aznar, Esperanza Aguirre, César Vidal y Jiménez Losantos. ¿Qué opinas sobre VOX y sobre ellos?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es que el progre izquierdista es un burgués, un integrista "humanista" con mala conciencia y con espíritu parasitario y vagoneta. Esos elementos en la URSS o algo similar lo iban a pasar muy muy mal...

      Eliminar
    2. VOX de identitario no tiene nada, y de Aznar, Aguirre, Vidal y demás mejor ni hablemos...

      VOX es un partido conservador con toques liberales de derecha clásica en vez de la derecha progre transformada en socialdemocracia progre como el Partido Popular.


      El periódico El Mundo hace años que es claramente progre e izquierdista mientras defiende descaradamente a EE UU, el sionismo y el status quo mundialista y representa esa socialdemocracia capitalista y proyankee frente a la socialdemocracia más izquierdista y pijofláutica . Ambos son marxistas culturales.

      Eliminar
    3. VOX es el único partido que se parece, siquiera mínimamente, a lo que yo quisiera votar.

      ¡Salud!

      Eliminar
    4. "Californication" capta muy bien el espíritu de los tiempos. Como toda buena canción, se permite ser ambigua.

      El pentecostalismo es necesariamente anticalifornista, por principio. Otra cosa es que Usa pretenda emplearlo como cuña para zapar al catolicismo. Hay más de 600 millones de pentecostales hoy en día. Ojo con ellos.

      Todo lo que huela a cristianismo es contrario al californismo. Para el cristianismo la victoria sobre la muerte se consigue gracias a la santidad y la gracia; para el californismo es cuestión de dinero. No caben dos cosmovisiones más antitéticas. El sueño de cosmistas y futuristas soviéticos de vencer la muerte y resucitar a Lenin no tiene nada que ver con Cristo, pero lo tiene todo que ver con la Singularidad, Terasem o Vicarious.

      Supongo que De Prada sabe qué habas se cuecen en la publicación donde salen sus columnas semanales, y tendrá sus razones para seguir ahí. Si no lo ve es que está ciego, o no quiere verlo.

      Con más tiempo comentaré más cosas. ¡Salud!

      Eliminar
  7. ¿El afrofuturismo, el afrocentrismo y el arqueofuturismo son californistas? Deberías escribir artículos sobre cada uno de estos movimientos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El afrocentrismo tiene raíces cristianas o, al menos, los primeros afrocentristas beben del biblismo. El afrofuturismo ya es una cosa mucho más nueva, sin raíces y falseada que recibió un fuerte impulso del mundillo universitario californiano. Su ufologismo delirante es aún bien recibido, pero en general la élite californiana es muy "non-black" por lo que no pasaría de anécdota. De hecho el afrofuturismo, sobre todo el musical, estuvo extendido por todo Usa desde un principio, sin adhesión a California (que por entonces promocionaba -y sigue promocionando- una música popular muy conservadora; hablaremos de eso en otro hilo).

      El arqueofuturismo tiene una parte "arqueo" con la que sintonizo y otra "futurista" que ya me hace desconfiar y que puede californizarse. De todas maneras, sigue siendo un movimiento demasiado francés y centrado en la metapolítica en vez de en la geopolítica.

      Eliminar
  8. ¿Podría considerarse la película " Pacific Rim" como californista ? https://www.youtube.com/watch?v=9EEtGLLDhNY

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Reconozco que no la he visto. Tiene un aire a Mazinger-Z vs Godzilla, ¿no? Algún producto similar, como los Power Rangers, sí es notablemente californista. Por cierto, creado por "magos de Oriente" ;-)

      Eliminar
  9. ¿Considerarías la industria de los videojuegos como algo californista ?

    ¿Por cierto el termino californismo seria algo similar al progresismo pero con toques transhumanistas ?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me apunto el tema de los videojuegos para una entrega posterior. En realidad no pasan, en principio, de ser un "rito de pasaje" entre la niñez y el ligoteo con chicas, un par de años flotantes en que el púber occidental está en plena transición. Guardo un recuerdo cariñoso de aquellas salas de arcades.

      Muchos pasan de los videojuegos a ver porno. Ahí ya sí aparece California ;-)

      El progresismo es meramente la vivencia diaria de la socialdemocracia. Nuestras sociedades se han vuelto socialdemócratas (posible paso previo a su conversión en idiócratas), por lo que no es de extrañar que se respire progresismo por todos los rincones de nuestro mundo. El progresismo consiste, básicamente, en una ilusión de recursos infinitos y energía infinita que han derogado la necesidad de poner cara de perro de presa de vez en cuando y tomar decisiones duras. Por tanto, ese progresismo tiene las décadas contadas. El miniprogresismo que se medio-vivió en algunos países árabes ya se acabó porque para ellos los recursos también se acabaron antes. Es cuestión de tiempo. Tic tac y tal.

      Uno de los objetivos de los californistas es asegurar la energía infinita y con ello garantizar progresismo infinito y eterno. Un truco de trileros, en realidad.

      Eliminar
  10. ¿Te copian o les copias?

    https://paginatransversal.wordpress.com/2015/09/23/new-age-pseudo-espiritualidad-y-contra-tradicion/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo no copio a nadie. Y no es la primera vez, ni la segunda ni la tercera ni la octava, que blogueros hablan de californismo sin citar de dónde han extraído sus puntos básicos: es decir, de mis observaciones.

      Por eso el análisis exhaustivo del californismo está "pendiente de hacer" y nadie lo hace. Lógico. Esperan nuevas entregas por mi parte. En ese plan, no habrá nuevas entregas.

      Eliminar
    2. Pues vaya caradura que gastan esos tipos. Te han fusilado prácticamente todo el discurso sobre el californismo. Deberían por lo menos mencionar de dónde sacan las ideas. Y alguien les debería hacer ver que es un deshonra lo que hacen.

      Eliminar
    3. Algunos pretenden ser algo en el mundo de los blogs no aportando cosas propias -que es como realmente uno se hace un hueco- sino picoteando en las ajenas. Es de suponer que esa gente tiene la autoestima por los suelos cual mocho.

      ¡Salud!

      Eliminar
  11. Sencillamente las ideas californistas no van a suceder y van a terminar estrellándose contra la realidad ,el californismo citando a lo que dice este blog http://tabula-blog.blogspot.com.es/2012/11/la-singularidad-es-una-pseudociencia.html#.ViHCJ_kvfIU

    " no es mas que un culto para gente rica y ociosa rodeada de tecnología en Silicon Valley, que realmente no desean morir (se puede pensar en ello como el "dia del juicio" para listillos)".

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, así es y será. De hecho la propia California, como Estado de la Unión, está empezando a pagar su "hybris". Los californistas se darán la hostia contra el muro. Pero harán todo lo posible para que seamos nosotros los que paguemos el pato.

      Ellos saben, mejor que nadie, que nos dirigimos a un escenario de decrecimiento. Como eso choca con sus fantasías, y como no están dispuestos a decrecer, empeñan sus esfuerzos en nuevas energías (porque el colapso de nuestro mundo es ante todo el colapso de los combustibles fósiles) y en nuevos urbanismos, el sostenible para ellos y el favelista para los demás. Cuanto más degradados estemos los demás, mayor trozo de la tarta de recursos escasos les tocará a ellos. Por eso, en buena medida, gran parte de la humanidad europea de todos los continentes les "sobra": los europeos étnicos acaparan demasiados recursos escasos.

      No deja de ser irónico, dado que los californistas son básicamente europeos étnicos.

      Eliminar
  12. Hoy, tras un mes o así, cayó en mis manos el último ejemplar de XL Semanal. Sigue Pérez-Reverte ansiando monarcas extranjeros, sigue De Prada con sus homilías .... y sigue el californismo viento en popa:

    -Hablaban de las mujeres emergentes en Silicon Valley. Aparte de Sheryl Sandberg, Susan Wojcicki y la guapísima Marissa Mayer presentaban a Meredith Perry (la de uBeam) y Elizabeth Holmes (la de Theranos y sus famosos análisis de sangre casi sin sangre), ambas físicamente agraciadas como la Mayer, y curiosamente anglosajonas étnicas (Mayer es finesa étnica, y las dos primeras son judías).

    No dijeron nada de Amanda Rosenberg, una judía pizpireta (y bastante mongolizada) que al parecer ha supuesto el final del matrimonio del googlero Brin con Anne Wojcicki, hermana de Susan, y que estaba detrás del asunto de las Google Glasses. Yo le seguiría la pista a Amanda.

    -Los coches autónomos, los que se conducen solos. Pues eso, Elon Musk, el Titán del Apple, etc. Es un tema que me aburre un poco.

    -Nueva biografía de Steve Jobs.

    -Entrevista a Leonard Kleinrock, el que envió el primer mensaje internáutico entre UCLA y Stanford hace cuatro décadas.

    -El Geek Chic, o la moda entre los millonarios californianos relacionados con las tecnológicas.

    -Google Impact Challenge ha premiado a Nicolas Hullet por su innovación: el francés, que había perdido una mano en un accidente, se fabricó otra plenamente operativa empleando una impresora 3D. Los californianos quieren atraer a Hullet, tentado también por la Costa Este, a su órbita.

    -El californiano SETI va a premiar a Bill Borucki por sus contribuciones a la búsqueda de vida extraterrestre. A mayor abundamiento, Borucki ha pedido a un importante californista del sector, Andrew Siemion, que enfoque la atención en una estrella que, según las observaciones del telescopio Kepler, podría estar encapsulada en una "esfera de Dyson", posible indicio de vida inteligente muy avanzada.

    -Referencia a los batidos que toman los californistas: Schmoylent, Schmilk, People Chow y otros.

    Increíble lo de esta publicación, el dominical más leído de España. Deberían rebautizarlo como "California Dreamin". ¿Sabe De Prada todo esto o qué?

    ResponderEliminar
  13. Hola Hombre Lupa, sigo desde hace años tu blog y me parece de lo mejor, y si no, lo mejor de la blogosfera en español. Puntualizo que es la primera vez que comento en este fantástico blog.
    Veo que mencionaste a Unabomber en tu artículo, y tan solo comento porque me gustaría mucho saber tu opinión respecto a su manifesto, que muy probablemente hayas leído. Si no es así, te animaría a leerlo, en mi opinión es lectura "obligatoria".
    Salud y mil gracias por tan fantástico blog.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, muchas gracias por tus palabras, bienvenido.

      Sobre Unabomber sigo opinando igual, me parece un ludista sobrevalorado. El manifiesto es interesante, pero no lo considero la última palabra en nada. Siempre hay ludistas que se expresan bien. El mismísimo Quijote era un ludista, que en nombre de la Edad de Oro arremetía contra los molinos de viento, que en la Mancha de entonces eran tecnología punta asentada hacía poco.

      Con todo, lo que dice sobre el izquierdismo sigue siendo muy pertinente. ¡Salud!, y gracias por participar.

      Eliminar