domingo, 22 de febrero de 2015

Californismo (III). El factor espiritual: alienígenas, arquetipos, contactados, dioses rubios, carros voladores y saludos celestes





Promo de "E.T., el extraterrestre" (1982, Steven Spielberg).


Supongo que todos habéis visto la película, una de las más célebres de la historia del cine. Spielberg, el hoy frío tecnócrata de la saga Transformers, llegó al corazón de toda una generación de espectadores con el relato de amistad entre dos niños, un humano y un extraterrestre. Aquel bicho era bondad pura (contrapuesto al marciano clásico), tenía capacidades excepcionales (telequinesis, curación por contacto), lucía ojos azules (el californismo es estéticamente inclinado a la exaltación de los rasgos nórdicos) y establecía una relación de hermandad e incluso de simbiosis con el niño humano, pues compartían pensamientos y sensaciones, e incluso nombre (el humano se llamaba EllioT). La llegada del alien benéfico tenía lugar en California. Los villanos eran otros humanos, venidos tal vez de Washington o de Cabo Cañaveral, de la burocrática costa este, a fastidiar la Nueva Alianza entre cielos y tierra en suelo californiano. El bueno de E.T. es uno de los más acabados ejemplos de alegoría californista que ha dado la cultura popular hasta hoy.

Si E.T. hubiera sido avistado en el siglo XVII, habría sido considerado el típico duende de la vegetación, protector del hogar y próximo a las mentalidades más abiertas a lo mágico, como las de los niños. En 1982 ese tipo de interpretación no era ya posible. Por dos razones: California no era un territorio asimilable al folckore europeo de raíz más o menos gaélica (como sí podría serlo Nueva Inglaterra, por ejemplo), y los occidentales de las últimas décadas estamos mentalmente condicionados a leer ese tipo de fenómenos como manifestaciones ufológicas.

Recuerdo unas declaraciones atribuidas a César Vidal según las cuales parte de los primeros activistas del 15-M esperaban realmente la bajada de un ovni hasta el lugar donde estaban congregados. No sé si tal cosa es cierta o no, pero debo reconocer que se presta a jugosas reflexiones porque, como todos sabemos, el hombre moderno ha roto con la religiosidad tradicional. Parece ser que ésta no termina de complacerle, no cumple sus expectativas, no responde a las preguntas que él le plantea desde su humana insatisfacción, por lo cual ha decidido buscar alternativas. Uno de los mantras más socorridos por quienes desean instaurar nuevos cultos es dar como un hecho "el fracaso de la religión" puede que no tanto en lo tocante a articular sociedades estables pero sí a la hora de saciar la sed de absoluto, o de novedades, de los humanos individuales. Ese mantra no es de uso estrictamente para ateos, pues también lo han empleado los Testigos de Jehová en sus publicaciones (I), dejando patente que si por una parte la religiosidad tradicional garantiza cohesión (con el clan y con la tierra), las alternativas promueven más bien un cierto desarraigo, más o menos hondo (terreno abonado para las sectas, que han encontrado un mercado muy jugoso a partir de la eclosión del californismo espiritual).

Pudiera parecer, sí, que las religiones tradicionales han fracasado, si no en todo al menos en buena parte de lo que de ellas se esperaba, y no necesariamente por la revolución científica e industrial, que no tendría por qué estar en oposición con el factor religioso humano. Por ejemplo, sólo si se toma como literal el relato de los orígenes presente en la Biblia podría existir una fricción seria entre la religiosidad tradicional y los nuevos avances y descubrimientos, tanto en dirección al pasado como al futuro. Las bases de nuestro conocimiento del Universo se sentaron al mismo tiempo en que un clérigo anglicano calculaba la hora exacta en que Dios, seis mil años atrás, había separado los cielos y la tierra. Por otra parte, el escepticismo creciente se codea con un estallido asombroso de superstición en varios niveles de la sociedad y dentro de la propia clase intelectual. El siglo XIX, tan convulso en asuntos espirituales como en los políticos, económicos o artísticos, fue un siglo de reaccionarismo religioso biblista que, curiosamente, estableció singulares conexiones con el ocultismo europeo, ocultismo que pretendía beber de saberes milenarios de Oriente y que, de manera paulatina, se fue desplazando cada vez más al Oeste. Fue un siglo de arranque del espiritismo, la mediumnidad e instrumentos como la ouija (II), pero también de renovadas y potentes manifestaciones marianas. En fin, reaccionarismo cristiano y masonería, nuevas disciplinas espirituales, cultos crísticos de nuevo cuño con peculiares ingredientes, surgimiento de nuevas sectas, en contraposición a visiones no menos ambiciosas -y no menos sectarias- que pretendían explicar científicamente todo el ser y toda la historia, siendo el marxismo la más poderosa de todas.

Como alternativas a la religiosidad tradicional, entran en el baile tres factores que en tiempos de hegemonía cristiana habían tenido una importancia testimonial, casi residual, cuando no habían sido perseguidas como obra diabólica. Esos tres factores, cruciales en la dimensión espiritual del californismo, son las entidades superhumanas celestes bajadas a la tierra, la pervivencia fantasmal del propio individuo entre nosotros tras su muerte física, y el pacto de un grupúsculo con una verdad revelada, a espaldas del resto del mundo pero sin renunciar a conquistarlo. Extraterrestres, espíritus y sectas. A ellos debemos unir una consideración muy peculiar del futuro genético de nuestra especie, dispuesta a dar un salto evolutivo.



Imagen: ALAMY.

VIGILAD EL CIELO

Quien conozca la dimensión esotérica de una peculiar región de Iberia, las Hurdes, entenderá a qué me refiero. Durante las primeras décadas del siglo XX, fue un paraje realmente pródigo en fenómenos paranormales de naturaleza luminosa y ocasionalmente deletérea. Uno de mis favoritos es el llamado Lamparil Fatal. Una bola de luz sobre un riachuelo -posiblemente similar a las fascinantes bolas de fuego del Mekong, si bien la presencia de meteoros ígneos o dorados es permanente en la historia humana- apareció enfrente de un hurdano montado en un asno, como cortándole el camino. El hurdano, muy echado para adelante, no se arredró y siguió avanzando. La bola reaccionó lanzándose sobre él, derribándole de su montura. Pocos días después, el mozo fallecía. O el Duende de Ladrillar, un humanoide volador de cabeza exageradamente grande, flanqueado por dos luces que arrojaban flashes. Uno de ellos golpeó a una niña que falleció poco después.

Cuando tales eventos ocurrieron, la imaginación de las gentes hurdanas estaba encorsetada por el limitado estrato cultural en que se desenvolvían. ¿Qué otra cosa sino "duende" se le podía llamar a aquel humanoide flotante? Sin embargo, décadas después fenómenos de esa misma naturaleza tuvieron una lectura muy distinta, una lectura ufológica -incluso eventos hurdanos similares a los descritos-. Incluso las apariciones de la Señora de las Alturas han tenido intensas interpretaciones Ovni. ¿A qué se debe ese cambio de paradigma? Pues básicamente se debe a que, como ya comentábamos más arriba, estamos psicológicamente condicionados para leer estos eventos como manifestaciones alienígenas. 

La literatura ufológica encontró en los fenómenos de señales en el cielo un terreno fértil para reforzar sus tesis, que se podrían resumir en la presencia e intervención de civilizaciones extraterrestres en nuestra historia e incluso en nuestra aparición como especie. Los puntos a favor del éxito que han tenido estas interpretaciones son varios:

-Las señales en el cielo abundan. Las presencias de lo Alto entre nosotros son frecuentes. Son frecuentes tanto en los relatos de naturaleza religiosa  como en las crónicas profanas, desde las chinas a las europeas y amerindias, teñidas asimismo de cierto halo trascendente en ocasiones. El ufologismo ha interpretado tanto unas como otras en el sentido de manifestaciones extraterrestres mediante carros volantes tripulados. En los relatos más marcadamente religiosos (por ejemplo, la célebre columna de nube y fuego de Yahvé guiando a los israelitas tras la salida de Egipto según Éxodo 13, o los vimanas del hinduismo) ha recurrido a la desacralización del sentido espiritual de esas narraciones (III). En los más profanos, el ufologismo no sustituye una interpretación sino que ofrece una solución para cubrir ese molesto hueco que lo inexplicable deja en nuestra psique. Un ejemplo muy famoso es el de la Batalla del Cielo de Nuremberg el 14 de abril de 1561, una serie de parhelios en forma de esferas, tubos y una gran lanza que libraron un gran combate en el cielo de la ciudad durante ese día. Los ufologistas permitían solucionar ese misterio interpretándolo como una batalla intergaláctica al más puro estilo fantacientífico .... con lo cual lo que conseguían era cerrar un misterio abriendo mil.

-La imaginación popular daba por hecho que Marte, Venus y la propia Luna estaban habitados. Y más aún que habitados, altamente civilizados. Algunas ilustraciones de época mostraban cometas tripulados, con un tío dentro. Y no sólo lo creía la imaginación popular. Los autores científicos también alimentaban esa imaginación. Un autor olvidado que merece citarse es el húngaro nacionalizado argentino Desiderius Papp, especializado en temática científica pero dado a las ocurrencias planetarias, reflejadas en un clásico -Los mundos habitados (1925)- que hoy nadie lee pero que fue fundamental para darle alas al fantacientismo de la época. Según Papp, casi cada peñasco que había ahí afuera tenía condiciones para albergar vida exuberante. Soñaba con enormes junglas en los planetas de nuestro Sistema Solar y en sus satélites. Así, presupuso que Venus era una inmensa foresta llena de grillos y caracoles gigantes. A Júpiter le adjudicó árboles que dejaban en ridículo a las secoyas, e imaginó masas ondulantes de híbridos entre vegetal y animal en Urano, flotando en en aire sin arraigar en el estéril suelo. Incluso presumió que Sirio B era habitable.

Previamente, dos astrónomos habían nutrido la fantasía de un Marte habitado. Schiaparelli observó en 1877 que la superficie marciana estaba rayada con líneas oscuras que se parecían a canales. ¿Podrían ser construcciones artificiales de alguna civilización (vigente o extinta) para trasladar agua de los casquetes polares al ecuador desértico? Fue el useño Percival Lowell quien dio el salto de fe para aseverar que eso era así en varias obras suyas, en la que destaca Mars and its canals (1906). Las ideas de Lowell llegaron en un momento social inclinado a creer en esas cosas. En el mismo año 1906 un psíquico compatriota suyo llamado Sackville G. Leyson afirmó haber viajado mentalmente al planeta rojo, encontrándose con dos tipos de marcianos humanoides, unos gigantes cíclopes peludos bastante horribles y unos enanos con pies palmípedos, dos ojos y dos aberturas simples para respirar. Releído hoy su testimonio, los primeros parecen una reminiscencia de la humanidad primitiva según nuestro prisma sapiens, y los segundos dan la entrada en el imaginario colectivo a los famosos grises.

El viaje astral de Leyson no fue el primero. Se le adelantaron la Blavatsky y otras videntes, que habían descrito a la humanidad marciana de manera muy distinta, mostrándola como seres hermosos y benevolentes. También desde el prisma de la ciencia-ficción varios autores ayudaron a la popularidad de las ideas de Lowell. Así, la muy célebre La guerra de los mundos (1898) de H. G. Wells (con un enfoque de invasión marciana) y la hoy olvidada pero muy influyente Auf zwei Planeten (1897) de Kurd Lasswitz (que Wernher von Braun devoró de niño).

-El proceso continuado de mejora tecnológica que la humanidad estaba experimentando, del carro de bueyes al avión a reacción en siglo y pico, permitía imaginar que otras exocivilizaciones habían seguido ese camino tiempo atrás, llegando a tener hoy poderes y técnicas que nos ganaban por goleada (que los humanos dispongamos de aviones indetectables mientras que cualquier pastor puede ver platillos si hace buen cielo ya sería otra historia). Esa idea del progreso continuo, sin límites, nos es familiar a estas alturas. Forma parte del progresismo californista, está en su entraña más honda. Tal progreso sería algo lineal, predecible en todos sus pasos y esperable en un porcentaje razonable de planetas anfitriones de vida (IV).

La idea de contactar con marcianos no es nueva. El mismísimo Tesla acarició esa ocurrencia en su momento. Pero fue un 21 de agosto de 1924 cuando se hizo el primer intento serio en Usa con un invento "rastreador de señales" ideado por Charles F. Jenkins. El país llevó a cabo un apagón radiofónico total durante horas para evitar toda posible interferencia. Al final no sacaron nada en limpio, pero es interesante ver cómo en la población así como en las instancias más altas de la nación iba calando la posibilidad del tema marciano. Hoy en día se hace de otra manera, como ya sabemos, mediante el proyecto SETI. El SETI Institute tiene sus oficinas centrales en Mountain View, California, y está controlado por la élite californista (V). De hecho, el gobierno federal carece de relación con el proyecto, financiado vía donaciones privadas.

-Por último, no debe olvidarse la dimensión holística de los seres luminosos, los ángeles y las naves alienígenas como generadores de una idea de cosmos ordenado, de suprarrealidad consoladora, de que por encima de nuestras cabezas el Universo tenía sentido y velaba por nosotros, papel arrebatado a las religiones tradicionales en un tiempo de zozobra, relativismo cultural, existencialismo y peligro atómico. El platillo volador, con su reconfortante redondez, recordaría a los mandalas, a manifestaciones visuales de geometría sagrada, a emanaciones de la Divinidad. El mismo Jung se interesó por el tema en su Sobre cosas que se ven en el cielo (VI). El extraterrestre sería una versión actualizada del ángel de las creencias tradicionales, el espíritu benéfico que repara el mundo y lo baña de sentido y de dulzura.

Ya en territorio useño, una de las peculiaridades que se dieron con más fuerza a la hora de conformar el concepto-mito ufológico fue la impregnación de dos ideas muy recurrentes en el imaginario cristiano useño: adventismo y rapture.

-El adventismo se refiere a la llegada inminente, incluso poco menos que cronometrable, de Cristo a la Tierra para comenzar su Reino en ella. La imagen adventista es casi inseparable de la aparición ovni, por su carácter celeste y su aplastante superioridad a nivel psicológico respecto de quienes nos limitamos a caminar sobre el suelo.

-El rapto celestial o rapture implica que los elegidos serán elevados por el aire hacia la presencia divina, en vida y antes de los eventos apocalípticos. Esa idea de rapture vertebra innumerables sectas cristianas useñas y ha pasado a la religión ufológica en forma de abducción. Esa abducción tendrá una lectura distinta, beatífica o traumática, según la psique que la evoque.


Ya será menos.

Posiblemente el iluminado religioso más importante de la Usa de la primera mitad del siglo XIX, inmediatamente antes de que el oro pusiera a California en el punto de mira del mundo entero, fue un tal William Miller. El pastor estaba completamente convencido de que en el año 1843 se iba a acabar el mundo. No le faltaron adeptos que se adhirieron a sus profecías. Tras el fracaso de la predicción, Miller insistió en que se produciría en 1844. Es más, pronosticó hasta tres veces en otras tantas fechas distintas que ese año iba a ser el final. Falló en una; falló en otra; en la tercera, rodeado de sus fieles -que se habían deshecho de todos sus bienes por seguirle- y vestidos todos con túnicas blancas, esperaron todo el día pero tampoco se acabó el mundo. A aquello se le llamó "la gran decepción".

Con todo, un antiguo metodista llamado Hiram Edson, seguidor de Miller y futuro impulsor de los adventistas del Séptimo Día, manifestó haber tenido una visión según la cual la profecía millerista según Edson no era incorrecta, pues.Cristo había llegado a sentarse en su trono, pero no en la tierra sino en el cielo. Es importante este punto pues aporta un tercer concepto al ufologismo: la visión mediúmnica -enriquecida también por el espiritismo- de un acontecimiento celeste renovador, purificador, que cierra un ciclo y abre otro. Esa mediumnidad suele ser denominada como canalización.

Con el paso de las décadas, de los libros de ciencia-ficción, de los cómics, de las supersticiones populares y de los primeros eventos tomados realmente en serio, como el incidente de Roswell y el avistamiento de Mount Rainier (ambos en 1947), la ufología iba tomando cuerpo, pero para que pasase a ser una alternativa peligrosa para la religión tradicional necesitaba recalar en la inevitable costa Oeste.


ARQUETIPOS

En la primavera de 1976, conducía mi padre de noche por tierras maragatas cuando vio un gris. La descripción que me dio al comentarme la anécdota hacía diferir a ese gris, ágil y animalesco, de los grises habituales del folclore useño, que parecen niños atontados (VII). La figura de los llamados visitantes difiere mucho según la zona geográfica. Quien conozca el tema bien, o sea aficionado a fenómenos extraños, se dará cuenta de ello porque si se hace un retrato-robot de los visitantes según la región o el país suelen diferir considerablemente unos de otros en muchos rasgos de su altura, aspecto, disposición y comportamiento. En mi opinión, son arquetipos.

Los arquetipos suelen estar ligados a una geografía concreta. Por ejemplo, la Señora de las Alturas tiende a aparecer en un arco de la Europa meridional que va de los Balcanes a Portugal, pasando por Italia, Francia y España (en el resto del mundo católico, las descripciones que podrían aludir a la Señora son más bien manifestaciones marianas clásicas). Mientras, parece que en el Oeste de Norteamérica hay una decantación hacia otro arquetipo. En las cordilleras de la impresionante gran dorsal que va de Alaska a México (las Montañas Rocosas, la Cordillera del Pacífico, Sierra Nevada y Sierra Madre) se ha dado secularmente una proliferación de contactos con un tipo de aspecto netamente humano pero con unas características especiales, y al que podríamos llamar arquetipo del Hiperbóreo. Como ya vimos al hablar de los vikingos, varios pueblos precolombinos conservan recuerdos de las visitas de humanos altos, rubios, de gran hermosura y psicología distante pero benevolente. Esos mismos recuerdos concuerdan con las creencias escatológicas de los amerindios continentales cuya cultura fue sacudida por la llegada de los españoles: ellos esperaban la llegada de dioses blancos y rubios ante cuyo poder nada serían capaces de oponer.

El arquetipo del Hiperbóreo tendría, pues, una base histórica (no sólo por los vikingos sino también por las posibles visitas de cromáñidos solutreños, de balleneros vascos o bretones, y de otros hipotéticos prenautas). Pero lo más interesante del tema es ver cómo los pueblos precolombinos conservaron esas visitas en su memoria colectiva con tanto interés, dándoles tanta relevancia. Un contacto con unos hombres rubios y altos en Vinland quizá no debería haber dejado una huella tan notable, y más cuando eso es algo que tendría interés cero para un azteca, por ejemplo. Pienso que o bien hay páginas de la historia que quedaron sin escribir y que explicarían esa tremenda huella psicológica, o bien que esos visitantes rubios concordaban perfectamente con el arquetipo de visitante que las gentes de la dorsal montañosa norteamericana guardaban en su memoria atávica y que de vez en cuando se manifestaba al igual que en el arco sureuropeo se manifiesta la Señora.


Gif de "Mars attacks" (1996, Tim Burton). Arquetipo marciano, opuesto al venusino.

Un famoso libro decía que los hombres somos de Marte y las mujeres de Venus. Bueno, no sé, pero a efectos alienígenas existe una decantación cultural según el visitante provenga de un planeta o de otro. El marciano, aunque muy variado en cuanto a su representación, suele ser belicoso (no en vano Marte era el dios de la guerra), malintencionado y de físico muy desagradable, con rasgos de reptil (inspirando a lo largo de los años 50 un cine de ciencia-ficción bastante conservador, eisenhoweriano, nada californista). Por contra, el venusino suele ser representado como un humano alto, rubio, muy apuesto, noble e ingenuo, con las mejores intenciones. Igualmente, así como el marciano emplea la tecnología con fines destructivos y sádicos, el venusino no parece necesitarla, supliéndola a menudo con dones misteriosos que le vienen de naturaleza. Late en esa contraposición un eco de la pugna por el hábitat entre saurios y mamíferos, con victoria de estos últimos y que nuestra cultura ha recogido con prodigalidad, desde la serpiente de Génesis hasta el concepto de cerebro reptiliano como reducto del Id en contraste con la mente racional y ejecutiva (VIII), pero también el de otra pugna, entre una costa Este enfangada en la Guerra Fría (la amenaza ovni era a menudo alegoría de la amenaza soviética en el arte popular) y una costa Oeste que quería dar portazo al pasado, recrear un nuevo mundo y encontrar una nueva mitología.


En 1952 un curiosísimo personaje llamado George van Tassel, residente en California, proclamó haber establecido contacto con una entidad extraterrestre llamada Ashtar Sheran. El contacto se produjo por canalización, una forma de conexión mediúmnica que combinaba la clásica telepatía humana por nuestra parte con tecnología exobiológica por la de ellos, y el lugar en que Van Tassel se encontraba era Giant Rock, una gran roca en la parte californiana del desierto de Mojave. Desde hacía cinco años atrás Van Tassel organizaba reuniones de creyentes ufológicos en aquella zona, que por su peculiaridad orográfica mágica, su carácter desértico -casi ausente de vida, lo que potencia una compensación de "vida rebosante" en el cielo- y su incardinación en el Estado Eureka se antojaba el paraje idóneo para algo así.


El comandante Ashtar Sheran. A tener en cuenta su composición étnica, abrumadoramente nórdico-blanca, el desarrollo del sexto chakra, la androginia, la estética pseudomilitar, la omnipresencia de formas curvas y la Estrella de David, posiblemente heredada de un culto masónico -en la masonería se ha dado habitualmente bastante manía por los símbolos hebreos-. No me consta el autor de las imágenes.

Los principales contactados de la época se establecieron en California. Algunos están olvidados, como Orfeo Angelucci o Truman Bethurum. Van Tassel, perteneciente en su momento al complejo militar-industrial -algo nada extraño en el currículo previo de muchos gurús californistas (IX)-, ha conservado cierta fama entre otras razones porque algunas de sus líneas ideológicas calaron en la intelligentsia del momento. El miedo atómico generado por la Guerra Fría, que ya era una realidad por entonces, parecía aliviado en parte si se apelaba espiritualmente a entidades de karma tan equilibrado y desarrollo científico-técnico tan apabullante que podían convertirse en el freno decisivo a una iniciativa nuclear que pudiese desencadenar una Tercera Guerra Mundial y, con ella, un nuevo Paleolítico -y eso con suerte, porque podría llevarnos a la total extinción-. Un divinidad tradicional que parecía enfrascada en su silencio no ofrecía mucho consuelo; en cambio entidades novedosas, reales y operativas de potencial descollante podían frenar eficazmente la tendencia autodestructiva de la especie humana. Otra línea ideológica de gran éxito ha sido la de la armonía de lo humano con el concierto de la propia Tierra y de las energías que la atraviesan, circundan y fertilizan. Ese potencial energético de nuestra realidad captó el interés de una oleada de nuevos druidas que ansiaban recuperar una suerte de saber perdido pero con el apoyo de las nuevas tecnologías de la época. Y, al igual que Wilhelm Reich, pretendió condensar esa omnipresente y vitalizante energía mediante invenciones.


Una de ellas es el Integratrón, un ejemplo de arquitectura sagrada de la era tecnológica, erigido -como se puede imaginar- en California. Según el propio Van Tassel, los secretos de la supuestamente prodigiosa construcción le fueron revelados por venusinos. Uno de los que contribuyeron con donaciones fue otro individuo rematadamente peculiar, Howard Hughes, también embelesado con el californismo, integrado en la maquinaria de Hollywood y relacionado con el complejo militar-industrial (X).


Otro personaje de los de echar a comer aparte fue George Adamski. Hijo de polacos emigrados, se pateó Usa de este a oeste en una agitada biografía llena de preocupaciones trascendentales pero también de notable oportunismo, que le llevaron tanto lo uno como lo otro a fundar -en California, por supuesto- a principios de los años treinta del pasado siglo una secta llamada Royal Order of Tibet, uno de cuyos dogmas era el empleo de vino en sus rituales, subterfugio que le permitía burlar la famosa Ley Seca. Parece ser que cuando la malhadada prohibición quedó derogada Adamski perdió el interés en la congregación que había formado, abandonándola a su suerte.

Ya en la postguerra mundial, en 1946 (esto es, ligeramente antes que los eventos de Roswell y Mount Rainier-) aseguró haber visto ovnis en el cielo, con forma de cigarro, siendo uno de ellos una nave nodriza del que salían los demás, imagen de considerable éxito a nivel popular e inmortalizada en muchas pelis y series. Fue el escopetazo de salida para varias afirmaciones más de avistamientos, siempre en la geografía californiana, tanto en el desierto como en las proximidades del monte Palomar. Al igual que Von Tassel, Adamski afirmó haber contactado con entidades extraterrestres, igualmente relacionadas con Venus. También los rasgos de los extraterrestres (en su caso se llamaba Orthon, nombre que recuerda al "orgón" de Reich) se correspondían con los de Asthar Sheran, gente de aspecto escandinavo, benevolente, muy juvenil y sonriente. Según el contactado, Orthon estaba bronceado. Por tanto, su aspecto pudiera ser el de un surfero rubio. Es importante el aspecto atribuido a las entidades, pues tendrá su peso en la conformación de la dictadura mediática de la imagen publicitaria. Por otra parte, Adamski aseguró haber viajado por el Espacio gracias a las entidades. Entre las afirmaciones adamskianas se pueden citar el empleo de la telepatía, las reencarnaciones en otros planetas y las civilizaciones planetarias, incluida la cara oculta de la Luna. Buena parte de la doctrina "viajera" de la mayoría de las sectas ufológicas posteriores en buena medida derivó bastardamente de las pretensiones viajeras de Adamski.

Es más, con los años este personaje fue presentado como un experto astrónomo que investigaba en el observatorio de monte Palomar, cuando la única relación laboral que tenía con aquel centro era regentar un puesto de comida rápida en sus inmediaciones. Hábil vendedor de humo, Adamski conocía el poder de las imágenes, con lo que se dedicó también a exhibir profusamente presuntas fotografías y grabaciones de avistamientos, que en aquellos tiempos (menos bombardeados que nosotros por toda clase de imágenes, por lo que aún vivían en cierta inocencia audiovisual) encontraron un público, a pesar de estar trucadas de modo bastante grosero.


Avistamiento presuntamente grabado en Maryland en 1965. Chapuza típica de la época.


El ámbito de la ufología y sus implicaciones es un campo tan amplio, tan rico y tan entretenido que desafía el tiempo y el espacio de que dispongo. No es mi intención hacer una disertación exhaustiva sobre la materia sino más bien relacionar su desarrollo y su contenido doctrinal con el californismo. Veremos que está relacionado con el resto del artículo y de la saga. Porque, como es obvio, las experiencias ovni están extendidas por todo el mundo (tengamos en cuenta, por ejemplo, que la mayor oleada de avistamientos que se recuerde se dio en Bélgica en 1990). Pero no podrían estarlo si el californismo mediático no hubiera alimentado el deseo de armonía global de las gentes, su fascinación por el adventismo celeste, su interés por el misterio y -por qué no- su afición por las supersticiones. En este punto debo admitir una cosa. Hace un tiempo yo pensaba humildemente que Internet y los portales de reproducción de vídeos supondrían la puntilla para el mundillo ufológico. Hace décadas se podía hacer pasar una mala foto, oscura y borrosa, editada en un libro lleno de datos que a saber en qué estaban basados, referidos a veces a ignotos libros extranjeros sin traducción en España; sin embargo, en los tiempos de la Red, de los portales escépticos y de las enciclopedias globalistas, la ufología tendría que haber desaparecido. Pero eso no ha sucedido. Por una razón: la gente quiere creer. No importa que se vean mil vídeos malamente retocados de ovnis, pues siempre cabrá la posibilidad que el vídeo milésimo primero sea auténtico, como dicta el corazón de las gentes. Ésa es una de las grandes ventajas del californismo, pues es una cosmovisión que tiende a decirle a la gente lo que quiere oír. La red Internet es californiana. Wikipedia es californiana. YouTube es californiana y su dueña Google es californiana. No es un dato sin importancia. Ese origen en el Estado Eureka les da una particular inclinación a favorecer un campo abierto de discusión continua y de publicación perpetua de imágenes que impide que el debate ufológico se cierre, pues siempre está alimentado. En ese punto se pueden incardinar las denuncias -no entro en si son fundadas o no- venidas de los sectores escépticos y debunkers de que Wikipedia es terreno abonado para el pensamiento mágico y ufológico, comprimido en el neologismo magufo.

El enfrentamiento escéptico-magufo resulta demasiado bronco, especialmente en España y el mundo cultural en castellano, en que unos y otros se saludan con un puñetazo en la boca del estómago. Unos acusan a los otros de ser unos estafadores, los otros denuncian que algunos de los escépticos fueron antiguos ufologistas, etc etc. No me interesa esa guerra, y no me voy a meter en ella. Últimamente ha calado en España una de las tendencias actuales más enquistadas en el corazón de la creencia popular: la hipótesis de los annunakis, expresada en varios libros, blogs y programas de televisión. Está enlazada con las teorías de la conspiración por una parte y con los medios de difusión global por la otra. La idea del reptilianismo como enemigo de la humanidad da mucho juego. Es cierto que a menudo los aliens no eran vistos de modo angelical, como hemos constatado.  El carácter marciano de los extraterrestres saurios adquiere su verdadera dimensión si se contrapone a los bellos extraterrestres venusinos. No tiene nada, pero nada de extraño que las doctrinas ufológicas que denuncian el reptilianismo en las altas esferas lo focalicen fundamentalmente en Nueva York, Washington, Londres y las dinastías reales y aristocráticas europeas. Nunca en California. Según el californismo, esos dinosaurios de otro tiempo, esas dinastías ya muy lejanas de millonarios de la revolución industrial deben dejar paso a los millonarios jóvenes y simpáticos de Silicon Valley.


Red subterránea de hombres-lagartos en el subsuelo angelino, según la imaginativa prensa de los años treinta. Según el ufologismo californista, los saurios de otra época viven en el vértice de la pirámide social neoyorquina y londinense, mientras que en Los Ángeles tienen que contentarse con morar las catacumbas.

Para ampliar la comprensión de los fenómenos que aquí estamos considerando, debemos entender que el cailfornismo es heredero de movimientos anteriores. Es una prolongación del capitalismo (una derivación satánica, como prefiero decir), pero también es una prolongación del gnosticismo antiguo, recuperado a lo largo del siglo XIX con el propósito (apoyado por obediencias masónicas) de arrinconar al cristianismo en Europa, y hoy rampante en las facetas espirituales californianas, como veremos. 

Así, la canalización es la versión actualizada de la mediumnidad precristiana (idea que tanto sirve para una sacerdotisa pagana como para un profeta hebreo). El Reino Unido eduardiano abundó en canalizadores y espiritistas varios para los que, por lo general, las entidades contactadas eran ante todo inteligencias desencarnadas. Uno de los ejemplos más célebres fue el de Aiwass, entidad supuestamente canalizada vía Aleister Crowley. Con todo y ya en temática californista, según la distancia astronómica del hogar de la entidad su naturaleza variaba. En caso de localizar su sede en Venus, relativamente "cerca", la entidad canalizada no aparece desencarnada sino todo lo contrario, dotada de un aspecto físico hermoso, algo así como un ángel o un "humano ideal", como deberían ser los humanos libres de imperfecciones o de pecados. En caso de ubicar su mundo más allá de la Nube de Oort, más se tiende a disociar a la entidad de un posible soporte físico. 

Así también, la idea de humanidad perfecta y de viajes interplanetarios tiende lazos ocasionales con la herencia cultural judeocristiana. Ése fue el caso de Ellen G. White, useña de Maine fallecida en California en 1915 y cofundadora de los arriba citados Adventistas del Séptimo Día. En sus controvertidos Early Writings, la White afirmaba haber hecho numerosos viajes a otros planetas del Sistema Solar. En las lunas de Júpiter encontró gentes altas y hermosísimas, según ella porque "el pecado no había llegado aún allí". Las presuntas visiones de la White abrieron la puerta para que se pudiesen combinar las fantasías ufológicas con los textos bíblicos.

Uno de los mejores ejemplos o quizá el mejor de cómo el californismo ufológico llegó a impregnar Europa fue el caso del siciliano Eugenio Siragusa, presunto contactado con entidades. Según él, el Apocalipsis bíblico se estaba cumpliendo (XI), como le anunciaban esos entes extraterrestres que canalizaban su mensaje de aviso y redención a través de él. Al igual que Ellen White, Siragusa fue proyectado hacia otros planetas, conociendo a las formidables humanidades que los habitaban, humanidades caracterizadas por el empleo de la razón y de la conducta recta: humanidades libres de pecado, en suma. También al igual que ella, llevó a cabo una confusa mezcolanza de las canalizaciones con las profecías bíblicas. También al igual que ella asimismo, confiaba en una rapture al estilo de Miller: naves extraterrestres acogerían a los 144000 terrícolas que merecerían ser salvados y los llevarían a otro lugar mejor, más virginal, para recomenzar nuestra historia.

Siragusa absorbió igualmente ideas de Adamski. La asociación que formó, el Centro Studi Fratellanza Cosmica, tenía como emblema un ovni típicamente adamskiano (XII). También las absorbió de Van Tassel, incluida la conexión con Ashtar Sheran, que lució en su versión el aspecto netamente nórdico-blanco que era de esperar aunque con un toquecillo mediterráneo:

A destacar también la llamativa androginia del Ashtar Sheran de Siragusa.

Siragusa igualmente dijo haber contactado con otras entidades, como Adoniesis (del que apenas se aprecia ningún rasgo definitorio) y dos personajes muy parecidos entre sí, Woodok y Link, que tenían un aire al típico venusino nórdico aunque con los ojos rasgados y la piel color añil. Reténgase el detalle del color añil para más adelante.

En realidad se podría hablar incluso de superpoblación de vida en la galaxia. Según Siragusa, la Luna estaba habitada, al igual que Marte, Venus y casi cualquier peñasco circulante por el vacío interestelar. Es más, según él el interior de la Tierra también estaba habitado por humanos altísimos, de hasta cinco metros de estatura, y piel extremadamente blanca. En el CSFC han presentado como prueba de ello una fotografía trucada (presuntamente de la NASA) en la que se ve el Polo Norte abriéndose como si fuese el obturador de una cámara (la foto tiene hasta las líneas de los husos horarios: un disparate).

Otro ejemplo impagable de californismo ufológico en Europa fue el de los ummitas. Antonio Ribera publicó en Plaza & Janés (editorial que le dedicó mucha atención a la moda ufológica en su momento) El misterio de Ummo (1979), en el que se explicaba cómo los ummitas, alienígenas de un lejanísimo planeta, se habían puesto en contacto con aficionados españoles al contactismo. En una serie de cartas enviadas entre finales de los años sesenta y principios de los setenta, firmadas con un extraño signo, los ummitas daban a los terrícolas una descripción de su mundo y de cómo eran y vivían ellos. Un rasgo californista notable: según las cartas, aquel mundo era regido por una inteligencia artificial fuerte, un ordenador central que controlaba de manera fría y racional todos los asuntos importantes, incluida la selección de parejas. Otro rasgo recurrente es el que atiende al aspecto de los ummitas:

Ummita típico, innegablemente nórdico.

En 1993 uno de los implicados en el círculo ufologista, J. L. Jordán Peña, declaró que todo lo relativo a Ummo se lo había inventado él. Comenzó a arrepentirse cuando supo que en la secta pederasta Edelweiss, también española (fundada por un ex-legionario asesinado por un antiguo adepto en 1998), se marcaba a los chicos con un hierro al rojo que reproducía el logo de Ummo. Curiosamente, las declaraciones de Jordán no terminaron del todo con el culto ummita, que aún resiste en países iberoamericanos (sobre todo en Bolivia), ni con la extraña fascinación multimedia que el símbolo de aquella ficticia civilización teóricamente usaba (XIII).

No sólo los aficionados al misterio de Italia y España prestaron atención al ufologismo californista-nordicista. También hubo autores franceses que apoyaron esa tesis. Así, el masón y ocultista Serge Hutin en su Les civilisations inconnues (1961, traducido tardíamente al castellano en el año clave de 1975, cuando se dio el pistoletazo de salida de un cambio social profundísimo en España) aludía a unos gigantes rubios que vivían en las montañas de California. Otro francés, Robert Charroux, recogió en varias de sus obras esa tesis hiperbórea, afirmando que aquellos gigantes rubios eran venusinos y tenían poderes telepáticos y telequinéticos, como la capacidad de dejar inmovilizados a los testigos de sus apariciones. Charroux, una gran influencia en Von Däniken, era muy dado a hallar influencias célticas y nórdicas en la América precolombina, así como a asociarlas a vehículos celestiales tripulados. Otros franceses, como Bergier y De Mahieu, apoyaron esas presencias nórdicas precolombinas desde un punto de vista antropológico y folclórico.

En otro país europeo encontramos a ufólogos nordicistas: en Suiza, la patria de Von Däniken. El ciudadano suizo Billy Meier (XIV) afirmó haber contactado con una entidad extraterrestre benévola en 1942, vía canalización, contando con sólo cinco años de edad. Aquella entidad se llamaba Sfath. Con posterioridad Meier dijo haber contactado con la nieta de Sfath, llamada Semjase y agraciada con un aspecto que a estas alturas ya nos resulta muy familiar:

 Autor desconocido.

Semjase era una joven que compartía rasgos nórdicos algo mongolizados como los siragusianos Woodok y Link, así como la benevolencia, la reflexión, el holismo, el ecologismo y la nobleza de Ashtar Sheran y similares. El linaje de Sfath y Semjase provenía del cúmulo Pléyades. Nacen para la leyenda urbana y para la mitología popular unos nuevos seres, los pleyadianos. Y como es de esperar la ocurrencia de Meier penetra en el contactismo useño: así, Barbara Marciniak y Alex Collier (quien sitúa a los alienígenas nórdicos en Andrómeda).

En este punto pleyadistas y andromedistas establecen una distinción tajante entre los alienígenas nórdicos, benéficos y angelicales, y los "otros" alienígenas, que pueden ser sáuricos (reptilianos, al estilo de los marcianos clásicos, verdosos y escamosos) o los también citados grises. Por tanto, la Tierra pasa a ser un nuevo campo de batalla en el que solventen sus milenarias e intergalácticas diferencias, siendo los humanos la mayoría de las veces unos meros espectadores, y mejor así para nosotros (XV). El californismo innegable de esta mitología se revela al saber a quiénes consideran sus seguidores que son los reptilianos hoy en el mundo: las dinastías reales, nobiliarias y plutocráticas de Gran Bretaña, la Banana Azul y la Costa Este useña. California está exenta. Según el pleyadismo, son reptilianos los detentadores del poder antiguo, de otrora, los Windsor, los Rockefeller, los Rothschild, esa gente. Los nuevos ricos que cimentan su imperio en Silicon Valley, preparan sus ingenierías sociales en Bohemian Grove y se relajan en Pebble Beach no les preocupan. Es un síntoma. Por otra parte, si el antagonismo entre nórdicos y reptiles es total, no siempre ocurre así entre nórdicos y grises, pues éstos colaboran en ocasiones con aquéllos y hasta se ha sugerido que los grises son una raza mutante que los nórdicos crearon para que fuesen sus sirvientes. En algunos casos las abducciones (XVI) presentan a grises examinando al humano a las órdenes de comandantes rubios altísimos, claros sucedáneos de Ashtar Sheran.

Billy Meier ha presentado hasta el momento abundantísimo material gráfico tomado de aquí y allá, material que no resiste un análisis serio y en el que el trucaje es moneda corriente. También ha insistido en la belleza y benevolencia de la gente nórdica pleyadiana no sólo con recreaciones y dibujos, lo habitual en el ufologismo, sino también con fotografías en las que aparecían pleyadianas llamadas Asket y Nera. Después se supo que esas fotografías eran capturas de pantalla de especiales del cantante Dean Martin (¡!), grabados por la NBC en sus estudios californianos de Burbank, y que las pleyadianas eran jovencitas que formaban parte del espectáculo como coristas gold-diggers:

Una de las presuntas pleyadianas de Meier, la corista Michelle della Fave, nórdica apreciablemente mongolizada, una belleza muy del gusto californista, con los rasgos vikingos suavizados.



Llegados a este punto, una de dos. O la aparición de vikingos (u otros viajeros europeos de rasgos nórdicos) dejó una marca anímica tremenda en las gentes americanas anteriores a 1492, reflejada en sus cultos, relatos y creencias, o bien que la región de California parece predispuesta por los motivos que sean a que los humanos residentes en ella sintonicen con el arquetipo del Hiperbóreo, de igual manera que el arco sur europeo parece predisponer a que los humanos sintonicen con el arquetipo de la Señora, ya expuesto en el artículo sobre las apariciones de Fátima. Pensémoslo. ¿Es tan descabellado? Los datos, los testimonios, están ahí. No pretendo decir que sea cierto que la gente "vea" a Ashtar Sheran, pero sí que es posible que el Hiperbóreo arquetípico tenga en California su lugar más propicio para manifestarse, su ónfalos particular. Eso ayudaría a entender por qué la estética californiana es tan netamente nordicista.


Fotograma de "El gran miércoles" (1978, John Milius). Que un hebreo como Milius forje imágenes que podrían pertenecer a un pasquín de reclutamiento en la Alemania de 1939 (cambiando el surf por el montañismo, como mucho) es algo que da que pensar (XVII).

 
La relación entre nordicismo y canalización con entidades, de todas maneras, no era nueva a esas alturas de la postguerra mundial. En la novela por excelencia sobre las conspiranoias, El péndulo de Foucault (1987, Umberto Eco), un personaje se hace eco -valga la redundancia- de la leyenda urbana de que Hitler era en realidad un don-nadie, controlado por poderes ocultos y sociedades secretas, y que estaba en el puesto de canciller por su capacidad de médium para contactar con entidades o, al menos, con esa Fuerza que los ocultistas de la modernidad han buscado continuamente, como una reedición neopagana o tecnófila del Santo Graal despojado de cristiandad. La raza venidera (1871), publicada por Edward Bulwer-Lytton, apareció en el momento justo, cuando la sociedad victoriana (así como después la eduardiana) comenzaba a pirrarse por la teosofía, el contactismo, el neopaganismo y demás reacciones anticristianas. En la novela, el autor presenta a unos gigantes antediluvianos que viven en el interior de la Tierra, lo que el lector de entonces podía asociar fácilmente a los nefilim bíblicos, y que se refieren a una fuerza que lo traspasa todo, que entreteje la realidad y penetra por todos sus poros. Esa fuerza es llamada Vril en la novela y su influencia ha sido muy notable, porque sintoniza con la cosmovisión mágica de las masas de hoy. La Fuerza de la saga Star Wars (orientalista en su momento, tecnófila después) es la versión californista del Vril para las masas.

Lo que son las cosas, el ocultismo tan peculiar de la sociedad británica (pero también de la francesa) terminaría haciendo furor en dos regímenes antiliberales, el III Reich alemán y la Urss. Dejando el tema del sovietismo para la próxima entrega de esta serie de artículos,  digamos algo del nazismo al respecto, habida cuenta de que le hemos aludido más arriba y no sin motivo. Con el tiempo, el interés del público por la vertiente esotérica nazi no ha hecho más que crecer, ayudado por las leyendas urbanas sobre platillos volantes con la cruz gamada, que ya tendría la Luftwaffe antes de la caída de Berlín o que habrían desarrollado en bases ultrasecretas, tanto en suelo Usa mediante la operación Paperclip como a su aire en presuntas bases de la Antártida. También existía entre ellos el interés por la mediumnidad.

Un ariosofista muy poco conocido hoy, Karl Weinländer, abogaba durante los años veinte y treinta del pasado siglo por una serie de creencias de raíz teosófica más o menos vaga, como el poligenismo progresivo en el tiempo de las distintas razas humanas (entre las que incluía como razas diferenciadas a los gigantes y los enanos, entre otros), si bien orientado ya a la biopolítica germanista. Entre las muchas afirmaciones pistonudas de aquel personaje, como que Jesús de Nazaret era en realidad un teutón o que la transfusión de sangre aria da salud y la de sangre judía mata al poco rato, destaca la idea de las "ondas invisibles de pensamiento". Según Weinländer, el vehículo idóneo para transmitir esas ondas -la telepatía, en suma- era el cabello, a ser posible largo y lo más despigmentado posible. Es decir, el cabello rubio.

La telepatía era una creencia muy común en la época, y era considerada por más de un autor como el primer lenguaje de los humanos antes de desarrollar el habla. En algún momento el mismo Sigmund Freud consideró esa hipótesis; con todo, posteriormente Freud se mostró muy beligerante con el concepto de telepatía, que le parecía oscurantista e indigno de la razón. En su correspondencia con Jung, le confesó a éste que su insistencia en el pansexualismo (que toda la conducta tiene una raíz sexual evidente u oculta) se debía a que no quería dejarle un "hueco" a la telepatía para que los psicólogos de la época la tuviesen en consideración. ¿Ayudó eso a la caída en desgracia intelectual de Freud durante el nazismo? Ciertamente no lo sé, pero al menos ahí queda apuntado.

El médium más renombrado de aquel período en el Reich fue en esta ocasión una mujer, llamada Maria Orsic. De padre croata y madre austríaca, abrazó con entusiasmo el nazismo esotérico, trabando contacto con la Sociedad Thule y formando poco después la Sociedad Pangermana para la Metafísica, una agrupación bastante fantasmal (y quizá pseudohistórica) más conocida posteriormente como la Sociedad Vril.


 Maria Orsic se correspondía con cierto ideal de belleza más hollywoodiense que pangermana. Sus rasgos suavizados y felinos, más bien eslavos,  y su mirada de "mujer empoderada" así lo sugieren.


Maria afirmó haber sufrido un trance extático terrible en el año 1917 mediante el cual entró en contacto con una humanidad luminosa que habitaba el sistema Ashtari o Aldebarán. Los nombres de ese sistema no nos deberían resultar familiares a estas alturas, respectivamente por Ashtar Sheran y por el planeta Alderaán de la saga californista Star Wars (y que en la acepción de Lucas y sus colaboradores era vuelta del revés, pues los villanos del Imperio son un trasunto de los nazis: es más, en la ficción californiana Alderaán es destruido por una Wunderwaffe guardada en secreto). En 1919, Maria escenificó una nueva canalización ante la comunidad ocultista de Munich. Según ella, las entidades emplearon una jerga esotérica de los templarios para comunicarse con ella, jerga que garabateó por escritura automática. En aquellos papeles -afirmó- los extraterrestres le explicaron a Maria cómo desarrollar fuerzas antigravitatorias y diseñar naves circulares. Cinco años después la médium era una pequeña celebridad dentro de la comunidad NS, hasta tal punto que Rudolf Hess quiso conocerla en persona (XVIII), pues un amigo suyo quería aprovechar su mediumnidad para contactar con el espíritu del recién fallecido Dietrich Eckart. En noviembre de 1924, con Hess presente, se realizó la sesión espiritista. Durante esa sesión Maria comenzó a experimentar convulsiones y a poner los ojos en blanco para después dejar que Eckart hablase por su boca (o eso escenificó), revelando que en un planeta del sistema Aldebarán vivía la raza antecesora de los arios, un pueblo conocido como los Sumi. Este pueblo había llegado a nuestro planeta hacía 500 millones de años, estableciéndose como colonos. Suyas eran las muestras de civilización del Creciente Fértil (el californismo retomó la idea con los annunaki). El Diluvio se cargó todo aquel mundo, convirtiéndose los supervivientes de la catástrofe en los ancestros del pueblo germano nórdico. 

La Sociedad Vril contaba con cinco mujeres, las Vrilerinnen, todas ellas mediúmnicas, todas jóvenes y (casi) todas con el pelo larguísimo y sin recoger sino en una mera cola de caballo o en dos coletas, algo bastante chocante para el uso de la época. La idea del cabello (a ser posible rubio) como conductor de poderes telepáticos era algo que llevaban a rajatabla. Signo de los tiempos, el tono dogmático de aquel ocultismo no era orientalista (cuando el comunismo era confundido a propósito con "lo asiático") sino tecnófilo, propio de una sociedad reindustrializada y rearmada a toda velocidad en una carrera desenfrenada hasta mayo de 1945 (de Maria nunca más se supo desde entonces). Una vez reeditado ese ocultismo en California, volvió a teñirse con visos orientalizantes para una vez más tecnofilizarse en las últimas décadas. La orientalización de los años sesenta y la tecnofilia triunfante desde los noventa (las gentes de origen japonés, coreano y chino no son raras de encontrar en Silicon Valley, Stanford, Caltech ....) parecen haber influido en el recurso a añadir ciertos rasgos mongólidos a los extraterrestres contactados, particularmente a las mujeres. Quitando esa caracterización antropológica, el ufologismo californista es una continuación (y casi parece un calco) del ufologismo NS. Puestos a las coincidencias o parecidos razonables, que la obra ocultista por excelencia del III Reich sea La corte de Lucifer (1937, Otto Rahn), siendo como es Lucifer una personificación de Venus, el planeta por excelencia de los alienígenas nórdicos benevolentes, refuerza el extraño paralelismo.


(continuará)



(I) - Vgr. La vida ¿cómo se presentó aquí? (1985), una de los textos más célebres de la Sociedad Watchtower, un pequeño clásico del creacionismo popular.

(II) - Giovanni Papini se refería al espiritismo ouija como "la felicísima iglesia de las mesas parlantes" -vgr. en la compilación de textos La escala de Jacob (1929)-.

(III) - Tal vez el ejemplo más célebre sea La respuesta de los dioses (1978), por ser el libro más difundido y citado de Erich von Däniken, escritor suizo con antecedentes penales por robo, fraude y malversación de fondos, aunque su libro pionero fue Recuerdos del futuro (1968), muy importante a la hora de alimentar esta literatura de baja categoría que todavía hoy, con el reptilianismo y similares, sigue en la cresta de la ola. Según Däniken no habría tal Yahvé sino un extraterrestre, lo que explicaría también el fenómeno del maná, una condensación comestible producida por la actividad de los platillos volantes (condensación presente en apariciones de la Señora, como fue el caso de Fátima). De esa manera quedaría la puerta abierta para explicar los nefilim y lo que fuera.

(IV) - De ahí vendría la primera versión de la "Ecuación de Drake" para calcular la posibilidad de otras humanidades en el Cosmos, formulada por el astrónomo Frank Drake, íntimamente relacionado con la élite universitaria californiana (fue rector de la Universidad de Santa Cruz).

(V) - Recientemente parte de esa élite ha llegado a un acuerdo para promover una política intensiva de emisión de nuevos mensajes dirigidos a posibles civilizaciones extraterrestres. Entre los firmantes hay que destacar al citado Frank Drake, Elon Musk, G. Seth Shostak, David Brin y Geoffrey Marcy.

(VI) - A Jung le suscitó vivo interés el evento de Nuremberg. Según él había sido interpretado por los cronistas desde un punto de vista bélico, guerrero, evidenciando así el espíritu de aquella época, muy convulsa para el pueblo alemán.

(VII) - El mismo Spielberg en su extraordinaria "Encuentros en la tercera fase" (1977) hacía de los visitantes algo así como chiquillos curiosos que recibían con afecto al personaje interpretado por Richard Dreyfus que a su manera también se estaba volviendo niño emocionalmente, abierto a lo mágico, a lo absoluto, como guardando un eco de las palabras de Jesucristo acerca de que el Reino de los Cielos es de los niños, y que hay que nacer de nuevo, ser niño otra vez. Los elementos bíblicos del film (el carácter redentor de la niñez, la conversión del protagonista al estilo de Saulo, el contacto en lo alto de un promontorio que recuerda al monte Sinaí) provendrían a buen seguro del primer guión del film, obra de Paul Schrader (descendiente de calvinistas holandeses y criado de forma sumamente estricta en el literalismo bíblico), guión que Spielberg se cargó y reescribió, algo que les ha enemistado desde entonces hasta hoy.

(VIII) - Por seguir con Spielberg, recordemos que produjo el film infantil "Gremlins" (1984, Joe Dante), que recupera esa batalla entre mamíferos bondadosos y reptiles crueles. Así, Gizmo establece con los humanos y con su tecnología una relación siempre positiva y constructiva; mientras, los gremlins son destructivos y sádicos.

(IX) - Así pasó en el mundo del hippismo musical. Frank Zappa, Vito Paulekas, Jim Morrison, Stephen Stills y David Crosby entre otros eran hijos de miembros importantes del complejo militar-industrial. Incluso Jimi Hendrix, hijo de militar y ejemplo de mestizaje cultural e incluso étnico (tenía un abuelo blanco y una bisabuela cherokee), sirvió en los paracas antes de lesionarse y dejar el ejército. 

(X) - Estoy completamente seguro de que Woody Allen se burló del Integratrón con su sonado Orgasmatrón, un cilindro generador de placer sexual, en su distopía bufa "El dormilón" (1973). Los generadores de placer sin contacto humano no son raros en ese subgénero, que suele criticar al californismo tecnófilo. En el mismo film hay una también una esfera orgasmizante y unas enormes mansiones metálicas imposibles de calefactar, sólo apropiadas para el clima californiano. En "Demolition man" (1993, Marco Brambilla), una solemne chorrada que el paso del tiempo ha revalorizado como aguda parodia anti-californista, aparece un aparato similar que permite el sexo entre dos a distancia. 

Este precedente, unido a los plantones que Allen ha dado a las ceremonias de los Oscar y a su traumática separación de la californiana Mia Farrow, seguramente no ha ayudado a que el neoyorquino tenga buena prensa.

(XI) - Con posterioridad a las supuestas canalizaciones del italiano, el ufologismo biblista recibió un inesperado espaldarazo con el terrible accidente de Chernóbil, toponímico traducible como "ajenjo", el mismo nombre de la estrella que según Apocalipsis 8: 10-11 contaminará un tercio de las aguas.

(XII) - Júzguese la imagen del platillo dotado con tres rodamientos, típico de las falsificaciones de Adamski. A retener el fondo azulado tirando a añil, la cita de Isaías y las manos blancas que se saludan:

(XIII) - Así, aparece incluso en un plano de la serie "Perdidos" (2004-2010):



(XIV) - Las referencias a Billy Meier parten de una sugerencia del ilustrado oscuro Eduardo Zugasti, autor del blog Libros de Holanda, cuya lectura recomiendo y cuyo aporte agradezco.

(XV) -  Según eso, algunos autores han apuntado que los humanos no deberían fiarse de los dioses y mucho menos adorarlos, sino más bien establecer distancia con ellos porque no vamos a sacar nada bueno de rondar cerca de sus actividades. Ésa sería la tesis del ufólogo ex-jesuita Salvador Freixedo en su otrora muy leído ¡Defendámonos de los dioses! (1984). 

A mi entender, en cierto modo sí contiene algo de verdad esa tesis. Vivimos en una batalla entre el Cielo y el Inframundo, y por ello en nuestro caminar nos encontramos con "dioses" o arquetipos sobrenaturales que nos pueden hacer mucho daño .... pero también debo decir que otros arquetipos, celestiales, nos elevan y mejoran, y pudieran incidir en nuestra misma evolución como especie: la Señora (representada y confundida con las vírgenes de los pueblos), el Ungido (encarnado en Jesús, Zoroastro, Dioniso ....), la Piedra Arrojada (el Graal, el Monolito) y también el Hiperbóreo, del que el californismo se apropió de un modo fraudulento.

(XVI) - El rapto hacia el Inframundo es característico de nuestra psique, correspondiendo a la otra cara de la moneda de la proyección astral, pues ésta es enaltecedora y aquél es humillante. Cada época tiene su forma de representar el rapto humillante. En su momento fue la bajada a los Infiernos o la metamorfosis en lobo u otro animal totémico; hoy en día, en que la medicina ha pasado de disciplina humanista a ser una industria bastante deshumanizada e indiferente por obra y gracia de los Estados-beneficencia y los emporios farmacológicos fortalecidos por su cercanía al sector público, tenemos otra forma de expresar el rapto a merced de sondas, catéteres, agujas, implantes y jerga incomprensible para nosotros.

(XVII) - John Milius, un enamorado de España, es un judío extremadamente peculiar. Su ubicación en la ultraderecha del californismo, con resabios anarcofascistas, y su fascinación por las armas (que comparte con el antes citado Paul Schrader) le han convertido en un "apestado" dentro del Hollywood actual, a pesar de tener como amigos a Spielberg y Lucas. Otros amigos de Milius, los hermanos Coen, le homenajearon en la californiana "El gran Lebowski" (1998) con el personaje interpretado por John Goodman.

(XVIII) - El interés de los más destacados jerarcas del partido nacionalsocialista por lo oculto y esotérico es tan de sobra conocido que se ha convertido en un lugar común. Incluso Himmler, siguiendo las pistas rastreadas por la Ahnenerbe en pos del Santo Graal, nos hizo una innecesaria visita en plena guerra mundial porque según dijo "todo el mundo en Alemania sabe que el Graal está en Montserrat".



38 comentarios:

  1. Hola Hombre-Lupa. Dile a tu padre que no le cuente nada a "Fríker" Jiménez ;-)

    Un apunte. Aunque como bien dices el californismo es esencialmente anticristiano, también cruzó el charco en su día y se mezcló con el propio catolicismo aquí en el sur de Europa por lo menos su parte ovni.

    El ejemplo más interesante de "califorcatolicismo" (toma palabro) fue el CSFC del italiano Eugenio Siragusa, con carta de felicitación del Papa Juan Pablo II incluída. Por cierto, en mi casa estuvo rodando un libro suyo durante muchos años y me dio por leerlo de adolescente que es cuando te pueden llegar a interesar estas cosas. Creían en la salvación de la humanidad mediante una civilizacion extraterrestre superior y mezclaban platillos volantes con pasajes de la Biblia. En la sede del "Centro Studi Fratellanza Cósmica" había una especie de edificio con una pirámide de cristal en el techo que se suponía que si te sentabas debajo durante un buen rato te cargabas de energía (si no te freía antes el sol italiano claro); nada que envidiarle al Integratrón.

    Incluso aquí en España tuvimos las novelas de JJ Benitez en la que convertía a Cristo en un vulgar Ashtar Sheran de la vida. O nuestro célebre, querido (y esperpéntico) Carlos Jesús con sus trece millones de naves, su sanación astral y su altar repleto de imágenes de la Jesús, la Virgen y los santos. Por cierto, el pobre convirtió al bueno de Ashtar Sheran en "Antarchán" jeje

    Si el neopaganismo actual no es más que una manera de disfrazar el ateísmo, la Nueva Era con toda su parafernalia y pseudo-espiritualidad (eso que llamas californismo) fue una manera de expresar la religiosidad reprimida. Y digo fue, porque creo que sobreestimas la fuerza que tiene el californismo en la actualidad. Lo que llegó para sustituir a las religiones de toda la vida está ya en total decadencia y no creo que supere el siglo de vida siendo muy muy generosos.

    PD: La película californista por excelencia es Cocoon no ET (es broma)

    Off-topic total: ¿Vas a sacar algún artículo sobre arqueofuturismo?

    Un saludo.

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  2. Hola Falken. Lo primero de lo primero, anótate un tanto porque lo cierto es que sí iba a citar a Siragusa. Creo que el libro al que te refieres es "Mensajero de los extraterrestres", yo lo tuve en mis manos con once años y eso marca ;-) Cosas que pasan, no creo que mis hermanas hayan hojeado nunca ninguno de aquellos libros, así que ya me encargué yo de ello. Fue precisamente ahí donde supe por primera vez de Ashtar Sheran, al principio pensé que era una mujer (se habían pasado con la androginización):

    http://3.bp.blogspot.com/-pKc-FLKErBc/T5WJw6eg7gI/AAAAAAAAAgg/pczbNKJ9qFk/s250/Ashtar%2BSheran%2Bdall%2527Alpha%2BCentauri.jpg

    Había otras entidades de aire nórdico como Woodok y Link, con la piel color índigo (importante ese color en el californismo, ojo). Y Adoniesis (deberían llamarlo "Adefesius" más bien, porque vaya trucaje más chungo). Qué ratos más buenos me pasé con aquel libraco, aquellas fotos trucadas, aquellas citas bíblicas agarradas del pescuezo .... Grandes recuerdos :-)

    Benítez nunca me interesó. Pero en general toda aquella literatura, no sólo la ufológica sino la de misterio en general excitaba mucho mi curiosidad, no porque me lo creyera sino porque me animaba a leer más, a enterarme de más cosas. Planeta, Plaza & Janés (las míticas de tapa dura) y Martínez Roca hicieron su agosto, pero había un montón de editoriales, hoy no sé cuántas quedarán.

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  3. Ya puestos a sincerarnos, me parece que el programa de Fríker :-P es bastante bueno en general, comparado con la media de las televisiones generalistas me parece de fábula, estimula el interés, está bien cuidado e Íker tampoco se tira mucho de la moto, está comedido en líneas generales. Echo de menos aquellos programas radiofónicos de Juan Antonio Cebrián. Sí, el programa sigue existiendo .... pero no.

    Fíjate que me acordé de "Cocoon" justo cuando escribía aquello del sexo a distancia, por la escena de la piscina. No me acuerdo de casi nada más, por motivos de estricta supervivencia neuronal mi cerebro parece haber bloqueado el 99% de los recuerdos asociados a películas en las que sale Steve Guttenberg. Me acuerdo medianamente bien de "Los niños del Brasil" porque salía poco y se lo cargaban en seguida XD pero de las demás no.

    Unos años noventa sin Carlos Jesús, Chiquito, los barones de Transilvania o la Sole con el mechero se quedarian en nada.

    La espiritualidad californista como tal, lo que estamos viendo en el hilo, está ya pasada, como el hippismo de los 60 o el empoderamiento femenino hollywoodiense de los 30, o como el transhumanismo de los 90 .... pero dejan un poso e inoculan inputs mentales. El californismo tiene capas como una cebolla y muta más que el virus de la gripe. Espero que al acabar la saga se aprecie más en su conjunto.

    Algo parecido a un manifiesto arqueofuturista, algo así, cerrará la saga Creciente Fósil, o eso espero, si me queda presentable. ¡Salud! Y gracias por intervenir.

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    1. Sí, creo que fui también el único en casa que terminó el dichoso libro y a mí también me despertó el interés por Ashtar Sheran y por los continentes perdidos de Lemuria, Mu y la Atlántida. El clima mediterráneo de Catania y el monte Etna como conexión con el Cielo eran terreno abonado para que surgieran este tipo de movimientos californistas digamos "ortodoxos". De Cocoon yo recuerdo más la cara de qué hago yo aquí que tenía Brian Dennehy. Eso y el sol y junio perpétuos que parece que acompañan a California.

      Curioso efecto el que tienen algunos libros; por ejemplo te sorprendería saber cuanta gente después de leer "La rebelión de Atlas" cree haber descubierto la rueda o el agua caliente. Pero cuando yo lo leí juré que nunca volvería a leer a ningún filósofo, algo que por supuesto no cumplí. Y eso que a pesar de coexistir en el tiempo en buena medida, el objetivismo no ha tenido ni de lejos la influencia del californismo en la mentalidad occidental. Entre otras cosas porque es una filosofía muy antipática (como Rand) y más de la Costa Este, por mucho que el Ayn Rand Institute esté en Irvine, CA.

      Sobre arqueofuturismo te tomo la palabra. Cuídate.

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    2. El sol omnipresente es clave a la hora de visualizar utopías. La cadencia de estaciones nos recuerda que hay épocas de frío, de aprovechar aquello de lo que se hizo acopio, de seguir otras costumbres, de sentir en nuestro físico los límites que impone la naturaleza, de recordar lo poco que somos ante ella. Todas las fantasías del mundo se vienen abajo con un poco de fresco entrando por el pescuezo. De ahí que las utopías se presenten como monoestacionales, con alguna excepción. Y qué mejor que California, con sus 330 días de sol al año.

      Sí, el rasgo más definitorio del objetivismo es la antipatía que inspira. Recuerdo cuando leía "Los que vivimos" y al poco rato, sin ninguna razón concreta, aborrecía a la heroína. Comparten el nexo común de partir de la ideología capitalista, asumiendo que funciona y llevándola más allá, y de considerar al humano un ente autoconstruible desde el voluntarismo, por lo cual el destino de cada uno de nosotros es hacer de sí mismo su obra maestra, como si todos fuésemos náufragos y no parte de un clan, un pueblo y una fe.

      Lo que pasa es que a base de pregonar el egoísmo no se seduce a la masa y no se erradica la moral cristiana, de manera que el objetivismo ha quedado como secta más o menos influyente en el neoconismo. Los neocons españoles de principios de siglo (cuando el PP arrasaba), venidos desde la izquierda casi todos, flipaban con la Rand. Ahora no la citan nunca.

      ¡Salud!

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  4. ola k asen El artículo ya está "completo". Unas puntualizaciones:

    -Viendo que el artículo tal como tenía pensado me estaba quedando tochísimo, he recortado su extensión. En la próxima entrega hablaremos de sectas, new-age y esas cosillas, aprovechando lo ya escrito en su momento pero ampliándolo. Así, el tema ufologista está muy ampliado respecto de como lo dejé en la serie Californismo del año pasado.

    -No me apasiona reutilizar lo ya escrito, pero lo cierto es que me sigue pareciendo bastante vigente. Ahora bien, quitando el tema de sectas & new-age a partir de ahora o (próximas entregas sobre transhumanismo, empoderamiento femenino, pornografía y otros) el material será nuevo.

    -Es un coñazo eso de poner un avance del artículo y más tarde colgar lo demás, pero así "me obligo" a mí mismo a atar cabos, redactar y exponer. Si no, lo voy posponiendo y ya llevo un poquillo de tardanza con temas que me apetecía tratar.

    -El asunto del ufologismo californista está pasado de fecha, cierto, pero es un escalón imprescindible para entender las tendencias espirituales de las élites de aquella región. Es historia de las ideas. Ideas chorra, pero ideas.

    ¡Salud!

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  5. Existen también las llamadas "cintas de Billy Meyer", que es la narración de los contactos ufológicos del suizo Billy Meyer, muy en boga en los años setenta, narradas precisamente por un californiano:

    http://youtu.be/LxvUfy0VCyw

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  6. Eduardo, mil gracias por tu aporte, me ha servido para ampliar y mejorar el artículo.

    ¡Salud!

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  7. "Lucía ojos azules (el californismo es estéticamente inclinado a la exaltación de los rasgos nórdicos)"... añadiría que el aspecto físico de ET exhibe neotenia extrema, tronco largo con respecto a las piernas, cara achatada, ojos grandes, como un bebé, algo a lo que tiende la especie humana en su evolución, con lo cual ET representaría una forma de vida muy avanzada, como suele ocurrir con representaciones de extraterrestres inteligentes no monstruosos como los grises.

    Por cierto de los restos del movimiento Millerita surgieron también los Testigos de Jehová, los Adventistas y los Mormones, y claro también los pocos Ruselistas que aún quedan, conocidos como Estudiantes de la Biblia, la religión de la que surgieron los Testigos de Jehová actuales tras la toma de poder de la corporación Watch Tower por parte del verdadero fundador de la religión de los T.J JF Rutherford, del Ruselismo original poco quedó.

    Enhorabuena por el blog. Estoy disfrutando mucho con tus posts.

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  8. Muchas gracias, Carlos, por tus palabras y por las puntualizaciones.

    Hace poco llegó a mis manos un flyer de los Testigos. En él ya no hablaban del fin del mundo cuando muriese la última persona viva en 1914 ni nada de eso. No sé si han renunciado ya a sus siempre erradas profecías. Simplemente animaban a acercarse a una de sus celebraciones públicas para así beneficiarse de la palabra de Jesús, que "cambiará su vida para bien". Vamos, lo que se diría de un libro de Napoleon Hill, Wayne Dyer o "La rebelión de Atlas".

    ¡Salud!

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  9. Para los interesados en el tema, he ampliado un poquillo "in fine" el artículo apuntando las semejanzas entre el ufologismo NS y el californiano. El tema es fascinante (ambos esoterismos), y creo que todavía hay mucha tela que cortar, es una mina.

    Según vaya sintonizando más movidas, supongo que volveré a ampliar el artículo con ellas. El ufologismo nordicista está mucho más extendido de lo que parece (tiene un público muy potente en Italia, por ejemplo, tal vez al rebufo de los siragusianos).

    Espero publicar dentro de no mucho Californismo IV, ya tengo las piezas del puzzle. Antes quiero sacar la continuación de los suevos, una entrada sobre economía y otra sobre sociedad, y luego espero soltar los platos fuertes. ¡Salud!

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  10. Con este reboot mucho más sistemático estoy entendiendo mejor a lo que te referís como californismo. Dado que el new age, el ocultismo tradicional y el relativismo son pilares fudamentales de este, es lógico que sea rival de la religión tradicional organizada.

    Esto último se hace obvio porque con el arranque del secularismo europeo (me atrevería a decir que como consecuencia de la aceptación de la teoría de la evolución), el vacío espiritual fue llenado con ocultismo. Así como el vacío espiritual de muchos fieles católicos iberoamericanos es llenado con pentecostalismo. Esto me lleva a mirar al Extremo Oriente: China, Taiwán, Corea y Japón destacan por el confucianismo, que predica el orden político rígido, respeto a la autoridad, espíritu trabajador, moral tradicional. Es obvio que produce buenos resultados, pero los asiáticos sacrificaron la libertad, la individualidad, la genialidad y la picardía. Por esto es que el heartland de los Estados Unidos me parece la región con la mejor perspectiva a futuro, siempre que resuelvan la cuestión de las drogas, ojo.


    En cuanto a los reptilianos tan queridos por una gran parte de la blogosfera: ¿no es sugerente pensar que Google dé rienda suelta apropósito la conspiranoia sobre reptiles y anunakis en esta plataforma blogger y en YouTube? Hoy vi el último programa de Salbuchi, en que tiene como invitado a David Duke, y al casi al final del programa, el otro conductor (que no pinta nada entre los otros personajes) le pregunta a Duke qué se puede hacer en la "lucha contra el sionismo", y éste le contesta que dado que los judíos y/o sionistas son los dueños de los grandes medios de comunicación, solo queda internet: youtube, redes sociales y blogs. Sumale esto al poco asco que tienen muchos californistas hacia el para-nazismo, la verdad que da para pensar. De hecho, esta fascinación por el nazismo ya fue aceptada por los medios tradicionales (ya solo falta la putin-latría), tratando de alcanzarle al internet en la oferta de infotenimiento y reconociendo que perdieron la capacidad de determinar la opinión pública.


    Supongo que tendría que leer a Jung para iniciarme bien en la cuestión de los arquetipos. Me llamó la atención que citaste el arquetipo de la Piedra Arrojada, donde además del Graal, y el Monolito, se me viene a la mente la piedra que destruye la estatua del sueño de Nabucodonosor, Daniel 2:31-35 y el conjunto de piedras y "montañas" que caerán al mar según Apocalipsis, y me llamó la atención porque en cada uno de estos símbolos pétreos no encuentro un patrón recurrente, como se da con el dragón/serpiente que vive en el océano primigenio y es matado por la deidad máxima, o un héroe de gran rango (el Arcángel Miguel, Hércules), por eso, ¿cuál es el arquetipo de la piedra arrojada? Ya que hablamos de símbolos, ¿qué arquetipo te parece que representa "Riser" de ES? Se me antoja que representa al hereje, que en la actualidad sería el ilustrado oscuro.

    Espero ansioso los artículos de californismo 4 y creciente fósil 3, nunca había leído ni escuchado nada sobre esoterismo soviético...

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  11. Pienso que no hay un patrón muy determinado para la piedra arrojada por su condición inerte, que la hace aferrable, transportable e incluso elaborable pues se puede hacer una arma o una vasija de ella, o un ídolo (un fetiche: "feitiço", es decir, algo que se hace, que se elabora, y que derivó en "hechizo"). ¿Qué hay más inerte que el -supuesto- uranolito custodiado en la Kaaba? Mientras, los arquetipos humanos o animales son más bien inasibles, esquivos, y aparecen cuando aparecen.

    "Riser" parece más bien un Señor de las Bestias, pero está bien lo que dices. No lo llamaría arquetipo, los arquetipos suelen ser sencillos: se trataría de un condensado de símbolos, una alegoría.

    El evolucionismo deja un hueco muy grande en las cosmovisiones clásicas. Ni teocentrismo (porque el evolucionismo lo erosiona directamente: Buñuel perdió la fe tras leer a Darwin, por ejemplo) ni antropocentrismo (no somos centro de nada, sino una especie más en algún planeta de algún sistema solar, y nada garantiza que no nos extingamos como lo hicieron los triceratops). Nos ha tocado una época de transición y de incertidumbre moral. Es lo que hay, nos corresponde vivirla y construir a partir de las ruinas.

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  12. Noticias desde California:

    -Un estudio del Instituto Salk de La Jolla, CA, en colaboración con la academia de ciencias de China, y dirigida por un español, ha relacionado la actividad de una proteína, la WRN, y el proceso de envejecimiento celular. Nuevo paso hacia el transhumanismo, y hacia Chimerica.

    -Elon Musk ha presentado su batería Tesla doméstica, la Powerwall. Seguimos para bingo de las ciudades-chárter autárquicas y sostenibles.

    -La universidad politécnica de California ha vivido últimamente unas sentadas en las que pedían -la Queer Student Union- que la gente usase solamente los servicios/urinarios "all-gender" que ya existen allí en señal de protesta porque todavía existan servicios diferenciados por género, o "cisgéneros" como le llaman. Al parecer los rótulos de esos baños separados en virtud de la configuración sexual del organismo humano les resultan incómodos para la vista. ¿Por qué no viven y dejan vivir?

    Un dato: el campus de CalPoly en San Luis Obispo, CA, tiene ¡diecisiete! servicios transgénero.

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    1. Bueno, y lo que nos queda por ver.

      El progresismo, por su misma naturaleza, nunca se da por satisfecho. Su lema podría ser "Semper plus ultra", hacia un horizonte resplandeciente de justicia social plena, horizonte que se aleja continuamente a medida que avanzan. Es un virus que no deja de actuar y de extenderse si no se combate enérgicamente. Las democracias liberales, en lugar de combatirlo, se van dejando infectar por ese virus, van asimilando cada nueva causa progresista, siempre promovida por una minoría muy activa y ruidosa, y al final acaban imponiéndola a todo el cuerpo social. Cuando el ciclo ha concluido, todo el que no esté en sintonía con el nuevo orden es estigmatizado. El conformismo de la mayoría permite que esto funcione casi como un reloj.

      Los conservadores, ante esto, han fracasado siempre, al menos en Occidente. Cada vez que sus adversarios se apuntan un tanto, los conservadores primero refunfuñan, luego acaban adaptándose y defendiendo lo que antes rechazaban, mientras los progresistas ya están en otra fase más avanzada, promoviendo nuevas causas que convierten en obsoleto el orden creado por los progresistas de una generación anterior. El conservador típico me parece un personaje inútil, históricamente adicto al papel de 'payaso de las bofetadas'.

      Por eso yo no me considero conservador.


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  13. Estuve leyendo la Biblioteca Pléyades y resulta ser espiritualidad californista prácticamente al ciento por ciento: antiguos extraterrestres Anunakis, repulsión a Marte, repulsión al establishment atlántico "reptil", afición a la astrología, gusto por la arianidad y la gente blanca, abundantes referencias a "amigos investigadores de California", sciencephobia y tecnofilia a la vez...

    Espero ansioso la siguiente parte de esta serie!

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    1. Sí, totalmente cierto, esa gente es una mina ;-) Buena parte del ufologismo patrio parece escorar hacia cierto pleyadismo, además.

      Californismo IV se está haciendo de rogar, lo siento, estoy atravesando un "bloqueo creativo" versión bloguera y además tengo más partes de otras sagas esperando pista para aterrizar, cuando tenga más tiempo y otra presencia de ánimo volveré a lo grande. ¡Salud!, y muchas gracias.

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  14. Sobre los dioses rubios esto parece interesante :
    http://ask.fm/espanolnsns/answer/130172273188 (parte 1 )
    http://ask.fm/espanolnsns/answer/130695220772(parte 2 )

    y coloco esta parte que me parece que es la mas importante:
    "Las élites de hoy día, están cumpliendo con lo que Himmler llamó "la conquista de las cunas", el "atraer toda la sangre nórdica y que no pueda ser empleada por el enemigo"; mientras a la humanidad étnica europea no castuza, se la recomienda exponerse al multiculturalismo, mestizaje, desarraigo y otros, a la vez que ponen como foco de maldad absoluta a sus gentes no-castuzas pero sí de predominancia nórdica (como es la difamación generalista sobre esta gente en una buena parte de las producciones; al funcionar como "icono" de "la raza blanca", proyectan sobre ellos todos los males de nuestra gente, llegando incluso a centrarse más en su propia limpieza étnica blanda que en del resto de europeos no tan nordificados), mientras al mismo tiempo, se valen del nuevaerismo, mesianismo judaizante, y otros, para presentar a castuzos nórdicos, como seres divinos que deben gobernar al mundo tras una llegada especial.
    Este arquetipo, este tópico, vinculado al de los niños índigo y las élites nordificadas y con poderes sobrenaturales, es algo muy recurrido en Hollywood, si repasas su cinematografía más famosa, podrás darte cuenta de ello: Lo nórdico se presenta como algo divino, venido de las alturas, sobrenatural, especial y portador de una nueva era o de un liderazgo único; pero, fíjate bien, sólo se les presenta de esta manera a la hora de hablar sobre una nueva humanidad regida por nuevas élites, las cuales, siempre suelen verse en un halo de esoterismo de reminiscencias hebreas...
    A la hora de representar a los nórdicos no-castuzos, estos suelen encarnar la maldad pura, en especial el "terrible y malísimo racismo-patriarcado-nazismo blanco". "

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    1. Je, qué pequeño es el mundo. Gracias por el link. Cada vez estoy más convencido de que los que tocamos los mismos temas somos media docena: NT, Blanco, Sabadú, un servidor, un par de andinos "esvásticos" de los que están 24/7 en foros escribiendo andrómenas y para de contar. Bueno, el colega Blanco se pasó de NS a californista casi de la noche a la mañana y no le he vuelto a leer :-P Últimamente estaba interesado en "imprimir carne", a lo Kurzweil. A ver cuándo abre blog.

      Hace dos años escribí un artículo sobre nórdicos y ciencia-ficción. Lo clapé y lo rehíce hace un año. Igual en éste es la versión definitiva.

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  15. Sur de california en los años 1970s:
    https://pbs.twimg.com/media/CP8nwZeUkAAS-ze.jpg
    https://pbs.twimg.com/media/CP8pyIaUwAA2ZNo.jpg
    https://pbs.twimg.com/media/CP8uuA7U8AAdkes.jpg

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    1. Por cierto las imagenes del sur de california fueron sacadas de aqui https://twitter.com/KaliYugaSurf/media

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  16. ¿El Nuevo Pensamiento ha influído en el californismo?

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    1. Mi conocimiento de esa corriente es bastante fragmentario. Sí están relacionados gracias al orientalismo y a la new-age, que sirve de puente entre una cosmovisión y la otra, y a la literatura de autoayuda. También les iguala la insistencia en la voluntad, en el espíritu humano. Pero la idea de orden divino perfecto que subyace en ramas del NP, y el cristianismo de movimientos como la Unity Church, se alejan del radical existencialismo de los californistas, existencialismo cuyo objetivo oculto es servir a una élite, no al pueblo, que es el históricamente beneficiado por el cristianismo.

      Es inevitable que tengan algunos puntos de contacto y que la élite californista haya leído a Emerson y compañía. Pienso que la influencia del NP, en Usa al menos, es transversal, y tanto izquierdas como derechas han notado su influjo.

      ¡Salud!

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  17. ¿Y en la corrección política?

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    1. La corrección política nació como idea tal vez medio en broma, en alusión a la rigurosidad de "libro rojo" de los pensadores maoístas occidentales. Sin embargo, fue aceptada por el feminismo afrocentrista a inicios de los setenta. Es un producto típico de departamentos universitarios, no específicamente californianos sino de todo el "mundo libre". Por eso no existe en los antiguos países comunistas.

      La penetración de lo políticamente correcto sí ha necesitado de los californistas para llegar hasta el nivel de extensión que ha llegado. Cualquier usuario de Facebook podrá confirmarlo.

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  18. Debo reconocer que ignoraba injustamente a este post. Me hizo entender mucho mejor la espiritualidad católica, algo difícil por mi educación familiar de corte protestante. La "hiperdulía" a María me hacía revolver el estómago por ser contrastante con la patriarcalidad de la figura de Jesucristo después de la Ascensión hasta su Segunda Venida, y por ser un eco del pasado matriarcal de los "pueblos agricultores europeos".

    Aún me queda por entender la fascinación de los antiguos paganismos mediterráneos por el toro: el muy notable mito del rapto de la cananea Europa, los relieves cretenses, y la actual tauromaquia española. Cuestión aun peor en el caso de la serpiente.

    La muy notable excepción de los hebreos: la iconografía del toro y de la serpiente es muy blasfema en el Antiguo Testamento (aunque llegaron a hacer estatuas de bronce a ambos, al Toro en desobediencia a Dios, la segunda por una muy extraña orden de Moisés), repudiaban lo femenino más o menos en el mismo nivel que los antiguos griegos (las espiritualidades patriarcales hebrea e indoeuropea son tenidas como enemigas mortales por los movimientos feministas neopaganos como Wicca), aunque los hebreos tuvieron periodos paganizantes donde surgía el culto a Asera/Astarté/Istar (siempre me sorprende el parecido entre "Istar" y el vocablo inglés "star").

    El islam tampoco es precisamente matriarcal que digamos y predomina en gran parte de la cuenca mediterránea desde hace mucho tiempo. No veo cuando se desarrolle un islam paganizado donde afloren figuras místicas femeninas. Anterior al islam, en Medio Oriente dominó la patriarcal iglesia Ortodoxa (nunca mejor dicho) y antes del cristianismo, la muy gloriosa, pagana y patriarcal cultura helenística, y antes la indoeuropea dominación persa. Esto me hace suponer que la Señora se limita más bien al margen norte del Mediterráneo.

    Es curioso que algunos historiadores empiezan a definir a la Edad Clásica (1177 a.C. hasta 476 d.C.) como un periodo esencialmente distinto de la Antigüedad (~3200 a.C. hasta 1177 a.C.), y que el periodo ahora definido como Antigüedad haya sido de gran dominación de Istar/Isis/Astarté/Astarot y que culmina con la destrucción de las culturas de la época: egipcios, sirios, hititas, micénicos, cretenses, a manos de los llamados pueblos del mar (¿protosardos?, ¿protogriegos?, ¿cretenses que huyeron y devinieron en los filisteos?). (OFF-TOPIC: La Guerra de Troya es fechada tradicionalmente en la época del colapso de la edad de bronce, por lo que no es descabellado pensar que los griegos formaron parte de los pueblos del mar.)

    Así, esta deidad femenina STR (los alfabetos de la época no representaban las vocales) me parece que no es el arquetipo de la Señora porque STR es severa y muy sexual, contrastando absolutamente con la helénica Artemisa y la católica María, y porque dominó en una región diferente a donde la Señora se manifiesta. Por otro lado, STR es notablemente semejante a ciertas diosas de Mesoamérica precolombina.

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  19. La parrafada que comenté en este post debía ir al post de la Señora de las Alturas. Disculpas por mi confusión.

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  20. Gracias por el aporte. Hay que tener en cuenta que la psicohistoria avanza, y que las manifestaciones de los Arquetipos han sido leídas en su momento según el esquema mental de la época y según los manejos del clero y del palacio, que hicieron de los Arquetipos justificaciones de su sistema de poder, quitándoles fuerza revulsiva y convirtiéndoles en confirmadores del "statu quo".

    Por eso existen discrepancias entre el culto a esa deidad STR y la Señora, probablemente. Pienso que hay motivos para pensar que son el mismo Arquetipo, pero en los tiempos del Creciente Fértil la psicohistoria era distinta y dio lugar a cultos distintos y a textos distintos, porque la interpretaron como buenamente supieron o como a la superestructura de poder le vino bien. Pasa igual con Fátima, hay una versión "oficial" catolicista que es la que se difunde. La diferencia con las diosas del Creciente es que en 1917 había prensa y libros, por lo que disponemos de versiones alternativas a la oficial, algo que no se conservó en apariciones de milenios atrás.

    Pasó algo parecido con la manifestación del Ungido en la Judea del año 30, que tanto Jesús como sus discípulos y compiladores tuvieron que interpretar al Ungido del modo que sabían, es decir, al modo judío, tendiendo un puente muy dudoso con el Tenaj cuando es obvio que el dios del Ungido, Abbá, no es Yahvé. En la Segunda Venida lo veremos bastante más claro, y no harán falta pontífices que nos manipulen.

    Al menos la diosa STR y la Señora son celestes. Son distintas, en psicohistoria, de la diosa Madre telúrica. Esa diosa telúrica era obesa y grávida, siempre pariendo; la diosa del cielo es bella y esbelta, y no tiene hijos o tiene uno muy especial. Las discrepancias entre diosas celestes muy posiblemente deban entenderse como una interpretación a posteriori que por determinados intereses cristalizó como tal. Obviamente, hay un mundo entre Astarté y María. Pero ese mundo es cultural, creo.

    Sobre el toro y la serpiente algo dije en este hilo, uno de los más atrevidos del blog:

    http://laiberiafutura.blogspot.com.es/2013/09/recuerdos-de-la-gran-extincion.html

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  21. Hombre-Lupa, ya que lo citas en el artículo, ¿cuál es tu opinión sobre la obra de Salvador Freixedo?

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    1. Su obra es muy interesante, no por sus conclusiones sino más bien por su apertura a enjuiciarlo críticamente todo, una actitud muy sana, sobre todo en lo tocante a una institución como la iglesia católica, de la que sabe unas cuantas cosas y desde dentro. Es un ufologista, lo que necesariamente me aleja de él. Lo que para él son entidades extraterrestres para mí son completamente terrestres, los Arquetipos celestiales -el Ungido, la Señora, el Hiperbóreo-, los telúricos -todos los demoníacos, las Venus hiperfértiles y sus diosecillos fecundadores pagafantas- y los intermedios -que tienen sus cosas benéficas junto con otras que no, como Yahvé, y que se quedan entre el cielo y la tierra, en las montañas-. Quiere dar explicaciones prosaicas a algo que no lo es.

      Es interesante leerle, no por el grueso de su discurso, sino porque te obliga a ver las cosas desde un ángulo distinto del acostumbrado. Por eso conviene siempre leer a gente variada, no a los que te van a reafirmar en tus ideas previas.

      Admito también que desde la perspectiva de los años dorados del ufologismo hacer una lectura adventista-tecnológica de lo bíblico, de Israel y de las mitologías varias de la Antigüedad es muy, muy tentador. No sólo Freixedo incurrió en ello, sin duda. También de aquéllas el mercado español estaba bastante desconectado, no se conocían las fuentes, investigaciones y documentaciones originales porque no estaban traducidas ni publicadas aquí, España era territorio fértil para cosas como lo de Ummo. Hay que entender la época, aquellos libros ufologistas y de "misterio", que hicieron las delicias de Íker Jiménez de niño.

      Freixedo fue agudo al relacionar los éxtasis "deportivos" multitudinarios con los éxtasis religiosos. Unos sustituyen a otros actualmente, y parece ser que en psicología deportiva ambos generan muy similares sensaciones de placer a nivel de bioquímica cerebral.

      En cuanto pueda responderé a los demás hilos. Nuevas entradas en breve, espero. ¡Salud!

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    2. Hablando de arquetipos y apariciones… ¿quién es en realidad el supuesto Santiago Apóstol?

      http://nacionalismo-catolico-juan-bautista.blogspot.com.ar/2015/07/santiago-apostol-santiago-el-mayor.html

      ¿Un ángel de Dios enviado para ayudar a los fieles? ¿La encarnación de un arquetipo guerrero? ¿O algo más siniestro? He pensado en la posibilidad de que se trate del avatar de la guerra (¿Ares?) invocado involuntariamente debido a la brutalidad de los combates y el fanatismo o fervor de los guerreros. Se lo ha visto en muchas ocasiones de la historia de España y ocasionalmente en momentos críticos para otros pueblos. La última vez que se lo vio fue en la guerra civil del lado de los nacionales, y hasta el propio Franco lo vio.

      El ver las menciones a Santiago en tantas ocasiones junto a los españoles al principio me hizo pensar un arquetipo nacional, no atado a un territorio sino a un pueblo, hasta hace poco claro.

      Por cierto y ya que lo mencionaste HaShem (Yahve) no creo que sea un arquetipo, sino algo mucho más poderoso. No se si sirve de algo para echar un poco de luz al asunto, pero Moisés cuando quiso ver su rostro solo le permitió ver sus espaldas, ya que verlo de frente lo hubiera matado.

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    3. Es una buena pregunta, pienso que tal vez sea la masculinización indoeuropeísta de un mito matriarcal (Venus: la vieira de los peregrinos, genitalidad femenina). El blanco del caballo se corresponde con el blanco de la oca en el juego de mesa, que en realidad es un juego iniciático cuyo destino sería la versión ibera de los Campos Elíseos. Es posible que Compostela, el campo de las estrellas, sea el verdadero Elíseo pagano que otro arquetipo ganó para el Ungido. Es un tema embrionario, a desarrollar.

      No sé si Franco llegó a ver el caballo blanco de Santiago, pero si realmente se apareció en Brunete lo hizo con el pescado ya vendido; mientras, no consta que se apareciera el 25 de julio del 38, cuando los republicanos rompieron el frente del Ebro :-P

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  22. El otro día haciendo zapping me topé con una peli un tanto bizarra en la 2. Se llamaba "El niño de la luna"; básicamente iba sobre que un niño de rasgos nórdicos, llegaba a un desierto africano y los negros de allí le tomaban por un Dios, porque ellos tenían una leyenda según la cual llegaría una divinidad encarnada en un niño blanco. Y no metían correción política ni nada, curioso. Me recordó un montón a la historia de El Principito, ese niño que viene del espacio, vive en lugares inspirados en África, es en principio muy especial, y se nos recuerda cada dos por tres que "tiene el pelo del color del trigo".

    Creo que esto son ejemplos más de aquello que tú llamas El Hiperbóreo, o los niños índigo; si mal no recuerdo tenías un artículo con muchos ejemplos de cómo en el cine hay todas esas "casualidades". Lo que me lleva tiempo escamando es por qué desde esos medios se "fomenta" el nordicismo como ideal futurista, pero al mismo tiempo no dejan de ser medios ligados a los poderes de turno, poderes interesados en acabar con la humanidad étnica europea que al fin y al cabo es quien porta esos genes.

    Mi teoría es que las propias élites de nuestro tiempo son nordicistas, pero en vez de aplicar esas ideas sobre todo el cuerpo de la raza blanca, simplemente quieren ser "nórdicos" ellos sólos, y los demás han de extinguirse para acumular poder en menos manos. Puede que eso explique también, por qué se idealiza ese físico y al mismo tiempo se demoniza con nuevos y abundantes villanos más nordoblancos: unos representan el futuro prometedor al que aspira la élite, los demás, ese peligro que supone el europeo medio, posiblemente el único individuo capaz de hacer frente al globalismo.

    ¿Tú que opinas? Un saludo!

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    1. No la he visto, y lo siento (la peli, digo). Esa idealización de la nordicidad tiene raíces subconscientes muy hondas, que tanto el público useño de la Gran Depresión como los productores hollywoodienses hebreos se pusieran de acuerdo para elevar el blondismo de bote a categoría universal no es casualidad. En las últimas décadas ese nordicismo estético está compartiendo cancha con el fomento de "lo hermoso que es el mestizaje", que a mí me parece un plan más deliberado y cerebral de intentar convencernos de algo. Últimamente lo nórdico está ya algo más arrinconado mientras que lo "étnico" o multirracial se ha convertido en el discurso predominante, 35 años de MTV aporreando tímpanos y retinas no pasan en balde. Y aun así hay algo que nos incita a ver en lo nórdico algo primigenio pero con promesa de futuro.

      Las élites lo tienen claro. No vamos hacia el progreso indefinido sino hacia una involución del sistema: hacia el decrecimiento (quizá mediante colapso, quizá no). Los recursos comenzarán a escasear y las élites, especialmente las californianas -muy imbuidas de la necesidad de un cambio de paradigma, son las únicas que actúan ya con el peak-oil sobre la mesa así como el tema del cambio climático (gente próxima a esa élite, como Di Caprio o Schwarzenegger, es vocera de esas preocupaciones)-, no están dispuestas a recortar su tren de vida. Necesitan por un lado que los productos y servicios que tienen a su alcance por un precio X sigan a ese precio -para lo cual proletarizarán continentes enteros: el precariado es la nueva clase social que definirá el siglo XXI- y por el otro que los recursos vayan a ellos y no a una masa poblacional exigente, concienciada y con poder adquisitivo obtenido de su trabajo y previsión. Esa masa poblacional debe ser, si no laminada, al menos empequeñecida, que baje la cerviz. En esa masa estamos tú y yo.

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    2. De paso, diré arriesgándome a ser redundante ;-) que reescribiré y republicaré aquel artículo sobre los nórdicos en la ciencia-ficción, que me consta que gustó mucho. La ciencia-ficción da muchas pistas, muchas más de las que parece, sobre los procesos globalistas.

      Lo ideal para la élite es una nueva Era Axial marcada por la esclavitud (un sucedáneo de la esclavitud por deudas será trabajar por el bocata a falta de algo mejor que ya no habrá), pesadas castas sacerdotales (pero en progre) y el empleo abusivo y agotador de neolengua. Espero que el hombre no haya perdido su capacidad de decir cosas claras. La corrección política es necesariamente oscura en su lenguaje.

      ¡Salud!

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  23. La esclavitud por deuda fue históricamente más común de lo que uno se imagina, se redujo enormemente con el apogeo fosilista. La esclavitud por deuda financiera que se instaurará indicará la regresión del fosilismo. Aunque no puede ser tan malo, comparando con la posibilidad de un globalismo totalitario industrial, una Chinastán.

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  24. Lo que me queda claro es que el fenómeno OVNI ha sido utilizado para que las masas acepten sin resistir un venidero e inminente Gobierno Mundial tiránico de origen anglo-judeo-masónico. Pero el verdadero fenómeno OVNI, el que ha dejado huellas materiales a lo largo de la Historia, es antiquísimo, prediluviano inclusive. Y que haya sido utilizado de esta infame manera en modo alguno lo refuta. Más bien, tal pareciera que los visitantes, quienes sean, no se acaban de amalgamar ni fiar de quienes así los han ocultado y manipulado y que de alguna manera se han dado cuenta de ello SIN APROBARLO. Lo que los exime de maquinaciones terrestres. Lo que hay que hacer es despolitizar y des-religionizar la UFOLOGÍA para que deje de ser abogada y propagandista del Gobierno Mundial anglo-judeo-masónico y enfocarse en las anomalías notables y repetitivas que se observan en las progresivas desclasificaciones analizadas in extenso, es decir, RETRATAR EL FENÓMENO SIN PROPAGANDAS DEMOCRÁTICAS-HUMANISTAS PRECONCEBIDAS sino tal cual se ha dado,y usando para ello las investigaciones previas de los grandes gobiernos y sus agencias, a ver si de las tecnologías de que parecen valerse estos seres y sus vehículos podemos replantearnos la Cosmología y la Física, y de paso, patentar inventos que abaraten la energía y limpien la Tierra, visiones apocalípticas y escepticismos dogmáticos aparte. Quien quita y así obrando hasta conjuramos que no llegue a existir tal Gobierno Mundial, Tiranía Mundial. Las posiciones atrincheradas NUNCA SON FECUNDAS EN VICTORIAS. Escribió Max Brannon, desde San Salvador, El Salvador.

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    1. Había hace unos pocos años una teoría conspiranoica llamada "Proyecto Blue Beam" que iba de eso más o menos, controlar a la población para que acepte una globalización total fingiendo la llegada de entes extraterrestres mediante la manipulación mental con ondas de muy baja frecuencia y la escenificación de supuestos contactos, supuestos estímulos audiovisuales, supuestas naves y supuestas visitas.

      Lo que está claro a mi entender es que una civilización ET tan avanzada no iba a dedicarse al escondite apareciéndose de cuando en vez a algún labriego o a un vendedor a domicilio. Siempre que una civilización más avanzada entra en territorio de otra más débil, se hace notar y va a ver a su rey.

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