domingo, 28 de diciembre de 2014

La perspectiva de Jano: llega el 2015





-El año que empezará seguirá dándonos esperanzas y oportunidades para realizarnos en esta vida. Nos desplazamos en una deriva más o menos indolora, pero eso no será siempre así y lo digo por la analgesia, no por la deriva. Seguiremos derivativos mucho, mucho tiempo. Nuestro ajuste será más suave que el de otros. 

-Occidente no se ajustará tan a la brava como lo harán suburbios como Makoko o países como Bangla Desh, pero se ajustará. Y los demás con nosotros. El 2015 es un nuevo pasito hacia el fin de la Era de la Energía Barata, hacia el acabóse del petróleo convencional, la especia Melange de nuestra época.

-Pero antes de que eso ocurra, seguirán viéndose asolados todos los Arrakis de las tierras emergidas. Egipto tenía once millones de habitantes al empezar el siglo pasado. Ahora tiene ochenta y cinco millones. ¿Cómo se sostienen? Con el petróleo: armas, coches, asfalto, revolución verde e inflación monetaria. Volverá a los once millones y la presión migratoria que sufrirán sus vecinos y no tan vecinos será para verla. 

-¿Va a sostener Egipto a sus ochenta y cinco millones de habitantes con baterías de grafeno? Ésa es buena.

-Y quien dice Egipto dice Yemen o Nigeria, extremos de un arco. Y Venezuela. Y casi cualquier país petrolero. Todos ellos, con pocas excepciones, ofrecen candidaturas a Estado fallido. Las primeras economías tienen sed mortal de crudo y basan su desarrollo en el crudo. Aunque intenten diversificarlo.

-Alemania la verde, la sostenible Alemania, obtiene la mayoría aplastante de su mix energético de los combustibles fósiles, principalmente lignito autóctono y el inevitable oro negro. Usa sigue saliendo beneficiada de la guerra energética y su PIB crece de manera portentosa. Mientras, Rusia se queja de que no la trate como a un igual.

-No es un igual. Rusia es país de infraestructuras obsoletas, fuga de cerebros, baja natalidad autóctona (la mitad que la inmigrante), dependencia de la exportación de combustible fósil y excesiva cercanía del enemigo geopolítico por excelencia, China.

-China se ha beneficiado igualmente de la bajada del crudo y ya ha anunciado que vuelve al faraonismo de obra pública e inversiones en infraestructuras en países "emergentes" (con asesoramiento chino, financiación china, técnicos chinos y materiales chinos). Mientras, proyecta triplicar su generación de electricidad fracturando uranio.

-La producción mundial de uranio baja. Su peak no está lejos. Para cubrir la demanda de las hambrientas centrales se reaprovechan los residuos y se emplean las ojivas nucleares. Casi la mitad del uranio de las centrales useñas ha provenido en los últimos años de ojivas rusas. Veremos cómo sigue. Australia, máximo productor de uranio rentable, no tiene centrales. Pero China proyecta doblar y aún más las suyas. 

-Los países exportadores tienden a aumentar su consumo interno y a bajar sus exportaciones, o incluso a convertirse en importadores. Para soportar el peso económico de explotar unos yacimientos que han dejado de ser rentables crean macroempresas, estatales o paraestatales, que asumen ese peso pero garantizan el suministro nacional.

-Huelga decir que esa política nacionalista les pone en la diana. 

-Les pone en la diana porque nadie quiere parar este gigante, este gran ogro consumista, todo este inmenso horizonte de posibilidades para los bombardeados sentidos de los occidentales, desde los festivales de cupcakes hasta los condones sabor frutas del bosque. Europa ha malbaratado su alma, ha vendido el devocionario y el rosario de la abuela por seguir siendo el alma de la fiesta, una fiesta en la que gentes de otras latitudes quieren participar con todas sus ganas. 

-Ahora Europa mira hacia Rusia, buscando las fuentes de agua pura y los horizontes infinitos. Pero Rusia ahora no puede satisfacer nuestra hambre y nuestra sed de vida auténtica. Rusia decae, nosotros decaemos y los demás países decaerán.

-El Estado-nación, el garante de las libertades humanas, está en franco declive. La gente ya no habla de libertades. Habla de derechos. Se cree que tiene todos los derechos del mundo y se los merece por su cara bonita. En los últimos tiempos han reaparecido estructuras políticas premodernas, como la tribu y el califato, en los varios Arrakis petroleros que alimentan la fiesta occidental. Y desde el 2015 aparecerán estructuras postmodernas como el bloque geopolítico y las ciudades autónomas.

-Éstas ya se quieren ajustar al modelo de sostenibilidad. Saben que el mercado automovilístico tiene las décadas contadas y apuestan por el modelo californista de ciudad-jardín de última generación. El Proyecto Venus de Fresco (relacionado con las élites californianas), las charter cities de Paul Romer o los pedestrian pockets de Peter Calthorpe (ambos autores pertenecientes a esas élites) son sólo el principio. Seguramente este 2015 veremos alguna ya.

-California va a seguir dictando la dieta espiritual del mundo. Seguiremos teniendo Femen (salvo que se despisten y ataquen una sinagoga en vez de una iglesia se constituyan en partido y se aburguesen), vendemotos transhumanistas, cultos universales, fetichismo tecnológico-informático, redes sociales, cacharros "inteligentes", monedas virtuales, publicidad empoderadora y niños índigo.


Según Nancy A. Tappe y seguidores, ésta es ya la primera generación universal de niños índigo.


-España pide tiempo muerto. No quiere decrecer. Quiere "retomar la senda del crecimiento". Podremos conseguirlo unos años, si el barril de crudo se mantiene en los parámetros actuales. Existe una relación directísima, casi de hermandad, entre el PIB y el consumo de petróleo. Sí, podremos salir de la crisis. Pero otra vendrá. Suelen tener una cadencia de 16-18 años, pero la próxima llegará antes. Conviene que quien consiga un puesto de trabajo procure no perderlo. Porque de la próxima ya no se saldrá.

-Un partido que prometió renta básica universal y no sé qué más en mayo ha descubierto recientemente los placeres de la socialdemocracia a la escandinava. ¿Hay que perder tiempo recordándoles que los parámetros sociales de los años cincuenta y sesenta del pasado siglo son irrepetibles, o no hace falta porque pegarán otro giro a su programa de aquí a las generales? ¿Cuál es, pues, su auténtico programa?

-Hay quien piensa que ese partido, Podemos, hará un efecto suflé como se presupone que también lo hará el soberanismo en Cataluña. Puede ser, pero es evidente que los motivos de fondo que han alimentado lo uno y lo otro continúan ahí. Nuestros padres se las prometían muy felices durante la transi pero los errores estructurales implantados por entonces nos lastran hoy. ¿Ha dicho algo Podemos contra el Estado autonómico?

-Da la sensación de que la gente, para no armarla en las calles, ha derivado su frustración en Podemos, quienes como excelentes estrategas que son han estado diciendo lo que la gente no sólo quería escuchar sino también lo que ha estado diciendo desde que comenzó la crisis. Por eso hay trasvase incluso de voto pepero. Son partidos postmodernos, que hacen un baremo de cosas con las que la gente sintoniza y acto seguido pasan a prometerlas.

-Nuestro mundo se acaba. Con el 2015 se acabará un poquitín más. Vamos hacia el cambio de paradigma.

-Nuestra época quedará como una Era de Jauja, en que cualquier bípedo tenía miles de esclavos energéticos, o bien como una Era de Corrupción de gentes que huían de pensar en la muerte o en el desvalimiento ajeno, que dejaban languidecer a infelices en el cajero de un banco, que pasaban sin detenerse si un anciano resbalaba en la calle, que se rayaban entre cuatro paredes, que se aterraban al ver una araña, que tenían más amigos en las redes sociales que en la red real, que manejaban maquinarias cuyo funcionamiento era para ellos un misterio absoluto, que buscaban la felicidad en el sexo sin compromiso y no tenían hijos, que exhibían un tren de vida que fueron incapaces de sostener aunque sí de reclamar.

-A quienes nos sustituyan en el orden de cosas les corresponderá calificarnos de una forma o de otra.

-De nada te servirán tus cachivaches tecnológicos, tu conectividad, tus poses urbanitas, tu presunta seguridad y tu cultura postiza si un día te ves perdido en un desierto, o empujado contra una pared, y lo que valgas sea lo que vale tu ser físico. En el mundo del futuro, un mundo de escasez, quien deje a su cuerpo entrar en permisiva decadencia será duramente amonestado. Pero durante el 2015 seguiremos teniendo una (excelente) cobertura sanitaria que hará que el cuidado de nuestro cuerpo no sea algo prioritario.

-Es asombroso, pero la mayoría de la gente no usa su cuerpo. Le mete muchas cosas inadecuadas pero no le saca partido, no lo hace rendir, no lo cultiva, con la consecuencia del deterioro de la salud y la consiguiente hiperinflación de lo farmacológico. Esa farmacología es de laboratorio, distinta de la que ofrece la flora que nos rodea.

-La flora ha sufrido un gran impacto (por fortuna en España algo amortiguado por políticas de reforestación, pero no es lo mismo) por el prohibicionismo de determinadas drogas, que ha supuesto un desastre para nuestra sociedad, y por el aplanamiento y desarraigo que exige la revolución verde, hija del petróleo. Nuestras grandes masas humanas no pueden alimentarse al modo paleolítico (no quedaría bicho vivo en un año), por lo que recurren al maíz, la soja y demás ocurrencias vegetales.

-El petróleo ha creado la revolución verde, y ahora que declina se ha querido sustituir con biocombustibles de TRE mucho más pobre, que necesitan subvenciones, que crían bacterias y que se gelatinizan con el frío, política que ha convertido a países enteros en sabanas de soja. El invento parece no haber dado para mucho más. La pérdida de biodiversidad es patente.

-Durante el 2014 el planeta ha consumido planeta y medio. Estamos en competición con nuestros descendientes, a quienes endilgaremos una deuda imposible de satisfacer. La historia del mundo es la historia de la voluntad de los pueblos, sí, pero también es la historia de los recursos y sin recursos podremos ser según qué pero no podremos ser una sociedad de imitadores de Paris Hilton y Cristiano Ronaldo. Creo que ahora mismo nos hemos quedado sin historia. ¿Otros la escribirán por nosotros?


En el maravilloso film "Satiricón" (1969, Federico Fellini), los protagonistas de una sociedad decadente, moribunda y desencantada quedaban finalmente congelados en el tiempo, impresos en un fresco, siendo nuestra época la encargada de novelar sus andanzas a nuestro modo. Nos ocurrirá igual, si en el futuro queda arte y queda imaginación.



-La única opción es luchar. Aprovechar el día, darle duro y salir adelante, mentón arriba. Eso o morir.



10 comentarios:

  1. "apuestan por el modelo californista de ciudad-jardín de última generación." O por el neofeudalista de ciudades privadas como Nordelta, en Argentina. Y como esa hay miles en todo el mundo, especialmente en los países tercermundistas/emergentes. Vidas ballardianas posmodernistas.

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    1. En España hace muchos años que hay "mini Nordeltas"(En Zaragoza tenemos El Zorongo o Las lomas del Gállego"). Es prevsible que si el cáos aumenta ,ese tipo de ciudades privadas vayan a más. Eso del multiculturalismo, los derechos , la escuela púbica y demás que se lo coman los tontos que votan y pagan la fiesta(literalmente)

      También hace años que en urbanizaciones de lujo costeras-y no costeras- en España hay vecinos narcos y mafiosos de todo pelaje.

      Hay que acostumbrarse a estas cosas porque España lleva unos 15 años sudamericanizándose social y políticamente(y africanizándose, y rumanizándose... )

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  2. Es que me temo que nos dirigimos a un feudalismo de nuevo cuño, en el que los factores proximidad, mercado local y pacto entre señor y súbditos será la tónica predominante. En un mundo post-petróleo sólo la Banana Azul y los puertos serán cosmopolitas: los demás volverán a "la otra" Edad Media.

    Y eso no tiene por qué ser malo necesariamente. Durante el Medievo se forjó Europa como concepto tangible, no como mera elucubración de un ateniense ocioso. Las instituciones medievales regresarán, transfiguradas pero regresarán. Tendremos nuevos Templarios. Además, la percepción mágica y obnubilada del pueblo continúa tal cual, como en siglos precedentes, sólo que han sido las terminales mundialistas las que han hecho que su aturullamiento continúe.

    La gente vive en el ensueño. Maneja a un click miles de esclavos energéticos cuyo funcionamiento desconoce. Nadie debería manipular una maquinaria que no conoce y que no sabe desmontar y remontar pieza a pieza, salvo las excepciones de rigor. Sin embargo, cualquiera dándole al contacto del coche está en condiciones de regir a poderosos palafreneros invisibles que le llevarán mullidito a donde sea. Un detrito con patas puede coronar un puerto exigente con el culo pegado al asiento y escuchando a Pablo Alborán. El 99% de la gente no sabe cómo funciona una nevera. Simplemente la abres y hala, está fresquito. Eso perpetúa la mentalidad mágica en la población. Estamos listos para un nuevo Medievo.

    Gracias por el apunte de Nordelta, que parece haberse convertido en nido de capos del narco. Me apena por Argentina, pero ya es uno de los objetivos prioritarios de los narcos y va a ir a más.

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  3. Me da la sensación que de hace unos meses a ahora has cambiado en la forma de pensar. Antes considerabas paranoicos a los defensores del peakoil y en el caso de que pudiese llegar el fin del petroleo dabas por hecho que la ciencia encontraría soluciones alternativas. Antes eras un claro defensor del libre mercado y lo considerabas necesario y beneficioso para la sociedad. Antes defendías la democracia de partidos como el mejor sistema posible y además lo veías como un proceso imparable en el mundo donde no habría ni un solo país donde no estuviese implantada. Vaya cambio.

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    1. No entiendo muy bien a qué te refieres. Por descontado que sigo creyendo en el libre mercado y en el parlamentarismo. ¿Qué te hace pensar lo contrario? Es más, la llegada de un nuevo Medievo no tiene por qué estorbar al parlamentarismo (que en el otro Medievo existía en León, la Islandia noruega y el Rus de Kiev, por ejemplo). Y la casi totalidad de los países se "parlamentarizarán". Ahora bien, yo no contaba (ni yo ni nadie) con el "factor EI" y su implantación en cuestión de días por la huida-Caporetto del ejército iraquí. Eso ha cambiado todo, ha sido la chispa que ha encendido la Guerra Civil Islámica. Por tanto, este sistema en que vive el planeta no decrecerá amigablemente sino que morirá matando. Tampoco contaba con un marasmo ruso tan rápido.

      Desde siempre he dicho que el sistema es insostenible. No sólo lo he dicho aquí. Los mares de plástico, las favelas, los inmensos basureros nos comerán vivos. Y sé de sobra que el petróleo es un bien finito que a este paso se agotará. No comulgo con el estándar de los peakoilistas porque me parece evidente que abandonaremos el petróleo mucho antes de que se agote. El último millón de barriles no valdrá ni un céntimo. Nadie lo pagará. Tres escenarios:

      -Deja de extraerse el petróleo y no hay sustitutivo: adiós a nuestra civilización de "observatorios" y chihuahuas en 25 años.

      -Deja de extraerse, hay sustitutivo pero llega tarde: adiós en 40 años.

      -Deja de extraerse pero la ciencia descubre unas fuentes de energía del copón que permiten que la Gran Rueda siga girando y girando y girando: adiós en 50 años con el Peak Everything y la semiextinción de los pueblos europeos por baja natalidad.

      De un modo u otro nuestro sistema se dirige hacia su fin. Surgirán otros, y serán en su mayoría parlamentarios.

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    2. No lo tengo yo tan claro. En momentos en que de verdad las cosas están mal incluso las masas acaban exigiendo sistemas autoritarios.
      El parlamentarismo formará parte del "antiguo régimen" y será sinónimo de engaño y fracaso.

      El sistema es inviable, cierto, y poco a poco Europa irá tercermundializándose(aún más) por el juego de vasos comunicantes que es la globalización, pero la masa tragará hasta que la cosa sea ya muy flagrante.Los cambios son a medio plazo y poco a poco la gente va tragando y adaptándose(la masa tiene memoria de besugo)
      Yo creo que al sistema le queda vida para 30 años más, y para entonces ya seremos viejos.

      ¿Qué opinas de la filosofía de Spengler o de las teorías de Toynbee?

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    3. Bueno, en la mente del pueblo (o del pueblo-masa, mejor dicho) siempre existe la tentación de la autoridad máxima que nos marca unas pautas y nos quita la desesperación de tener que debatirlo todo y negociarlo todo. En determinadas épocas ha llevado incluso al mesianismo político. Me temo que esa tentación siempre va a existir pero viendo el tipo de autoritarismos que conoció el siglo XX es evidente que ni duran gran cosa, ni solucionan nada ni cumplen lo que prometen. Lo que sí veremos serán autoritarismos sectoriales, por ejemplo las grandes cerealeras, los consorcios armamentísticos y las petroleras paraestatales funcionando como Estados-aparte. Si se llevan el gato al agua, arrastrarán al parlamentarismo en su caída.

      ¿Qué pasa si se rompen los Estados-nación? O se va al bloque grande, tipo califato, unión paneslava o lo que sea, puede que los parlamentos pasen a mejor vida durante una época larga. Si se va a la tribalización, los clanes tendrán que federarse y coaligarse, entenderse en suma, y eso será el germen de nuevos parlamentos. Repetiremos la historia una vez más.

      Ahora, como bien dices la gente-masa carece de memoria y de perspectiva, nuestra vida generalmente es inercial, cuando venimos al mundo está todo hecho y hay que insertarse en lo ya hecho. No hay horizontes, al menos en Occidecadente. Tengamos en cuenta que la gente aprende historia viendo series y pelis, mayormente las prefabricadas en California, y además vivimos un descrédito social de la memoria como facultad mental valiosa (sustituida por el culto ciego a los dichosos tests de CI .... creados igualmente en California), tendemos a ser desmemoriados cuando en otras épocas los bardos recitaban poemas enteros de memoria y más cerca en el tiempo se retenían decenas de números de teléfono.

      Pero la historia siempre tiene un as en la manga. Es lo que me da ánimos. "Hay esperanza en la deriva".

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    4. La lectura de Spengler y Toynbee es muy interesante, aunque humildemente pueda disentir en muchas cosas. Por ahora la historia parece dar la razón a Spengler en el sentido de que todas las civilizaciones siguen un patrón casi biológico, pues nacen, se hacen pujantes como los jóvenes, alcanzan la madurez, envejecen y se vienen abajo. Ese ciclo formaría un orden natural que los organismos sociales, como los biológicos, cumplirían sí o sí. La pega, quizá, es que no todas las civilizaciones caen por lo mismo. Caen, sí, pero cada una por sus determinados motivos. Se pueden encontrar paralelismos entre unas y otras, eso desde luego.

      Según Toynbee, nuestra civilización podría estar abierta indefinidamente, siempre generando élites dirigentes capaces. No todos están de acuerdo. Cuando leí a Montanelli, me sorprendió lo claro que lo tenía, pues para él la decadencia romana fue ante todo biológica, la desaparición de una casta patricia que para él había sido la mejor aristocracia del mundo, y nuevas castas improvisadas para cubrir su hueco no habían dado el mismo resultado. Pienso que todo siglo da a luz sus élites, pero el fallo está en el sistema, no en ellas.

      Siempre va a haber gente con madera de grandes gobernantes. Pero ¿y si el sistema no permite elegirlos, o los desangra en guerras idiotas, o les reconduce al monacato o al asesinato entre linajes, o es un sistema insostenible aunque esté lleno de genios?

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  4. Yo por neofeudalismo me refiero a algo similar a "Elysium". No parece muy alentador.

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    1. Bueno, "Elysium" tiene una temática muy setentas, me temo que algo de eso llegaremos a ver. Más que en el feudalismo, me hace pensar en el despotismo oriental o en cierto aristocratismo versallesco.

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