martes, 15 de julio de 2014

¿Quién conspira contra el Estado palestino?




Este pequeño artículo viene inspirado por la presente situación de tensión, enfrentamiento y guerra larvada -y no tan larvada- que se está produciendo primeramente en todo Próximo Oriente pero de manera especial en el territorio de Palestina o Tierra de Israel. También está inspirado en todo aquello que he podido leer al respecto en la esfera de Internet en castellano -webs, blogs, foros-, y que me ha llamado intensamente la atención por la carga de intolerancia, desconocimiento y rencor sin fundamento alguno que suele colarse cada vez que se discute sobre un tema tan complejo y doloroso. Por eso me he animado a escribirlo. Vaya por delante mi más sincero deseo de que los pueblos de la zona se lleven bien y encuentren la manera de articular una convivencia, aunque mis deseos en ese punto cuentan más bien poco.


A lo largo de la expansión colonial de las potencias europeas por el resto del mundo, desde la segunda mitad del siglo XIX, la gran región próximo-oriental no podía ser una excepción. Al mismo tiempo, crecía lentamente un proyecto nacionalista que asumió con orgullo el nombre de sionismo. Su máximo inspirador, Theodor Herzl, se había dado cuenta de que a pesar de todo la minoría judía en Europa seguía siendo detestada por parte de la población, concretamente la más inculta y reaccionaria. Herzl admitía amargamente tanto en su diario personal como en su célebre El Estado judío que a esa minoría a la que él pertenecía no se la dejaría en paz, y que todo esfuerzo por borrar el antisemitismo de la gente era esfuerzo baldío. Y tenía razón. Cuando una convicción irracional se instala en la mente de las personas, es imposible desalojarla con razonamientos -en todo caso, sólo podría expulsarla otra convicción irracional-. La solución pasaría por romper con la corriente del asimilacionismo, que muchos judíos practicaban -convirtiéndose al culto oficial del país en que vivían, o bien meramente relajando sus particularidades culturales-, y apostar por el sionismo: la creación de una nueva Sión, un Estado hebreo independiente, marcadamente occidental e ilustrado pero defensor de su tradición como pueblo. Por tanto, según el sionismo los judíos no son meramente una minoría religiosa, sino un pueblo, un pueblo sin Estado. Aunque se barajaron otros posibles destinos -Patagonia el más repetido, como sabemos-, lo cierto es que Tierra Santa parecía el lugar idóneo, por tradición histórica, para que ese Estado judío fuese establecido. En el congreso sionista mundial de Basilea en 1897 se sentaron las bases definitivas del movimiento.

La región de Palestina -o "tierra de filisteos"-, que se corresponde básicamente con Eretz Israel, el reino de David a caballo del año 1000 a.C., pertenecía por entonces al Imperio Otomano, tras haber cambiado de manos en varias ocasiones, y estaba atomizado en tres divisiones administrativas en el seno de la llamada Siria Otomana -conviene retener el dato sirio en esta problemática-. En aquel imperio los judíos estaban mejor vistos que en Europa. Por ejemplo, controlaron durante siglos las cecas otomanas. En comparación con lo que el pueblo hebreo estaba sufriendo más al norte -especialmente por las duras condiciones que padecían en la llamada Zona de Residencia, algo ya comentado en otro lugar del blog-, la idea de regresar a Palestina resultaba seductora. Jerusalén seguía siendo la ciudad soñada a la que volver. Además, seguía habiendo judíos en Palestina. A lo largo del tiempo su presencia se había reducido al mínimo, pero no se había roto la continuidad -incluso el mismo Saladino impulsó el reasentamiento de hebreos en Jerusalén-. Según Josef Gorny en su estudio Zionism and the Arabs (1987), con el arranque del siglo XIX había en Palestina unos 6700 hebreos, pequeña pero real minoría en el seno de una población que superaba el cuarto de millón de almas.

Fue a partir de 1882 cuando se produjo la primera migración seria de judíos hacia Palestina con objeto de reverdecer Sión. Fue la llamada Aliá de los Agricultores, cuyas oleadas se sostuvieron durante dos décadas y terminó dejando en suelo palestino aproximadamente 35000 personas, básicamente venidas del duro mundo eslavo, aunque también hay que contar con un pequeño contingente de judíos yemeníes. Las autoridades otomanas no vieron mal ese proceso. En buena medida, los inmigrantes les evitarían el trabajo sucio de hacer próspero un territorio seco, espinoso y accidentado que nunca fue sinónimo de riqueza material, y donde la vida era exigente. Gran parte del apoyo económico que recibió la primera migración provino de judíos enriquecidos -hay que indicar que Herzl llegó a quejarse del poco interés que en su opinión la saga Rothschild le estaba dedicando a su causa, quizá debido a su tendencia a cierto asimilacionismo- y de gentiles simpatizantes. Con posterioridad, se suceden nuevas olas migratorias, acuciadas por la escalada antisemita en el mundo eslavo, que se agudiza con el estallido de la I Guerra Mundial. Al inicio de ésta, ya había cerca de 90000 judíos en Palestina, un 13% de la población total de la región.

La descomposición del imperio otomano precipita los acontecimientos. Para la geoestrategia británica se plantea el problema de darle un sí o un no a las peticiones de los líderes sionistas. No les resulta seductor un Estado judío abiertamente independiente: muy al contrario, prefieren un condominio árabe-hebreo que convierta Palestina en territorio neutralizado, sin iniciativa política propia. Con todo, Gran Bretaña debe pisar el acelerador en la región. Según consta en la correspondencia del primer barón Rothschild, le llegan noticias de que el Alto Mando alemán ha prometido a los Rothschild austríacos un protectorado judío semi-independiente en Palestina si se adhieren económicamente a su causa -ya lo habían hecho a título particular: dos jóvenes Rothschild sirven en el frente alistados en el ejército austrohúngaro-. Por tanto, los británicos reaccionan y sólo un año después de tomar el territorio palestino a un imperio otomano al borde de la aniquilación realizan en noviembre de 1917 la Declaración Balfour, mostrándose proclives a la formación de un Hogar Nacional Judío en Palestina. Meses antes Francia hacía algo similar con la Declaración Cambon, dando rango nacional al contingente judío palestino. La jugada garantiza que Alemania no podrá meter baza en ese enclave fundamental, en un contexto de partición de Próximo Oriente en esferas de influencia francesa y británica, básicamente a partir de los acuerdos secretos Sykes-Picot.

Queda establecido, tras la guerra, el Mandato británico sobre Palestina (1920-1948). La Sociedad de Naciones da el visto bueno en una declaración de junio de 1922 en la que se insiste a los británicos para que favorezcan la plena implantación del Hogar Judío. En este punto la geoestrategia británica, que juega a dos barajas con el mundo árabe -incluida la creación de una aberración geopolítica llamada Transjordania-, mantiene su resistencia a que Palestina se "judaíce" en exceso. Las agresiones árabes contra los hebreos comienzan a hacerse habituales desde 1920, mientras los británicos miran para otro lado -lo que desembocará en la creación de la Haganá, una milicia de autodefensa hebrea, germen del futuro Ejército de Israel-. Mientras, Londres intenta dificultar la inmigración de más judíos -sin demasiado éxito, pues en los años veinte del pasado siglo la cifra de inmigrantes sionistas pudo superar a buen seguro los 100000- y su adquisición de tierras, favoreciendo a los árabes -de hecho, numerosos árabes que vendieron o arrendaron terreno a judíos fueron linchados, sin mayor preocupación de los británicos sobre el tema-. Es más, incluso rechazó la llegada de barcos llenos de judíos que huían de la persecución nazi durante la II Guerra Mundial, algo que el pueblo hebreo no olvidó. La estrategia británica quedó clarificada en el llamado MacDonald White Paper (1939), según el cual los judíos nunca deberían superar un tercio de la población de Palestina, y los árabes deberían ser dueños de la mayor parte de las tierras, con vistas a conseguir en una década la independencia del país dentro de la órbita de influencia de Londres. La jugada era notable, pues enclavaba la influencia británica a tiro de piedra de Suez y con una cabeza de playa que abría camino hacia las regiones petroleras de Próximo Oriente.

Eso sí, Londres no contaba con que en 1945 su victoria tendría toda la pinta de una derrota. En pocos años, su imperio colonial quedó liquidado, bajo el evidente deseo por parte de Usa de que ocurriera así. En 1948, Israel se convierte en Estado independiente. Usa lo reconoce el mismo día, y la Urss tres días después. Lo demás ya es de sobra conocido.


Extensión de Eretz Israel en tiempos de David y Salomón. Autor: Im-Ninalu.


Una obra colectiva de extraordinaria calidad es la Enciclopedia Judaica (1901-1906), en la que se había sistematizado todo el saber y todo concepto referido al pueblo hebreo. En esa enciclopedia los judíos que viven o vivieron en Palestina son llamados lisa y llanamente palestinos. Es decir, los judíos de la época se consideran a ellos mismos palestinos. Hágase la prueba con una edición online, escríbase "palestinian" y véase que hay decenas de páginas con referencias a judíos considerados directamente palestinos. Es un ejemplo, muy exhaustivo y simplemente irrebatible, de que los judios se tenían como palestinos. Llamar palestino a un judío de la región antes de 1948 era perfectamente lógico. Otro ejemplo es el de la Orquesta Filarmónica de Palestina -hoy de Israel-, formada exclusivamente por músicos judíos y fundada en 1936 por la iniciativa del apasionado violinista Bronislaw Huberman, judío polaco. Otro ejemplo es el Talmud Palestino, otra forma de denominar al Talmud de Jerusalén. Otro ejemplo es The Palestine Post -hoy Jerusalem Post-, periódico fundado por el judío ucraniano Gershon Agron en 1932. Otro ejemplo es el Regimiento Palestino, brigada judía integrada en las tropas británicas. Por tanto, no cabe duda de que los judíos de Palestina se consideraban palestinos sin el menor empacho. Por tanto, no se puede hablar de judíos y de palestinos, sino de judíos palestinos y de árabes palestinos.

¿Qué ocurrió al llegar la descolonización británica? Como es bien sabido, la Asamblea General de la ONU aprobó en noviembre de 1947 un plan de división de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe. Como se ve, la ONU no habla de "Estado palestino" distinto del judío, sino de "árabe". El territorio que tocaba a los judíos era ligeramente mayor que el que correspondería a los árabes, pero tenían que apechugar con el desierto del Néguev -traducible como "secarral"-. Aunque a los árabes les correspondía la zona más próspera, la Liga Árabe denunció el plan amenazando con la guerra y con echar a los judíos al mar -sic-. Éstos aceptaron la partición y proclamaron su independencia. La Liga Árabe reaccionó y cinco países se lanzaron a la guerra contra Israel, ignorando completamente a la ONU. Iraq, Transjordania, Líbano, Egipto y Siria, apoyados por contingentes árabo-saudíes y yemeníes de varios miles de combatientes, atacaron al flamante nuevo Estado que nada les había hecho. Israel impuso su existencia contra fuerzas muy superiores -sacudiendo duramente también a la RAF británica que enredaba por la zona-, mostrando una capacidad de combate y una preparación -sus mapas militares eran precisos, mientras que los empleados por los árabes eran mapas turísticos- que a la postre les dio la victoria, aunque a un precio alto, más de seis mil muertos. Además aumentó su territorio en un cuarto respecto de la división previa.

La existencia de Israel tenía un sentido histórico crucial, porque suponía la reanudación de aquello que se rompió con la invasión romana y la creación de la provincia de Judea en el siglo I a.C. e implicaba una cuña geopolítica fascinante en pleno Próximo Oriente, una cuña persistente, hecha para durar, diamantina, sin nada que ver con protectorados europeos. Además, solucionaba el problema de la diáspora, acrecentado por la inmensa tragedia del Holocausto. En su momento no sólo el sionismo occidental quiso solucionarlo creando una patria judía. También se intentó en la Urss, que como es sabido se definía como estado plurinacional, ofreciendo un óblast exclusivamente para judíos, fronterizo con China y con capital en Birobidján en 1928, sin que llegase a cuajar. Un segundo intento, reseñado por Jrushev en sus memorias, pudo haberse dado en Crimea hacia finales de los años cuarenta -atrayendo así hacia Rusia las simpatías de los judíos useños, cada vez más influyentes-, pero Stalin y Kaganovich no quisieron saber ni palabra del tema.


Plano de "La lista de Schindler" (1993, Steven Spielberg). Un jinete ruso se topa con los judíos de la fábrica de Schindler, ellos le preguntan a dónde pueden ir, y él les dice que al este no, pues les odian, y al oeste algo parecido. Luego añade "¿no hay allí un pueblo?" Y Spielberg, en vez de mostrar el plano de un pueblo con sus casitas y demás, corta a plano general de los supervivientes y la fotografía pasa de blanco y negro a color: ellos son ese pueblo.


¿Por qué no existe un Estado palestino como tal? Ésa es la pregunta que uno legítimamente se hace, pero antes de nada hay que insistir en la necesidad de precisar conceptos. Palestina es un territorio, en el que hay judíos palestinos y árabes palestinos. Ahora bien, la decantación de las palabras con el tiempo y determinada presión político-mediática ha variado esa significación previa. Desde 1948 los judíos palestinos pasan a llamarse israelíes, ciudadanos del Estado moderno de Israel, por lo cual la expresión "palestinos" entra en desuso, se queda huérfana por su parte, pudiendo ser aprovechada por los árabes palestinos. Eso es lo que ha ocurrido: el término "palestino" se ha desplazado a las gentes de etnia y cultura árabe, y predominantemente musulmanes -aunque hay un interesante contigente cristiano árabe entre ellos-, que deberían haber asumido su propio Estado derivado de la partición de la ONU en 1947. Pero ¿se puede decir que son una nación, como lo es Irán, o Egipto, o la propia Israel? ¿O son sólo una pequeña parte de otra entidad más ambiciosa? Veamos.

-Los líderes de los árabes de Palestina no tuvieron, a lo largo del Mandato británico, ningún interés en considerarse una nación aparte. Eso está en consonancia con el hecho de que no hay una religión palestina, ni una lengua palestina, ni una cultura palestina lo suficientemente diferenciada de otras culturas del mundo árabe colindante. En realidad esos líderes estaban interesados en la creación de una Gran Siria -o Suriya al-Kubra-.

-Así, en 1919 un antiguo oficial otomano, Musa al-Husseini, nombrado por los británicos alcalde de Jerusalén y violento antisemita, afirmaba que los árabes de Palestina no querían ser segregados de Siria, país al que pertenecían. En 1920 participó en una gran manifestación en Jerusalén en la que gritó repetidamente que el hachemí Faisal, rey de Siria, era su rey. Tras aquella manifestación una docena de judíos fueron linchados en nombre de la Gran Siria.

-Así, en 1924 un comité ejecutivo que representaba los intereses de los árabes de Palestina declaró ante la Sociedad de Naciones que la población árabe palestina no era más que una parte de Siria, con la misma lengua, el mismo origen, las mismas costumbres, su misma religión y sus mismos lindes.

-Así, en junio de 1926 las autoridades del Mandato elevaron a la Sociedad de Naciones la queja árabe de que no se les permitía añadir en documentos la expresión "Siria del Sur" detrás de donde pusiera "Palestina" mientras que los judíos palestinos podían añadir "Eretz Israel".

-Así, en julio de 1937 el comité representante de los árabes palestinos le dijo a la Comisión Peel -encargada de estudiar cómo hacer la partición de Palestina entre judíos y árabes- que no estaban legitimados para realizar esa partición pues Palestina no era de los palestinos sino indistintamente de todo el mundo árabe entendido como un todo. 

-Así, en agosto de 1947 el órgano de difusión árabe palestino Al-Wahda exigía la incorporación de todo el territorio de Palestina a la Gran Siria. Incluían también Transjordania, que por entonces ya era Estado independiente.

-Así, el Gran Muftí de Jerusalén, Muhammad Amin al-Husseini, antisemita fanático alentador de numerosos pogromos  y ferviente admirador de Hitler, reivindicó la pertenencia de Palestina a la Gran Siria en numerosas ocasiones. En su correspondencia con los líderes del Eje, el Muftí se presentaba como representante de la Nación Árabe y no de ninguna presunta nación palestina. Es más, afirmaba que cualquier aspiración nacionalista palestina sería una traición al panarabismo. Aspiraba a la unión de los territorios de Siria, Iraq y Palestina bajo sus órdenes -no demasiado lejos de los propósitos del actual califato de Al-Bagdadi-, ayudado por la victoria final de Alemania.

-Así, el libanés de madre árabe palestina Ahmad Shuqeiri, diplomático que defendió los intereses de Siria y de Arabia Saudí, declaró como parte de la representación siria ante el Consejo de Seguridad de la ONU en marzo de 1956 que Palestina era Siria del Sur, una mera "parcela" unida a Siria desde tiempos inmemoriales y que no se podía permitir una separación de ambos territorios. Cosas de la vida, Shuqeiri sería años después uno de los fundadores de la OLP, teniendo que comerse sus palabras contra la independencia palestina.

Tras la gran victoria israelí en la Guerra de los Seis Días, se agudiza la cuestión de los refugiados, es decir, árabes de Palestina que habían tenido que dirigirse a otros países del entorno por culpa de la mala cabeza de sus pésimos dirigentes, que no sólo no admitían la presencia de israelíes en la Tierra de Israel sino que no tuvieron en ningún momento el menor interés en hacer de los árabes palestinos un Estado independiente y no una parte más de Siria. Es chocante, pero no creían que existiera una "identidad palestina" ni mucho menos una nación palestina en sentido moderno. Incluso con posterioridad uno de los máximos responsables de la OLP, su jefe de operaciones militares Zuheir Mohsen en fecha tan tardía como el 31 de marzo de 1977 en declaraciones a la revista holandesa Trouw, dijo que no hay diferencias entre palestinos, libaneses, jordanos y sirios, que sólo por razones políticas se habla de identidad palestina, y que fingen defender esa identidad palestina exclusivamente por motivos tácticos, para luchar contra Israel. Todavía más tarde, el político hoy exiliado Azmi Bishara -árabe cristiano y ciudadano israelí- afirmó el 25 de noviembre del 2002  en declaraciones a Haaretz que Palestina fue de toda la vida Siria del Sur y que no existe una nación palestina, sino meramente una identidad árabe en general. Y el 22 de septiembre de 2005 en una entrevista a The Media Line el líder de Hamas -organización derivada de los egipcios Hermanos Musulmanes- Mahmud az-Zahar afirmó que jamás hubo un Estado palestino independiente -nota mía: sí lo hubo, el hebreo- y que desde un punto de vista islámico tradicional la idea de ese Estado es una necedad, añadiendo después que Palestina no le pertenece a los palestinos, sino a todos los musulmanes. En diciembre de 2010 durante una manifestación, Az-Zahar insistió afirmando que no creen en un Estado palestino independiente, sino en un gran Estado Islámico -eso es lo mismo que pide Al-Bagdadi ahora: ¿sorprende a alguien la sincronización de la crisis de Iraq por la ofensiva del EI con la crisis de los misiles de Gaza de estos días?-.


Autor: Dilbert.


Para los occidentales, entender lo que ocurre en el Próximo Oriente es muy complicado. Nuestros parámetros mentales son muy distintos de los de ellos. Nos pilla lejos -aunque de allí viene gran parte del hidrocarburo que gastamos-, y nuestra reacción suele ir de la indiferencia total a la manifestación más cruda de nuestros prejuicios. Hay gente con prejuicios anti-judíos, y gente con prejuicios anti-árabes, y juzgan en función de esos prejuicios. Además, la alineación de Israel con el bloque occidentalista encabezado por Usa ha supuesto que sobre nuestras sufridas cabezas haya caído un chaparrón impresionante de propaganda pro-palestina -ejemplificado en cómo la juventud progre suele llevar las famosas "bufandas palestinas": hasta le pusieron una a Zapatero- según la cual los israelíes son tan malvados que no dejan que los palestinos sean un país libre. A eso se le unen diversos grados de conspiranoia que ve en cualquier manifestación en aquellos parajes la mano del Mossad y de la CIA, incluso en las más pueriles y en las que atacan intereses israelíes y useños. Se olvida a menudo que son los propios miembros de Hamas los que hacen aumentar las víctimas inocentes del conflicto, entre otras maneras obligando a familias enteras a hacer de escudos humanos, mientras Israel llama varias veces a las casas que serán bombardeadas, y arroja millones de octavillas avisando del peligro de estar en zona de combate. Se olvida a menudo que la mayor escabechina hecha sobre árabes palestinos se debió a las tropas jordanas, no a las israelíes, en la crisis de Septiembre Negro en 1970 -algunas fuentes hablan de cerca de 20000 palestinos muertos, sin que eso excite la indignación occidental-. Se olvidan muchas cosas. Los ciudadanos occidentales estamos prisioneros no sólo del desconocimiento de lo que ha sido y es tan explosiva región, sino que también nos mantiene presos una continua lluvia mediática proveniente de las terminales del izquierdismo alineado con los intereses soviéticos y que, tras la caída del Muro, ha seguido funcionando con vida propia. En España es especialmente sangrante, habida cuenta de que el problema de los saharauis no interesa ni la milésima parte que el de los palestinos, quién sabe si porque ahí no hay judíos a quienes echar alegremente las culpas de todo.

En mi opinión, y concluyendo, debe darse una solución para los palestinos -empleo ese término sabiendo que ahora sí tiene un sentido, porque el paso de las últimas décadas se lo ha conferido, e incluso los propios israelíes más ecuánimes y menos extremistas lo admiten-. Debe darse una solución por el bien de unos y de otros. Sin embargo, quien haya seguido leyendo hasta aquí se habrá dado cuenta de que los líderes de los árabes palestinos no han estado a la altura. Que pudieron tener un Estado en 1948 y no quisieron. Que tenían otras prioridades: acabar con los judíos palestinos y crear una Gran Siria. Ésa es la verdad histórica. Si hubieran consultado con su pueblo, tal vez éste les habría dicho lo mismo que pensaban los judíos palestinos: partamos el territorio y cada uno a vivir su vida. Algo que no ocurrió. Los principales responsables del sufrimiento palestino, siento decirlo, son sus dirigentes, entre los que abunda no sólo el fanatismo religioso y el antisemitismo absurdo sino también una intensísima corrupción, y que temen llegar a tener que rendir cuentas de tanto latrocinio ante su pueblo si llegase el caso. Ésa es la verdad y lo demás es propaganda.

25 comentarios:

  1. La Gordimer seguro que es una heroína e icono de la biblioteca particular de Monedero y Pablo Iglesias junto a Gramsci y Nelson Mandela, ese ser de luz.

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  2. Hombre, no sé. En mi caso personal por tres veces intenté comenzar la lectura de un libro de la Gordimer y por tres veces se me cayó de las manos. Icono sí que lo es, de una Sudáfrica que está perdiendo a sus símbolos a gran velocidad, y no sé cómo va a terminar eso, no veo estable a ninguno de los BRICS.

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  3. Un par de comentarios y noticias al hilo de las negociaciones en suelo egipcio, que ojalá fructifiquen en un alto el fuego definitivo. Resulta que hace unos días un palestino en suelo israelí, ahora no recuerdo en qué ciudad, con una excavadora comenzó a sacudirle a un autobús, causando un muerto, y siendo abatido después. Me llamó la atención saber que el fallecido del bus era un rabino contrario al sionismo -que los hay, y no pocos-, de la comunidad Toldot Aharon. Ese hombre, aún joven, dejaba cinco hijos.

    Poca gente lo sabe, pero si se revisa las estimaciones de tasa de reposición para este año que publica la Cia es chocante ver que Israel arroja un gran 2.62 hijos por mujer, superior no sólo a todos los países de población europea étnica -así considero "grosso modo" a los israelíes, si bien es obvio que existen minorías árabes y etíopes en su seno-, con las Islas Feroe cerca, y con excepciones concretas como Utah en Usa, sino también por encima de muchos países islámicos.

    Es curioso el papel de Jordania, país que de estar guerreando con Israel ha pasado a ser un buen vecino, igual que Egipto. Jordania expulsó hace unos diez años, creo recordar, al actual líder de Hamás -ahora en Qatar-. Hamás ha renunciado expresamente a reivindicar territorio jordano -que teóricamente formaba parte de la Palestina británica-. Hace un año el citado jefe de Hamás visitó de vuelta Jordania y dejó claro que "Palestina es Palestina y Jordania es Jordania".

    A pesar de todas las buenas palabras del mundo en diplomacia, subsiste el recuerdo de Septiembre Negro, y eso es algo que el reino hachemí no va a permitir que se repita. Por la misma época en que Mashaal hacía esas afirmaciones, Jordania cerraba la entrada a refugiados palestinos que huían de Siria, y ha realizado varias deportaciones forzosas y hasta retiradas arbitrarias de ciudadanía jordana. Hay que recordar que Jordania vive en delicado equilibrio porque gran parte de su población es palestina -incluida su hermosa reina-, e igualmente recordar que por ahora son Líbano y este país los que están apechugando con el grueso de refugiados sirios.

    Según parece, Egipto ha rechazado la reapertura del paso de Rafah, que era una exigencia de Hamás. Estos señores no se han enterado de que Egipto no estaba combatiendo en Gaza, por ende es absurdo exigirles nada a cambio de una tregua duradera.

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  4. Un comentario que no pasaría de anécdota si no tuviera su punto. Según he dicho en el miniensayo, el sionista Theodor Herzl lamentaba que los Rothschild no se estaban mojando en el tema. Estos días estoy sumando lecturas sobre el tema Rothschild -y si da para entrada se la dedicaré, ya veremos-, y acabo de toparme con algo que no sabía, que Edmond -de la rama francesa- en su momento quiso, atención, comprar el Muro de las Lamentaciones. La oposición de los sefardíes encargados de su custodia y del culto, y seguramente escandalizados de que llegase una asquenací ricachón a hacerse con jirones de historia, como haría un Hearst, impidió que Edmond se saliese con la suya. Fue en 1887, durante una visita a Palestina de incógnito -los turcos no se enteraron-. Edmond y en general los Rothschild franceses sí se "mojaban" con la causa sionista, aportando generosos fondos para que la oleada de agricultores de la primera Aliá lograse prosperar.

    El tema de la pugna entre los Rothschild franceses y una Rusia que maltrataba a la minoría hebrea de la Zona de Residencia -contrastando con la vida cómoda de los banqueros judíos de San Petersburgo, que alternaban con los ministros del zar con frecuencia- es muy interesante. Para la dinastía en general, Palestina era el refugio idóneo para los perseguidos en territorio eslavo, algo así como un lugar donde guarecer a los más humildes de entre los suyos. Su intención no era geopolítica. Tampoco, recordemos, la estrategia británica estaba particularmente entusiasmada con el tema, algo a lo que ya he aludido en el cuerpo del artículo. Los Rothschild querían llevarse bien con Rusia. El gran oso necesitaba créditos y disponía del petróleo de Bakú, ambicionado por la dinastía. No prometo nada pero si el tema da para artículo ambicioso puede que me anime ;-)

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  5. Nuevo alto el fuego en Gaza, a ver lo que dura esta vez. Hamás lo ha celebrado por todo lo alto, ráfagas al aire de acompañamiento. ¿Qué celebran? Mientras para Israel 70 vidas son un coste tremendo, para ésos -organización terrorista según la UE, como también Hezbolá sin ir más lejos- es día de fiesta. ¿Celebran que están infiltrados de raíz y que se han cargado a buena parte de su cúpula? ¿Celebran que están realizando purgas ciegas, que incluso se han producido también en el Sinaí contra beduinos? ¿Celebran que la infraestructura de túneles, a la que dedicaron miles de toneladas de cemento y fondos que no se destinaron al pueblo de Gaza, y en la que emplearon mano de obra infantil -de la que se dice que murieron 160 niños en las obras- ha sido anulada, al menos en gran medida? ¿Celebran que sus 4500 lanzamientos de cohetes y morteros causaron 7 muertos, entre ellos un beduino y un inmigrante tailandés? ¿Celebran que les destruyeron 3000 en el suelo? ¿Celebran que sus tiros desviados mataron a decenas de árabes -gazatíes, cisjordanos, niños egipcios-? ¿Celebran que a uno de sus portavoces lo apalizaron los propios gazatíes o que a su mediador en las negociaciones le han partido las dos piernas los hamasíes?

    El llamado Estado palestino, a día de hoy, me parece una imposibilidad práctica. Sí es posible teóricamente, pero son dos territorios sin continuidad geográfica. Tarde o temprano, como Pakistán y Bangla Desh, seguirán cada uno por su cuenta, y más teniendo en cuenta la distinta orientación ideológica de la mayoría de unos y otros. Cuando sean Estado independiente, más bien dos, habrá que ver cuánto tardan Egipto y Jordania, respectivamente, en hacerse notar y mangonear. Israel debería librarse de ese problema lo antes posible. En ese hipotético supuesto aún les resultará conveniente a los cisjordanos tener colonos judíos: una salvaguarda frente a las pretensiones jordanas. Qué cosas.

    Espero que sea el alto el fuego definitivo.

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  6. Según una organización sefardí francesa, el 74% de los judíos del país vecino (donde viven más de medio millón) están sopesando la idea de emigrar. Señalan el antisemitismo creciente, la falta de futuro como comunidad allí y la preservación de su cultura como razones predominantes, más que la coyuntura económica.

    No sé cuánto valor tiene esta encuesta al final, pero lo cierto es que según datos oficiales israelíes este año que termina ha visto la llegada de más de 6500 judíos franceses a Israel para asentarse, lo que se conoce como "aliá". Es la cifra más destacada, por encima de los judíos ucranianos que a buen seguro por coyuntura han llegado en número de más de 5000. Judíos useños y canadienses, unos 3225. Hay también un goteo continuado desde otros países.

    A lo mejor me equivoco pero tiendo a pensar que el perfil medio de estos inmigrantes es bastante bueno en cuanto a nivel cultural y profesional, y óptimo en lo que implica integrarse en su país de acogida.

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  7. Ojo, Eli Glickman -presidente de la compañía eléctrica israelí- envió hace dos días una carta a Defensa, seguridad nacional y policía entre otros afirmando que sopesa cortarle / limitarle el fluido eléctrico a la ANP, porque le deben unos 1700 millones de siclos (me gusta más el nombre tradicional). Glickman advierte que esa deuda está estrangulando el cashflow de la eléctrica y que va a tomar medidas, por lo que conviene asumir precauciones ante lo que pudiera pasar en consecuencia.

    Ahora 4.71 siclos hacen un euro. ¡Salud!, y a ver qué pasa.

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  8. Lo pongo en este hilo porque es el más adecuado. Posiblemente entre los lectores del blog muchos lo sabrían pero yo no, lo leí hace unos días y me ha dejado sorprendido: Napoleón proyectó la creación del Estado de Israel durante su campaña en Egipto y Siria (1798-1799). Durante el sitio a Acre (marzo a mayo del 99), Napoleón escribió una declaración de independencia de Israel que proclamaría en cuanto Acre cayese, pues como llave geopolítica supondría la toma completa de Palestina. La declaración napoleónica, que no llegó a ser promulgada pero se conserva, no tiene desperdicio. De hecho, afirma que los "hijos de Israel" son "los herederos legales de Palestina".

    Acre no cayó porque los otomanos recibieron una muy oportuna ayuda británica. Je, los británicos de nuevo. Como he expuesto con datos en el cuerpo del artículo, los británicos no querían una Palestina predominantemente hebrea sino todo lo contrario, e incluso estuvo la RAF enredando durante la guerra de 1948.

    Y luego hablan de "anglosionismo". Patético, de verdad.

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  9. Así estaría la situación, más o menos a día de hoy. Guerra asimétrica entre Israel y grupos terroristas (como tales son tenidos por la mayoría de países occidentales, aunque últimamente hay polémica con el tema de Hamás) que tienen un objetivo común. Ese objetivo común es la destrucción de Israel como país. ¿O alguien piensa que Hezbolá, organización narcoterrorista (usaba incluso sus seminarios islámicos como tapaderas para trapichear con captagón), tiene como objetivo que los suníes de Gaza sean independientes, o anexionados por Egipto? ¿Alguien cree que ahora los grupos gazatíes sienten como hermanos a los chiíes y aman al pueblo iraní?

    Ahora el EI está preparando su aterrizaje en Líbano y en Gaza. En Líbano ya tienen una cabeza visible, Ahmed al-Assir, un revoltoso clérigo suní cuya situación actual todavía no es conocida. En Gaza ya se han dejado ver en una manifa en la que ha habido amenazas cruzadas con hamasíes, y "coincidiendo" con extraños atentados contra responsables gazatíes de seguridad. Para más leria, las ayudas a los refugiados no están llegando porque gran parte del dinero prometido aún no ha sido donado, es invierno y Gaza y Ramala se tiran de la barba para ver quién gestiona o gestionará ese dinero. Una multitud ha asaltado hoy una oficina de la Onu como protesta ante la situación. Les ha llegado, tengo entendido, una treintava parte de la cantidad prometida.

    Visto fríamente, pienso que el tiempo juega a favor de Israel. Si ya el gobierno egipcio va a depender de ellos en cuanto a suministro y espionaje ante la que se le viene encima, y el sirio no puede ganar la guerra, tanto en Líbano como en Gaza se están plantando semillas mortales que germinarán a lo largo del año. A los enemigos de Israel les nacen nuevos enemigos. Eso dejando aparte el asunto de Irán (no sé si os habéis fijado pero que depusieran al títere que Teherán tenía en Bagdad y que el crudo iraquí siguiese fluyendo con alegría en contra de los intereses iraníes y encima abaratado para el mercado asiático, donde Irán tiene puestas sus esperanzas, fue una jugada casi instantánea).

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  10. Ya han dejado caer por persona interpuesta los elementos de Hezbolá que la "crisis" por su parte puede quedarse ahí, no quieren una escalada de acciones y reacciones que termine en guerra abierta. Eso ya parece no sólo más adecuado para la paz sino también más razonable en términos estratégicos, porque no están para esos trotes. Y garantizaría la perdurabilidad de Líbano como país. Hay que tener en cuenta que la demografía libanesa se desplomó en menos de dos generaciones, los musulmanes tenían a principios de los setenta no lejos de 6 hijos por mujer, y ahora no cumplen la tasa de recambio. Es más, parece haber un repunte demográfico de cristianos libaneses. La tasa del país en general anda por 1.77, puede que menos. Compárese con Israel, que tiene casi un hijo más por mujer, y compruébese que el tiempo juega a favor de Tel Aviv. Hay que pensar en décadas, señores. Eso sí, hay una nutrida presencia de refugiados sirios en suelo libanés. Serán un elemento clave, a nivel de estrategia poblacional, en un país de delicado equilibrio entre confesiones.

    El druso Walid Jumblatt acaba de decir que Líbano no soportaría esa escalada bélica. Se iría a la porra como país. Jumblat sabe del tema y conoce el paño, y de cómo el país se puede fraccionar (en el 2008, los fieros drusos le dieron pa'l pelo a Hezbolá, causándoles muchas bajas, durante los enfrentamientos de mayo). Para mí sin duda es uno de los candidatos a estado fallido para el 2015 en todo lo que es el mundo (mayoritariamente) islámico, y por razones tanto internas como externas aunque las internas pesan más, las externas podrían ser una pequeña chispa que lo haga estallar todo. Ya lo intentaron en Arsal, y lo volverán a intentar. Y digo lo mismo que dije en otro hilo, no creo que haya ningún actor geopolítico importante que desee el colapso libanés

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  11. Hola Hombre-Lupa Gardner. ¿Cómo va? ¿Qué hace? Le doy mi humilde opinión: creo que la Declaración Balfour es arbitraria. No tiene razón de ser. A los árabes les impusieron la existencia de judíos de todas partes que quizás ni raíces tengan en la zona (me refiero más que nada a los askenazís). Sin embargo, hoy en día, y dada la complejidad de la situación mundial, veo con buenos ojos la existencia de un Gran Israel: pienso que los ricos jeques y los poderosos banqueros sionistas deberían comprarle sus casas a los musulmanes para que se vayan a otra parte. Algo así como una indemnización. El Estado Sionista tendría que extender sus fronteras. Otra opción sería que Tierra Santa sea declarada "Hogar Mundial de la Humanidad" y que todos los países y empresas del mundo estén obligados a contribuir en los esfuerzos por la paz y en la recaudación de dinero. Es decir, es de interés planetario que la gente allí esté bien...

    Para mí es inaceptable la guerra en Medio Oriente. Se tendría que detener el problema. Hay muchas maneras. Es cuestión de pensar y ejecutar un plan que satisfaga a las masas de ambos pueblos. Saludos.

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  12. Hola Alan, la verdad es que yo lo veo al revés ;-) Antes de que allí llegasen los árabes estaban los judíos, se impuso la presencia de aquéllos y no al revés desde el siglo VII. Quien tenía raíces allí era el pueblo judío. Los árabes las tenían en Arabia. Claro, ahora en el 2015 ha pasado mucho tiempo y todos se han hecho de la tierra. La jugada británica pretendía adelantarse a la jugada alemana de crear un Estado-protectorado judío amigo de Berlín (fue una de las varias estrategias ambiciosas del alto mando alemán durante la I GM), no fue por una inclinación británica al sionismo. Antes al contrario, estorbaron la llegada de inmigrantes judíos a Palestina, también estorbaron la llegada de refugiados en suelo británico tras la Conferencia de Evian y asimismo no querían que los judíos comprasen tierras y asentamientos a los árabes. Suponían que en cuanto aglutinasen una masa poblacional crítica querrían autogobernarse según criterios occidentales-laboristas, y no se equivocaban.

    Toda la zona del Próximo Oriente, más adyacentes, tiene problema de superpoblación. Israel también tendrá ese problema que allí tienen casi todos. Casi todos menos Irán, que va a ver trastocada su pirámide poblacional en las próximas dos décadas generando un hueco que sus vecinos querrán aprovechar, lo que me temo que supondrá más peligro de guerra. Esa zona está muy lejos de quedar pacificada. Y tras esas dos décadas la producción de crudo convencional estará tan baja que no podrán alimentar a su población. No es pesimismo por mi parte, sino cuestión de números. Próximo Oriente seguirá abriendo telediarios durante mucho, mucho tiempo.

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  13. Traduzco las preguntas formuladas el texto de una imagen que aparece en la mitad de este "tweet": https://twitter.com/markhumphrys/status/624880239181742080

    1) ¿Cuándo fue fundado el "país" de Palestina y por quiénes?

    2) ¿Dónde estaban sus fronteras?

    3) ¿Cuál era su capital?

    4) ¿Cuáles eran su ciudades importantes?

    5) Nombra al menos un "líder palestino" anterior a Arafat.

    6) ¿Cuál era el idioma de "Palestina"?

    7) ¿Cuál era la religión mayoritaria del antiguo "país de Palestina"?

    8) ¿Cuál era su moneda?

    9) Elije cualquier fecha en la historia y comenta cuál era, aproximadamente, el tipo de cambio de la unidad monetaria "palestina" contra el dólar estadounidense, el marco alemán, la libra británica, el yen japonés o el yuan chino en esa fecha.

    9) Dado que no existe un "Estado Palestino" hoy en día, ¿qué causó su desaparición y cuándo ocurrió esa desaparición?

    10) ¿Por qué los "palestinos" nunca tratan de independizarse hasta después de su devastadora derrota después de la invasión de los estados árabes en la "Guerra de los Seis Días" en 1967?

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    1. Bueno, la moneda no tendría mayor importancia si partimos de que el imperio otomano llegó a usar masivamente nuestros reales de a ocho, no había exclusividad de la divisa, pero las demás preguntas son pertinentes. Incluso Arafat era medio egipcio.

      Y aunque se admita que es posible que, aunque se trate de un constructo, llegue a haber una "identidad palestina", lo tienen crudo con la división entre dos territorios que (me temo) irán cada uno por su camino histórico. No me extrañaría que un día Egipto, cuando sea insostenible, absorba Gaza por las malas. Pero antes veremos a los egipcios hacer otros movimientos.

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    2. Aprovecho de paso para recomendar el sitio web del propietario del Twitter desde desde el cual copié las preguntas: markhumphrys.com (dicho sea de paso, su sitio está prohibido en Irán, mientras que en las malvadas "democracias sionistas occidentales" uno puede acceder a sitios marcadamente antioccidentales, antisemitas y que incluso promueven la destrucción de la "civilización occidental" y de las gentes occidentales).

      Suelo coincidir en bastantes cosas con el autor de ese sitio, salvo por su ateísmo (yo soy cristiano).

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    3. Por cierto, yo no estoy de acuerdo con que encarcelen a los "holocaust deniers" o quemen sus obras. La libertad de expresión, con ciertos límites (no creo que sea correcto hacer apología de la pedofilia, por ejemplo), me parece un valor fundamental. La cuestión es que la mayoría de los antisemitas o antisionistas que reclaman dicha libertad para promover sus aberrantes teorías pseudohistóricas se sustentan en países y líderes donde seguramente serían condenados por no adherirse incondicionalmente a los principios político-religiosos imperantes.

      Lo lamento, pero Paul Johnson,Jean-François Revel, Raymond Aron, Ayaan Hirsi Ali, Karl Popper (que no fue un historiador pero sí un feroz crítico del totalitarismo y defensor de la sociedad abierta, con claras simpatías por el cristianismo a pesar de que no considerarse una persona religiosa) o Edward Hallett Carr me resultan más veraces, documentados y digeribles que Joaquín Bochaca, Pedro Varela, David Duke, Gary Lauck. Salvador Borrego, el tal Traian Romanescu o demás pajarraco del estilo.

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    4. Me apunto la referencia, Anónimo, muchas gracias.

      Yo también me cuento, en mi pequeñísima dimensión de bloguero despistado, entre las filas de la sociedad abierta (que no globalización, ojo).

      En su momento (2007-2008) leí a los Bochaca y compañía. Conozco el paño. Es psicodélico que haya quien los tenga todavía como referencias de algo.

      En general mucha de la gente que reclama intensamente libertad de expresión para soltar sus originalidades es de la que, de llegar al poder, abominaría de esa misma libertad para el resto, y me temo que aplaudirían con las orejas las hogueras alimentadas con libros de autores "degenerados". Vale también para gentes del otro lado del espectro ideológico: los extremos se juntan.

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  14. Hombre-Lupa, ¿qué opinas acerca del papel que la comunidad árabe cristiana de Palestina ha venido desempeñando en el conflicto árabo-israelí a lo largo de todas estas décadas?

    Personalmente, considero que Occidente debería preocuparse siempre de la subsistencia de las comunidades cristianas en Oriente Medio aunque, por otra parte tengo, al igual que tú, una considerable simpatía hacia Israel. En el pasado, sé que las relaciones entre unos y otros han sido especialmente tensas debido a la política de alianzas que ciertos sectores de la cristiandad palestina establecieron en su día con milicias islamistas o protoislamistas, como Hamás, las Brigadas al-Quds o incluso Hezbollah. Eso sin hablar de su papel fundador y dirigente en grupos de la izquierda marxista "antisionista", como el PFLP. Lo que desconozco es si los cristianos de Palestina y sus pares religiosos árabo-israelíes (en lo general, bastante bien integrados en el Estado judío) podrían, en un futuro, organizar un frente común y sentar las bases para lograr la ansiada paz entre Palestina e Israel. Y, sobre todo, si es posible que Occidente se encuentre en condiciones de velar por el bienestar de estas poblaciones, en un momento tan delicado como el actual para todas las minorías del mundo árabe, manteniendo una parte significativa de éstas una posición acorde a los intereses de potencias antioccidentales, como Irán y la Siria baazista tradicionalmente, y Rusia en la actualidad.

    Un saludo, y gracias por tus estupendos artículos.

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    1. Los cristianos de Tierra Santa han sido "convidados de piedra" en una pugna geopolítica enorme que se cuenta en siglos, desde que Rusia aspiró a defender a la minoría nazarí, y poner de paso un pie en el Mediterráneo. Supongo que la Urss se apresuró a reconocer a Israel, país entonces de ideología laborista, por un reflejo "paneslavo" heredero de las aspiraciones rusas. A los cristianos les han salido muchos protectores, no sé yo si muy creíbles.

      La influencia de los cristianos en Israel podría ser muy importante, son una minoría altamente competente y preparada según todos los indicadores, pero es una minoría que en general en la región no para de declinar (muchísima emigración) mientras que judíos y árabes están en explosión demográfica, eso no pinta bien, no sé cómo van a hacer unos y otros pero los territorios habitados por cristianos valdrán la vida o la muerte en la próxima generación, la gente no va a caber ni en Israel ni en Palestina, es cuestión de tiempo.

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  15. No conspira nadie. Por eso cuando Noruega iba a reconocerlo casualmente la lió Breivik.

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    1. A ver si lo he entendido, ¿Breivik cometió su atentado para que Noruega no reconociera al Estado palestino?

      ¿Alguien le lavó el cerebro en plan MK-Ultra para que lo hiciera? ¿Y quién establece el nexo entre el atentado y el proceso de reconocimiento?

      Es más, Breivik era claramente proisraelí. Puede tomarse justo al revés y afirmar que Breivik fue utilizado para intentar denigrar las posturas proisraelíes, ¿no es cierto?

      Y anda que no habrá que invertir en Breiviks, dado que casi 140 países han reconocido a Palestina, incluida Suecia y toda Europa del Este.

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    2. Hombre-Lupa, por lo que te he leído a lo largo de este tiempo: ni falsas banderas, ni 11-M, ni 11-S, ni calentamiento global... Sólo por curiosidad, ¿hay alguna, por decirlo así, "teoría de la conspiración" a la que le des algo de crédito?.

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    3. Me has dejado un poco perplejo. No es que yo "crea" en el calentamiento global. El calentamiento global es un hecho, que forma parte de algo mucho más amplio, el cambio climático (obviamente antropogénico). En el mundillo del negacionismo climático (al que se ha apuntado el candidato Trump, un señor que es idiocracia pura y dura) sí hay englobados conspiracionismos varios (véase la secta californista llamada Quantum Future, por ejemplo), pero bueno, supongo que es otro tema.

      Se puede engañar a la gente con eso de que "no hay cambio climático". Pero no se puede engañar a las golondrinas, que han adelantado su migración a España casi tres semanas en medio siglo. Cualquiera que conozca el campo a fondo sabe más que un urbanita que sólo se informa en webs. No hay más cera que la que arde, nos estamos follando el planeta.

      Si una teoría de la conspiración es cierta, ya no es teoría de la conspiración sino realidad. Lo divertido de esas teorías es que no se verifican, lo que mantiene su gracia.

      No creo en la versión oficial del 11-M.

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    4. No me he expresado bien en mi anterior comentario.

      Precisamente, el calentamiento global y el cambio climático son hechos. La "teoría de la conspiración" reside en negarlo o decir que se manipulan los datos por cual o tal agenda. Como has dejado claro varias veces, no crees en ella (yo tampoco), por eso lo decía.

      Por otro lado, sí, ninguna TC (teoría de la conspiración) puede verificarse, si no no sería TC, pero convengamos que hay TTCC razonables, cuestionables y ya las directamente disparatadas (reptilianos, Tierra plana, Luna hueca, chemtrails... Hay que reconocerles la imaginación). No crees en la versión oficial del 11-M pero sí en la del 11-S (juzgando por comentarios tuyos que creo recordar, corrígeme si me equivoco). Las TTCC que nos llevan a cuestionar sendos eventos (11-M y 11-S) me parecen ambas "razonables", incluso con planteamientos y razones similares, pero me confunde por qué a una le das crédito y a otra no.

      Saludos.

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    5. En el 11-S hubo suicidas en los aviones, en el 11-M no los había en los trenes. La supuesta inmolación en el piso de Leganés (un piso "marcado", por cierto), en la que a juzgar por lo que sabemos no se pretendía matar a terceros , es rigurosamente anti-islámica. Hay demasiados puntos oscuros. La mochila de Vallecas, llena de metralla, con un teléfono que no podría detonar la bomba y que contenía una tarjeta innecesaria para dar la alarma pero que permitía rastrear hasta un locutorio lo bastante rápido como para dar con sospechosos antes del 14-M. Tal vez la versión oficial sea la cierta, pero yo mantengo mis reservas mentales al respecto.

      Los fans de la TC más locuela sí son imaginativos, pero sus seguidores españoles que reciclan lo dicho -y rebatido- hace décadas tienen un perfil más gregario (y se creen antisistema).

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